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viernes, 18 de junio de 2021

Sobre el humanoide que se coló en una instalación militar

El pasado día 13 de mayo, DMAX emitió el documental "Ovnis y militares", de la serie Extraterrestres: están entre nosotros, presentado por el periodista Lorenzo Fernández Bueno. En el mismo, se expuso un incidente espectacular ocurrido en el interior de una base militar española.

Según el reportaje, un OVNI fue visto sobre el Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 4 (EVA 4), ubicado en Roses (Girona), en la noche del 25 de marzo de 1971. Cuando desapareció, un humanoide (al parecer, relacionado con el OVNI) penetró en la instalación militar y fue repelido a tiros por dos soldados de guardia. El extraterrestre, en su huida, reventó la primera verja metálica que delimitaba la base. A falta de un enlace a dicho programa, pongo este video tomado de Twitter.

Jesús Jofre Milá, testigo principal, relatando el incidente en DMAX

En la publicidad mediática que se hizo de la serie unos días antes de su emisión se señaló, entre otras cosas:

El escritor, periodista y divulgador Lorenzo Fernández Bueno regresa a DMAX para liderar esta nueva investigación que permita hallar las pruebas definitivas para esclarecer la verdad sobre la presencia de OVNIS y de supuesta vida extraterrestre mucho más cerca de lo que podemos imaginar. [...] Desde una perspectiva rigurosa y aportando datos, ‘Extraterrestres, ellos están entre nosotros’ ofrece una información documentada y contextualizada de estos sucesos, y es la serie más completa que jamás se ha realizado sobre la historia de los OVNIs en España (El Confidencial, 7 de abril de 2021). (El resaltado es mío)

Como la historia me llamó la atención, me puse a buscar información sobre la misma y resulta que hay documentación relevante que se soslayó en la emisión de DMAX.

Por ejemplo, la trayectoria vital de Jesús Jofre a partir del incidente de 1971 (contactismo, Nueva Era, etc.). En este enlace se puede ver su curriculum. Además, ha publicado un libro relatando la historia ocurrida en el recinto militar y su posterior andadura mística. La primera versión se titula: CONTACTO OVNI mi experiencia personal y en el año 2014 una segunda versión, ampliada, titulada Contacto con Sharhim: Un ser de quinta dimensión. En los enlaces se puede acceder al prologo, introducción y principio del libro.

 

Otra información, en mi opinión importante, que por lo visto también se les olvidó mencionar a los autores del documental es que, esta historia ya se publicó hace cuarenta y nueve años. Concretamente en la revista Algo, nº 193, de enero de 1972. Antonio Ribera, en Los doce triángulos de la muerte, pp. 119-123 (1976), también cita el caso basándose en el artículo de Algo.

Gracias a Vicente-Juan Ballester Olmos dispongo de toda la información del incidente que tiene en sus archivos. Además del mencionado reportaje de Algo, hay, entre otros datos, un informe del IIEE y otro del CEI (investigaciones de primera mano realizadas en abril de 1971 y en 1979). Gracias también a Manuel Borraz por facilitarme un trabajo sobre el suceso que desconocía. Se trata de un artículo de Emma P. Rodríguez, El cas de l’humanoide del Puig Peni demarç de 1971, publicado en Nous Papers d'Ovnis, nº 5 (diciembre 2018), CEI, pp. 32-68.

El trabajo de Emma P. Rodríguez es crítico, muy completo y resulta esclarecedor.  Aparte de difundir dicho artículo, poco más puedo añadir sobre el caso. De todas formas, intentaré exponer la información relevante que hay sobre el mismo para mostrar si los hechos relatados son tan extraordinarios como se contaron en la emisión televisiva.

Versión actual de Jesús Jofre

Empezaré con un resumen del suceso tal y como lo cuenta actualmente Jofre en sus libros y entrevistas. En la noche del 25 de marzo de 1971, un OVNI es visto sobre la base militar (observado por Jofre, Alberto y Lalo). Cuando "la nave" desapareció, Jofre vio un resplandor verde tras las casetas de microondas. 

 
El OVNI sobre el EVA 4 (Jofre, 2014) 

Se acercó con Alberto, que llevaba al perro Fiero sujeto con una correa (por lo visto, Lalo se fue al cuerpo de guardia para ver si se había detectado algo en el radar). Un extraño parloteo invadió la mente de Jesús y a continuación, oyeron un ruido como de alguien que se acercaba a ellos. La oscuridad era total y no se veía nada a cinco o seis metros. Al fin, pudieron distinguir una figura humana muy alta, de 2,20 metros, que se les echaba encima.

(Jofre, 2014) 

Cuando estaba a unos pasos de los testigos le dieron el alto y como no hizo caso, le "cosieron" a tiros con un cetme y una pistola. El humanoide dio media vuelta y salió huyendo. Se escuchó un golpe fuerte contra la valla metálica y luego silencio. Al inspeccionar la cerca encontraron que faltaba un trozo, como si alguien la hubiese reventado al chocar contra ella, y los bordes estaban negros, parecían como chamuscados. 

El humanoide dentro de la base militar (Jofre, 2014)

Mientras explicaban lo sucedido a sus compañeros, Lalo les advirtió de que el OVNI había aparecido de nuevo. Todos vieron como "la nave" descendía a gran velocidad hacia el mar dejando una breve estela. Lalo, que estaba en una posición más avanzada, vio como la bola de luz se estrelló contra el mar como un gran flash, que le cegó.

El radar no detectó la presencia del OVNI. Por lo visto, nadie les creyó pero en la noche del 27 de marzo, un OVNI similar al de la noche del 25 apareció estático en el cielo durante tanto tiempo que toda la guarnición pudo observarlo. En la noche del 29, el OVNI volvió a aparecer.

Miguel Pedrero publicó un artículo sobre el caso: Ovnis y 'extraterrestres' en una base militar española, soldados disparan contra un humanoide, en la revista Año Cero, nº 229, agosto 2009. 

Cuenta la misma historia y pone nombre a dos testigos: Anselmo P. y Luis Solá. Termina el artículo señalando que los ovnis regresaron a la base en 1991, concretamente en la madrugada del 13 de septiembre. El informe fue desclasificado por el MOA en 1996 y se puede leer aquí. Parece que el estímulo de la observación fue un proyector de luz de alguna discoteca de la ciudad. Al final incluye un texto, en un recuadro, que no tiene desperdicio: 

En este video, Iker Jiménez y Miguel Pedrero entrevistan a Jesús Jofre (año 2009) donde el relato del susodicho es idéntico. 

 

La versión en Algo

A continuación, la narración que hizo el testigo principal hace cuarenta y nueve años. En la revista Algo, nº 193, enero de 1972, se publicó un articulo titulado: Observaciones desde una base de radar, firmado por un tal Ficher. De la lectura de dicha reseña se deduce que Ficher era el seudónimo de  Jesús Jofre. 

 

En esta primera versión del testigo aparecen discrepancias significativas con el relato que hace actualmente. He subrayado las más relevantes en color verde. Por ejemplo, el perro se llama Narvik en lugar de Fiero y el destello que cegó a uno de los soldados, se produjo antes del tiroteo: 

Pedrero, en el vídeo enlazado más arriba (minuto 14:32) y en Año Cero, cuenta la visión del flash de la siguiente manera: "un objeto de grandes dimensiones, oscuro, que impactó contra el mar, contra la bahía de Rosas y generó una explosión luminosa enorme". Y dice que ocurrió al mismo tiempo, o después, que los disparos.

Jofre, en su libro, narra el incidente de esta forma, ubicándolo después del tiroteo: 

Siguiendo con el relato publicado en Algo, Ficher siente "como si el ambiente estuviese cargado de electricidad". En la versión actual es "ese extraño parloteo volvió a invadir mi mente". Y ahora viene lo más interesante, lo del humanoide:

Asimismo, no menciona nada sobre la verja metálica reventada. Termina el artículo refiriendo una serie de observaciones OVNI ocurridas en la base a lo largo del año 1971.

Versión del IIEE

Ficher señala que dos miembros del CEI de Barcelona acudieron a investigar atraídos por los rumores. Eran Ramón Navia y Alberto Vallés. Por lo visto, no entregaron el informe correspondiente a la asociación citada y poco después se marcharon de la misma fundando el IIEE. Doce años después publicaron un articulo en Espacio Compartido, 9, febrero 1983: Qué sucedió en Rosas...?

Apuntan que los acontecimientos ocurrieron el mes anterior a su visita. Por lo que resulta que la encuesta la realizaron en abril de 1971. No dan nombres ni fechas. Resumo los hechos recogidos por los dos ufólogos. A las 00:10 horas de un día indeterminado, los soldados estaban viendo la televisión y uno de ellos salió al exterior. Al rato, entró a la carrera en el barracón dando aviso de que fuera había un OVNI. Después, cuando el objeto luminoso desapareció:

Al mismo tiempo, se produjo una gran excitación en los perros y tuvieron que avisar al encargado de los mismos para que los calmase. Luego se dieron cuenta de que la puerta de la perrera miraba en la dirección donde se produjo el destello. "Durante esa noche, no se produjo ningún otro acontecimiento, pero se mantuvo una alerta especial, por si fueran reiterativos." (el resaltado es mío).

En noches sucesivas se repitieron las observaciones de extrañas luces que evolucionaban muy cerca de las instalaciones y que fueron confirmadas por oficiales y soldados de guardia durante esas fechas. Pero lo más destacable es lo que le ocurrió a un soldado en una de esas noches. 

Al día siguiente se efectúo una rastreo para esclarecer el extraño suceso. Examinaron la verja metálica por si algún animal estuvo merodeando por la zona  pero no encontraron ninguna huella ni rastros en la valla. Los perros se mostraron alterados después del tiroteo. No se hizo ninguna declaración oficial.

Versión del CEI

En 1979, Antonio Gudel y Diego Fuentes (del CEI) entrevistaron a uno de los testigos, Pedro Claret Llardó. El informe que realizaron está fechado el 13 de marzo. A continuación, un resumen de los acontecimientos según esta versión.

Hacia las dos de la mañana, Claret es despertado por el teléfono y le dicen que llame al sargento de guardia que en la cima del monte Pení sucedía algo anormal. Cuando subieron, el cabo de la Policía Aérea les explicó que habían visto un extraño objeto sobre los radares. Miraron hacia arriba y todavía pudieron verlo. Era un cuerpo que brillaba muchísimo.

Claret refiere el asunto de los disparos por el testimonio del propio afectado, el Policía Aéreo de guardia esa noche Anselmo Pi, y por el resto de componentes de la guardia:

A la mañana siguiente se revisó minuciosamente la zona y no encontraron ninguna señal o huellas de la misteriosa presencia ni de ningún animal. Se dieron cuenta, después de los hechos, que los perros ladraban de forma desacostumbrada y lo relacionaron con el incidente. El Sr. Claret declara que no hubo ninguna encuesta oficial.

Elementos discordantes que saltan a la vista

Resulta que el testigo principal no fue Jesús Jofre. Los testigos, entre los que se encontraban Jofre, Solá y Pí, explicaron a los encuestadores del IIEE y del CEI que fue Anselmo Pí el que realizó los disparos y, además, que estaba sólo.

IIEE y CEI (1971 y 1979) coinciden en que fue Pi el que vio el bulto después de salir de la garita a investigar un ruido extraño y no porque Jofre viera una luz verde, dato que el susodicho tampoco menciona en el artículo de Algo.

Según el IIEE, el flash que cegó a Solá ocurrió en una noche diferente a la de los disparos.

En la versión de Jofre en Algo y en las del IIEE y CEI se indica que no se encontró ninguna evidencia o huellas del supuesto bulto. Sin embargo, en la versión actual se dice que falta medio metro de valla, dato relevante que resulta incomprensible que no lo recojan las fuentes iniciales.

Según la versión actual, Anselmo Pi a la vez que disparaba su fusil  sujetaba al perro con la correa (que tiraría de la misma para ir a por el presunto intruso). Asunto complicado sólo con dos manos y en un momento de gran tensión emocional.

Conclusión

En las primeras versiones no se habla de humanoide. La descripción de Ficher en Algo es: "creí ver un bulto". En el informes del IIEE, Pi "tuvo la impresión de que había alguien o algo en las cercanías, al girarse observó un cuerpo oscuro de talla superior a la de un hombre normal". En el informe del CEI, Pi "tuvo la 'sensación' de una presencia física en la zona, viendo como un cuerpo oscuro de dimensiones superiores a las de un hombre [...] Aunque debido al estado anímico del centinela, y la precipitación de los acontecimientos no puede asegurarse objetivamente tales hechos...".

Es a partir del año 2009 cuando aparece en el relato un humanoide de más de dos metros de altura, embellecido con detalles como un cinturón con un emblema triangular luminoso. Además, el extraterrestre está dibujado a contraluz (ver boceto más arriba). Si la noche era de total oscuridad ¿como es posible que la figura estuviera a contraluz?

Por otra parte, en el trabajo de Emma P. Rodríguez, enlazado al principio, se señala: "Pero es que además, sabemos por soldados presentes en la base que la historia del humanoide es una adición moderna al relato de los hechos." 

De este enlace están tomados los dos comentarios que pongo a continuación. El número 12 corresponde a un militar profesional que prestó servicio en el EVA 4 en el momento de los acontecimientos.

  

Sin humanoide, esta historia se queda únicamente con una serie de observaciones de objetos luminosos en el cielo de un interés relativo ya que, la mayoría podrían ser confusiones con astros y meteoros. Precisamente, por esas fechas estaba en el cielo el planeta Júpiter, muy llamativo por estar cerca de su oposición (23 de mayo). Salía por  el ESE sobre las 0:10 horas.

Según el relato publicado en Algo, el OVNI que se vio a las 12:30 de la noche del 25 de marzo estaba "a la altura por donde aparece Marte". Si se interpreta como "en la dirección por donde aparece Marte", el planeta Júpiter estaba justo en esa dirección a la hora citada, con una coloración anaranjada por estar cerca del horizonte. Aunque Ficher menciona a Marte y conocía por dónde salía, parece ser que no estaba al tanto de la presencia nocturna de Júpiter.

La repetición de los avistamientos del OVNI durante varias noches, al parecer por la misma zona del cielo y con la misma apariencia, coinciden con las apariciones nocturnas de dicho planeta, que sería visible o no según la condiciones atmosféricas reinantes.

En el documental de DMAX, los ufólogos insistieron en que el incidente sigue sin desclasificarse y, por lo tanto, hay ocultamiento de lo hechos para no dar explicaciones de los mismos.

Vicente-Juan Ballester Olmos escribió, en el año 1989, al responsable del EVA 4 preguntando por la veracidad de los hechos. No recibió respuesta. En 1991 consultó al jefe de Seguridad de Vuelo del CGEA y custodio de los expedientes clasificados. No había ningún expediente con fecha 25 de marzo de 1971 en el EVA 4. En 1993, en plena desclasificación, escribió al jefe del MOA facilitando una relación de casos ovni presuntamente acaecidos en instalaciones militares. En dos ocasiones, el MOA solicito un rastreo de la información y del EVA 4 no hubo respuesta.

Los informes del IIEE y del CEI ya dicen que no se realizó ninguna encuesta oficial. Creo que lo más razonable es pensar que si no hay expediente desclasificado sobre el incidente es porque no hubo investigación alguna.

 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Maravillas en el cielo (7): El Puig, 1237

El caso numero 111 del libro Wonders in the Sky describe la observación de una flota de siete luces misteriosas que se vieron durante cuatro sábados consecutivos cayendo en El Puig (Valencia), en el año 1237. El texto incluye los símbolos: Luz aérea no identificada y fenómeno con evidencia física. 



Resulta significativo que esta historia no figure en ninguna crónica de la época. El Llibre dels feits, obra dictada por el rey Jaime I de Aragón que dedica numerosos capítulos a narrar la conquista de Valencia, no menciona estos supuestos hechos. En cambio, sí se refiere a las vicisitudes del castillo ubicado en el cerro ("puig" en valenciano) que “los sarracenos llamaban Enesa y los cristianos Puig de Cebolla, y ahora tiene el nombre de Puig de Santa María” (Zuriaga, 2005; p. 279). El monarca también relata que, cuando se encontraba en El Puig a principios de 1238, prometió ante el altar de la iglesia de Santa María que no pasaría a Teruel hasta haber tomado Valencia, un altar donde ya podría haber habido una imagen de la Virgen aunque no se mencione de forma expresa (Mocholí, 2018; p. 179). 

En todo caso, la primera alusión explícita a la veneración de una imagen de la Virgen del Puig la encontramos en la Chronica de Ramón Muntaner al indicar, en su capítulo XXXIII, que cuando Jaime I asistió al Concilio de Lyon de 1274 se detuvo a visitar a la Madona Sancta Maria del Puig en su primera etapa de viaje (Zuriaga, 2019; p. 9). El modesto templo original -cuya custodia había sido entregada a la Orden de la Merced en 1240- fue reconstruido en el siglo siguiente y constituyó la semilla del posterior monasterio de Santa María del Puig.

En agosto de 1237 tuvo lugar la batalla del Puig que impidió que los musulmanes reconquistaran la fortaleza. Este episodio histórico ha sido asociado con otro hecho prodigioso: la aparición en el campo de batalla del mismísimo San Jorge en apoyo de los combatientes cristianos. Hay que advertir que esta aparición tampoco es mencionada en el Llibre dels feits, siendo la primera fuente conocida la crónica de San Juan de la Peña de finales del siglo XIV.

El culto mariano en El Puig está tempranamente atestiguado, como ya hemos visto, pero por lo que respecta concretamente al hallazgo de la imagen de la Virgen, las referencias que nos han llegado son más recientes, empezando por una mención documental de 1448 que solamente indicaba: "se dice que fue encontrada aquí en El Puig, cuando se conquistó esta tierra" (Mocholí,2018).

 

La siguiente xilografía de la primera mitad del siglo XVI ("LLoes e Goigs a la Verge María"), que muestra la batalla del Puig y la intervención de San Jorge así como al rey Jaime I encomendándose a la Virgen, sería la primera representación conocida de la Virgen del Puig bajo una campana (Zuriaga, 2005;p. 280, imagen nº 005251).

 



Pero el primer relato detallado del hallazgo que nos ha llegado lo encontramos en una obra de Pere Antoni Beuter de mediados del siglo XVI que describe las luces como "lumbres" (Beuter, 1551; cap.31, f. 90 r):

...estando velando las guardas, vn sabado, parescioles que descendian vnas lumbres del cielo y se entravan en el lugar do agora es el cabo del altar dela yglesia del Puig y da[n]dose acato desto aduirtieron que cada sabado descendían siete vezes dende la hora que anochescia hasta la media noche.

 

 

El descubrimiento de la imagen de Nuestra Sra, del Puig relatado en la "Segunda parte de la crónica general de España" de Beuter (1551). 


La posterior versión de Tirso de Molina que citan Vallée y Aubeck  (incluida en su Historia general de la Orden de Nuestra Señora de las Mercedes, un manuscrito de 1639 no publicado hasta 1973) coincide en lo principal pero difiere en los detalles:

...las centinelas y custodias de el castillo repararon que cada sáuado, a la media noche, vajaba desde su firmamento vna esquadra de estrellas luminosas, que, siete en número, consecutiuamente se asentaban sobre la cumbre más vecina a la dicha fortaleza, en el mismo sitio donde agora yaze nuestro monasterio. 

La aparición de luces que revelan la existencia de una imagen escondida de la Virgen es  un tema recurrente en las leyendas sobre hallazgos marianos. Ya hemos tenido ocasión de tratar el descenso de una luz durante cuatro sábados consecutivos en Montserrat (el sábado es el día consagrado a la Virgen María) y la reiterada aparición de unas estrellas que caían en un cerro en Estella, sin olvidar las "luces sobrenaturales" de Santiago de Compostela, que preceden en el tiempo a las leyendas marianas.

Aparición de la Virgen del Puig a San Pedro Nolasco, por José
Ignacio Cobo y Guzmán (1666-1746).

Aunque no hay forma de verificarlo, en el caso de El Puig se ha llegado a sugerir que la mención específica de siete estrellas podría estar inspirada en un pasaje del Llibre dels feits donde el rey Jaime I relata su observación de un eclipse solar cuando regresaba de Montpellier, hacia el mediodía del 3 de junio de 1239: "el más grande que jamás hayan visto y que recordaran los hombres [ ... ] porque todo el sol cubrió la luna y se podían ver bien siete estrellas en el cielo" (Sigaut, 2000).

En cuanto al detalle de la campana, hemos intentado seguirle la pista elaborando una lista de imágenes de la Virgen que, según se cuenta, fueron halladas bajo una campana. Indicamos para cada caso la advocación, el lugar (población y provincia), la supuesta fecha del descubrimiento (según la tradición) y una breve indicación de la causa o circunstancia del hallazgo (en algunos casos existen relatos contradictorios al respecto):

A) Mare de Déu del Puig (El Puig, Valencia), 1237: siete luces -estrellas- descendían del cielo.

B) Mare de Déu del Dó (Alfafar, Valencia), 1238: siete estrellas descendían del cielo.

C) Mare de Déu de Gràcia (Gorga, Alicante), hacia1276: siete estrellas que caían del cielo.

D) Nuestra Sra. de la Peña (Calatayud, Zaragoza),1120: una estrella señalaba su situación.

E) Mare de Déu del Patrocini (Foios, Valencia): sonido de la campana.

F) Mare de Déu de la Misericordia (Burriana,Valencia): sonido de la campana.

G) Mare de Déu de la Salut (Xirivella, Valencia),1595: sonido de la campana.

H) Nuestra Sra. de Monserrate (Orihuela, Alicante),1306: sonido de la campana.

I) Nuestra Sra. del Almuerzo (Narros, Soria),principios s. XIII: sonido de la campana.

J) Mare de Déu de l'Olivar (Alaquàs, Valencia), hacia 1300: encontrada al arar un campo.

K) Nuestra Sra. del Collado (Santisteban del Puerto,Jaén), 1232: encontrada al arar un campo.

L) Nuestra Sra. de Guadalupe (Úbeda, Jaén), 1381: lugar sugerido por voces y luces o encontrada al arar un campo.

M) Nuestra Sra. de la Coronada (Jaén), s. XIII: encontrada al labrar un campo.

N) Nuestra Sra. del Alcázar (Baeza, Jaén), 1227: encontrada en un socavón de una casa o al arar un campo.

O) Nuestra Sra. de la Encarnación (Peal de Becerro,Jaén): encontrada al arar un campo.

P) Nuestra Sra. de los Remedios (Ibros, Jaén): encontrada al extraer barro.

Q) Nuestra Sra. de los Remedios (Santo Tomé, Jaén): desprendimiento de tierra.

R) Nuestra Sra. de Consolación (Castellar, Jaén).

S) Nuestra Sra. de Miramonte (Ardisa, Zaragoza), s.IX: repetidas visitas de una cabra a una cueva.


En todos los casos la imagen se habría encontrado enterrada, salvo en los ejemplos H y S (escondida en una cueva) y F (sumergida en una laguna).

 

A continuación hemos representado su ubicación en el mapa, indicando:

 

- en rojo, los hallazgos motivados por la aparición de “estrellas” que señalaban el lugar;

- en azul, los casos en que un sonido de campana condujo al descubrimiento;

- en verde, los hallazgos propiciados por trabajos en el campo o un desprendimiento de tierra;

- en negro, otros casos o bien ejemplos sin información.

 

 


 

Salta a la vista el “efecto contagio” de la tradición de la Virgen del Puig en el área valenciana, aunque sólo encontramos las siete estrellas descendentes en otros dos casos (Alfafar y Gorga). En otros casos levantinos, el elemento revelador pasa a ser el sonido de la campana.

También destaca la concentración de este tipo de relatos sobre imágenes halladas bajo una campana en otra área muy reducida, la provincia de Jaén. Pero, en este caso, con un peculiar predominio de hallazgos fortuitos mientras se araba un campo.

La mayoría de estas historias españolas de "apariciones marianas" -elaboradas a posteriori para dar cuenta de la veneración de una imagen de la Virgen en un determinado lugar- afirman que las imágenes halladas habían sido previamente escondidas al producirse la conquista árabe (Rodríguez, 2014). Sin embargo, no  hay pruebas de tan amplia devoción a María antes de la invasión, es decir, en la época visigoda. Por otra parte, el estudio de las imágenes que se conservan revela invariablemente que son de épocas más recientes (la sorprendente Virgen del Lledó -una diminuta efigie de imposible datación, entronizada como patrona de Castellón de la Plana-  podría ser la excepción que confirma la regla).

 

La imagen de la Virgen del Puig no es una estatua sino un mediorrelieve policromado, de estilo bizantino, cincelado en una losa pétrea de casi un metro de alto. Algunos autores remontan su llegada a El Puig al siglo VI para no contradecir la tradición. Sin embargo, la mayoría de expertos en historia del arte han coincidido en retrasar su origen a la Baja Edad Media (aunque sin ponerse de acuerdo en el periodo concreto, en una horquilla que va del siglo XIII al XV), atribuyéndole una procedencia italiana. Daniel Benito Goerlich ha señalado la extraordinaria similitud del icono de El Puig con un relieve bizantino de la Theotokos Aniketos ("Madre-de-Dios Invencible" en griego), probablemente del siglo XIII, que se encuentra en la Capilla de San Zenón de la basílica de San Marcos de Venecia (Serra, 2014).

 

 A la izquierda, la imagen de la Virgen conservada en el Monasterio de Sta. María del Puig. A la derecha, Theotokos Aniketos de la basílica de S. Marcos de Venecia


La ausencia de noticias contemporáneas a los supuestos hechos, su afinidad con relatos legendarios similares y la datación de la imagen, que contradice la versión tradicional, nos llevan a concluir que la historia del descubrimiento de la Virgen del Puig tiene un carácter legendario y no refleja hechos reales. Por consiguiente, no tiene sentido considerarla como un ejemplo de manifestación de "luces aéreas no identificadas" con "evidencia física", como plantea  el libro Wonders in the Sky.

 

 

Referencias:

 

Zuriaga Senent, Vicent F. (2005). La imagen devocional en la orden de Nuestra Señora de la Merced: tradición, formación, continuidad y variantes (tesis doctoral Hª del Arte). Universitat de València (Valencia).


Zuriaga Senent, Vicent F. (2019). El rey fundador: Jaume I en la iconografía mercedaria. Potestas, Nº 15, pp. 7-32. Universitat Jaume I (Castellón de la Plana).

Muntaner, Ramón (1558). Chronica, o descripcio dels fets e hazanyes del inclyt Rey don Jaume Primer. Viuda de Joan Mey Flandro (Valencia). (Versión impresa del manuscrito escrito entre 1325 y 1328.) 

Mocholí Martínez, María Elvira (2018). La Virgen de la Seo y otros iconos reales en la Ciudad de Valencia. Codex aquilarensis, Nº 34, pp. 169-182. Fundación Santa María la Real (Aguilar de Campoo, Palencia).

 

Beuter, Per Anton (1551). Segunda parte de la Coronica general de España y especialmente de Aragon, Cathaluña y Valencia... Impresor: Ioan de Mey Flandro (Valencia).

 

Sigaut, Nelly (2000). Un sistema icónico teológico en el Reino de Valencia. Teología en Valencia: Raíces y retos, buscando los orígenes, de cara al futuro. Actas del X Simposio de Teología Histórica (3-5- marzo 1999), pp. 85-103. Facultad de Teología San Vicente Ferrer (Valencia).

 

Rodríguez Becerra, Salvador (2014). Las leyendas de apariciones marianas y el imaginario colectivo. Etnicex: revista de estudios etnográficos, Nº 6, pp. 101-121. Asociación Profesional Extremeña de Antropología (Cáceres).

 

Serra Desfilis, Amadeo (2014). A brave new kingdom: images from the sea and in the coastal sanctuaries of Valencia (XIII-XV centuries). The Holy Portolano / Le portulan sacré: The Sacred Geography of Navigation in the Middle Ages. Fribourg Colloquium 2013. De Gruyter (Berlin).