miércoles, 13 de febrero de 2008

Málaga, 27 de marzo de 1974: ¡Ni globo ni ovni!

El día 28 de marzo, jueves, el diario Sur de Málaga publicó, en primera página, la fotografía de un extraño objeto luminoso con el siguiente titular: “¿Seres extraterrestres? DOCUMENTO EXCEPCIONAL” El artículo estaba escrito en un tono más bien neutro, casi desmitificador. El día 29, sin embargo, el asunto cambiaría radicalmente. Todo fueron exclusivas mundiales, información en primera página, flotilla de ovnis, entrevistas en televisión, etc. Ese cambio en el tratamiento periodístico de la noticia fue debido a que se encontraron, la noche anterior y en los negativos, dos “luces” más pequeñas.


Cortesía "Foto Salas", diario Sur

El diario Sol de España replicó que todo fue debido a un globo sonda que cayó, al día siguiente, en la localidad de Alahurin de la Torre. La discusión siguió durante varios días. Ciertamente, (después de leer los pormenores de la observación) el estímulo, que provocó el avistamiento, no parece ser un globo sonda. Aquí se puede ver información del caso que nos ocupa y aquí sobre globos.

En este clásico de la ufología hispana tenemos, por un lado, a un fotógrafo y un periodista de Sur a la búsqueda y caza de un ovni y, por otro, a un grupo de observadores viendo un ovni desde un punto concreto de la ciudad de Málaga.

Hacia las 22:15, hora local, del día 27, se recibió en el periódico una llamada de una señorita diciendo que desde Ciudad Jardín, próximo al Instituto Sierra Bermeja, un grupo de personas estaba viendo un ovni. Diez minutos más tarde, Julián Sesmero y un fotógrafo (en la prensa se dice que era Salas) se encontraban cerca del Canódromo y no vieron nada. Prosiguieron la búsqueda y en cierto momento distinguieron una forma luminosa lejana que desapareció poco a poco. Volvieron a la zona más oscura de Ciudad Jardín para observar mejor:

“Aparcamos el coche y dentro de él, comenzamos a observar las colinas próximas a la Virreina. Buscamos una luz, una referencia. No había manera.”

“...A las doce de la noche, luego de una larga espera por toda la zona, regresamos al periódico. Salas disparó varias veces la cámara con teleobjetivo...”

Después de leer la crónica sobre la búsqueda de los dos periodistas, queda la impresión de que no consiguieron su propósito: Localizar y fotografiar el ovni. Además, los dos periodistas no se encontraron con los testigos y no hay seguridad de que lo que fotografiaron era lo mismo que estaban viendo los observadores desde Ciudad Jardín.



Hay que señalar que Salas no obtuvo las fotografías del ovni. Salvador Salas, en conversación telefónica, me aclaró que él no acompañó esa noche al periodista de Sur. El fotógrafo que estuvo con Sesmero y saco las fotos fue Fernando González Pérez. Lo que ocurre es que Salas y González eran socios (“Foto Salas”) y Salas tenía la firma de las fotografías.

El autor de las fotos, Fernando González, me dice y me insiste que lo captado con su cámara no eran ovnis a pesar de lo que se publicó en la prensa y dijeron algunos ufólogos. Las imágenes no tenían la importancia que se les dio. No sabe que era lo fotografiado pero dice que los dos puntos luminosos pequeños podrían ser cualquier cosa, hasta manchas en la película al revelar. Las fotografías la sacó desde un lugar llamado Las Pedrizas y la luz podría estar hacia Antequera, Almogía o el valle del Guadalhorce.

Según Julián Sesmero, fotografiaron una luz que se veía entre las nubes. No le dieron mayor importancia y a punto estuvieron de no sacar fotos para no desperdiciar material.

Por otro parte, un grupo de personas estaba observando un ovni desde las 21:55 horas y desde el número 2 de la calle Muñoz Seca. Uno de los testigos era el locutor de Radio Peninsular de Málaga, Antonio Barceló que, el día 8 de abril, rellenó un cuestionario para el CEI. En el citado documento escribe, entre otras cosas, que el cielo estaba nublado y no se veían la Luna ni las estrellas. Comenzó su observación a las 23:00 horas (al avisarle un vecino) y duró unos tres cuartos de hora. Distancia estimada entre el observador y el objeto: Unos mil metros, o algo más.

Describe el ovni de esta manera: Forma luminosa en extremo. Transparente y de aspecto gaseoso. Color blanco muy brillante, con resplandor a derecha e izquierda preferentemente. Luz propia, desde luego, pero indeterminada por su aspecto raro, diríamos gaseoso. Dicha luz era fija.

Sobre el desplazamiento del ovni, escribe: Movimiento muy lento, en dirección Oeste y siempre igual. Al ponerse tras la montaña hubo buenos puntos de comparación con árboles, casas, etc. Y se pudo comprobar que tendría más de 100 metros. No emitía sonido.
(El resaltado es mío.)

Sur, del día 31 de marzo, publicó una entrevista a Antonio Barceló:

-¿Cómo vio usted el ovni, señor Barceló?
-Estaba descansando en casa. Serían las once de la noche cuando me llamó un vecino instándome a contemplar el fenómeno que decía ver en el cielo. El
fenómeno empezaba a declinar, pero pude verlo, casi frente a mí, en la lejanía.
-¿Era exactamente igual a lo que Sur publicó en su información gráfica?

(ilegible) película sensible captó la luz viva de lo que pudiéramos llamar “cuerpo central”, pero no así, los laterales, que conformaban la visión en forma de puro de lo que yo veía en el cielo. Por eso, algunos, al ver las fotos del periódico, creyeron que su forma era más o menos redonda, como un globo. Pero los que lo vimos nunca pensamos que fuera un globo en el sentido nato de la palabra.
-¿Sólo por su forma?
-Sobre todo, por el tamaño. Cuando se producía el ocaso de la visión luminosa en el monte, tras la finca que se conoce con el nombre de la Virreina, y un poco a la derecha de la misma...

(El resaltado es mío. Información facilitada por Luis R. González)

Junto al señor Barceló estaban, entre otros, don Jesús Carrasco y su hija Dolores, que llamó por teléfono al periódico avisando de la observación.

La descripción de Antonio Barceló recuerda el ocaso de un astro con un tamaño aparente amplio. El candidato, por el tamaño, sería la Luna pero, según manifestó, ésta no era visible durante la observación. Sin embargo, si miramos las efemérides astronómicas para esa noche, comprobaremos que la Luna sí estaba en el cielo. A las 23:00 horas (GMT+1) tenía un azimut de 111º (ubicada hacia el ONO), una altura, sobre el horizonte, de unos 7º y cuatro días de edad.


Si trazamos el mencionado azimut en un mapa de la zona, desde el punto de observación, veremos que la posición de nuestro satélite natural coincide con la del ovni. Además, el final del avistamiento se produjo al mismo tiempo que el ocaso de la Luna (23:42 horas).







A continuación, una fotografía del horizonte ONO, visible desde el lugar que se efectuó la observación. En el borde izquierdo de la imagen aparece la casa, en ruinas, de La Virreina. Un poco a la derecha de la citada finca se produjo el ocaso del ovni tras los montes. Los bloques de edificios que hay a partir de la valla no existían en 1974. Instantánea tomada por LuisR González, en el año 2005, desde la calle Muñoz Seca, nº 2.



A mi juicio, esta observación puede clasificarse como una confusión lunar. Como ya hemos visto, el azimut de nuestro satélite coincide con la visual del ovni y las descripciones que hacen los observadores, del fenómeno luminoso, recuerdan claramente el ocaso del citado astro.
La publicación en la prensa, unos días antes, de observaciones de objetos volantes no identificados efectuadas desde la misma zona de la ciudad, las nubes que cubrían el cielo esa noche, distorsionando la visión del astro, y la Luna cerca del horizonte se aliaron para provocar la observación malagueña. Además, hay que tener en cuenta que, en esas fechas, estaba en pleno desarrollo la oleada de 1974 donde los medios de comunicación informaban ampliamente de los diversos sucesos ovni que se producían.

Sobre las fotografías, no hay seguridad de que lo captado por los periodistas sea lo mismo que vieron los observadores desde la calle Muñoz Seca. Lo retratado se puede corresponder con cualquier luz convencional, sin descartar la Luna, careciendo de relevancia alguna en términos de imagen anómala. De todas formas, tenemos las manifestaciones del propio fotógrafo que, como ya he mencionado, señala que lo que fotografió no era un ovni y el tema no tenía la importancia y trascendencia que se le dio.

Esta entrada está basada en un artículo mío publicado en FOTOCAT en septiembre de 2005. Desde aquí quiero dar las gracias a V-J Ballester Olmos, Manuel Borraz y LuisR González por los datos y comentarios que me han proporcionado sobre este caso que, sin duda, han servido para explicarlo, al menos la parte visual.

7 comentarios:

malagueño_saleroso dijo...

y pensar que estas fotos ocuparon (toda) la portada de algún periódico...
¡qué chalados que estaban nuestros bisabuelos!

Juan Carlos dijo...

La verdad, resulta increíble que esta historia llegara a convertirse en exlusiva mundial y a copar las primeras páginas de los pricipales diarios españoles. Ese sí que es un verdadero misterio inexplicable.

Un saludo.

Angel Carretero dijo...

Ignoraba la explicacion de este avistamiento: interesante

Miguel A. dijo...

"¡qué chalados que estaban nuestros bisabuelos!"

Te puedo decir que tengo 44 años y ni soy abuelo y menos... bisabuelo.
Fui testigo de lo que se cuenta, era un niño y lo que vi os aseguro que de globo sonda y de luna tiene poco. Vivía en Mangas Verdes y al igual que yo muchos amigos y vecinos vieron lo que ocurrió esa noche.
Un objeto blanco con forma de elipse con un giro tan peculiar que se notaba que no era redondo y en dos segundos atravesó Málaga desde la zona del Monte Coronado hasta Mangas Verdes, por encima del actual Colegio Angel Ganivet en cuyo sitio estaba antes la Casa de los López.
Si, no lo he olvidado ni lo haré en la vida. Podeis escribir todas las teorías posibles pero lo repito, ni globo sonda, ni luna ni leches.
Saludos.

Juan Carlos Victorio dijo...

Hola, Sr. Miguel A. Si usted tiene 44 años de edad, en la fecha de la observación de Málaga (27 de marzo de 1974) tendría 6 años. Con esa edad y después de 38 años, creo que resulta complicado recordar datos concretos de un suceso.

Además, después de tanto tiempo las lagunas del relato se suelen rellenar, directamente, con elementos nuevos.

Por otra parte, por lo que explica, su observación parece referirse a otro caso diferente al que se trata en esta entrada.

Un saludo.

Miguel A. dijo...

Hola Sr. Juan Carlos Victorio,
no todas las personas tienen la misma memoria, hay recuerdos de la infancia que ni recuerdo, valga la redundancia, pero de otros le puedo decir que no los olvido, incluso de cuando tenía tres, cuatro y cinco años, no todo, eso sería demasiado pero hay cosas que no se olvidan por muy pequeño que se sea, al menos en mi caso.
Este que nos ocupa en concreto y que solo ocupa unos segundos de mi vida le puedo asegurar que ni lo he olvidado ni lo haré. Usted puede sentenciar lo que digo diciendo que es otro caso o que era muy pequeño, pero le vuelvo a asegurar que lo que vimos muchas personas ese día no lo olvidaremos jamás.
He encontrado su web porque el otro día salió entre mis amigos la conversación de ciertos temas y yo hice referencia al que nos atañe, tras la búsqueda dí con su página y otras tantas que también sentencian lo mismo.. globo sonda, luna, etc., en la suya he intervenido porque al ser un blog me da la oportunidad de incluir comentarios y así lo he creido conveniente, al igual que usted lo hace sentenciando que lo que los demás decimos no es cierto.
Solo he añadido este comentario para aportar información de lo que ocurrió, solo sé una cosa, estuve allí en ese momento y sé lo que ví, ni su explicación le da la razón ni usted ni quien lea ésto está obligado a creerme, por supuesto.
Saludos.

Daniel R. dijo...

D. Miguel A. le entiendo perfectamente. Con 7 años de edad cuando me encontraba por la mañana en la hora del recreo del antiguo colegio "Los Cipreses" (zona de mangas verdes) pude ver en una colina de la zona del avistamiento (virreina) cómo lo que parecía una nube solitaria de forma lenticular ascendía lentamente sin desplazarse a izquierda o derecha hasta alcanzar una cierta altitud por encima de la montaña, permanecía estática en esa posición un momento y luego volvía a descender hasta ocultarse tras la colina. Este movimiento de ascenso y descenso lo repitió varias veces y en total estuve unos diez minutos observando este fenómeno. Incluso recuerdo que se lo dije a algún compañero de recreo para que lo observara, porque aun con 7 años comprendía que aquello no era normal, pues una nube no se comporta así. Esta es mi pequeña aportación de aquel fenómeno. Ahora tengo 49 años, he olvidado muchas cosas en mi vida, pero lo que ví aquel día no era normal y jamas se me olvidará. Un saludo a todos/as.