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lunes, 29 de enero de 2024

Los ovnis del 12 de agosto de 1975

A finales del pasado año se envió a la lista de distribución Anomalist un enlace a un artículo escrito por Juan Gómez titulado Invasión OVNI en Cantabria, publicado en la revista Año Cero nº 372/308. Como algunos de los avistamientos, concretamente los ocurridos el 12 de agosto de 1975 en Laredo y otras poblaciones cercanas, tienen una más que posible explicación, paso a hacer un repaso de los mismos para a quien pueda interesar.

La Gaceta del Norte, del jueves 14 de agosto de 1975 (Pág. 7), publicó la siguiente nota relativa a la observación de un OVNI en Laredo (Cantabria) en la madrugada del lunes al martes (11 al 12 de agosto). 

Varios vecinos del barrio de San Antonio vieron el ovni sobre la una de la madrugada durante una hora. “Al cabo de ese tiempo, el objeto (?) fue haciéndose más pequeño, hasta desaparecer completamente.”

El sábado 23 de agosto de 1975, La Gaceta del Norte (Pág. 6) publicó un reportaje ampliando la información de dicho caso y dando a conocer otros ocurridos en localidades próximas, como Lejona (Vizcaya) y Cerdigo (Cantabria). Sin embargo, fecha el avistamiento de Laredo en la noche del 12 de agosto y la hora de la observación, hacia las 23:45 horas.

Las casas del barrio de San Antonio, como se puede comprobar en el mapa de abajo, miran hacia el NE y tenían una visión sin obstáculos del horizonte de dicha zona. Además, la noticia publica una fotografía que muestra el barrio y señala con una flecha en qué dirección y altura se veía el ovni.


Mapa de la época (tomado de aquí) mostrando el barrio de San Antonio y alrededores.

Una luz intensa aparentemente inmóvil durante una hora hacia el este y a poca altura, apunta a una confusión con un astro. Precisamente en ese punto del cielo y en las madrugadas de esas fechas se encontraba el planeta Júpiter, con su máximo brillo, a poca altura sobre el horizonte este. El orto del citado planeta se producía la noche del 11 al 12, a las 23:53 horas y la noche del 12 al 13 de agosto, a las 23:49 horas.

Posición del planeta Júpiter, según Stellarium, a las 1:00 horas locales del 12 de agosto de 1975. Acimut y altura sobre el horizonte, 89º/11º.

Por la orografía de la zona, los testigos no empezarían a ver al citado planeta desde las 23:45 horas (hora del avistamiento, según el reportaje de prensa del 23 de agosto) sino algo más tarde. Hay que tener en cuenta el margen de error al recordar una hora después de pasados diez o quince días, que puede llegar hasta la media hora o más.

A continuación, en un mapa de la época más amplio, muestro el azimut de Júpiter a las 1:00 horas del día 12 de agosto de 1975. La coincidencia del azimut del planeta con la flecha señalando la dirección del ovni en la fotografía de La Gaceta del Norte es evidente. También señalo en el plano el punto aproximado desde donde se tomó dicha foto.

 

Por lo visto, el planeta Júpiter estuvo muy ocupado esa noche. Manuel Borraz me ha enviado información sobre un avistamiento ocurrido en las cercanías de París durante la noche del 11 al 12 de agosto de 1975.

En el siguiente enlace se pueden leer los informes redactados por la Gendarmería Nacional. Los datos apuntan al planeta Júpiter como el estímulo que provocó los avistamientos.

Los observadores de Lejona y Cerdigo vieron, según sus relatos, un fenómeno luminoso distinto a lo observado en Laredo. Desde la localidad vizcaína divisaron lo siguiente: “Era como una bola de color rojizo-anaranjado. La vimos pasar a bastante altura […] A los pocos segundos desapareció […] Observamos también una pequeña estela.” La descripción es compatible con la visión de un meteoro. La trayectoria aparente horizontal no descartaría esa explicación, como apunta el testigo.

En Cerdigo (Cantabria) contemplaron: “una masa redonda y que desprendía una intensa luz rojiza […] Dejaba una estela algo grisácea y bastante más ancha y corta que las de los reactores. Pasó rápido y muy alto […] marchaba en silencio total.” Al cabo de diez o quince minutos, volvieron a ver otro fenómeno similar. En este caso, la descripción de lo visto se corresponde también con la observación de un par de meteoros. Lo avistado en estas dos localidades, ¿se trataría de meteoros pertenecientes a la lluvia de las Perseidas, que tenía su máxima actividad esa noche?

El artículo Invasión OVNI en Cantabria viene ilustrado, entre otras, con la imagen de la noticia de prensa de otro caso ocurrido en Laredo el 12 de marzo de 1978. Avistamiento revisado en su día en este blog y que se trató de una confusión con la luna. También menciona los encuentros cercanos de Pontejos, 6 de enero de 1969, y Puente San Miguel, 1 de diciembre de 1977 tratados igualmente en esta bitácora y que se pueden leer aquí, aquí y aquí.

 

 

domingo, 4 de noviembre de 2018

El espectacular OVNI del Páramo de Masa

El 26 de mayo de 1977, La Gaceta del Norte (pág. 8) publicaba una extensa nota sobre la aparición de un "gigantesco" OVNI en el Páramo de Masa (Burgos). Hacia las dos de la madrugada, de un día que la noticia no determina, cinco vecinos de la localidad de Montorio, que regresaban de una cacería, observaron un fenómeno aéreo de intensa luminosidad que les dejó muy impresionados. A continuación, la noticia del citado periódico. 

El reportero que cubrió la historia fue un afamado ufólogo patrio que concluyó que lo que vieron los testigos esa madrugada era:

A juzgar por las características del ovni, éste pudiera tratarse de uno de los tipos de nave nodriza o portadora, que suelen verse con relativa frecuencia sobre el mundo.

En el programa Más Allá, de TVE, del 4 dediciembre de 1978, emitieron una entrevista con los testigos que puede verse en este enlace. Para el doctor Fernando Jiménez del Oso, presentador del mencionado espacio televisivo, no había dudas:

Como bien decía Juan José Benítez, con toda probabilidad se trataba de una nave portadora. Algo escalofriante. Algo que en mucho sentido rebasa con mucho toda la fantasía de los autores de ciencia-ficción. Una nave gigantesca... (minuto 15:03 del vídeo)

Cuarenta y un años después, el domingo 28 de octubre, Iker Jiménez trajo a su "nave del misterio" el espectacular avistamiento y lo hizo rizando el rizo, para deleite de sus incondicionales seguidores. Entre otras cosas, expuso un dibujo muy creativo del OVNI (ver siguiente imagen), realizado por Jiménez del Oso, supongo que para mostrar lo impactante, gigantesca e inexplicable que era la "super nave" vista en el Páramo de Masa. Incidente, por cierto, que pone la carne de gallina al ufólogo vitoriano al recordarlo, o eso dice.


Ilustración publicada en la contraportada del libro: Televisión Española: Operación OVNI, de J.J. Benítez, 1981. Una representación totalmente ilusoria del fenómeno luminoso observado en el Páramo de Masa.

Una de las novedades más importantes del avistamiento que  presentó el señor Jiménez y sus colegas es, nada menos que, una pretendida perdida de tiempo o "missing time" sufrida, al parecer, por los testigos durante la observación. De hecho, en el programa se emitió una escena donde apareció uno de los testigos relatando el suceso en un aparente estado de "relajación", realizada, por lo visto, por Pablo Villarrubia.

En el programa se dio a entender que podrían hacer una presunta regresión hipnótica a los observadores, supongo que para averiguar qué les ocurrió durante ese pretendido "tiempo perdido". En fin, en mi opinión, sería completamente innecesario hacerla, ya que entre otras cosas (sobre todo por lo que escribo más abajo), y en el mejor de los casos, implantarían probablemente recuerdos falsos a los testigos. Y de paso, podrían seguir exprimiendo el incidente. En este enlace se puede ver la emisión del citado programa de Cuatro.

Volviendo a la observación del Páramo de Masa, entre tanta pesquisa e información que hay sobre el suceso, resulta que falta un dato clave: La fecha (día y mes). Por otra parte, lo de publicar un incidente de este tipo sin fecha, o con la misma incorrecta, suele ser habitual entre los ufólogos citados anteriormente. No vaya a ser, se podría pensar, que alguien descubra la explicación del incidente.

Me ha costado un poco, pero rastreando, principalmente, las siguientes pistas he conseguido fechar el espectacular avistamiento OVNI del Páramo de Masa.

En el vídeo de Más Allá (1978) uno de los testigos dijo que el día siguiente de la observación, la prensa publicó que en Lisboa (Portugal) se había visto un OVNI el mismo día y a la misma hora.

Que la Luna menguante era visible, durante la observación del OVNI, cerca del horizonte, hacia poniente. 

El avistamiento se produjo en una helada madrugada del mes de enero. (Televisión Española: Operación OVNI, noviembre 1981, pág. 108)

Pues bien, después de una búsqueda por las hemerotecas accesibles online he localizado la observación portuguesa. La noticia fue publicada por el Diario de Burgos el jueves, 30 de diciembre de 1976 (Pág. 19). Por lo tanto, con este dato resulta evidente que el avistamiento del Páramo de Masa se produjo en la madrugada del día 29 de diciembre de 1976.


Una Luna "menguante" (más bien creciente) que coincida, hacia las dos de la madrugada, con el horizonte oeste por esos días es, precisamente, el 29 de diciembre de 1976.


La descripción y hora de lo visto en Lisboa concuerda con el OVNI de Páramo de Masa: Fenómeno muy luminoso con estela verdosa-anaranjada y extraordinaria velocidad.

El ufólogo de cabecera de Cuatro dijo en su programa que el caso burgalés era único, potente y se había producido en un lugar mágico. Sin embargo, la realidad es muy tozuda ya que, lo que se vio desde el Páramo de Masa el 29 de diciembre de 1976 fue un espectacular bólido, que también fue visto en el resto de la península ibérica, norte de África y desde un avión en el océano Atlántico. La aparición del singular meteoro se produjo a mucha altura, por lo que fue observado simultáneamente en diferentes lugares, muy alejados entre sí.


El impresionante bólido provocó numerosos avistamientos OVNI en la citada madrugada en una zona muy extensa, como por ejemplo el "aterrizaje" de Arrubal (La Rioja), y sirvió de inspiración para la fraudulenta observación en una instalación militar de Talavera de la Reina (Toledo). A continuación, un dibujo del mismo fenómeno luminoso visto desde Algeciras y publicado por el diario Sol de España, el 7 de enero de 1977.

Para terminar, y como se suele decir, que el lector saque sus propias conclusiones.




martes, 17 de abril de 2018

El "platillo volante" de Órdenes (A Coruña)

Este incidente gallego es uno de los clásicos de la ufología española. Ocurrió en la noche del 1 de noviembre de 1954 entre Santiago de Compostela y A Coruña, ocho kilómetros antes de llegar a Órdenes, en el kilómetro 42. Está considerado como un encuentro cercano o aterrizaje sin explicación y aparece divulgado, por ejemplo, en El gran enigma de los platillos volantes (1966, p. 265-266), de Antonio Ribera. En OVNIS: El fenómeno aterrizaje (1978, p. 38-42 y 293), de V-J Ballester Olmos y en la Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIs (1987, p. 164), de V-J Ballester Olmos y Juan A. Fernández Peris. El 6 de noviembre de 1954, el diario coruñés La Voz de Galicia publicó un amplio artículo sobre el caso. 

Ballester Olmos me envió, hace un tiempo, toda la documentación que tenía en sus archivos sobre dicha observación para analizarla y en la presente entrada expongo lo que, en mi opinión, probablemente observó el testigo.

Don Gonzalo Rubinos Ramos, en el momento de la visión se encontraba sólo ya que, el coche que conducía había sufrido una avería y estaba esperando a que vendrían a remolcarlo. O sea, que estuvo haciendo tiempo en el lugar de la aparición, llamado "la curva del obispo", desde las 7:20 de la tarde hasta las 12:30 de la noche, hora a la que llegaron a recogerle. La observación del "platillo volante" la hizo hacia las 22:40 horas.


Foto aérea de 1956 de la citada curva. Fuente: Fototeca digital.

En resumen, a la hora mencionada Rubinos vio elevarse de pronto una fuerte luminosidad plateada, como una bola de fuego, a unos 400 metros de distancia que desapareció en el cielo. Lo compara con fuegos artificiales pero con una luz mucho más potente. Dice que oyó como una explosión o como el ruido que emiten los cohetes al lanzarlos al aire.

Resulta que el Señor Rubinos era amigo del ufólogo gallego Oscar Rey Brea y éste pudo recabar información de lo acontecido al testigo. El citado ufólogo, en un informe enviado a Ballester Olmos en 1971, comentaba entre otras cosas las incoherencias y divagaciones en el relato del testigo



Parece que Rubinos se resistía a dibujar lo que observo porque, por lo visto, le costaba concretar la forma del objeto. Al final, el ufólogo consiguió un dibujo del fenómeno presenciado por el observador, que no era otra cosa que una simple bola de fuego.

 

Sobre las divagaciones y elementos imaginativos aportados al incidente, que exponía Oscar Rey Brea, hay uno que resalta claramente y aparece en la noticia publicada por La Voz de Galicia. Se trata del bosquejo de la zona de observación donde el dibujo del "platillo volante", que aparece en el mismo, está bastante embellecido (representa el típico "platillo volante" del imaginario de la época) y no se corresponde con lo visto y plasmado por el señor Rubinos.



Otra cuestión importante es que, durante las horas que Rubinos permaneció en el lugar, no vio aterrizar ningún "platillo volante" u otra cosa extraña. Lo que pone en duda que algo insólito despegara cerca del testigo.  Probablemente, Rubinos observó la aparición de un bólido muy brillante (la descripción, brevedad, etc. apunta en esa dirección) que por un efecto de perspectiva creó la ilusión de elevación. La supuesta proximidad del fenómeno luminoso pudo ser un error de apreciación, típico en las observaciones, del personal inexperto, de estos espectaculares meteoros. Un caso similar se produjo en Arrubal (La Rioja) el 31 de diciembre de 1976. Bólido que, por cierto, fue observado en muchos puntos de la península.

¿Y el sonido que escuchó el observador? Normalmente, los bólidos suelen ir acompañados de silbidos o estallidos.

Otro punto que apoya esta explicación es que el fenómeno también fue visto, sobre la misma hora, en otros dos puntos de la geografía gallega. La información de las dos observaciones es muy escueta pero por la hora y la descripción parecen referirse al mismo fenómeno visto por el señor Rubinos. Una observación se produjo en Becerreá (Lugo) hacia las 22:45 horas. La Noche, 3 de noviembre de 1954.



El otro avistamiento se produjo sobre las 23:00 horas, donde se vio cruzar por encima del faro de Mera (A Coruña) un objeto rojo-amarillo (Oscar R. Brea).

Las discrepancias horarias suelen ser habituales cuando se recogen los testimonios de observaciones visuales, casi siempre hay un margen de error, a veces considerable.






sábado, 8 de julio de 2017

OVNIs: Paradigma de impericia

Ha caído en mis manos un opúsculo sobre OVNIs titulado: OVNIs: Paradigma del absurdo Un viaje en busca de respuestas, escrito por el periodista y ufólogo David Cuevas. Asunto este que me ha permitido examinar los progresos que están consiguiendo las nuevas generaciones de ufólogos patrios.

En el prólogo del librito se escribe sobre el mismo:

"Es una declaración de intenciones. De cómo se debería abordar en el siglo XXI la forma de investigar y de exponer la casuística." (Pág. 11)

El citado ufólogo, después de una laboriosa búsqueda por la geografía patria (llegó a encontrar, y recoger, quince casos en tres días) presenta en el mencionado libro una colección de anécdotas muy resumidas. Muchos de esos avistamientos ya apuntan claramente hacia explicaciones mundanas como astros, bólidos, globos, etc.

Y al final, el autor llega a esta sorprendente conclusión:

"Con lo cual, la primera de las conclusiones a la que llego a día de hoy es que, siendo honestos y desprendiéndonos de prejuicios varios, no hay conclusiones."  (Pág. 118)

Luego escribe que ha desarrollado la conjetura de la confusión:

"Esta conjetura de la confusión consiste en una premisa muy sencilla: los ovnis sean lo que sean y provengan de donde provengan, nos tienen a todos (testigos, investigadores, divulgadores y estudiosos), lo creamos o no, realmente confundidos." (Pág. 119)

Y la conjetura más importante de todas es:

"...no tenemos aún ni puñetera idea de lo que se esconde realmente tras los ovnis." (Pág. 122)

El autor del opúsculo se autocalifica de escéptico:

"De modo que, en el presente libro, trataré de profundizar como escéptico (de los que dudan, nunca de los que niegan por sistema)..."  (Pág. 15)

Sin embargo, en ninguno de los casos que expone muestra la menor duda de lo que le cuentan los testigos por muy ilógico que sea. Un ejemplo:

A finales de agosto de 1986, a las 2 de la mañana, un grupo de testigos en Fontanar (Guadalajara) ven un objeto luminoso sobre los montes que desprende mucha luz. Después de varios minutos fue menguando hasta desaparecer. Los testigos dicen que se fue la luz de varios pueblos y parece que lo relacionaron con lo observado.

Para el autor no hay duda alguna de que el OVNI causó el apagón:

"Aquello, se lo que sea con lo que se encontraron Braulio y María del Mar, actuó de alguna manera causando desperfectos físicos." (Pág. 27)

Pero probablemente lo que vieron los testigos fue la Luna, que a finales del mes citado se encontraba cerca del horizonte.


Por esas fechas había cielos nublados por la zona, asunto que explicaría la aparición y, luego, progresiva desaparición del pretendido OVNI (o sea, de la Luna). Además, el día 30 de agosto de 1986 hubo tormentas por la zona centro de la península lo que explicaría el corte de suministro eléctrico.


Para finalizar, el ufólogo no se corta a la hora de calificar a los que no opinan como él o dan explicaciones mundanas a los fenómenos OVNI, tachándolos de pseudoescépticos, negacionistas y otras lindezas.

En definitiva, lo que se da a entender en el libro es que, el autor todavía no ha encontrado respuestas en su búsqueda y que parece que está escrito hace cuarenta y cinco años.






viernes, 24 de marzo de 2017

Sobre el "platillo volante" visto y fotografiado en Castejón

En la mencionada localidad navarra se produjo, en el año 1965, una curiosa historia relacionada con la ufología. El caso aparece, por cierto, en la obra de un veterano ufólogo patrio, publicada el año pasado (2016), como uno de los 300 incidentes OVNI que más le impactaron. Además, en otro libro escribe, refiriéndose a este suceso, que: Para algunos astrónomos estas evidencias "no existen" [política del avestruz]

A continuación expondré y analizaré la información que hay sobre este suceso y se verá si las evidencias son tan extraordinarias como algunos dicen.

Por una serie de casualidades, me puse en contacto, hace ya unos cuantos años, con don Eloy Tejada y Herrero que en su día recogió amplia información sobre el caso y que amablemente puso a mi disposición. El señor Tejada incluyó la encuesta sobre el "platillo volante" en su libro: Más recuerdos sobre Castejón y el ferrocarril (2004), páginas 231-254.

El avistamiento se produjo en la noche del 27 de octubre de 1965 y desde dos ubicaciones diferentes de Castejón. Por un lado, entre las 21:45 y 22 horas locales, aproximadamente, del citado día, cuatro testigos observaron desde la estación de la mencionada localidad lo siguiente:

...un disco luminoso, de una luz verde intensísima en el centro, de unos sesenta a ochenta centímetros de diámetro, que desapareció a toda velocidad y silenciosamente -no lo oyeron ni llegar ni marchar- en dirección norte, por encima de las casas señaladas en las fotografías, cuyos tejados obstaculizaron la visión. (p. 233)

El señor Tejada descubrió que el hijo del médico de la localidad, Luisito, también había visto y fotografiado, sobre la misma hora, un disco luminoso extraño desde su domicilio. Este observador, de 19 años de edad, estaba ubicado en un primer piso de la calle Ramón y Cajal y su avistamiento fue así:

..estudiante, fotógrafo aficionado, dice que por la ventana del cuarto de baño de su casa, que da al norte [en realidad mira hacia el NE] y estaba abierta de par en par, vio y le llamó la atención una estrella que parecía mayor de lo normal; y que, al fijarse con más detenimiento, observó que esa estrella iba acercándose y aumentando de tamaño; que se iluminaba con intermitencias, como si parpadeara.

Que le pasó por la imaginación que pudiera tratarse de un platillo volante y entró corriendo a su habitación a por la cámara fotográfica. Cuando salió con ella, se acercó a la ventana y en el momento en que la "estrella", convertida ahora en un disco luminoso de unos ochenta centímetros de diámetro, ascendía y descendía como unos dos metros sobre un mismo punto, señalado también en las fotografías, disparó la cámara dos veces seguidas. (pp 235-236)

La cámara fotográfica utilizada por el testigo era una Kodak Retinette IA. Objetivo Reomar de 45 mm, f:2.8 y película blanco y negro de 35 mm.


El señor Tejada quiso ver las fotografías pero Luisito, por lo visto, le daba largas. Después de insistir varias veces, el 24 de diciembre de 1965 pudo observar los negativos. Uno de  ellos se quemó por usar un procedimiento rudimentario para ampliarlo pero del otro, después de aumentarlo, se obtuvo la siguiente imagen.

A la vista de esta foto resulta obvio que algo no cuadra. Se disparó con la cámara a una luz brillante (que parecía algo mayor que una estrella) en el cielo nocturno y por arte de birlibirloque apareció en el negativo la imagen mostrada arriba. Don Eloy Tejada también debió darse cuenta porque escribió:

También manifiesta, como dato curioso, que tiró las fotografías a un disco luminoso, que era lo único visible, apareciendo luego en el negativo el artefacto, del que a simple vista no se apreciaba ni siquiera la silueta. (p 236)

Está claro que lo visto por los testigos desde la estación no fue lo mismo, a pesar de coincidir aproximadamente la hora, que lo observado y fotografiado por Luisito desde su domicilio. Las descripciones de los cuatro testigos de la estación no dejan lugar a dudas: ¡observaron un bólido!

Lo manifestado por Luisito es completamente diferente. Sólo hay una coincidencia sospechosa: ...la "estrella", convertida ahora en un disco luminoso de unos ochenta centímetros de diámetro...

Una descripción calcada del relato de los observadores del bólido. Parece que alguien introdujo involuntariamente ese elemento descriptivo en la narración de Luisito para hacer creer que todos los testigos vieron el mismo fenómeno. A pesar de esta "coincidencia", el testimonio del fotógrafo es diferente y se corresponde claramente con la visión de un astro brillante.

Precisamente, en la zona del cielo que se veía desde la ventana del domicilio de Luisito se encontraba el planeta Júpiter mucho más brillante de lo habitual, y por tanto muy llamativo, porque estaba cerca de su oposición, que ocurriría el 18 de diciembre de ese año.

Como muestra Stellarium, a las 22:00 horas locales del 27 de octubre de 1965, el citado astro era visible desde Castejón hacia el ENE (azimut 65º) y a 6º 54' sobre el horizonte.

Se conoce la ubicación del "platillo volante" en el cielo, mirando desde la ventana del domicilio del fotógrafo, ya que don Eloy indicó la posición del mismo en la siguiente fotografía publicada en su libro. (p 238)



Los edificios que aparecen en esta imagen existen en la actualidad y están ubicados al otro lado de las vías del tren, enfrente y algo a la derecha de la ventana del fotógrafo.


En la foto satélite que expongo seguidamente se muestra el azimut que tenía Júpiter en el momento de la observación de Luisito y puede comprobarse que pasa por encima de dichas casas, coincidiendo exactamente con la ubicación del OVNI.



Resulta evidente que lo percibido por Luisito en el cielo nocturno y lo que apareció en el negativo, dos meses después, son dos cosas distintas. El pretendido "platillo volante" fotografiado por el susodicho tiene, indudablemente, un origen muy terrenal. La similitud con los altavoces antiguos (de los años 50-60), que se muestran en estas fotografías es patente. Imágenes tomadas de aquí y aquí.



El señor Tejada mantuvo correspondencia con los ufólogos Antonio Ribera y Severino Machado sobre la foto del "platillo volante" pero parece que a los susodichos no impresionó mucho dicha imagen ya que opinaron que: era demasiado buena para ser real. También, intentó vender el negativo, para ayudar en los estudios del testigo, a varias revistas españolas y extranjeras pero obtuvo el mismo resultado.

O sea, un grupo de testigos observa un bólido, otro observador desde su casa avista el planeta Júpiter y lo fotografía pero dos meses después enseña los negativos y aparece en los mismos algo parecido a un altavoz antiguo que se pretende pasar por un "platillo volante".

En fin, estas son las extraordinarias evidencias que tiene esta antigua historia ufológica y que algunos ufólogos utilizan para manifestar la realidad de los "platillos volantes".






sábado, 22 de octubre de 2016

Los mejores expedientes vascos sobre OVNIs

En el pasado mes de septiembre se ha publicado el libro: Los 20 mejores expedientes X del País Vasco cuyo autor es el vitoriano Enrique Echazarra, investigador de misterios. Sólo me referiré a las historias de OVNIs que presenta el autor en la citada obra, ya que los otros temas (fantasmas, espíritus, etc.) no me interesan.

En el prólogo, Echazarra es calificado de escéptico de manual y el susodicho escribe lo siguiente sobre escepticismo sano:

 
Un servidor también duda y cuestiona que la mayoría de los OVNIs de su libro sean OVNIs. Es más, casi la totalidad de esos casos ya están explicados.

Vitoria, 14 de septiembre de 1984: Un objeto brillante triangular visto en un claro de nubes, hacia las 19:30 horas, durante unos cinco minutos. Dos horas después se produjo un corte del suministro eléctrico sin ninguna relación, en mi opinión, con la "misteriosa luz". Estado del cielo esa tarde en la ciudad, cubierto 7/8. La explicación más razonable es la de un probable globo estratosférico visto en un claro de nubes reflejando la luz del Sol, lo que le haría más llamativo. La "curiosa" desaparición de la luz sería una ilusión provocada por las nubes.

Además, el día anterior fue observado un globo, prácticamente durante todo el día, en San Sebastián y diferentes localidades de Gipúzkoa (El Diario Vasco, 14 de septiembre de 1984), que el viento reinante en la estratósfera llevó hacia Álava.

Durante los apagones del día 14, hacia las 21:30 horas, desde diversos punto de Vizcaya y Álava la gente decía ver una luz brillante triangular en el cielo. La información es insuficiente pero probablemente se trataría del planeta Júpiter, visible esos días con un brillo superior al normal. En este enlace pueden leer sobre los acontecimientos, supuestamente extraños, que ocurrieron esa noche y que se pretende relacionar con la luz vista en el cielo.

Audikana, (Álava), 15 de septiembre de 1984: Este es uno de los primeros casos de OVNIs que "investigó" Iker Jiménez. Echazarra comete el mismo error de fecha que Jiménez, datando el caso el 15 de octubre de 1984. Es más, tambien J.J. Benítez da esa misma fecha para el incidente en 1984. La fecha correcta del avistamiento, proporcionada por el testigo, es esta:

El 15 de septiembre era sábado y el 15 de octubre, lunes. Parece absurdo que los testigos fuesen a pasar el fin de semana a su casa de campo un lunes. En fin, resulta llamativo que tres expertos ufólogos sean incapaces de afinar en un dato tan elemental como este de la fecha.
  
Aquí pueden leer la historia relatada por el testigo principal, con su puño y letra, a las pocas semanas de ocurrida. La explicación es una confusión con la Luna.

Navarrete (Álava), agosto de 1978: A este caso también le metió mano Iker Jiménez presentándolo como un cuasi-aterrizaje. Echazarra comete otro error de fecha y lo data en 1984. En realidad fue un simple bólido, eso si, muy espectacular. Más información en este enlace.

Alegría de Álava (Álava), del 6 al 7 de diciembre de 1978: A la conclusión que llegó Juan Marcos Gascón, después de una minuciosa investigación, fue que se trató de una confusión con un tractorista y su tractor trabajando esa noche en el lugar del pretendido aterrizaje. Por cierto, las pesquisas realizadas por el citado en este caso son un buen ejemplo de cómo debe realizarse una investigación de campo en esta materia.

Las fuentes de este trabajo son: Cuadernos de Ufología, año I, nº 2, 3 y 4 1983. CdU, año II, nº 5, marzo 1984 y CdU, año III, nº 10 y 11, 1985.

Gallarta (Vizcaya), entre febrero y marzo de 1977: Un equipo de estudiosos que analizó el caso detenidamente en el lugar de los hechos llegó a la conclusión de que fue un fraude manifiesto. Todavía se sigue pretendiendo relacionar los fraudulentos aterrizajes (que están datados con imprecisión) con unos ecos no identificados detectados durante unas noches concretas por la estación de radar de Calatayud. En este enlace el trabajo publicado en Stendek, nº 38, diciembre 1979.

Gaintxurizketa, Lezo (Gipúzkoa), 3 de enero de 1955: El aterrizaje de un pretendido "platillo volante" en este lugar fue debido a la probable aparición de un globo de la operación "Focus", traído por los vientos reinantes en esa fecha. Más información aquí.

Enrique Echazarra narra un curioso avistamiento ocurrido el día 31 de octubre de 1992, sobre las 22:00 horas, entre Vitoria y Margarita (pueblo cercano al polígono de Jundiz). Durante el trayecto, que suele durar unos 15 minutos, los testigos observaron una nube luminosa en el cielo oscuro. La nube se abrió y dejó ver a un OVNI de coloración rojiza. Forma del OVNI según los testigos: (El dibujo es de un servidor basado en el realizado por los susodichos)


El misterioso aparato desapareció al ser ocultado por las nubes. Por lo visto, los testigos al ver el OVNI se desorientaron y perdieron la noción del tiempo. Cuando llegaron a Margarita había transcurrido una hora.

Resumiendo, no tengo claro lo de la desorientación y perdida de tiempo de los observadores. Lo que si tengo claro es lo que vieron: ¡Tuvieron una confusión con la Luna!

En la fecha y sobre la hora indicada, nuestro satélite natural se encontraba en el cielo a poca altura (2º/240º) tapado por las nubes existentes esa noche y ubicado hacia el WSW. 


La forma y coloración del OVNI son coincidentes con la fase que tenía el astro esa noche y el color de la Luna cuando está cerca del horizonte.


Además, según el sentido de la marcha de los testigos, el citado astro les quedaba prácticamente delante.



Los pocos casos de OVNIs del citado libro que quedan sin aclarar lo son, en mi opinión, por falta de información o por una investigación de campo insuficiente.

En fin, me sorprende que al autor de la obra mencionada en esta entrada le parezcan irrisorias las explicaciones que se dan a incidentes OVNI (La Luna, Venus, globos, etc.). Creo que lo más acertado para entender este tema es averiguar qué es lo que se ve realmente en estos incidentes (la experiencia dice que el fenómeno OVNI tiene muchas explicaciones y la mayoría prosaicas) y no perpetuarlos como inexplicables en el maravilloso mundo de Ovnilandia.




miércoles, 25 de mayo de 2016

Sobre el OVNI estrellado en Cando

La observación de un fenómeno luminoso en Galicia, hacia las ocho y cuarto de la mañana del día 18 de enero de 1994, que supuestamente se estrelló en la sierra de Outes, sigue fascinando todavía a muchos ufólogos y periodistas del misterio. 

Por ejemplo, para Miguel Pedrero es uno de los 20 mejores expedientes X españoles (Expediente 2, OVNIs estrellados en Galicia: Materia Reservada, Págs. 35-46). En el programa de radio La Rosa de los Vientos, del 27 de octubre del 2013, Bruno Cardeñosa decía sobre este incidente:

Un caso extraordinario. Uno de los sucesos, dentro del mundo del misterio, más fascinantes que hayan ocurrido en nuestro país.

El día 19 de enero de 1994, la prensa local se hizo eco de las observaciones y la búsqueda del lugar de caída de un hipotético meteorito.

El Correo Gallego del 19 de enero de 1994

El astrónomo J.A. Docobo de la Universidad de Santiago de Compostela se interesó por el incidente y, en colaboración con otros investigadores, comenzó un amplio estudio del suceso. A los tres meses de los avistamientos se descubrió un "cráter" en Cando de Arriba (Sierra de Outes) que estaba a un kilómetro del punto de impacto previsto en los cálculos de los investigadores.


"crater" de Cando 1994
Foto facilitada por Vicente-Juan Ballester Olmos

En 1995, J.A. Docobo y su equipo publicaron: El objeto luminoso del 18-1-1994 y el suceso de Cando (Outes) donde concluyeron que el fenómeno luminoso observado en Galicia en la citada fecha no era un meteorito, ni un bólido usual, ni chatarra espacial y que podría estar relacionado con el "cráter" aparecido en Cando. No descartaban que lo observado se tratase de un ingenio civil o militar.

El objeto luminoso del 18-1-94 y el suceso de Cando 

En 1998 publicaron Investigation of a bright flying object over northwest Spain, 1994 January 18 en la revista Meteoritics & Planetary Science 33, 57-64.

Estas conclusiones fueron aprovechadas por algunos ufólogos para hablar y escribir, largo y tendido, sobre OVNIs estrellados en Galicia, el Roswell español, experimentos militares secretos, etc.

Todo parece indicar que el "cráter" de Cando (que en realidad no era un cráter) no tuvo ninguna relación con el fenómeno luminoso observado el día 18 de enero. Para empezar, no se encontraron restos de meteorito, de OVNI o de un ingenio militar. Además, se desconocía la fecha exacta de la aparición de la cicatriz e incluso había discrepancias en la hora (según unos, ocurrió durante la noche y según otros, sobre las 16:30 horas). Cuando se produjo el "cráter" llovía y había tormenta. Sin embargo, durante las observaciones del bólido estaba despejado. Por otra parte, los radares militares de la zona no detectaron nada extraño durante la mañana de los avistamientos.

En un informe de la Guardia Civil fechado el 10 de noviembre de 1995, se menciona una entrevista a un individuo llamado José Manuel:

Que unos días después de la festividad de Reyes un vecino suyo oyó sobre las 16,30 horas un fuerte ruido coincidiendo con una fuerte tormenta de lluvia y relámpagos, no dándole mayor importancia; al día siguiente ese mismo vecino al pasar por el lugar se percató de la presencia del supuesto "cráter" y se lo comunicó. En opinión del informante la porción de tierra desbastada (28 x 10) fue debido a los efectos de la lluvia, por la posible formación de una bolsa de agua en el subsuelo dando lugar al hundimiento de la capa de superficie, significando al respecto que en los bordes no existían restos de tierra característicos de un impacto [...] La relación del citado ruido con el meteorito fue establecida como posibilidad por una joven residente en la zona que se lo comentó a un amigo y éste a su vez se lo transmitió al profesor DOCOBO de la Universidad de Santiago, a los tres meses de la ocurrencia... (vía Ballester Olmos)

El mes de enero de 1994 fue especialmente lluvioso en Galicia y el 18 fue el primer día que amaneció despejado. (Datos pluviométricos publicados en el trabajo de Docobo et al)

En la actualidad, J.A. Docobo considera que probablemente se trato de una curiosa coincidencia en el tiempo de dos fenómenos independientes. Sobre el origen del "cráter" dice, que entre todas las hipótesis planteadas la que más peso tiene es la de un explosivo corrimiento de tierra por un embolsamiento de agua que fue ganando presión. Un suceso insólito hasta ese momento en Galicia. Lo que si le queda claro es que no tuvo un origen astronómico ni militar. (Comunicaciones personales a Manuel Borraz, 2009, y Vicente-Juan Ballester Olmos, 2010)

Sobre las observaciones del objeto aéreo brillante, los relatos de los testigos gallegos son similares a las narraciones de otros avistamientos de bólidos. Entonces, ¿qué tenía de extraño dicho fenómeno luminoso? Los investigadores descartaron en su informe que lo observado fuese un meteoro porque según sus cálculos, basados en testimonios, la velocidad de la bola brillante era muy lenta y la altura de vuelo demasiado baja. 


recorrido bólido calculado por los investigadores

Trayectoria del fenómeno luminoso calculada por los investigadores. Los lugares de observación están señalados en el mapa con una equis. (J.A. Docobo et al, 1995). Hay que señalar una cuestión muy relevante que habría dado más precisión a la reconstrucción de la orbita del fenómeno luminoso: Observaciones al oeste de la citada trayectoria. A pesar de que los investigadores estuvieron buscándolas, no encontraron ninguna.

Como señala Manuel Borraz en su trabajo, El enigma del meteoro imposible: las observaciones del 18 de enero de 1994 y el "cráter" de Cando, no puede descartarse que el fenómeno se produjera más lejos, sobre el Atlántico y no sobre Galicia, desplazándose más alto y más rápido:

No sería pues descabellado contemplar la posibilidad de que se hubiera tratado realmente de un bólido, siendo erróneas las estimaciones debido a limitaciones en los datos observacionales de partida. En pocas palabras: no creo que pueda descartarse sin más que el fenómeno se encontrara más lejos (es decir, sobre el Atlántico, no sobre tierras gallegas), más alto y desplazándose a mayor velocidad de lo que indicaba la reconstrucción... En definitiva, la pregunta que queda en el aire es: ¿se habría tratado de un simple meteoro a pesar de todo?

Todo apunta a que habría sido un simple bólido, eso sí muy llamativo, y de un atípico corrimiento de tierra. Ambos fenómenos coincidentes en el tiempo pero independientes, sin relación. Pero por lo visto, parece que seguirá siendo un tema muy sugestivo y misterioso para algunos.





miércoles, 2 de marzo de 2016

FANIs aeronáuticos

En esta entrada vuelvo de nuevo a las páginas del libro: Encuentros OVNIS, ufología aeronáutica, de Rodrigo Bravo Garrido y Juan Castillo Cornejo. Por cierto, uno de los autores (Rodrigo Bravo) ya tuvo un encuentro aéreo con la reina de los OVNIs, el planeta Venus, el 22 de marzo de 2012. Pero según parece, hace caso omiso de la explicación que se dio a su incidente y prefiere catalogarlo como "un no sé lo que es" o FANI. Más detalles en este enlace.

Entre los incidentes seleccionados en la citada obra hay dos, el caso nº 5 y el caso nº 8, que parecen muy espectaculares y que para muchos ufólogos son extraordinarios e impactantes, ya que tienen, además, dos de los ingredientes más deseados por los citados: Pilotos militares y detección radar.

Los sucesos ocurrieron en Teherán, Irán, el 19 de septiembre de 1976 y en la Base Aérea de La Joya, Arequipa, Perú, el 11 de abril de 1980. Para los autores del mencionado libro, siguen siendo unos avistamientos muy misteriosos e inexplicados.

El incidente de Teherán comenzó, hacia las 00:30 horas locales, con diversas llamadas telefónicas de testigos al aeropuerto de la ciudad diciendo que veían una luz inmóvil en el cielo parecida a una estrella pero más brillante. A raíz de estas llamadas de observadores civiles se ordenó la salida de dos F-4 Phantom para identificar la misteriosa luz.

Por lo visto, la información que hay del caso es insuficiente para llegar a una conclusión. Sin embargo, hay indicios que apuntan a una persecución al planeta Júpiter, visible esa noche en el cielo mucho más brillante de lo habitual, y a diversos fallos en los equipos de los cazas.

el cielo el 19 de septiembre de 1976

Además, el 19 de septiembre estaba próximo al máximo de varias lluvias de estrellas anuales como las Píscidas, que explicaría las luces brillantes que parecieron salir de la principal y que alguna se "acercó" a uno de los pilotos y otra cayó a tierra.

Algunos ufólogos han relacionado el caso de Teherán con un fenómeno luminoso observado en Marruecos esa madrugada, que también se vio en las islas Canarias y en el suroeste de la península Ibérica. Este incidente no tiene ninguna relación con el de Irán, como pueden ver en este enlace, ya que se trató de una reentrada de chatarra espacial.

Sobre el suceso de la Base Aérea de La Joya, acaecido en 1980, los autores del libro, citado al principio de la entrada, concluyen:

Dentro de los diferentes casos donde se reportan incidentes de aeronaves con FANIs, el ocurrido el 11 de abril de 1980 es, bajo nuestra impresión, el informe más contundente y de mayor jerarquía al momento de realizar una comparación entre todos los existentes, ya que contiene todas las referencias necesarias, entre las que se suman el testimonio del piloto, la observación de la Torre de Control y de 1800 testigos calificados en tierra, la detección en el radar y el desarrollo mismo de un ataque directo por parte de la aeronave de combate, lo cual obligó al reconocimiento de este caso por parte de las autoridades peruanas de la época, lo que permite concluir que lo observado y sucedido aquella mañana en la Base Aérea de la Joya se trató de un incidente OVNI, hasta ahora el más importante dentro de la aviación mundial. (Pág. 167)

persecución a un OVNI el 11 de abril de 1980 en La Joya, Perú

Sin embargo, la explicación más razonable, que surge después de un análisis del incidente, es que el piloto peruano persiguió y disparó a un ¡globo estratosférico! situado mucho más alto que él y que fue soltado en Sao Paulo el día 9 de abril. Los vientos predominantes (de componente Este) llevaron al globo hasta la zona de la base militar. Un examen completo del caso pueden leerlo en el blog de Julio Plaza del Olmo, en la entrada titulada: Combate a 20.000 metros.