martes, 21 de mayo de 2013

OVNIs sobre Zamora

Es el título de un libro escrito por Federico Acosta Noriega donde se recogen una serie de avistamientos OVNI ocurridos en esa provincia. El citado autor, fallecido en el año 1985, era juez y, según las crónicas, levanto acta notarial de un supuesto aterrizaje OVNI acaecido en Alcañices, en 1971. Este hecho fue aprovechado, por algunos ufólogos de la época, para dar cierta credibilidad a sus fantásticas teorías.


Volviendo al contenido del mencionado libro, y a pesar de que para el autor los testimonios recogidos en el mismo prueban la presencia en nuestros cielos de "platillos volantes" y OVNIs, después de un examen de la casuística presentada, uno se encuentra con lo mismo de siempre: Observaciones con información insuficiente, errores, ilusiones, confusiones con astros, etc. Ese es el caso, por ejemplo, del relato que se publica en las páginas 78 y 79 (capítulo VII, titulado: Los OVNIs estáticos). El incidente, la persecución de un OVNI, ocurrió el día 20 de agosto de 1978, entre Zamora y Monfarracinos. Seguidamente, la narración del suceso que se hace en el libro.


Hay que señalar que la crónica anterior contiene un pequeño error apenas perceptible (el año equivocado) que si no se llega a corregir en la página 129, el caso habría quedado inexplicado eternamente.



Sobre la una y media y las dos de la madrugada del citado día los testigos, un joven matrimonio, regresaban a Monfarracinos y en las proximidades de la estación de ferrocarril de Zamora descubrieron el OVNI:
Al tomar la carretera de Villalpando su esposa le advierte: -Qué rara está la Luna. D. Juan Pérez miró hacia lo que creía que era la Luna. Una masa que se parecía a la Luna, muy roja y blanca...
(El subrayado es mío)

La "extraña" Luna estaba encima del vehículo y les siguió hasta Monfarracinos alumbrando con su luz la carretera. En el trayecto, los testigos detuvieron el coche y vieron que el OVNI estaba a menos de un kilómetro de distancia (estático) y a unos 100 metros de altura. Tenía un tamaño aparente del doble de la Luna y le calcularon unos 10 metros. Los testigos continuaron, perseguidos por el OVNI, hasta la localidad citada anteriormente. Se metieron en su domicilio asustados y sin querer saber nada más del objeto.


La explicación salta a la vista. El incidente recuerda claramente a una "persecución" de la Luna. Esta impresión se confirma cuando se comprueba que nuestro satélite natural estaba en el cielo en el momento de la observación. Los testigos lo vieron pero por un curioso mecanismo perceptivo, lo convirtieron en un OVNI.




A las 1:45 horas locales, del 28 de agosto de 1978, la Luna tenía una altura sobre el horizonte de 36º y un acimut de 140º, visible hacia SE. La fase que tenía en el instante del avistamiento era esta.


Mapa de la zona con el acimut de nuestro satélite natural y punto (proximidades de la estación de ferrocarril) donde los observadores descubrieron a la rara Luna que, en ese instante, la tenían enfrente.


A partir de ese momento (cuando los testigos giraron a la izquierda para tomar la carretera de Villalpando) y hasta Monfarracinos, el citado astro se mantuvo ubicado a la derecha de los observadores.
Su color era blanco y rojo mezclado en principio aunque luego distinguió en él luces rojas y blancas, sin ruido.
El ovni estaba inicialmente parado, parado lo vio cuando se detuvo y parado lo vio cuando se paró a su llegada a Monfarracinos...
La "persecución" de la Luna se explica por la típica ilusión provocada por el movimiento de los observadores, que iban en automóvil. Otro elemento característico en este tipo de confusiones es la apreciación errónea de distancias y tamaños, de lo que creyeron que era un extraño objeto cercano.

En fin, todos los elementos del incidente apuntan abiertamente hacia la explicación lunar que, evidentemente, es de libro.