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miércoles, 15 de abril de 2026

Cuando los marcianos intentaron comunicarse con una localidad de Albacete

Corría el mes de enero de 1950 y la prensa española publicaba noticias sorprendentes sobre el planeta Marte, sus supuestos habitantes, los marcianos, y sobre extrañas luminosidades vistas en los cielos de la península. El día 16 de enero salía una noticia con un titular extraordinario y unas declaraciones del militar norteamericano Donald E. Keyhoe, donde aseguraba que se habían identificado tres tipos de aparatos extraterrenos lanzados desde Marte. La nota terminaba diciendo que: “La revista True estudia detenidamente esta cuestión y que desde hace ciento quince años la tierra es objeto de profundos estudios dirigidos fuera de nuestro planeta”.

El día 15, los vecinos de Viella, en el Valle de Arán (Lérida), vieron en pleno día y durante cuarenta minutos, una estrella de gran luminosidad a corta distancia del Sol. 

Hoja del Lunes de Madrid, 16 de enero de 1950

El día 25, hacia las nueve de la noche, desde varias poblaciones de la provincia de Ávila fue visto, durante media hora, un sorprendente meteoro luminoso en el cielo, hacia el noroeste. 

Diario de Ávila, 26 de enero de 1950


Según el Observatorio Municipal de Osaka (Japón), el día 16 de enero se produjo una gigantesca explosión en el planeta Marte. 

Pueblo, 30 de enero de 1950

En este ambiente mediático, algunos vecinos de Almansa (Albacete) manifestaron haber contemplado durante dos noches, los días 28 y 29 de enero, unas ráfagas fosforescentes que atravesaban el firmamento de la localidad de norte a sur. Al mismo tiempo, algunos receptores de radio captaban, durante el fenómeno, palabras extrañas e incomprensibles. Todo parecía indicar que ¡Los marcianos querían comunicarse con los almanseños! 

Diario de Ávila, 31 de enero de 1950


El día 17 de febrero de 1950, se publicó una nota de la Agencia Cifra donde se recogían las declaraciones del Padre Puig, autor de varias obras relacionadas con el planeta Marte, y de don Federico Armenter, presidente de la Sociedad Astronómica de España. En relación a los fenómenos luminosos en Almansa, Puig decía: “que no se pueden tomar en serio” y el señor Armenter añadía: “que pueden ser erupciones volcánicas o reflejos de alguna nube”. Además, señalaban que: “la vuelta a la actualidad de Marte es consecuencia de su aproximación a la tierra en estos días, circunstancia que se da cada dos años” (la oposición de Marte se produjo el día 23 de marzo). 


Pero resulta que un periodista del diario Pueblo se puso a investigar el asunto y habló por teléfono con la centralita de la localidad, la Comisaría de Vigilancia, el Ayuntamiento y con varios vecinos almanseños. Y solo éstos últimos parecían estar convencidos de la existencia de las señales de Marte.

Pueblo, 31 de enero de 1950


El periodista insistió y se puso en contacto con el secretario del Ayuntamiento. El funcionario le dijo que en el Casino de la localidad se comentaron lo de las extrañas luminosidades vistas en las afueras del pueblo y uno de los contertulios se lo contó al corresponsal de la Agencia Cifra, presente también en el citado centro, y éste se tomó en serio lo que le narraban. Además, el secretario le explicó al reportero de Pueblo: “Y la verdad de lo sucedido es que alrededor de la una de la madrugada pasaban unos camiones por un altozano de las afueras del pueblo, con unos faros potentísimos, que al girar hacia un lado y otro proyectaban su luminosidad hacia el cielo, y originaba ciertas trombas de luz fosforescente, pues los conductores algo chuscos, hacían vibrar los potentes focos. Y es todo lo que ha pasado aquí.”

 

Pueblo, 1 de febrero de 1950

 

Toda esta fantástica información, entre otras, publicada en la prensa española en enero y febrero de 1950, preparó el camino para la llegada de los “platillos volantes” a nuestro país. A mediados del mes de marzo comenzó una gran oleada de noticias de prensa sobre las extraordinarias naves, procedentes supuestamente del planeta Marte, y terminó en el mes de mayo. Durante el resto del citado año solo se publicaron algunas observaciones aisladas.

 

 

 

lunes, 24 de marzo de 2014

El OVNI de Pusilibro

Otra historia que Bruno Cardeñosa incluye en su libro, Autopista del Misterio que versa según el citado ufólogo sobre la búsqueda de los sucesos más inexplicables, aconteció en la ciudad de Huesca donde un fotógrafo aficionado consiguió, en noviembre de 1977, unas fotos de lo que se dio en llamar la nave portadora del Pusilibro. 

Después de revisar la prensa oscense, concretamente el diario Nueva España, desde agosto a diciembre del año 1977 parece ser que todo el asunto de las apariciones del OVNI comenzó a primeros de septiembre del citado año. 

Nueva España, 18 septiembre 1977, pág. 16

El periódico mencionado anteriormente comenzó a publicar diariamente, a partir del día 18 de septiembre, sendos reportajes sobre la cuestión que avivaron la imaginación popular. La historia del OVNI tomó tal cariz que se convirtió en una especie de sugestión colectiva. Además de que varios grupos ufológicos estaban acampados en las inmediaciones del monte Pusilibro para estudiar el fenómeno, se produjeron peregrinaciones, excursiones, alertas, etc. a los pueblos y montes cercanos a Huesca con el fin de ver y dar caza a la escurridiza "nave portadora". Por lo visto, la difusión de las apariciones tuvo alcance nacional y mundial, ya que TVE, radio y prensa nacionales, un equipo de la televisión mejicana, etc. se interesaron por el tema y se presentaron en la zona.

Nueva España, 27 de septiembre de 1977,. pág.3

También hay que señalar que los estudiosos ubicados en la zona de las apariciones descubrieron una nueva línea ortoténica que pasaba (no sé si en la actualidad la susodicha seguirá vigente) por Zaragoza y Huesca. Incluso hubo algún que otro mensaje de los extraterrestres. Pero sin embargo, a tenor de lo publicado en la prensa oscense, hubo más bien mucho ruido y pocas nueces, ya que los relatos de las observaciones de la "nave portadora" fueron contados, escuetos e imprecisos.

Nueva España, 20 de septiembre 1977, pág. 16

La culminación de toda esta historia, en un ambiente de euforia ufológica, se produjo el día 10 de noviembre cuando el diario Nueva España (pág. 1 y 11) publicó unas fotografías espectaculares del OVNI de Pusilibro. Fueron obtenidas el día 2 de noviembre, hacia la una de la madrugada, desde un piso de la mismísima ciudad de Huesca, sin necesidad de salir al monte y pasar varias horas de espera y frío.


Cardeñosa escribe en la página 83 sobre las fotografías:
A fin de cuentas, se trataba de una de las series fotográficas más nítida y espectacular jamás obtenida.
A pesar de las serias contradicciones e inconsistencias que tienen estas fotografías, las cuales expongo en esta entrada, al citado ufólogo no se le han encendido las alarmas e incluye el incidente en su libro como otro caso inexplicable.

Otras incongruencias que he encontrado al revisar el caso. El fotógrafo (el que al parecer hizo las fotos, R.R.L.) se encontraba fotografiando la Luna cuando observó el OVNI:

Entre que cambié de "pose" a 1/30 o 1/60 de velocidad y que centré la luz... (La Gran oleada, JJ Benítez, pág. 113)

Para fotografiar a la Luna con un teleobjetivo no se utiliza el modo "pose" (Bulb o obturador abierto todo el tiempo que se quiera) entre otras cosas, porque nuestro satélite refleja mucha luz y saldría quemado y movido. Lo habitual suele ser usar una velocidad de 1/125, F:8 y un ISO 100 para obtener una imagen clara y nítida de la Luna.

La observación del ovni por parte de R.R. duró entre tres y cuatro segundos, más o menos. (pág. 114)
Ese escaso margen de tiempo, por muy rápido que sea el fotógrafo, no da para mover el trípode, encuadrar, enfocar y disparar cuatro veces.

Por lo visto, Benítez sometió los negativos a diversos análisis que le hicieron concluir lo siguiente:

...los análisis de laboratorio, que han arrojado -con toda claridad- un resultado totalmente positivo. Los negativos son genuinos, no han sido manipulados y corresponden a un objeto que fue fotografiado realmente. (pág. 114)

No hay duda de que las fotografías son autenticas y lo que se ve en ellas fue realmente fotografiado, pero no es una nave nodriza. Sin ir muy lejos, he utilizado una técnica, sencilla y rápida, para obtener varias fotografías similares a las del OVNI de Pusilibro. Las imágenes, que incluyo a continuación también son autenticas y lo que muestran se ha fotografiado realmente.

 
Volviendo al inicio de esta historia, la descripción del OVNI que apareció, en contadas ocasiones, durante los meses de septiembre y octubre por los montes de Huesca, entre la una y las dos de la madrugada, es a grandes rasgos esta: Una luz del tamaño de una estrella (en algunos casos la describen como alargada) con una coloración rojizo-anaranjada que aparecía por el Este o Sureste y después de un cierto tiempo desaparecía.
 
La información divulgada en la prensa es muy esquemática y no deja hacer una evaluación precisa. De todas formas, y después de echar un vistazo al cielo de aquellos meses, el famoso OVNI podría ser Júpiter, Marte o Aldebarán (estos dos últimos rojizo-anaranjados) visibles a poca altura sobre el horizonte Este durante las horas y períodos indicados anteriormente.


Carta celeste correspondiente al día 20 de septiembre de 1977 a las 2:30 horas locales.

En fin, un incidente con unas fotografías que tienen serias contradicciones e incoherencias, que apuntan directamente a fraudulentas, etc. Unos avistamientos triviales en un escenario de euforia ufológica colectiva donde hubo más ruido que otra cosa. Todo esto no despierta las sospechas de algunos ufólogos que siguen empeñados en presentarlo como algo espectacular e inexplicable.

 

viernes, 27 de septiembre de 2013

Los OVNIs antárticos de 1965

La editorial italiana especializada UPIAR ha publicado en 2013, en formato de libro, el trabajo realizado por Vicente-Juan Ballester Olmos, Manuel Borraz Aymerich, Heriberto Janosch González y un servidor sobre los famosos avistamientos OVNI ocurridos en las bases antárticas entre junio y agosto de 1965. La obra tiene 183 páginas, tamaño A4 y contiene un CD ROM con el trabajo a todo color. 


Un equipo de cuatro investigadores de España y Argentina ha dedicado  seis años a analizar los varios avistamientos OVNI ocurridos en la Antártida entre junio y agosto de 1965. Para ello se ha acumulado una documentación sin precedentes, contactando incluso con testigos supervivientes, la cual se ha sometido a una rigurosa peritación científica, sirviéndose de la mejor tecnología de apoyo disponible. Ninguna de las observaciones estudiadas tiene un nivel significativo de extrañeza. La información generada originalmente es insuficiente y hasta contradictoria. Cuando no hay una explicación concluyente, se han  hallado modelos convencionales que se ajustan a los datos empíricos, lo que elimina o reduce considerablemente su valor como evidencia de que se tratara de fenómenos anómalos.

Concretamente, ha resultado que los tres avistamientos clave del 3 de julio de 1965 en las Islas Laurie y Decepción habrían consistido, muy probablemente, en observaciones de un meteoro, del satélite artificial Echo II y de estímulos astronómicos como el planeta Marte o las estrellas Spica y Arcturus.

Panorámica de la isla Decepción tomada de aquí


Los interesados pueden adquirir el libro en este sitio.



martes, 18 de septiembre de 2012

Aterrizaje OVNI fantasma en Monasterioguren (Álava)

A continuación, voy a exponer un caso donde se muestra cómo un fenómeno celeste corriente, habitual, etc. puede ser interpretado, nada más y nada menos que, como el aterrizaje de un OVNI. El incidente ocurrió finalizando la década dorada de la ufología patria y en la provincia de Álava.


 Estereotipo de OVNI de la susodicha década.

Según señalaron los ufólogos J.J. Benítez y Prudencio Muguruza a la prensa local, el día 31 de enero de 1983 un presunto OVNI aterrizó en unas campas cercanas a Vitoria. La nave pudo ser contemplada durante más de dos horas, de 7,30 a 10 de la noche, desde Mendiola, Monasterioguren, Gámiz y Ullibarri de los Olleros:


Después de permanecer quieto y a la vista de un amplio perímetro de pueblos, el presunto ovni se levantó y, siempre según informaron los investigadores, se perdió en el cielo a gran velocidad.


El Correo Español (edición de Álava) del jueves, 3 de febrero de 1983, publicó la siguiente nota:


La permanencia del OVNI en tierra llevó a los ufólogos a plantear la hipótesis de un posible aterrizaje, teoría que, al parecer, fue contrastada posteriormente.  Además, según El Diario Vasco del 4 de febrero, los mencionados ufólogos se dirigieron al lugar del aterrizaje realizando fotografías de supuestas huellas. 



Ante un caso de aterrizaje OVNI en principio tan patente, Juan Marcos Gascón, perteneciente a la agrupación ufológica valenciana AVIU y residente en Vitoria, se dirigió a Monasterioguren, el día 15 de febrero, para recabar más información. Tengo una copia del informe que realizó y que Vicente-Juan Ballester Olmos me envió en su día a petición mía. La información que muestro a continuación está sacada de dicho trabajo.

En aquel año, eran seis los habitantes con residencia fija en el citado pueblo. Juan Marcos se dirigió a la primera persona que vio, que resultó ser el alcalde y a la pregunta de si había visto "el ovni de los periódicos", su respuesta fue tan tajante como inesperada:


Todo eso del ovni es mentira. En los periódicos han escrito muchas cosas, pero aquí nadie ha visto nada, que yo sepa. Si alguien hubiera visto algo lo habría comentado a los demás del pueblo, pero aquí vinieron periodistas preguntando y la verdad es que no hay nada. Si hubiera habido algo, yo me habría enterado, pues soy el alcalde y estoy aquí siempre. De verdad no se si alguien por ahí abajo habrá visto algo -señalando hacia Mendiola- pero si aquí se hubiera visto con seriedad eso que dicen, me lo habrían dicho enseguida... De todas maneras pregunte, pregunte por aquí. A lo mejor es verdad que alguien ha visto el satélite ese...


Luego, Gascón se encontró con otro señor (J.M.) y este le dijo que el día 31 de enero estuvo trabajando en sus tierras desde las 4 de la tarde hasta las 9 de la noche y no vio ningún ovni. Lo que si vio fue a dos o tres personas, de un campamento de roulottes, que subieron a un monte próximo, sobre las 6 de la tarde, para probar un foco de luz:


Con el foco aquel iluminaron durante bastante rato todo esto y sus "casetas".


También vio a un vecino arando sus tierras con un tractor nuevo:


Desde luego, yo al principio lo vi raro, pero cuando sobre las 8 y media lo vi bajar por la carretera y entrar al pueblo, en seguida lo reconocí.


J.M. le indicó a Gascón que M.G., dueño de una carpintería situada al final de la calle, vio algo. Parece ser que el OVNI lo vieron un matrimonio, dueño de dicha ebanistería, su hija y los empleados. Juan Marcos Gascón sólo pudo hablar con la señora Sara, ya que, su marido e hija estaban ausentes. Dicha señora narró todo lo que vio a Gascón pero se mantenía recelosa, puesto que pensaba que era periodista:


Esta señora, según me hizo saber, considera que en los periódicos se han publicado muchas cosas para lo poco que ella y su marido dicen haber visto, y no quiere repetir la experiencia, de ahí su desconfianza.


En resumen, lo que vieron este matrimonio y su hija, junto con los empleados, fue lo siguiente:


...el día 31 de enero de 1983, sobre las 19 horas aprox.,[...]
 faltando ya poco para terminar la jornada y cerrar, al mirar casualmente el estado del cielo observó hacia el Oeste, a unos 60 grados de elevación sobre el horizonte, aparentemente por encima de la partida de Basotxo, una luz en el cielo de tamaño aparente al de la Luna en cuarto menguante, que ella a veces definió como "una estrella más brillante que las demás", de color blanco, que en su lado izquierdo parecía dar tonos de color azul y rosa.

Esta luz daba la impresión de subir y bajar dentro de un campo de acción de unos centímetros del cielo, aunque mantenía fija su posición.[...] Más tarde, cuando los empleados se marcharon, la señora N. continuó observando el fenómeno desde su casa, hasta las 22 horas aprox., aunque no de manera continua.

La última vez que la vio parecía haberse alejado, pues había disminuido su tamaño y estaba baja, casi oculta por las montañas, "como si se hubiera desplazado muy lentamente".


Días después, la testigo contó su observación a una chica de Monasterioguren, que trabajaba en la Caja de Ahorros Provincial de Álava, y ésta, a su vez, informó del caso a Prudencio Muguruza. Así, el susodicho y Benítez, según Gascón, entrevistaron a la señora N.

El jueves, día 3 de febrero de 1983, los mismos testigos volvieron a repetir la observación del mismo fenómeno:


...si bien esta vez, siempre según la señora Sara, la luz era más pequeña que en la anterior ocasión, de un tamaño aparente al de la cabeza de un alfiler, manteniendo el fenómeno las características restantes iguales que en la observación anterior (velocidad, posición, "movimientos", orientación, etc.). El fenómeno fue observado desde las 19,14 horas hasta las 20,00 horas, aprox., dejándolo de observar por propia iniciativa, o acaso aburrimiento.


Al día siguiente, fue la hija de la testigo quién llamó por teléfono a la CAP para informar del caso a un "periodista".

Como se desprende del relato de la señora N., la descripción del fenómeno luminoso se corresponde perfectamente con la observación de un astro brillante. Precisamente, al anochecer del día 31 de enero de 1983 era visible, por el OSO, el planeta Venus causante sin duda de las dos observaciones (31 de enero y 3 de febrero).

El ocaso del citado planeta se producía esos días entre las 20:10 y las 20:18 horas locales. Casualmente, Marte se encontraba encima de Venus, menos brillante y, a simple vista, más pequeño que la reina de los ovnis. Se ocultaba sobre las 21 horas. 


La observación del día 31 de enero se prolongó, parece ser que hasta las 22 horas aproximadamente, porque probablemente la testigo, que miraba discontinuamente al pretendido OVNI, vio en el cielo, finalizando ya la observación, al planeta Marte (cuando Venus ya se había ocultado) y creyó que era el mismo fenómeno luminoso que había comenzado a ver hacia las 19:00 horas (o sea, Venus). Por eso, la última vez que la testigo vio la misteriosa luz, ésta había disminuido de tamaño.

Claro, el lector se preguntará que Marte se ocultaba hacia las 21:00 horas y el OVNI dejó de verse hacia las 22 horas. Lo que ocurre es que el dato de las 22 horas es aproximado. Por lo tanto, hay que tener en cuenta un margen de error, inevitable cuando se habla de memoria.

Gascón se dirigió a Mendiola en busca de más testigos del supuesto OVNI. Habló con varias personas pero con resultado negativo. Luego se dirigió a Gamiz donde conversó con un anciano. Al preguntarle por el OVNI, sus labios dibujaron una bondadosa sonrisa y añadió:


Hijo mío, yo no he visto nada ni sé quien puede haberlo visto, pero si te interesa el ovni ese que dicen que hay por aquí te aconsejo compres el periódico y lo leas.  

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Encuentro letal con un OVNI

Como casi todos los ufólogos saben, el encuentro con un OVNI puede resultar peligroso y, en ocasiones, hasta fatal gracias a una posible contaminación radiactiva o bacteriológica. En España, en el año 1965, según nos revela la revista Año Cero ya se dio un caso de “encuentro” mortífero con un OVNI. La mencionada revista publica, en el número 237, un artículo titulado: “OVNI: Encuentro mortal” donde se relata la persecución, por parte de un OVNI, que sufrió A.O., de 37 años de edad, en una madrugada de agosto de 1965, y las trágicas consecuencias que tuvo, al parecer, dicho encuentro. A continuación, puede verse el mencionado artículo.

La historia, transmitida a los cronistas de la citada publicación por la hija del testigo, comenzó una mañana hacia las 2 cuando el observador salía de su casa, en Chinchilla de Monte Aragón (Albacete), para dirigirse a su trabajo en la fábrica de ladrillos de Pozo de la Peña. Enfilando, con su motocicleta, el camino rural de Santa Elena divisó una luz que se dirigía hacia él y comenzó a perseguirlo. La luz aumentaba su velocidad al mismo tiempo que lo hacía el testigo. Al final, consiguió llegar a la fábrica antes que el OVNI.

El reportaje de Año Cero prosigue: “Sin embargo, horas después aquel hombre con fama de serio enfermó. Primero sufrió una pequeña pérdida de visión y luego una parálisis progresiva ascendente, que comenzó en los pies y avanzó hasta llegarle al corazón. Nueve días después de su encuentro con la luminaria, falleció por causas desconocidas…”

El médico que atendió al testigo dijo: “…que había sido una parálisis progresiva con infección cerebral, afectación al estómago y polio.”

Pero lo que no cuenta el artículo de Año Cero es lo siguiente: “El hombre no dio más importancia a la luz y nunca se relacionó la muerte de esta persona con la experiencia que había tenido hasta que años más tarde su propia hija encontró unos antiguos recortes de periódico en los que se hablaba de unas extrañas muertes de niños ocurridas un año más tarde en la zona, en las que uno de los síntomas era, precisamente, la parálisis.” (La negrita es mía)

Además, el encuentro con el OVNI se produjo en mayo y la muerte del testigo el 5 de junio. No en agosto, como se indica en la revista. Esta información está publicada en este sitio. La fuente de esta Web, que no es precisamente escéptica, son curiosamente los mismos autores del artículo de Año Cero en una emisión del programa radiofónico Milenio 3, donde el presentador se explaya, con su característica rigurosidad, al hablar sobre este caso.

A continuación, puede verse una de las notas de prensa, publicada por ABC el 6 de octubre de 1966.

¿Y el supuesto OVNI que persiguió al testigo? En la Web enlazada anteriormente se fecha el avistamiento: el día 28 de mayo de 1965. Pero si el testigo murió el día 5 de junio (nueve días después del avistamiento), la persecución del pretendido OVNI ocurrió el día 27 de mayo, ¿no? A las 2:00 horas locales de este día estaba en el cielo el planeta Marte. Ubicado hacia el Oeste (azimut 95º), a poca altura sobre el horizonte (4º), brillante y de color rojizo. Aunque el citado astro no es tan deslumbrante como Venus o Júpiter, cuando se encuentra cerca del horizonte suele ser llamativo. Su ocaso se produjo hacia las 2:24 horas.

Los datos de la observación son muy escuetos (¿será por la poca importancia que tuvo la “visión” en su momento?) pero todo apunta a una confusión con dicho planeta. Como puede verse en el mapa, el testigo al entrar en el camino rural tenía al citado planeta de frente y a la derecha, por lo que tuvo que verlo. La “luz”, que según los encuestadores podría ser rojiza, le llamó la atención y se produjo una ilusión de acercamiento y persecución: El OVNI “aumentaba su velocidad conforme el testigo lo hacía” (paralaje del movimiento). En definitiva, probablemente la misteriosa luz que “persiguió” a A.O. fue el planeta Marte.



Este es otro ejemplo de cómo las ideas preconcebidas pueden relacionar dos sucesos independientes (sin tener nada que ver el uno con el otro), temporalmente próximos. Además, si se añade la omisión y el error de datos relevantes se puede conformar un caso sorprendente e inexplicable.

martes, 5 de diciembre de 2006

Una conjunción planetaria convertida en un fenómeno OVNI

Durante las noches del mes de junio del año 1991 podía observarse a simple vista, en el firmamento, y hacia el oeste, una triple conjunción Venus-Júpiter-Marte. Este fenómeno celeste poco habitual, como era de esperar, llamó la atención de la gente y en la noche del día 24, lunes, dos patrullas de la Policía Nacional y vecinos de Aranda de Duero (Burgos) vieron extraños objetos luminosos en el cielo que consideraron que podría tratarse de ovnis. Diario 16 de Burgos, del miércoles día 26, publicó la siguiente información sobre el suceso:


Cortesía de V-J Ballester Olmos


Se trata de un caso corriente y poco espectacular. Si lo traigo a esta bitácora es por varios motivos:

1º.- La observación de una conjunción astronómica es descrita como una aparición de ovnis por varios autores especializados en la divulgación e investigación ufológica.
2º.- Es un avistamiento perfectamente explicado.
3º.- Un servidor también observó y fotografió los citados “ovnis”.
4º.- Es un ejemplo ¡MUY EVIDENTE! de confusión con astros brillantes.

En el libro Encuentros la historia de los O.V.N.I. en España, de Iker Jiménez, se incluye el caso en el capítulo 31, que se titula:

“1990-1991. Encuentros demasiado cercanos” (sic)

Y se relata el caso de esta forma:


“TESTIGO: LA POLICIA NACIONAL

Aranda de Duero (Burgos), 26 de junio de 1991, 23:30 horas

La población de la industriosa localidad castellana de Aranda de Duero quedó perpleja ante la aparición de tres cuerpos luminosos perfectamente delimitados que hacían extraños movimientos en el cielo. Según informaba en su crónica Juan Carlos No
toria, redactor del Diario 16 de Burgos, los sucesos concentraron a decenas de arandinos en la zona oeste de la localidad, en un lugar ocupado por las obras de construcción de un nuevo y moderno puente sobre el caudal del rió Duero.
Los primeros en percatarse del extraño fenómeno fueron dos patrullas de cuatro efectivos de la Policía Nacional que transitaban por el lugar en una misión específica de vigilancia. Tras dar aviso por radio de la incidencia se personaron otros miembros del Cuerpo para observar los supuestos ovnis entre el gentío allí reunido. Según testimoniaron los policías, eran tres los artefactos visibles, uno de ellos emitía un brillo más potente que el resto, y en perfecta formación triangular se mantuvieron estáticos hasta que comenzaron a alejarse hacia el oeste.
Al final, tras unos minutos de observación, los agentes confirmaron qu
e los tres objetos perdieron brillo y desaparecieron del lugar. A la mañana siguiente el suceso fue comentado en toda la población, un lugar no habituado a estos extraños incidentes.” (páginas 270 y 271)

Se puede advertir que la observación se fecha el día 26 de junio de 1991, dato que es incorrecto como veremos después, y se ignora que se trató de una conjunción planetaria.

Este avistamiento también es mencionado en el “primer documento” sobre el fenómeno ovni entregado al gobierno español titulado: El fenómeno OVNI ante la ciudadanía española, de Gabriel Gomis Martín.

En el apartado: “17.- Avistamientos de fenómenos aéreos no identificados, FANIS y objetos voladores no identificados, OVNIS en España”, se dice:

“26 de junio de 1991 Aranda de Duero

A las 23:30 son observados tres OVNIS luminosos sobrevolando Aranda de Duero. Entre los testigos se encuentran dos patrullas de la Policía Nacional.”


Como comprobaremos a continuación, se comete el mismo error de fecha, se dice que los “ovnis” sobrevolaron la ciudad cuando en realidad los tres “objetos luminosos” se mantuvieron inmóviles durante la observación y, nuevamente, se ignora la explicación.

La crónica del caso fue publicada por el Diario 16 de Burgos el miércoles 26 de junio y el periódico data la observación el ¡LUNES día 24!



Además, no había que romperse mucho la cabeza para descubrir la explicación del caso. Sólo bastaba con leer la noticia de prensa, ya que, el esclarecimiento del avistamiento venía incluido en la misma.



A continuación transcribo el “parte de incidencias” donde se reflejó lo observado por la dotación del vehículo radiopatrulla la citada noche (24-6-1991):

“A las 23:30 horas, y desde la Avda. de Portugal, se da cuenta a la Sala de la presencia en el espacio de tres focos luminosos, de distinto tamaño, que permanecieron inmóviles. A los 40 minutos, aproximadamente, comienzan a desplazarse muy lentamente dirección Roa (dirección oeste) hasta perderse en el horizonte.” (Información facilitada por V-J Ballester Olmos)

Por otra parte, un servidor tuvo la oportunidad de ver y fotografiar los citados “ovnis” en la noche del 11 de junio de 1991, hacia las 23:18 horas desde mi domicilio y apuntando la cámara hacia el oeste. Utilicé un objetivo de 80 mm, trípode, cable disparador, película de 200 ASA y tres minutos de exposición.



Como hemos visto, ésta es una buena muestra de cómo, en ocasiones, los planetas más brillantes juegan malas pasadas, incluso a los propios ufólogos.

Por último, algunos acérrimos incondicionales de los ovnis se asombran e incluso les hace gracia las explicaciones astronómicas y lo único que argumentan contra ellas, aparte de proferir insultos, es que, los testigos no pueden confundirse con Venus o Júpiter porque estos planetas son de sobra conocidos, ignorando olímpicamente los errores de percepción, las ilusiones, las condiciones de la observación, las creencias y expectativas del observador, el efecto investigador, la influencia de los medios de comunicación, etc. Espero que el ejemplo mostrado en este artículo les haga reflexionar.