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domingo, 24 de abril de 2016

Más FANIs imaginarios

Rodrigo Bravo y Juan Castillo, en su libro ya mencionado por estos lares en varias ocasiones, incluyen en el mismo otros dos incidentes de  pretendidos OVNIs con aviones. Son los casos nº 18 (el asunto de los F-16 en la oleada belga) y el nº 19 (el incidente de Bariloche, Argentina). 

El incidente de los F-16 ocurrió en la noche de 30 al 31 de marzo de 1990 (no en mayo, como indican los autores) durante la famosa oleada belga. A continuación, una breve descripción del suceso según Bravo y Castillo.

Ufología aeronáutica

En este sitio se puede leer el capítulo del caso nº 18. (Pág. 199-204)

El otro incidente acaeció en Bariloche, Río Negro (Argentina) el 31 de julio de 1995. Un resumen del avistamiento según los autores chilenos.

Ufología aeronáutica

Aquí pueden leer el capítulo del caso nº 19. (Pág. 207-212)

Sobre estos dos incidentes de pretendidos OVNIs hay información suficiente donde se les da una explicación razonable, solo hay que buscarla. Por lo visto, los autores del libro Encuentros OVNIS Ufología aeronáutica no han leído los trabajos que hay publicados, esclareciendo o dando una explicación sensata de dichos avistamientos, o los han ignorado olímpicamente.

El suceso de Bélgica, ocurrido en la noche del 30 al 31 de marzo de 1990, se inició con la observación de los gendarmes de Ramillies hacia las 23 horas. Las luces, formando un triangulo, que vieron en el cielo del suroeste eran realmente astros brillantes. Concretamente Júpiter, muy esplendoroso durante esas noches, Sirius, Procyon, Rigel, Betelgeuse, etc. Ver el trabajo de Roger Paquay, Soiré du 30 mars 1990: observations des F 16. (pág. 176-188)


el cielo del día 30 de marzo de 1990

Carta celeste de la mencionada noche mirando hacia el suroeste a las 23 horas locales.

Los ecos radar anómalos registrados por la base de Glons y desde los aviones F-16, que despegaron para identificar las luces que veían los gendarmes, probablemente solo fueron ecos falsos provocados por unas condiciones meteorológicas muy particulares durante esa noche-madrugada. Esta explicación es admitida por el propio profesor Auguste Meessen, convencido del origen extraterrestre de los OVNIs, en este detallado trabajo: Étude approfondie des mystérieux enregistrements radar des F-16

En este otro enlace se puede leer también un artículo de Tim Printy donde llega a la misma conclusión. Aquí la grabación radar registrada por uno de los aviones militares. Enlace tomado de FOTOCAT, del estudioso Vicente-Juan Ballester Olmos.

Bélgica

El avistamiento de Bariloche está considerado como uno de los incidentes OVNI más importante de la casuística mundial. Sin embargo, a los pocos días de ocurrido el caso, el sicólogo Heriberto Janosch y el ingeniero Virgilio Di Pelino reunieron documentación de la Fuerza Aérea Argentina, Aeropuerto de Bariloche y de los testigos y comenzaron a atar cabos.


OVNI

En aquella noche, en Bariloche se dieron al menos tres circunstancias inesperadas: una confusión en la posición de un avión, un apagón en la ciudad, y alguien que salió a probar un proyector de luces de una discoteca. Y no mencionemos los rumores y las exageraciones posteriores. El caso parece sólido sólo porque los ufólogos evitan hablar de ciertas cosas. Hay hechos objetivos, y testimonios subjetivos

El apagón de la ciudad se debió a un error de maniobra en el control de unos transformadores y el OVNI parece que fue la luz de un reflector terrestre reflejada en la capa de nubes. Más información en la entrada: EL "OVNI" DE BARILOCHE, 20 AÑOS DESPUÉS, publicada en el blog de Alejandro Agostineli.

Información detallada de la investigación de Janosch y Di Pelino en los siguientes enlaces:

http://mitosdelmilenio.com.ar/ff1Indice.htm
http://mitosdelmilenio.com.ar/ff1bari2.htm
http://mitosdelmilenio.com.ar/ff1bari3.htm
http://mitosdelmilenio.com.ar/ff4.htm
http://mitosdelmilenio.com.ar/ff5.htm

Por desgracia, de momento dicho sitio no está disponible.









miércoles, 11 de abril de 2007

El Influjo de los astros

Llegamos al año 1976 y la oleada ovni sobre el País Vasco seguía siendo intensa, alimentada principalmente por las noticias que publicaba la prensa local. El diario que más se esmeraba en esa tarea era La Gaceta del Norte que el día 5 de febrero de 1976 informaba de una observación sobre el monte Umbe.

El citado monte, ubicado cerca de Bilbao (Vizcaya), era por esa época uno de los lugares predilectos de los grupos contactistas para sus visualizaciones de las “naves extraterrestres”, previa cita, y sus “contactos” con los ocupantes. También, dicho lugar suele ser, en la actualidad, punto de reunión de los buscadores de ovnis en las diferentes alertas que se organizan.

El día 13 de enero una familia observó dos ovnis desde su domicilio en Negurigane, durante una hora y sobre el aludido lugar. El caso comenzó cuando uno de los hijos, L.I.B. de 14 años, observó desde una ventana, orientada hacia el NE, algo que llevaba cuatro luces rojas. Iba bastante rápido, “Quizá más que un avión” y lo contempló durante unos 20 segundos. Eran las 19:45 horas locales.

Unos minutos después, la abuela del muchacho, M.A., se acercó a la misma ventana “Y quedó extrañada al ver en el horizonte dos estrellas poco comunes...” Avisada el resto de la familia “todos pudieron verlos durante una hora. Al principio estaban fijos. Inmóviles... Los dos ovnis se encontraban sobre Umbe.

En total hubo nueve testigos (todos ubicados en el mismo punto, la vivienda familiar) que observaron los ovnis con un telescopio de 45 aumentos. Exceptuando algunos movimientos lentos de elevación, los “ovnis” se mantuvieron inmóviles. Uno de ellos parecía más brillante que el otro.


La Gaceta del Norte, 5-2-1976

Observados a través del telescopio “La forma era como discoidal, con una especie de ‘abombamiento’ en la parte superior...” “...Tenían el aspecto del famoso ‘yelmo’ de Don Quijote...”

“...Hacia las nueve menos cuarto –concluyeron los testigos-, es decir, al cabo de una hora, los ovnis empezaron a difuminarse, desapareciendo. Fue como si se alejasen...”


El cielo, mirando hacia el Este, del 13-1-76 a las 19:45 h.

El monte Umbe se encuentra ubicado hacia el Este, mirando desde Negurigane. A las 19:45 horas (GMT+1) del 13 de enero de 1976, en la mencionada dirección y a baja altura, se encontraban en el cielo dos astros brillantes: Saturno y Procyon. Como se puede ver en el mapa, los azimuts de estos cuerpos celestes (254º y 270º) pasan por el citado monte. A simple vista, los ovnis eran como estrellas poco comunes (¿Porque eran los astros más brillantes que se veían desde el punto de observación?) pero contemplados a través del telescopio se apreciaba una forma como discoidal. Con 45 aumentos se pueden ver los anillos de Saturno y como se puede apreciar en la imagen adjunta, la apariencia del planeta (visto a través del mencionado instrumento óptico) es similar a los “platillos” del dibujo.


Aspecto de Saturno el 13 de enero de 1976

Por otra parte, según el servicio de meteorología de Sondika, a las 19:45 horas del día 13 de enero, el cielo de la zona de observación se encontraba despejado.


Posición de los testigos y azimuts de los astros

Todos estos detalles, más las descripciones del fenómeno, apuntan a que los citados astros fueron el estímulo que provocó la observación.

El contexto ufológico en esas fechas (se desarrollaba una gran oleada ovni sobre la región) era propicio para este tipo de confusiones. Cualquier luz en el cielo que el observador no supiese identificar se convertía rápidamente en un ovni. En esta ocasión, las luces rojas vistas al principio por el chico (probablemente las luces de un avión) puso en alerta a la familia que, poco después, al ver las dos “estrellas” brillantes no pudo escapar al influjo de los ovnis.