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miércoles, 13 de noviembre de 2024

Sobre la abducción de Muru Astráin

En el año 2020 se daba a conocer, en la revista Año Cero, una supuesta abducción ocurrida en las cercanías de Pamplona, Navarra. Aquí se puede leer una versión de lo publicado en la citada revista, con fecha 2 de septiembre de 2022, por el investigador Mikel Navarro. El suceso lo protagonizó un matrimonio de Muru Astráin que regresaba del barrio de Iturrama, en Pamplona, después de celebrar el cumpleaños de uno de sus hijos.

El jueves, 24 de octubre de 2024, en DMAX se emitió un capítulo de Extraterrestres: ellos están entre nosotros donde se entrevista a Luis Beroiz sobre el incidente que protagonizaron sus padres hace cuarenta y un años. Aquí se puede ver una parte de dicho programa.

Después de leer y oír el relato de la historia, entiendo que la visión y persecución del ovni es la parte que los testigos recordaban del suceso y lo que supuestamente ocurrió en el interior del mismo fue aflorando con el paso del tiempo a través de sueños y pesadillas. En esta entrada me centraré en esa persecución, que luego se materializó en una abducción.

Según Luis Beroiz, el incidente ocurrió el 13 de noviembre de 1983. El matrimonio, después de cenar en casa de uno de sus hijos, salió del barrio de Iturrama sobre las 23:30 horas (en Año Cero indican sobre las doce de la noche). Al salir de Zizur Mayor, vieron a su izquierda una extraña luna que comenzó a perseguirles.

Si la fecha de la observación es correcta, en la noche del 13 al 14 de noviembre de 1983 la Luna era visible hacia el SO, muy cerca del horizonte (ver carta celeste) y les quedaba a los testigos justo a la izquierda. Su ocaso se produjo a las 1:10 horas.


Consultados los datos meteorológicos de ese día, del Instituto Nacional de Meteorología, indican que: “La nubosidad ha sido abundante en la mitad suroccidental de la Península y variable en el resto. Los vientos han sido flojos de componente sur y las temperaturas suaves.”

A la hora de la observación, la luna tenía una edad de casi nueve días y presentaba la fase e inclinación que se muestra en la siguiente carta celeste. 


En el mapa, tomado de aquí, se señala el punto (saliendo de Zizur Mayor) desde donde los testigos vieron por primera vez la extraña luna, que coincide con la posición de nuestro satélite natural (233º/14º).


 

La extraña luna que vieron los testigos era, efectivamente, la Luna. Al estar cerca del horizonte tiene, aparentemente, un tamaño mucho mayor (ilusión lunar) que cuando está en el cenit y suele ser muy llamativa. Las capas bajas de la atmósfera le dan una coloración anaranjada y la nubosidad variable que había en la zona, una apariencia rara. Además, la inclinación del astro, casi horizontal, también suele producir sorpresa. Todo lo anterior pudo influir en interpretar un objeto lejano (la Luna) como un objeto extraño muy cercano. Como los observadores estaban en movimiento, cayeron en la ilusión de persecución (paralaje de movimiento).

Cuando entraron en el pueblo de Gazólaz, las casas, lógicamente, taparon la visión del astro y lo dejaron de ver. Cuando salieron del mismo, vieron que el ovni les estaba esperando en el cruce de Sagües. 


Como se puede ver en el mapa, desde un poco antes del cruce de Sagües, nuestro satélite natural se mostraba frente a ellos, lo que les dio la impresión a los observadores de que estaba esperándolos. De nuevo comenzó la persecución hasta el cruce de Paternáin, trazando las curvas, etc., igual que el coche (paralaje de movimiento).

Antes de llegar al citado cruce, los testigos ven la extraña luna sobre la carretera que va a Muru Astráin y lo interpretan así: “fuera lo que fuera esa cosa, ya sabía que el coche iba a girar a la izquierda hacia Muru-Astráin. Ahí los estaba esperando un objeto de forma triangular.” (ver mapa). 


La parte de la narración donde el ovni, parado sobre la carretera, bajó una rampa y el matrimonio se introdujo dentro de la nave con coche incluido, no me queda claro si es un recuerdo recuperado con el paso de los años o ya era recordada en el episodio de la persecución.

Cuando el matrimonio se dirigía a Muru Astráin, vieron como la extraña luna desaparecía en dirección a la ermita de Santa Águeda, que les quedaba al suroeste, precisamente por donde estaba la Luna (en el audio de la Sombra de la Luna se dice que desapareció hacia el Cabezón de Etxauri, que está ubicado hacia el oeste).


El incidente tiene bastantes elementos que apuntan a una típica “persecución lunar", muy comunes en la casuística ufológica, pero en este caso, con el paso de los años y sobre la base de sueños y pesadillas, dicha persecución acabó convirtiéndose en una abducción.

Los testigos, por razones obvias, ya no pueden explicar, entre otras cosas, qué hicieron durante esas supuestas horas “perdidas” (según el programa de DMAX, llegaron a casa sobre las cinco de la mañana, según el artículo de Año Cero, hacia las tres) o si el dato es un recuerdo deformado por el paso de los años.

Un caso muy sugerente, pero con el inconveniente de que ha transcurrido mucho tiempo desde que ocurrió hasta que fue conocido por los hijos de los protagonistas (doce años, en 1995) y luego relatado por estos (narración de segunda mano) a los investigadores veinticinco años después, en 2020.



domingo, 29 de mayo de 2022

OVNIs y testigos de élite

El pasado jueves, 26 de mayo, en un documental sobre OVNIs emitido en DMAX, donde participan varios ufólogos patrios, se habló de diversos avistamientos protagonizados por observadores que suelen ser considerados como testigos de élite.


En la citada serie de televisión, el tema OVNI es tratado con bastante fantasía, por no decir otra cosa, y trasmite al televidente la idea de que los avistamientos tiene una única explicación: "Sean lo que sean y vengan de donde vengan" dicen, pero con el título de la serie ya dan a entender lo que quieren que crean los espectadores.

Después de setenta y cinco años de avistamientos de "platillos volantes", OVNIs, FANIs, UAP, etc., se sabe que dichas observaciones han sido, y siguen siendo, provocadas por diversos fenómenos perfectamente normales y algunos, incluso, pueriles (Meteoros, estrellas, planetas, satélites artificiales, pruebas balísticas, aviones, globos, nubes, pájaros, insectos, reflejos, ilusiones, espejismos, bromas, fraudes, sueños, alucinaciones, etc.). No obstante, siempre quedaran casos que no se podrán explicar, sobre todo, por errores en los datos y falta de información.

Que un incidente de este tipo esté inexplicado solo significa que alguien ha visto, o pretende haber visto, algo en el cielo, o en suelo, que no sabe lo que es y que está pendiente de estudio para esclarecerlo.

En esta ocasión, en la serie de DMAX se centran en unos testimonios que se suelen considerar procedentes de testigos de élite para reforzar la credibilidad de esos testimonios. Cuando también se sabe que no hay testigo perfecto, todos cometemos errores, tenemos confusiones, ilusiones, etc.

Por ejemplo, uno de los casos mostrados en dicho programa contiene información suficiente como para proponer una explicación razonable. Se trata del incidente ocurrido al agente Quevedo que, haciendo labores de vigilancia a un transporte especial de Madrid a Cádiz, "tuvo la oportunidad de contemplar un desconcertante avistamiento ovni". En este enlace se puede leer el relato realizado por el propio testigo. A continuación algunos extractos del mismo:

Hacia las 21:30 horas del día 27 de septiembre de 1989 y estando frente a la localidad de Oropesa, comenzó a ver el OVNI:

El fenómeno luminoso estuvo a la vista unos pocos minutos: "La volví a contemplar rodeada por su extraño halo, antes de que desapareciera a mi izquierda tras una nube que parecía tener largos flecos"

Días más tarde, el testigo comprobó, con un calendario lunar, que en el momento de la visión, la Luna no era visible. Este descubrimiento le dejó muy preocupado: "¿Qué era lo que habíamos contemplado frente a nosotros?". Además, vio un reportaje de Informe Semanal (TVE) donde se narraba el supuesto aterrizaje de un OVNI en Vorónezh (Rusia), el mismo día, y se pregunta: "¿Y si se trataba de la misma aeronave?".

Pero un día, al cambiar de destino, coincidió con un compañero que también había visto un OVNI y al oír su relato, sorpresa: "¡Justo el día en el que yo había contemplado la luna rojiza voladora, el 27 de septiembre de 1989, mi informador y su esposa avistaron idéntico objeto volador, también en la misma zona!"


Los observadores, desde ubicaciones diferentes, vieron simultáneamente el mismo fenómeno luminoso y en la misma zona del cielo: Cerca del horizonte, hacia el SW, y durante un par de minutos. En la fecha y hora indicadas, en la citada ubicación del firmamento se encontraba el planeta Venus cerca de su ocaso, que aconteció a las 21:50 horas locales.


En el mapa, la posición de Quevedo cuando, acercándose a Oropesa, comenzó a ver el OVNI. Tenía, en esos momentos, a Venus de frente, un poco a la izquierda y a punto de ocultarse. El supuesto OVNI se comportó igual que el citado planeta: ¡Se ocultó tras los montes por el SW!


Distancia de Oropesa a Urda en línea recta: 136 Km.

Recordar el tamaño aparente de Venus como una luna suele ser más habitual de lo que pudiera pensarse. En varias ocasiones he leído y escuchado este tipo de descripción relacionado con el tamaño de dicho planeta. Además de la probable sobrestimación del tamaño, los astros cerca del horizonte se ven algo más grandes.





lunes, 25 de noviembre de 2019

"Encuentro cercano" con un OVNI en Burgos

Buscando en Internet información sobre un incidente antiguo, aparece en una publicación local burgalesa un popular ufólogo patrio. Concretamente en el número 56 de Crónica de las Merindades, enero 2011.

Por lo visto, fue a Burgos con Javier Sierra para realizar un reportaje televisivo que denominaron, Burgos: operación OVNI. Parece que los citados despertaron el interés por el tema entre los habitantes de la comarca ya que, el mencionado periódico comenzó a publicar avistamientos de OVNIs.

El señor Jiménez escribía:
Descubramos los auténticos Expedientes X de la provincia. Estaremos haciendo algo importante. Algo clave para aproximarnos a una verdad que casi nadie se atreve a desvelar.

Uno de esos casos se  publicó en el citado número 56, (páginas 24 y 25). Como se comentó que el OVNI era similar a los vistos en Villarcayo y Quintanaortuño (1975) y el suceso viene con bastante información, se me ocurrió darle un vistazo. Además, se trata de un avistamiento con persecución por parte de un objeto silencioso con forma troncocónica, de cuatro metros de largo por tres de alto. Este es el relato:


Después de hacer unas comprobaciones, todo parece apuntar a una confusión con nuestro satélite natural. La observación comenzó al pasar la curva de La Maza. El testigo, que iba en dirección a La Cerca, vio el OVNI al otro lado del río, o sea, a su izquierda. Precisamente, a las 2 horas del 25 de marzo de 1981, en esa dirección estaba en el cielo, a poca altura, la Luna. Ver carta celeste y mapa.


En su trayecto hacia el pueblo citado, el observador hizo varias paradas para ver mejor el OVNI y al reanudar la marcha se dio cuenta que el fenómeno luminoso le seguía a la misma velocidad y misma distancia. Al darse la vuelta para buscar a su compañero, el OVNI volvió a perseguirle en el trayecto contrario. Se trata de la típica ilusión de paralaje donde, en este caso la Luna, un objeto lejano parece copiar la velocidad del coche.

Acimuts de la Luna desde diferentes puntos y horas del trayecto de los testigos

Los dos testigos se dirigieron hacia Villatomil, con el OVNI persiguiéndolos otra vez, y al llegar al pueblo, el fenómeno despareció a gran velocidad sobre el monte Rosales.

En la madrugada de ovnis, la Luna estaba en fase gibosa menguante. Estuvo en el cielo durante toda la observación del OVNI y los testigos no la vieron, o no la mencionan, a pesar de estar ubicada por donde éstos situaban al fenómeno luminoso.



Según estas fotografías de satélite, tomadas de aquí, el cielo de la comarca estaba cubierto, parcialmente, de nubes lo que contribuyó a reforzar la ilusión de estar contemplando un objeto silencioso, anaranjado, que iluminaba los campos y situado a unos cien metros de distancia.


El OVNI desapareció a gran velocidad por encima del monte Rosales. Mirando desde Villatomil, la Luna estaba en esa misma dirección (ver mapa). La rápida desaparición del OVNI se explica por otra característica ilusión provocada por la rápida ocultación del citado astro por la nubes.

En la siguiente imagen aparecen los dos testigos señalando hacia la posición que ocupaba el pretendido OVNI en el cielo.


Al parecer, sitúan al mismo más bajo de lo que estaba. Puede ser debido a que la hora de observación es aproximada (sobre las dos de la madrugada) y pudo comenzar antes. Después de treinta años, la memoria juega malas pasadas y el margen de error puede ser considerable.

Parece increíble que la Luna pueda ser tomada por un objeto extraño que persigue a la gente pero los errores de interpretación, las ilusiones, las deformaciones y creaciones inconscientes al dar y recoger la información generan estos incidentes en apariencia insólitos. Estas confusiones con nuestro satélite natural no son raras, todo lo contrario, son muy habituales en la casuística OVNI. Por ejemplo, en este trabajo de Eric Maillot  se puede leer una buena muestra sobre este tipo de errores.




miércoles, 20 de noviembre de 2019

Aterrizaje OVNI durante maniobras del Ejército de Tierra


V.J. Ballester Olmos & J.C. Victorio Uranga

En marzo de 1990, el primer autor supo del incidente a través de Joan Plana Crivillén, del CEI de Barcelona, quien a su vez había sido informado por Eusebio González, del grupo CICO (Centro investigador de casuística OVNI) de Torrelavega, Cantabria, dos meses antes. El testigo, J.S.O., conoció a un miembro de dicha asociación en un grupo de amigos a quienes les había contado el avistamiento que había protagonizado. A partir de ese momento, González y sus colaboradores realizaron varias entrevistas  para recabar todos los datos de la observación.

En aquel momento, los hechos ocurridos a la 1:30 del 7 de julio de 1986, en Páramo de Masa, Burgos, eran los siguientes, según se habían narrado: un grupo de entre treinta y cuarenta soldados, junto con sus correspondientes mandos, pertenecientes al Ejército de Tierra, con destino en la Capitanía General de Burgos, se encontraba realizando unos ejercicios nocturnos en el campo. Repentinamente observaron, a unos 100 metros de distancia, un objeto de forma lenticular de un tamaño inmenso (unos 300 metros) que se hallaba a baja altura o quizá posado en el suelo.

Alertado por la presencia de los militares, el objeto empezó entonces a elevarse lentamente en vertical y, al tomar altura, fue apareciendo por su parte inferior un gran haz luminoso dirigido al suelo, que tenía forma cónica (o vertical, en otra versión del testigo). El objeto era luminoso blanco y en cada extremo tenía una luz de color rojo (en otra versión indica que las dos luces rojas estaban casi en el centro del objeto). El haz que desprendía era de color blanco neón, continuo, sin variaciones y no efectuó movimientos laterales.

Al parecer, el haz fue visto durante medio minuto y el objeto durante cinco o seis minutos. El objeto desapareció por el horizonte. Como hacía bastante viento, el soldado-testigo informante no está seguro de si se escuchó un sonido similar a un zumbido.

Ante la visión del fenómeno algunos soldados quedaron muy impresionados, otros tuvieron miedo y el resto mostró incredulidad.

Dibujo del objeto y del haz de luz por el testigo.


Reconstrucción de Joan Plana (1990).

Según contó el testigo, un sargento llamado Higueras tomó nota del suceso y posteriormente le enseñó un archivo oficial que contenía informes de acontecimientos similares. Dicho archivo se hallaba en la Sección de Archivos Históricos de la Capitanía General de la Quinta Región Militar Pirenaica Occidental, con sede en Burgos.

Uno de los autores (VJBO) se especializaba entonces en el estudio de los informes OVNI de procedencia militar y había realizado varios trabajos sobre avistamientos de supuestos “aterrizajes” de OVNIS1, por lo que este suceso era doblemente interesante. Primeramente, mandamos formularios específicos al CICO para conseguir más datos del testigo. A la par, el 21 de mayo de 1990 le escribimos directamente a su domicilio familiar en un pueblo de Cantabria. En octubre lo hicimos a su casa de una localidad madrileña. Nunca hubo respuesta, lo que nos causó gran perplejidad habida cuenta que hasta el momento había sido más que parlanchín.

Entretanto, seguíamos nuestra correspondencia con González, del CICO, para ampliar información. Además, solicitamos que interviniera el historiador y veterano ufólogo José Antonio Cezón, quien con las pistas que le facilitamos localizó y entrevistó al joven testigo, entonces Vigilante Jurado en Prosegur prestando sus servicios en el aeropuerto de Barajas. Escribe Cezón2:
Al mencionar la palabra clave…Páramo de Masa…casi inmediatamente me ha dicho que tiene prohibido hablar del tema, por dos razones:1ª Por trabajar en Aviación Civil2ª Por la estabilidad psíquica que se supone a un guarda jurado
El testigo le hizo a Cezón varias manifestaciones: que perteneció a un Cuerpo que nunca hacía marchas y menos nocturnas; que hubo investigación oficial y que a todo el grupo les ordenaron decir que aquella noche habían estado en sus barracones; que tuvo la impresión de que sus jefes ya esperaban la presencia del fenómeno; y que había muchos testigos más, de alguno de los cuales conservaba sus direcciones.

Procedía entonces hacer las comprobaciones de rigor. Plana, con quien durante la década de los noventa el primer autor realizaba investigaciones sobre presuntas observaciones OVNI por personal de los ejércitos3, escribió  al jefe de la Sección de Archivos de la Capitanía General de la Región Militar Pirenaica Occidental. El 21 de noviembre de 1991, el General Fernando Martínez Valín respondía así:
…le comunico que en el Cuartel General no se dispone de archivos relacionados con el tema OVNI, y por ello no es posible atender el resto de las peticiones que efectuaba en la citada carta.
No satisfecho con esta respuesta, Plana se dirigió ahora a la jefatura del Estado Mayor del Ejército de Tierra, en Madrid, de donde obtuvo contestación del Teniente General Ramón Porgueres Hernández, jefe del EM del ET, quien tras acusar recibo de su carta relativa al tema OVNI, añadía:
…sobre el particular le comunico que en la Región Pirenaica Occidental no existe información alguna sobre dicha casuística.
Cartas oficiales a Joan Plana (1991).

Ya hemos escrito antes que una respuesta oficial, debidamente firmada, es un documento administrativo vinculante y si contiene, como en este caso, una respuesta no ambigua, es singularmente cierta. Por ello, si hay que dudar de alguien, sería de las afirmaciones del testigo acerca de haber visto unos supuestos archivos oficiales. En el mejor de los casos, ¿no serían más bien papeles particulares del suboficial antes citado, aficionado a los OVNIS?

Ya bien entrado 1992, proseguíamos nuestra correspondencia con Eusebio González, del CICO, quien ya apuntaba varias contradicciones en el testimonio de su informador.

Este resulta un informe OVNI característico. Alguien cuenta algo extraordinario y no hay más pruebas que su palabra. Puede haber incluso mucha información (muchos detalles) pero que no se pueden comprobar ni, por otra parte, refutar. O sea, un caso de platillo volante aterrizado en Burgos delante de un destacamento militar. Así queda para siempre, formando parte del acervo de casuística que avala la realidad del fenómeno OVNI.

Pero, lo cierto y verdad, es que hay algunos elementos que llaman la atención y crean dudas sobre la veracidad del caso (además de la negativa oficial de los archivos OVNI del ET, cuya existencia se basa en el testimonio del testigo).

La zona del supuesto avistamiento es un verdadero desierto. Con una extensión de más de 160 km2, en 1970 el municipio de Masa tenía apenas 127 habitantes.  Ideal para no haber testigos externos que pudieran corroborar lo sucedido.  Imprecisión, además, en la localización del punto del “encuentro”.

Paraje típico del Páramo de Masa.


De los supuestos numerosos soldados y oficiales que vieron el OVNI cerca del suelo, nadie jamás ha salido a la palestra a confirmar los hechos. Solo se dispone de la versión de J.S.O.

No hay ningún dato del avistamiento (relato, cuestionarios, etc.) que venga directamente del testigo. Toda la información se conoció a través del mencionado grupo CICO. Por alguna razón de peso, halló excusas para no proseguir con ese relato en los años posteriores.

Destinado en la Capitanía General de Burgos, era un destino cuyo personal no realiza maniobras ni marchas nocturnas y menos en un mes de vacaciones.

Hay un dato especialmente crítico, sin embargo, que hemos averiguado ahora y que parece poner en entredicho esta historia. En uno de los cuestionarios se dice que, cuando el testigo observó el OVNI tenía a su espalda a la Luna. A la 1:30 del día 7 de julio de 1986, momento de la supuesta observación, no había Luna. Cuando el citado astro se ocultó, ese día, a las 21:53 horas, todavía no había oscurecido.

Estos datos poco claros y contradictorios nos hicieron pensar en una broma de J.S.O. que se le fue de las manos. En este sentido, recordamos la alternativa planteada en su día por Cezón: “Un testigo bromista que ha jugado a tomarle el pelo al grupo de Cantabria y no quiere reconocerlo”.5 En uno de los libros del primer autor se instaba a reinvestigar los casos no resueltos una vez que transcurrieran muchos años, por las oportunidades que eso conlleva en varios aspectos.6 Eso nos espoleó a “revisitar” este episodio inconcluso.

Y, para ello, nada mejor que ir directos al responsable de todo: J.S.O. Dado que conocíamos su nombre completo, las Páginas Blancas nos dieron su dirección. Y en octubre de 2019 -treinta años después de los sucesos- le escribimos una carta, avanzándoles nuestro propósito de estudiar los hechos narrados en 1990. Pocos días después, recibimos este correo electrónico:
En relación con la misiva que he recibido, solo constatar que como ustedes presuponen, fue un error de juventud por mi parte. Siento mucho las molestias causadas a su grupo, y por mi parte los animo a seguir con su proyecto. Espero sepan perdonar mi temeridad.
Asunto resuelto. Una confesión diáfana. En posterior intercambio de mails, agregó la razón última para ello:
Quizás fue el encajar o no sentirse desplazado lo que me llevó a contar dicha historia, no con intención de reírme de ellos, ni mucho menos, ya que yo también creo que no estamos solos. Pero, ya se sabe, la bola va creciendo y no sabes cómo salir.
¿Podemos aprender algo de este acontecimiento? En nuestra opinión, ello debería hacer reflexionar a más de uno que cree que la encuesta ufológica consiste en tomar nota de lo que la gente le cuenta, sin ponerlo en tela de juicio7-11. No. La verdadera investigación de campo pasa por considerar críticamente los relatos que oímos y establecer, lo más objetivamente posible, las causas que los provocan. Otra cosa sería querer creer. O, peor, necesitar creer.

REFERENCIAS
(1) Vicente-Juan Ballester Olmos y Juan Antonio Fernández Peris, Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS, Plaza & Janes (Barcelona), 1987.
(2) José Antonio Cezón Alonso, comunicación personal a V.J. Ballester Olmos, 9 de septiembre de 1991.
(3) Vicente-Juan Ballester Olmos, “Los archivos OVNI militares son ya de dominio público”, Cuadernos de Ufología (II), Núm. 16-17, 1994, páginas 5-13, https://tinyurl.com/y74k3do4
(4) Vicente-Juan Ballester Olmos, “Morón, sensacionalismo y respuestas oficiales”, septiembre de 2001, http://www.webcitation.org/6mmRSNxXQ
(5) José Antonio Cezón Alonso, comunicación personal a V.J. Ballester Olmos, 17 de febrero de 1992.
(6) Vicente-Juan Ballester Olmos y Miguel Guasp, “Las contraencuestas de casos antiguos”, en Los OVNIS y la Ciencia, Plaza & Janés, 1989, páginas 175-180.
(7) Juan Carlos Victorio Uranga, “¿Qué fue del ovni de Barbate?”, http://misteriosdelaire.blogspot.com/2017/08/que-fue-del-ovni-de-barbate.html
(8) Juan Carlos Victorio Uranga, “Sobre el "platillo volante" visto y fotografiado en Castejón”,
(9) Juan Carlos Victorio Uranga, “Una historia increíble de OVNI gigante”, http://misteriosdelaire.blogspot.com/2013/02/una-historia-increible-de-ovni-gigante.html
(10) Juan Carlos Victorio Uranga, “¿Un robot extraterrestre en Burgos?”,
(11) Juan Carlos Victorio Uranga, “Un agricultor vasco a punto de descifrar el misterio de los "platillos volantes", http://misteriosdelaire.blogspot.com/2006/12/un-agricultor-vasco-punto-de-descifrar.html






domingo, 15 de octubre de 2017

¿Una nave extraterrestre sobre Galdakao?

El incidente OVNI que expongo en esta entrada tiene varios elementos que para muchos ufólogos serían suficientes para convertirlo en un caso incuestionable y de alta extrañeza. A saber: hay testigos de "alto nivel", fotografías de la pretendida nave y además, es otro de los casos que más impactaron a un afamado ufólogo patrio. El suceso ocurrió en Vizcaya, en la madrugada del 6 de diciembre de 1986, y tuvo como protagonista a una patrulla de la Erzaintza.

El relato del avistamiento, que muestro seguidamente, está publicado en el libro Sólo para tus ojos, de JJ Benítez.




A primera vista, las fotografías de la pretendida nave, en mi opinión, no tienen nada de extraordinario. Lo que muestran las imágenes es el típico rastro que deja un astro brillante al fotografiarlo con una exposición prolongada. Además, las fotos parecen estar recortadas o ampliadas.

Haciendo una sencilla comprobación se puede saber que en la madrugada del 6 de diciembre de 1986 estaba en el cielo, hacia el ESE, el planeta Venus. Astro que por su gran brillo tuvo que llamar la atención de la patrulla de la policía vasca y provocar la confusión.


Según los observadores, el OVNI estaba en dirección a Durango. O sea, hacia el ESE, coincidiendo exactamente con la ubicación del citado planeta como se puede ver en el mapa.


A pesar de que la información está muy resumida, los datos que se dan en la misma apuntan claramente a que la pretendida nave que aparece en las fotografías es el rastro que ha dejado el planeta Venus durante la exposición de las tomas. 

A continuación unas fotografías similares de 1980, publicadas por Nueva Andalucía, con las trazas de dos planetas que también fueron tomados por objetos extraños.


En fin, me sorprende que unas fotos de estas características sigan siendo consideradas, a estas alturas, como algo impactante y misterioso.



miércoles, 2 de agosto de 2017

¿Qué fue del ovni de Barbate?

Se preguntaba el diario ABC de Sevilla, en su edición del 30 de octubre de 2015, refiriéndose a un OVNI supuestamente fotografiado en el año 1985 en la mencionada localidad. Noticia que por lo visto causó toda una conmoción en el país y donde intervino un afamado ufólogo patrio. 


El mencionado periódico concluyó la nota con estas líneas:

Han pasado treinta años de aquella noticia. Ya casi nadie se acuerda de aquel ovni de Barbate que incluso llegó a ser fotografiado y pudo haber convertido a esta localidad gaditana, si la Policía Municipal que lo persiguió le hubiese dado alcance, en nuestro particular «Encuentros en la tercera fase».

Para saber que ocurrió con esa historia, empezaré con la crónica que publicó sobre el asunto el ABC de Sevilla en 1985. El citado diario divulgó, el martes 9 de julio de ese año, la siguiente imagen del OVNI fotografiado en Barbate unas semanas antes.


Y a continuación la nota que sacó sobre el incidente, de la que extraigo algunos retazos.

 
El autor de la foto (por lo visto obtuvo dos pero sólo se publicó la mostrada arriba) fue un joven aficionado a la arqueología que se encontraba realizando excavaciones. El OVNI, que medía 50 metros, sobrevoló el pueblo y se perdió en dirección a África. El experto en OVNIs confirmó al periódico que:

"Se trata de un auténtico ovni, tras los estudios que hemos podido realizar. No hay truco y está absolutamente descartado que se trate de algún artificio militar.
"Tras las correspondientes investigaciones y averiguaciones hemos constatado que sin ninguna duda se trata de uno de los más importantes testimonios recogidos en España."

Además, según informaciones del ufólogo al aludido diario, parece ser que la Policía Municipal de Barbate persiguió al OVNI:

"La persecución de la Policía Municipal se produjo aproximadamente a las dos de la mañana. Cuando la patrulla avistó el ovni, apagaron las luces del coche y el objeto se posó a unos treinta metros por encima del vehículo. El ovni atravesó el pueblo y se perdió en dirección a África."

Pero algo empieza a ir mal en esta historia, ya que el diario se puso en contacto con la Policía Municipal de la referida localidad para recabar información y recibió la siguiente contestación:

"Sin embargo, puestos en comunicación con la Policía Municipal de Barbate, han negado que en las últimas semanas haya surcado los cielos de la localidad ningún objeto volador no identificado." (el subrayado es mío)

Varios estudiosos andaluces realizaron, en su día, una serie de pesquisas sobre este llamativo incidente y descubrieron que la fotografía del "platillo volante", publicada por ABC de Sevilla, no tenía nada que ver con la observación de los policías municipales y que éstos no persiguieron al supuesto OVNI.

Las indagaciones fueron expuestas en un artículo titulado: BARBATE: SUMA Y SIGUE, O LA CREDIBILIDAD DE LA PRENSA, publicado en Cuadernos de Ufología nº 13-14 (1ª época) diciembre de 1985, de José Ruesga Montiel, Ángel Rodríguez Álvarez y Ángel Carretero Olmedo.

Uno de los autores realizó una encuesta directa, el día 25 de mayo de 1985, a los policías municipales de Barbate testigos de un misterioso objeto. Dichos observadores vieron el día 18 de mayo, sobre las 2 de la madrugada, unas luces que tenían una disposición triangular que permanecieron inmóviles durante 40 ó 50 segundos y después de unos desplazamientos lentos se perdieron en dirección a Tánger.

Los firmantes del artículo dicen, entre otras cosas:

No hubo tomas fotográficas pues el hecho se produjo de madrugada, lo que está en total desacuerdo con el aspecto de la foto reproducida por la prensa. Además, los policías niegan tal hecho en la encuesta del 25/5/85.
Las formas que muestran la foto y el dibujo, respectivamente, no tienen posibles conexiones estructurales. No hay coherencia en la posible afirmación de que fueran un mismo objeto.

No existió una persecución por parte de los policías, que se limitaron a observar sin dramatismo. (Pág. 15)

Dibujo realizado por los testigos.


El Correo Catalán, del 23 de mayo de 1985, publicó esta noticia sobre el caso.


Entre el 26 de abril y el 26 de mayo de 1985 se efectuaron los ejercicios "MAES-85" con fuerzas combinadas hispano-marroquíes en aguas del Atlántico y Mediterráneo, entre Cartagena y Casablanca. El objeto podría ser un avión perteneciente a dichos ejercicios, durante una misión nocturna. (Comunicación de J. Plana a V-J Ballester, 7-3-91)

¿Y la fotografía obtenida por el joven arqueólogo aficionado, publicada por ABC de Sevilla, cuándo se tomó? Los autores del citado articulo de CdU no tuvieron que buscar mucho. En sus catálogos localizaron un suceso ocurrido en el verano de 1973 en Aldea de Bolonia, Tarifa (Cádiz) donde, ¡Sorpresa! un joven arqueólogo aficionado tomó dos fotos de un OVNI (sólo se publicó una, como en el caso de 1985) que venía del mar y medía 50 metros.


Localizaron al autor de las fotos de Bolonia y éste entregó las dos copias de las mismas a los investigadores, que expongo a continuación.


Demasiadas coincidencias para admitir dos hechos distintos, más cuando tanto en aquel suceso como en éste, una de las fotos siempre quedó sin publicar. Curiosamente la que presentaba un aspecto distinto del objeto. (Pág. 15)

O sea, que una de las fotografías de Bolonia de 1973 apareció publicada, misteriosamente, en 1985 como un caso nuevo y, además, se mezcló con el avistamiento de los policías municipales de Barbate, convirtiendo dos casos diferentes en un mismo incidente. Como curiosidad, Iker Jiménez y Lorenzo Fernández  divulgaron una de las fotos del joven en la revista Enigmas, año III, nº 6. Por supuesto, como una imagen impresionante.


Pero este surrealista asunto cada vez se embrolló más porque las fotografías tomadas por el arqueólogo aficionado en 1973 en Bolonia, son igualitas que las fotos del "platillo volante" fotografiado en Barra de Tijuca (Brasil) en 1952.


Las dos fotografías de Aldea de Bolonia, 1973.



Las fotografías de Barra de Tijuca, 1952. Enviadas por el estudioso brasileno Claudeir Covo a Ballester Olmos.



Y se sabe, desde hace tiempo, que las fotos brasileñas son más falsas que una moneda de tres euros. Por ejemplo, en este sitio se da cuenta de dicha falsedad. En este otro (sólo he podido localizar la primera parte), el estudio realizado por Claudeir Covo y Paola Lucherini Covo sobre el asunto.

Para rizar el rizo en este embarullado asunto, El Alcazar del día 9 de julio de 1985 publicó la siguiente nota donde convertía tres incidentes distintos en uno.


Una foto tomada supuestamente en Aldea de Bolonia en 1973 pero publicada en 1985, un avistamiento en Barbate el 18 de mayo de 1985 y un presunto aterrizaje en La Mediana (Huelva) el 24 de abril de 1985 (que dejó quemaduras en el suelo y que después de unos análisis del terreno resultó corresponder a un horno de carbón vegetal artesanal) se convirtieron, gracias a la "rigurosidad" informativa, en un único incidente.

Resumiendo: Un joven arqueólogo, que también era aficionado a la fotografía, parece ser que manipuló algunas de las imágenes de Barra de Tijuca de 1952, que son fraudulentas, y las presentó como obtenidas por él en Bolonia, en 1973. Sólo se publicó una, la del OVNI que aparece de perfil. La otra, la del objeto elíptico, apareció publicada 12 años después, en julio de 1985, como si fuera otro incidente. La información periodística se encargó de mezclar dicha imagen con la observación de los policías municipales de Barbate y de ahí surgió, ¿recuerdan? Un autentico ovni... No hay truco... Uno de los más importantes testimonios recogidos en España.

En fin, espero que en el ABC de Sevilla se den por contestados.

Agradezco a Vicente-Juan Ballester Olmos por la documentación y expedientes suministrados para confeccionar esta entrada.




sábado, 8 de julio de 2017

OVNIs: Paradigma de impericia

Ha caído en mis manos un opúsculo sobre OVNIs titulado: OVNIs: Paradigma del absurdo Un viaje en busca de respuestas, escrito por el periodista y ufólogo David Cuevas. Asunto este que me ha permitido examinar los progresos que están consiguiendo las nuevas generaciones de ufólogos patrios.

En el prólogo del librito se escribe sobre el mismo:

"Es una declaración de intenciones. De cómo se debería abordar en el siglo XXI la forma de investigar y de exponer la casuística." (Pág. 11)

El citado ufólogo, después de una laboriosa búsqueda por la geografía patria (llegó a encontrar, y recoger, quince casos en tres días) presenta en el mencionado libro una colección de anécdotas muy resumidas. Muchos de esos avistamientos ya apuntan claramente hacia explicaciones mundanas como astros, bólidos, globos, etc.

Y al final, el autor llega a esta sorprendente conclusión:

"Con lo cual, la primera de las conclusiones a la que llego a día de hoy es que, siendo honestos y desprendiéndonos de prejuicios varios, no hay conclusiones."  (Pág. 118)

Luego escribe que ha desarrollado la conjetura de la confusión:

"Esta conjetura de la confusión consiste en una premisa muy sencilla: los ovnis sean lo que sean y provengan de donde provengan, nos tienen a todos (testigos, investigadores, divulgadores y estudiosos), lo creamos o no, realmente confundidos." (Pág. 119)

Y la conjetura más importante de todas es:

"...no tenemos aún ni puñetera idea de lo que se esconde realmente tras los ovnis." (Pág. 122)

El autor del opúsculo se autocalifica de escéptico:

"De modo que, en el presente libro, trataré de profundizar como escéptico (de los que dudan, nunca de los que niegan por sistema)..."  (Pág. 15)

Sin embargo, en ninguno de los casos que expone muestra la menor duda de lo que le cuentan los testigos por muy ilógico que sea. Un ejemplo:

A finales de agosto de 1986, a las 2 de la mañana, un grupo de testigos en Fontanar (Guadalajara) ven un objeto luminoso sobre los montes que desprende mucha luz. Después de varios minutos fue menguando hasta desaparecer. Los testigos dicen que se fue la luz de varios pueblos y parece que lo relacionaron con lo observado.

Para el autor no hay duda alguna de que el OVNI causó el apagón:

"Aquello, se lo que sea con lo que se encontraron Braulio y María del Mar, actuó de alguna manera causando desperfectos físicos." (Pág. 27)

Pero probablemente lo que vieron los testigos fue la Luna, que a finales del mes citado se encontraba cerca del horizonte.


Por esas fechas había cielos nublados por la zona, asunto que explicaría la aparición y, luego, progresiva desaparición del pretendido OVNI (o sea, de la Luna). Además, el día 30 de agosto de 1986 hubo tormentas por la zona centro de la península lo que explicaría el corte de suministro eléctrico.


Para finalizar, el ufólogo no se corta a la hora de calificar a los que no opinan como él o dan explicaciones mundanas a los fenómenos OVNI, tachándolos de pseudoescépticos, negacionistas y otras lindezas.

En definitiva, lo que se da a entender en el libro es que, el autor todavía no ha encontrado respuestas en su búsqueda y que parece que está escrito hace cuarenta y cinco años.