lunes, 28 de septiembre de 2009

Sobre pilotos y confusiones con Venus

El artículo de Manuel Borraz (Venus: la “prueba del nueve") y el de un servidor (¿Los pilotos son testigos perfectos?) han sido calificados por M. Carballal (ufólogo e investigador), el primero como “desinformación” y el segundo, como “delirante” y “ridículo”. Aquí y aquí pueden leerse los comentarios del citado ufólogo.

Si las dos entradas mencionadas están equivocadas, la cuestión es muy sencilla: con exponer los datos que rebatan las susodichas es suficiente. Lo importante es que prevalezca la verdad.

Por otra parte, los argumentos que utiliza el mentado ufólogo para negar las confusiones venusianas por parte de los pilotos son los siguientes: Los pilotos tienen una buena formación astronómica y siempre son capaces de reconocer el planeta Venus.

Si en las proximidades del OVNI era visible Venus (o cualquier otro lucero), el hecho de que el piloto no lo mencione luego al describir su avistamiento no prueba que el OVNI fuera Venus. Si se le preguntara expresamente, admitiría que junto al fenómeno anómalo también vio Venus pero que no le dio importancia.

Para Carballal: “Que no mencionen a venus, jupiter o marte, cuando describen el incidente (selección perceptiva) es tan lógico como que el traumatizado testigo de un atropello no describa si en la calle del accidente había o no una pescadería...”

Sin embargo, estos argumentos no se sostienen en pie como se verá a continuación. Gracias a la búsqueda realizada por Manuel Borraz, en los seis casos de probable confusión con el planeta Venus, citados en su artículo, ha encontrado información que muestra que los pilotos no veían simultáneamente el OVNI y Venus, o no supieron reconocerlo.

4/11/68. Avión comercial frente a la costa de Castellón, en vuelo Londres-Alicante.

En la entrevista periodística al comandante del avión, Lorenzo Torres, publicada en la revista "La Actualidad Española" (n° 898, 20 de marzo de 1969), el testigo aludía a la posibilidad de una observación de Venus: "Comprendimos que no podía ser Venus, pues yo había leído algo al respecto, y tenía la seguridad, tras pensarlo detenidamente, de que no se trataba de aquel planeta".

Como muy bien dice M. Borraz: “De esta declaración se deduce, por un lado, que los observadores no descartaron de entrada la posibilidad de que estuvieran observando Venus, hasta el punto de que fue descartada tras "pensarlo detenidamente". Recordemos que, en dicha entrevista, Torres opinaba que era posible que se tratara de "algo excepcional, puesto en el espacio por alguna potencia", pero, significativamente, también admitía que pudo tratarse del "reflejo de una estrella"... (!?)

Por otro lado, también queda claro que Venus no era visible simultáneamente con el OVNI (en cuyo caso habrían descartado directamente que el OVNI fuera Venus, sin más circunloquios...).”

25/2/69. Avión comercial alcanzando Sagunto, en vuelo Palma de Mallorca-Madrid.

En el informe del Teniente Coronel Informador, fechado el 24 de marzo de 1969, puede leerse:
"En principio, esta suposición [hipótesis de que se hubiera observado Venus] puede tener en su contra la posición y categoría técnica de los observadores. Cuesta creer en una confusión de quienes están continuamente volando y habituados a observar durante muchísimas horas el aspecto del firmamento. Pero la experiencia nos dice que otros pilotos más experimentados, han sufrido errores, no ya como el que estamos estudiando, sino mucho más incomprensibles.”

En las declaraciones oficiales de ambos pilotos se les preguntó concretamente: ¿Vio algún otro objeto brillante en esa zona? La contestación fue NO. “Es indudable como más adelante demostraremos, que tenían que estar viendo al planeta Venus.”, añadía el Teniente Coronel informador.

Dibujo extraído del expediente desclasificado.


En El Diario Vasco del 12 de marzo de 1969, se publicó una amplia noticia del caso y se cita un comentario de Ordovás: "Cuando vimos las luces -ha dicho- pensamos en todo: en Venus, en un avión, en un globo, y sin embargo seguro que nada de esto era. La noche estaba muy clara y no podíamos confundirnos. Lo que vimos era un objeto no identificado, eso seguro..."

En la siguiente nota publicada por Pueblo el día 10 de abril de 1969 se insiste, también, en que los pilotos sólo veían una luz que evidentemente tenía que ser el citado planeta.



26/9/73. Avión militar frente al Golfo de Valencia, de regreso a la base de Manises.

El argumento de Carballal da por supuesto que los pilotos, y en especial los de combate, están muy cualificados astronómicamente y siempre son capaces de identificar un astro como Venus.

La información sobre este caso instruida por el Comandante Juez Informador, con fecha del 7/11/1973, incluía el siguiente comentario:

"OTRAS INVESTIGACIONES EFECTUADAS.
En los vuelos nocturnos efectuados durante esos días, algunos pilotos observaron al efectuar la penetración, un punto brillante en el horizonte y en esa misma dirección que resaltaba sobre las demás estrellas debido posiblemente, según su opinión, a algún satélite solar."

Como indica Borraz: “Si se examina el aspecto del firmamento por aquellas fechas resulta incuestionable que el astro observado aquellos días era el planeta Venus. No obstante, ni esos otros pilotos que lo observaron ni el propio Comandante que instruía la información habían llegado a una identificación concreta.

Si, por su parte, los pilotos que observaron el OVNI del 26 de septiembre tenían una formación astronómica comparable, queda en tela de juicio su capacidad para reconocer Venus, que sabemos se encontraba en la dirección aproximada en que se observó el OVNI.”

16/12/79. Avioneta en vuelo Barcelona-Zaragoza.

La tesis del ufólogo gallego supone que el OVNI no era comparable ni de lejos a Venus. Aquí hay un nuevo ejemplo de que el fenómeno luminoso que no sabían identificar no se diferenciaría mucho de un astro brillante.

Del informe de los pilotos (17/12/79):

"La noche era despejada, sin Luna y muy oscura". Comenzaron observando una luz blanca muy brillante, aparentemente fija y a un nivel ligeramente superior:

"Según nuestra posición y el ángulo de visión, esta luz podía estar situada sobre Tarragona o la Costa y según nuestra propia apreciación de 20 a 30 millas náuticas (37 a 56 Km.) distante de nosotros, teniendo en cuenta la falta de campo de profundidad para poder darnos alguna perspectiva o referencia debido a la oscuridad de la noche."

22/5/80. Avión de la compañía NAYSA en aproximación al aeropuerto de Gando (Gran Canaria).

Comunicaciones con el Centro de Control Aéreo de Canarias:

"Nosotros vemos solamente una luz que se mueve a mucha velocidad, o sea se mueve de una forma extraña, no sabemos si puede ser debido a las nubes."
Según Borraz: “Ese "sólamente una luz" podría interpretarse tanto en sentido descriptivo (se trataba de una simple luz) como numérico (sólo una luz a la vista). Los dos sentidos son de interés aquí: el fenómeno no sería muy distinto de un lucero y no se veía simultáneamente con Venus.”

Sobre el peculiar movimiento de la luz, el piloto volvería a insistir unos minutos más tarde:

"[La luz] sube y baja pero no sé si podrá ser debido a que hay una capa de nubes abajo y que aumenta y disminuye la velocidad, entonces, te da sensación de que se mueve."

“A lo anterior puede añadirse que en ningún momento de la conversación con el centro de control se menciona a Venus, cuando hubiera sido una cómoda referencia para describir la situación del OVNI y su presunto desplazamiento con rumbo aproximado SO (que sólo se vio en el radar...).

En un momento dado, indican: "Está como al sur de Tenerife", lo que implicaba ubicarlo a más de 50 km de distancia...” (M.Borraz)

12/2/85. Avión comercial en vuelo Arrecife-Las Palmas (Islas Canarias).

El comandante del avión manifestó, en declaraciones a RNE/Radio 1 (noticias de "24 horas", noche del 13/2/1985): "Era una luz de tamaño dos o tres veces más grande que Venus en su mejor época de visión, en una noche clarísima".

Una vez más, resulta evidente que Venus no era visible en las proximidades del OVNI, si no la comparación habría sido directa en lugar de referirse a "Venus en su mejor época de visión".

Como puede comprobarse, toda esta información está incluida en los expedientes desclasificados o ha sido publicada en diversos medios de comunicación. Sin embargo, Carballal no la tiene en cuenta a la hora de hacer sus razonamientos. Por lo tanto, la pregunta resulta inevitable: ¿Qué fiabilidad tienen las “investigaciones” de ciertos ufólogos?

Por último, sí estamos de acuerdo con el siguiente comentario, realizado por el mencionado estudioso en una entrevista de radio: “...yo siempre he dicho que la mayor aspiración de quien intente investigar fenómenos extraños es que dejen de existir los fenómenos extraños. Es intentar encontrar la explicación honradamente, racionalmente...”

Pero por lo visto, algunos no ven (o no quieren ver) la realidad (léase las explicaciones) aunque la tengan a un palmo de sus ojos.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Un aterrizaje OVNI imaginario

El día 5 de junio de 2009, cerca de la localidad de Perú (Argentina), un conocido realizador televisivo obtuvo unas fotografías del despegue de un supuesto OVNI. Eran las 7:40 de la mañana y su intención era fotografiar el amanecer. Hay que indicar que el fotógrafo no vio, a simple vista, el presunto OVNI. Lo descubrió cuando examinó la imagen en la pantalla de la cámara. A continuación, una de las fotografías obtenida de este sitio.


El autor de las fotos se puso en contacto con el CEUFO para analizar las mismas: “En el análisis primario se observa en la primera toma, un extraño objeto posado en el campo, a orillas del monte a una distancia de entre 150 y de 200 metros . En la segunda toma, el objeto ya estaba en el aire y en las sucesivas tomas, se aprecia como el objeto se aleja del lugar.”

Sin embargo, la realidad es bien distinta. Las imágenes son bastante evidentes. Se trata de un reflejo del Sol en la óptica de la cámara (lens flare), luces parásitas que suelen aparecer en la imagen cuando se sacan fotos apuntando hacia el astro rey. Seguidamente otro ejemplo de lens flare provocado por el Sol.



“Las imágenes ya están en laboratorios de análisis fotográfico del Centro de Estudios UFO y de la Fundación Argentina de Ovnilogía (FAO) cuyos resultados se conocerán a principios de la semana próxima.” Como todavía no se han publicado los resultados de los análisis de las fotos, adelanto la explicación con esta entrada.

Por otra parte y para finalizar, las ideas preconcebidas y los prejuicios pueden rizar el rizo. Además de creer que se trata de un aparato despegando del suelo, algunos detectan hasta unas caras en lo que sería la parte de la “cúpula” del supuesto OVNI. Casi nada.

martes, 8 de septiembre de 2009

Venus: la "prueba del nueve"

Siguiendo con el tema de las observaciones de OVNI efectuadas por pilotos de vuelo, en el programa de radio La Rosa de los vientos”, de Onda Cero, Bruno Cardeñosa entrevistó, el 27 de julio, a Manuel Carballal sobre la mencionada cuestión. En la conversación hay un comentario del ufólogo entrevistado que me resulta curioso: “...yo siempre he dicho que la mayor aspiración de quien intente investigar fenómenos extraños es que dejen de existir los fenómenos extraños. Es intentar encontrar la explicación honradamente, racionalmente...” (minuto 27:13)


Sin embargo, cuando se encuentra con pilotos que NO son “testigos perfectos” pasa de puntillas: “Del caso Lorenzo Torres prefiero no hablar, sabes que yo tengo mis dudas porque yo entrevisté a toda la tripulación, no sólo a Juan Ignacio Lorenzo sino al mecánico de vuelo, al copiloto y demás y tiene una historia muy larga...” (minuto 52:51)

Durante la entrevista, los dos ufólogos disertan sobre lo disparatada que es la explicación de Venus para algunas observaciones protagonizadas por pilotos: “...es una justificación muy recurrente. Ahora aparecerá otra. Se va a empezar a hablar de los globos chinos. Dentro de poco, pronto, todos los ovnis que se vean van a explicarse con la teoría de los globos chinos. Antes eran los globos sonda. Antes era Venus...” (minuto 30:58).

En fin, sin comentarios.

Sobre esta materia (las confusiones con Venus), incluyo a continuación un texto de Manuel Borraz Aymerich que es un complemento de su trabajo “Venus tráfico no identificado”, CdU nº 18, 1995:
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Entre los expedientes desclasificados por el Ejército del Aire (hasta diciembre de 1996), figuran una treintena de casos de avistamientos desde aviones. Si nos concentramos en las observaciones nocturnas propiamente dichas (descartando las diurnas y crepusculares) y retenemos aquéllas que tuvieron lugar cuando Venus estaba presente en el firmamento nos queda un puñado de seis casos.

Pues bien, se trata precisamente de casos cuyas características permiten suponer que los pilotos implicados tomaron a Venus por un "tráfico" desconocido (concordancia de la posición del planeta con la dirección de avistamiento, coincidencia horaria con el ocaso del astro...). Son los seis ejemplos citados en el artículo "Venus, tráfico no identificado" y posterior anexo:


- 4/11/68. Avión comercial frente a la costa de Castellón, en vuelo Londres-Alicante.
- 25/2/69. Avión comercial alcanzando Sagunto, en vuelo Palma de Mallorca-Madrid.
- 26/9/73. Avión militar frente al Golfo de Valencia, de regreso a la base de Manises.
- 16/12/79. Avioneta en vuelo Barcelona-Zaragoza.
- 22/5/80. Avión de la compañía NAYSA en aproximación al aeropuerto de Gando (Gran Canaria).
- 12/2/85. Avión comercial en vuelo Arrecife-Las Palmas (Islas Canarias).

En otras palabras, da la "casualidad" de que en todos aquellos avistamientos nocturnos desde el aire desclasificados en los que existió la posibilidad de que los pilotos confundieran a Venus -porque éste era visible mientras tuvo lugar la observación- comprobamos que la confusión debió producirse efectivamente según todos los indicios.

Ahora bien, ¿no podría tratarse de una mera coincidencia después de todo? Hagamos algunos números para salir de dudas.

Para fijar un criterio, consideremos que el OVNI se encontraba aproximadamente en la dirección de Venus si la dirección (acimut) en que supuestamente se veía no se apartaba más de, por ejemplo, 30º por la izquierda ó 30º por la derecha de donde se encontrara el astro.

Si los OVNIs observados hubieran sido objetos evolucionando en las proximidades de los aviones sin relación alguna con Venus, la probabilidad de que en un caso determinado el OVNI se encontrara aproximadamente en la dirección de Venus, según el criterio definido antes, sería de 1/6 (60º "favorables" -la doble horquilla de 30º- sobre los 360º posibles, de donde resulta 60/360).

Tratándose de sucesos independientes, la probabilidad de que esta circunstancia se diera en los seis casos puede calcularse como el producto de las correspondientes probabilidades individuales: p = 1/6 x 1/6 x 1/6 x 1/6 x 1/6 x 1/6 = 1/46656.

Es decir, la probabilidad de que en todos y cada uno de estos seis casos el OVNI se encontrara aproximadamente donde debía verse Venus por pura casualidad es de... ¡uno entre cuarenta y seis mil! (Y aún nos quedamos cortos, teniendo en cuenta que, como se ve en los diagramas, en la mayoría de los ejemplos las diferencias de acimut OVNI/Venus están por debajo de los 30º que hemos considerado).


En conclusión, sólo hay una posibilidad muy remota de que ninguno de estos ejemplos tenga relación con Venus, como sostienen quienes consideran "absurdo" que los pilotos confundan el lucero con un tráfico. La probabilidad de que algunos de estos avistamientos, si no todos, lo fueran de Venus es muy elevada (con los supuestos anteriores, la probabilidad de cinco concordancias por azar, por ejemplo, sería de 1/7776, y la de cuatro, de 1/1296).

Nos encontramos pues ante una peculiar e inesperada "prueba del nueve" de la explicación venusina. Por su carácter probabilístico, no permite afirmar que este o aquel caso concreto de esta muestra de 6 casos fuera realmente una confusión de Venus pero sí prueba, más allá de toda duda razonable, que como mínimo algunos de los casos lo fueron.

Naturalmente, siempre habrá quien prefiera creer que una conspiración militar ha conseguido manipular toda la documentación disponible sobre estos avistamientos (fechas, horas, direcciones de observación...) para que parezca verosímil la explicación venusina, o que las naves extraterrestres procuran acercarse a los aviones desde el lado donde está Venus, para despistar...

Manuel Borraz