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martes, 24 de enero de 2023

Encuentro cercano con un OVNI en Unciti (Navarra)

En ocasiones, la ufología nos asombra con relatos verdaderamente extraordinarios. El incidente que voy a exponer a continuación creo que puede ser único en el mundo, al menos, yo no recuerdo un caso donde el OVNI haya estado posado en el suelo durante varios días, visto por todos los vecinos del pueblo y, además, con testigos que se acercan para tocarlo. Pues esto ocurrió, según cuentan, aquí cerquita, en un pueblo de Navarra, a unos trece kilómetros, en línea recta, de Pamplona.

El avistamiento lo dio a conocer el periodista Mikel Navarro, en un artículo publicado en la revista Año Cero nº 365 (2020). En este enlace también se puede leer dicho trabajo, en una versión de septiembre de 2022, titulado: Abducción en Navarra. A continuación, una captura del relato del caso: 

En esta entrevista de radio (8 de enero de 2021), Mikel ampliaba la información sobre la historia del OVNI de Unciti (a partir del minuto 14:48): ...un objeto metálico, cilíndrico, que había emergido, era intraterreno, había emergido, según cuentan, de un campo, de un sembrado [...] incluso, algunos de las habitantes recuerdan haberse acercado para tocarlo [...] un caso interesante que fue recogido, en su día, por la prensa... (El resaltado y subrayado es mío).

Mikel insistía:... Me dicen que no había venido del cielo, esto es lo curioso, que había surgido de un campo que había junto a un sembrado...

Como al parecer el sorprendente incidente fue publicado en la prensa, me puse en contacto con Mikel Navarro para pedirle una copia de la noticia. Me contestó que no la tenía, que la pediría a la persona que le enseñó el recorte. Quedamos en que cuando recibiera la reseña me la mandaría.

Mientras tanto, localicé a una persona que conoce las historias ocurridas en Unciti y le pregunté si había oído o conocía a alguien que supiera del extraordinario acontecimiento ocurrido en dicho pueblo. Me contesto lo siguiente:

Mis padres, de Cemboráin, [pueblo cercano a Unciti] nunca me contaron nada y mis primos de allí, tampoco. He mirado en las hemerotecas (Prensa Histórica y Diario de Navarra) y nada.

Si lo que cuenta Beroiz hubiera sucedido, me habría llegado y lo habría investigado.

Después de un tiempo, Mikel Navarro consiguió la noticia de prensa del incidente de Unciti y me la envió. Es esta:

 

El recorte de prensa, publicado el sábado 6 de diciembre de 2003, es una efemérides del supuesto suceso ocurrido en el año 1956 y, sorpresa, ¡la descripción que se hace del mismo, no coincide con el extraordinario relato que nos cuentan más arriba! Además, el 6 de diciembre de 1956 era jueves, no sábado. Esta nota ya la tenía entre mis papeles y el autor de la misma, Pedro Arrese, se equivocó de año, como expongo seguidamente. La efemérides se refiere a un caso ocurrido el día 6 de diciembre de 1967, que por cierto, era miércoles.

La noticia original se publicó en Diario de Navarra, el jueves 7 de diciembre de 1967. En la misma, se relata la visión de un objeto brillando al sol y ubicado en el cielo, a mucha altura, en un día despejado. Fue contemplado durante varias horas, hasta que anocheció, y desde una amplia zona, comprendida entre los valles de Ibargoiti y Unciti. 

Mapa, tomado de aquí, que muestra los lugares de observación, que se encuentran cerca de Pamplona.


El extraño objeto también fue visto desde Soria: Diario de Navarra, 8 de diciembre de 1967. 

 

En el CUCO (catálogo ibérico de observaciones OVNI, gestionado por Juan Pablo González), con fecha 6 de diciembre de 1967, aparecen dos observaciones realizadas desde Huesca y Jaca. Buscando en hemerotecas online he encontrado un caso ocurrido en Huesca. El diario Nueva España, del día 7 de diciembre de 1967, publicó lo siguiente: 

 

Ignacio Cabría me proporcionó la noticia de prensa sobre el caso de Jaca, publicada por el semanario El Pirineo Aragonés, el 27 de diciembre de 1967.

Los objetos observados desde Huesca y Jaca coinciden con lo visto desde las zonas de Monreal, Unciti y Soria. Por lo que, muy probablemente, todos estaban viendo el mismo objeto brillando en las alturas.

Pero... ¿Cuál pudo ser el estímulo que provocó estas observaciones? Las descripciones registradas apuntan claramente a un globo situado a mucha altitud. Probablemente, un globo estratosférico francés lanzado en Aire-sur-l'Adour, Aquitania, departamento de las Landas.

Me resulta fascinante que la observación de un punto brillante en el cielo, ubicado a gran altitud, con el paso de los años pueda transformarse en un encuentro cercano con un OVNI, que estuvo posado en un sembrado varios días y que, incluso, algunos testigos se acercaran para tocarlo.

Y no es un caso aislado. Por aquí hay otro ocurrido en Salamanca, en abril de 1950, que tuve la oportunidad de examinar. En esta ocasión, el avistamiento de un avión en la lejanía se convirtió, 31 años después, en un aterrizaje OVNI a escasos metros de los testigos.



 

domingo, 9 de octubre de 2022

Un OVNI aterriza en un monte de Zumarraga


Según el incidente 111613 del Mufon, un extraño objeto luminoso en el cielo que, al parecer, se dirigía hacia un monte de Zumarraga (Gipúzkoa), aterrizó en su cima y luego desapareció. Todo en completo silencio. El suceso ocurrió el día 15 de abril de 2020 a las 20:40 horas locales y la testigo, llamada Laura, obtuvo varias fotografías donde se muestra el vuelo y posterior aterrizaje del OVNI.


El suceso está tomado de la base de datos UPDB

La autora de estas fotos estaba tomando instantáneas de la puesta de sol con un teléfono móvil y durante las tomas fotográficas no vio el extraño objeto luminoso, descubrió el OVNI al examinar las imágenes. 

Pero lo más fascinante son los comentarios que se hacen en esta Web sobre el incidente Zumarragano y no tienen desperdicio: 


"Los ovnis a menudo se mueven demasiado rápido para que el ojo humano los detecte. Los extraterrestres confían en esa habilidad tecnológica para evitar ser detectados. Sin embargo, los teléfonos celulares y las cámaras son cada vez más avanzados y tienen un ojo más perfecto que el nuestro."

Y recomienda mirar una docena de puestas de sol para ver un OVNI.

En el caso de las fotos de Zumarraga, resulta evidente que el pretendido OVNI captado en las mismas es un reflejo del sol en la óptica de la cámara.

Si se fotografía una fuente de luz fuerte con un ángulo determinado, como por ejemplo una puesta de sol, lo habitual es que se cuelen en la imagen los típicos lens flares.

 

 

viernes, 21 de enero de 2022

Un aterrizaje OVNI del año 1950

El caso que se trata en esta entrada se publicó en la Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS, de Vicente-Juan Ballester Olmos y Juan A. Fernández Peris (marzo 1987), páginas 85 y 86. El incidente ocurrió en la ciudad de Salamanca, el viernes 7 de abril de 1950, en plena oleada de noticias sobre "platillos volantes" en España.

Una breve descripción del fenómeno observado según la citada obra:

Se hallaba posado sobre los raíles, a unos 15 o 20 m de distancia. Su color era «dorado» y despedía destellos de idéntico color. Sobre una base discoidal de unos 4 o 5 m de diámetro poseía un cúpula, de unos 2 m de altura, en la que se apreciaba perfectamente una hilera de ventanillas con cristales. No hacía ningún tipo de ruido.

En cierto momento de la observación se elevó un poco, inclinándose ligeramente y comenzó a ascender a bastante velocidad, situándose a gran altura en unos instantes. Posteriormente se paró y realizó después ciertas evoluciones. Desapareció con rapidez de la vista al tomar su tamaño aparente el diámetro de una estrella.

La referencia es: "Primera mano, IIEE. Espacio Compartido, 14, junio de 1985, 11-12."

El espectacular caso, además de contar, como mínimo, con nueve testigos (cinco adultos y cuatro niños), ocurrió en pleno casco urbano de la ciudad, concretamente en la zona este de la misma. Algo inusual en un aterrizaje ovni, por lo que no estaría de más examinar la fuente del incidente.

La información procede de la revista, citada arriba, del IIEE, concretamente del apartado: Extraña coincidencia, que se puede leer en este enlace*. Según dicho artículo, el 18 de noviembre de 1981, Manuel Herrero de Ceus (que tenía 8 años cuando ocurrió el caso) contó a los miembros del IIEE la historia descrita, en parte, más arriba. Hay una pequeña errata en el relato de la Enciclopedia...: "poseía un cúpula, de unos 2 m de altura". El IIEE se refiere a la altura del aparato: "Calcularon que sus dimensiones serían de unos 4 ó 5 mts. de diámetro por unos dos de alto." Hay que señalar que el citado declarante es uno de los tres hijos del testigo principal, Secundino Herrero Santana.

Resulta que en 1978 contacté epistolarmente con el Sr. Herrero Santana, que me envió información detallada de la observación en un cuestionario y lo que describe en el mismo es completamente diferente a lo que se cuenta en Espacio Compartido.

El informe del IIEE dice: "Iban a dar un paseo, a lo que invitaba el espléndido día que hacia."

Según Secundino Herrero, salió de su domicilio (ubicado en la calle de Pedro Mendoza) hacia las cuatro de la tarde, con su esposa, sus tres hijos y una amiga. Se dirigían hacia la plaza Mayor para presenciar la Procesión del Santo Entierro desde el balcón del Ayuntamiento.

IIEE: "Su padre decidió que se acercarían hasta la línea férrea  que iba a Portugal..."

Sí o sí, tenían que toparse con las vías del ferrocarril de Portugal. La calle de Pedro Mendoza termina justo por donde pasaba la citada línea férrea.

IIEE: "...y llegados al lugar, subieron por un pequeño terraplén que permite acceder a un sendero por el que se llega a la vía. Una vez llegados a ésta, observaron con gran asombro un objeto extraño, que se encontraba posado sobre los raíles y que tenía forma discoidal."

El Sr. Herrero escribe: "Al llegar al final de la calle [Pedro Mendoza] vi sobre el terraplén de la vía del F.C. un matrimonio con un niño que miraban al cielo y daban voces por lo que estaban presenciando. Dejé a mi familia y subí rápidamente el terraplén y aunque ya veía una cosa en el cielo subí para no perderlo de vista." Dicho terraplén estaba elevado unos tres metros y medio sobre el nivel de la calle.

Secundino Herrero ya observó, desde la citada calle, un punto luminoso lejano en el cielo. Después, desde las vías del ferrocarril, vio sobre el horizonte un artefacto metálico con forma ovoide que se dirigía desde el Alto del Rollo hacia el Noviciado de Jesuitas (del E hacia el SW). Se desplazaba en línea recta suavemente, era plateado mate, a veces brillante, y tenía destellos intermitentes azulados. No apreció sonido por la distancia, el objeto se perdió entre la bruma reinante. La observación duró alrededor de cinco minutos.

En Espacio Compartido se dice: "Quedaron muy impresionados por lo que vieron, iniciando el camino de regreso a casa.  Al girarse se encontraron a un matrimonio con un niño, que también había estado contemplando el objeto."

Como tenían previsto, los observadores se dirigieron al Ayuntamiento. El matrimonio con el niño ya estaba en el terraplén de la línea férrea y fueron las voces que daban lo que alertó al testigo.

El IIEE explica que como hubo otros testigos: "...entre ellos otro concejal del Ayuntamiento, amigo del Sr. Herrera, [sic] por fin se decidió en comentar los hechos en el periódico 'El Adelanto'."

Cuando el Sr. Herrero y su familia llegaron al Ayuntamiento, en el Salón de Sesiones se encontraba su profesor de Geografía con el que comentó lo que había observado. Se encontraba también D. Luciano Sánchez Fraile, que intervino en la conversación y como era el director de El Adelanto, al día siguiente publicó la noticia en el periódico, muy a pesar del testigo que nunca deseó que transcendiera. La nota publicada por El Adelanto, el 8 de abril de 1950, es la siguiente: 


Plano realizado por el testigo (Secundino Herrero) señalando los puntos desde donde realizó  la observación:

 

Los apuntes anteriores pasados a un mapa del Salamanca actual. La línea férrea a Portugal salía de la estación y pasaba por la que ahora es la Avenida de Portugal. Dicha línea despareció en el año 1956. 


Imagen de la época, tomada de aquí, donde aparecen el puente de hierro, sobre el Paseo de la Estación, y el terraplén de la línea portuguesa, ya desmantelada, que daría paso a la Avenida de Portugal.

Secundino Herrero me indicó que a pesar de haber transcurrido 28 años había intentado dar los datos con la mayor exactitud posible pero no descartaba posibles errores como la altura, distancia y tamaño del objeto.

La tarde de los hechos era soleada y con viento suave. El Sol se encontraba hacia el SW, a unos 38º de altura sobre el horizonte. O sea, estaba a la derecha de los testigos y del "misterioso" objeto. La descripción del fenómeno: un punto luminoso lejano desplazándose lentamente en línea recta, visto durante unos cinco minutos, reflejando la luz solar, etc., apunta a un avión moviéndose por el horizonte salmantino. Normalmente, este hecho pasaría desapercibido pero estando como estaban en plena euforia de "platillos volantes", la gente estaría más pendiente del cielo para divisar al fenómeno de moda en esas fechas.

Resulta curioso que la observación de un objeto que volaba en la lejanía se haya convertido, treinta y un años después, en un aterrizaje típico de la mitología OVNI.

¿Manuel Herrero contó la historia distorsionada a los encuestadores del IIEE? ¿Fue una interpretación desafortunada del IIEE? ¿Influyó en el relato la edad de Manuel (ocho años en 1950) y el tiempo transcurrido hasta que le encuestó el IIEE en 1981?


*Pdf enviado por Vicente.Juan Ballester Olmos 

 

lunes, 13 de abril de 2020

El extraordinario encuentro de José C. Higgins, 1947


Hace tiempo, un comentario en mi blog venía a decir que no explicaba los incidentes OVNI más extraños o difíciles como por ejemplo el avistamiento del topógrafo Higgins, ocurrido en Brasil en julio de 1947, justo cuando nacía el mito de los platillos volantes. Pues bueno, en esta entrada me pongo con dicho caso.

Esta historia me fascinó cuando la leí, de crío, en un librito que había en mi casa titulado: Misterio en los aires de Esteban Casals (1966), colección Ardilla nº 23. Más aún, porque en la descripción de la misma se decía que había ocurrido antes de empezar la epidemia de los platillos volantes.


El relato del suceso, publicado en las páginas 31-34, lo reproduzco a continuación.


  
Esta increíble historia la tenía olvidada hasta que hace unos días, el estudioso Luis R. González la sacó a relucir en la lista de distribución Anomalist.

El avistamiento se produjo, como se verá después, el día 23 de julio del año 1947 (no antes de empezar la moda de los platillos volantes, como se señalaba en el libro), al noroeste de Pitanga (no Pitanda), Brasil y se sugería que los seres podrían provenir del planeta Urano. Los hechos ocurrieron casi un mes después de la observación de Kenneth Arnold (24 de junio de 1947) y sería uno de los primeros relatos contemporáneos del aterrizaje de un platillo volante y sus tripulantes.

La fascinante historia de los extraterrestres de Pitanga se publicó por primera vez en el periódico brasileño Diario da Tarde, de Curitiba, el 5 de agosto de 1947, página 6.



El incidente fue redescubierto, siete años más tarde, por la revista brasileña O Cruzeiro, el 11 de noviembre de 1954, en un articulo de Joao Martins: SÈRES DO ESPAÇO DESCEM À TERRA, basado en la noticia de prensa del Diario da Tarde de 1947. Referencia enviada a Anomalist por el estudioso brasileño Márcio Parussini.

 

A partir de la publicación del artículo de Martins, el suceso se popularizó en el mundillo ufológico y, por ejemplo, una traducción del mismo se publicó en la revista  Flying Saucer Review, (vol 7, nº 6, nov-dic 1961)

Parece ser que, hasta hace unos pocos años, no se había realizado ningún seguimiento para localizar al testigo de este singular suceso. En este blog se habla de un intento de búsqueda de Higgins pero se quedó en agua de borrajas.

En el año 2010, los ufólogos Pablo Villarrubia y Carlos Alberto Machado fueron a la zona del supuesto aterrizaje buscando alguna evidencia del testigo y de los hechos narrados. En este enlace se puede ver el artículo que publicaron en la revista UFO. Por lo visto, entrevistaron a una señora que vivía en la zona donde ocurrió el suceso y les contó: 
Era a história que minha mãe ouviu e nos contou. Aquelas eram pessoas de outro mundo, dizia. Eu e minha irmã sempre tivemos medo disso
En definitiva, tampoco encontraron certeza alguna del paradero del señor Higgins. 

En este otro sitio se dan algunos datos concretos sobre el asunto. Parece que se obtuvieron en el año 2003. He traducido la parte final de la nota.

Volviendo a la fuente original (al Diario da Tarde, del 5 de agosto de 1947), resulta que la misma noticia se repitió, palabra por palabra, en el mismo diario tres días después, el 8 de agosto. Algo que, como mínimo, resulta chocante.

El inicio de esta historia es muy sospechoso. El artículo de prensa publicado en el Diario da Tarde estaba firmado por un seudónimo, un tal Lamartine, y el relato de Higgins procedía de una supuesta carta recibida en dicho periódico. Luis R González ha revisado todo el mes de agosto de 1947, del mencionado diario, y no ha vuelto a ver la firma de Lamartine ni un desmentido de la noticia. Por mi parte, he revisado el mes de septiembre con el mismo resultado.

Además, la supuesta carta terminaba con este esclarecedor texto:
Teria sido realidade? Na verdade, as vezes duvido que isso tenha realmente acontecido, pois bem pode ser que tudo nâo tenha passado de um estranho mas belo sonho.
 Que traducido decía:
¿Fue una realidad? De hecho, a veces dudo que esto realmente haya sucedido, ya que es muy posible que haya sido un sueño extraño pero hermoso.
La conclusión parece obvia. En mi opinión, y según la documentación que he expuesto, probablemente se trató de una INVENCIÓN PERIODÍSTICA, muy habitual en el tema de los OVNI sobre todo en sus orígenes.

Una muestra, por ejemplo, en la recalada de los platillos volantes en nuestro país, en marzo de 1950. En la entrada: Cuando los platillos volantes llegaron a España, relativa a un par de aterrizajes. Por lo visto, la cuestión de las noticias falsas no es nueva.




miércoles, 20 de noviembre de 2019

Aterrizaje OVNI durante maniobras del Ejército de Tierra


V.J. Ballester Olmos & J.C. Victorio Uranga

En marzo de 1990, el primer autor supo del incidente a través de Joan Plana Crivillén, del CEI de Barcelona, quien a su vez había sido informado por Eusebio González, del grupo CICO (Centro investigador de casuística OVNI) de Torrelavega, Cantabria, dos meses antes. El testigo, J.S.O., conoció a un miembro de dicha asociación en un grupo de amigos a quienes les había contado el avistamiento que había protagonizado. A partir de ese momento, González y sus colaboradores realizaron varias entrevistas  para recabar todos los datos de la observación.

En aquel momento, los hechos ocurridos a la 1:30 del 7 de julio de 1986, en Páramo de Masa, Burgos, eran los siguientes, según se habían narrado: un grupo de entre treinta y cuarenta soldados, junto con sus correspondientes mandos, pertenecientes al Ejército de Tierra, con destino en la Capitanía General de Burgos, se encontraba realizando unos ejercicios nocturnos en el campo. Repentinamente observaron, a unos 100 metros de distancia, un objeto de forma lenticular de un tamaño inmenso (unos 300 metros) que se hallaba a baja altura o quizá posado en el suelo.

Alertado por la presencia de los militares, el objeto empezó entonces a elevarse lentamente en vertical y, al tomar altura, fue apareciendo por su parte inferior un gran haz luminoso dirigido al suelo, que tenía forma cónica (o vertical, en otra versión del testigo). El objeto era luminoso blanco y en cada extremo tenía una luz de color rojo (en otra versión indica que las dos luces rojas estaban casi en el centro del objeto). El haz que desprendía era de color blanco neón, continuo, sin variaciones y no efectuó movimientos laterales.

Al parecer, el haz fue visto durante medio minuto y el objeto durante cinco o seis minutos. El objeto desapareció por el horizonte. Como hacía bastante viento, el soldado-testigo informante no está seguro de si se escuchó un sonido similar a un zumbido.

Ante la visión del fenómeno algunos soldados quedaron muy impresionados, otros tuvieron miedo y el resto mostró incredulidad.

Dibujo del objeto y del haz de luz por el testigo.


Reconstrucción de Joan Plana (1990).

Según contó el testigo, un sargento llamado Higueras tomó nota del suceso y posteriormente le enseñó un archivo oficial que contenía informes de acontecimientos similares. Dicho archivo se hallaba en la Sección de Archivos Históricos de la Capitanía General de la Quinta Región Militar Pirenaica Occidental, con sede en Burgos.

Uno de los autores (VJBO) se especializaba entonces en el estudio de los informes OVNI de procedencia militar y había realizado varios trabajos sobre avistamientos de supuestos “aterrizajes” de OVNIS1, por lo que este suceso era doblemente interesante. Primeramente, mandamos formularios específicos al CICO para conseguir más datos del testigo. A la par, el 21 de mayo de 1990 le escribimos directamente a su domicilio familiar en un pueblo de Cantabria. En octubre lo hicimos a su casa de una localidad madrileña. Nunca hubo respuesta, lo que nos causó gran perplejidad habida cuenta que hasta el momento había sido más que parlanchín.

Entretanto, seguíamos nuestra correspondencia con González, del CICO, para ampliar información. Además, solicitamos que interviniera el historiador y veterano ufólogo José Antonio Cezón, quien con las pistas que le facilitamos localizó y entrevistó al joven testigo, entonces Vigilante Jurado en Prosegur prestando sus servicios en el aeropuerto de Barajas. Escribe Cezón2:
Al mencionar la palabra clave…Páramo de Masa…casi inmediatamente me ha dicho que tiene prohibido hablar del tema, por dos razones:1ª Por trabajar en Aviación Civil2ª Por la estabilidad psíquica que se supone a un guarda jurado
El testigo le hizo a Cezón varias manifestaciones: que perteneció a un Cuerpo que nunca hacía marchas y menos nocturnas; que hubo investigación oficial y que a todo el grupo les ordenaron decir que aquella noche habían estado en sus barracones; que tuvo la impresión de que sus jefes ya esperaban la presencia del fenómeno; y que había muchos testigos más, de alguno de los cuales conservaba sus direcciones.

Procedía entonces hacer las comprobaciones de rigor. Plana, con quien durante la década de los noventa el primer autor realizaba investigaciones sobre presuntas observaciones OVNI por personal de los ejércitos3, escribió  al jefe de la Sección de Archivos de la Capitanía General de la Región Militar Pirenaica Occidental. El 21 de noviembre de 1991, el General Fernando Martínez Valín respondía así:
…le comunico que en el Cuartel General no se dispone de archivos relacionados con el tema OVNI, y por ello no es posible atender el resto de las peticiones que efectuaba en la citada carta.
No satisfecho con esta respuesta, Plana se dirigió ahora a la jefatura del Estado Mayor del Ejército de Tierra, en Madrid, de donde obtuvo contestación del Teniente General Ramón Porgueres Hernández, jefe del EM del ET, quien tras acusar recibo de su carta relativa al tema OVNI, añadía:
…sobre el particular le comunico que en la Región Pirenaica Occidental no existe información alguna sobre dicha casuística.
Cartas oficiales a Joan Plana (1991).

Ya hemos escrito antes que una respuesta oficial, debidamente firmada, es un documento administrativo vinculante y si contiene, como en este caso, una respuesta no ambigua, es singularmente cierta. Por ello, si hay que dudar de alguien, sería de las afirmaciones del testigo acerca de haber visto unos supuestos archivos oficiales. En el mejor de los casos, ¿no serían más bien papeles particulares del suboficial antes citado, aficionado a los OVNIS?

Ya bien entrado 1992, proseguíamos nuestra correspondencia con Eusebio González, del CICO, quien ya apuntaba varias contradicciones en el testimonio de su informador.

Este resulta un informe OVNI característico. Alguien cuenta algo extraordinario y no hay más pruebas que su palabra. Puede haber incluso mucha información (muchos detalles) pero que no se pueden comprobar ni, por otra parte, refutar. O sea, un caso de platillo volante aterrizado en Burgos delante de un destacamento militar. Así queda para siempre, formando parte del acervo de casuística que avala la realidad del fenómeno OVNI.

Pero, lo cierto y verdad, es que hay algunos elementos que llaman la atención y crean dudas sobre la veracidad del caso (además de la negativa oficial de los archivos OVNI del ET, cuya existencia se basa en el testimonio del testigo).

La zona del supuesto avistamiento es un verdadero desierto. Con una extensión de más de 160 km2, en 1970 el municipio de Masa tenía apenas 127 habitantes.  Ideal para no haber testigos externos que pudieran corroborar lo sucedido.  Imprecisión, además, en la localización del punto del “encuentro”.

Paraje típico del Páramo de Masa.


De los supuestos numerosos soldados y oficiales que vieron el OVNI cerca del suelo, nadie jamás ha salido a la palestra a confirmar los hechos. Solo se dispone de la versión de J.S.O.

No hay ningún dato del avistamiento (relato, cuestionarios, etc.) que venga directamente del testigo. Toda la información se conoció a través del mencionado grupo CICO. Por alguna razón de peso, halló excusas para no proseguir con ese relato en los años posteriores.

Destinado en la Capitanía General de Burgos, era un destino cuyo personal no realiza maniobras ni marchas nocturnas y menos en un mes de vacaciones.

Hay un dato especialmente crítico, sin embargo, que hemos averiguado ahora y que parece poner en entredicho esta historia. En uno de los cuestionarios se dice que, cuando el testigo observó el OVNI tenía a su espalda a la Luna. A la 1:30 del día 7 de julio de 1986, momento de la supuesta observación, no había Luna. Cuando el citado astro se ocultó, ese día, a las 21:53 horas, todavía no había oscurecido.

Estos datos poco claros y contradictorios nos hicieron pensar en una broma de J.S.O. que se le fue de las manos. En este sentido, recordamos la alternativa planteada en su día por Cezón: “Un testigo bromista que ha jugado a tomarle el pelo al grupo de Cantabria y no quiere reconocerlo”.5 En uno de los libros del primer autor se instaba a reinvestigar los casos no resueltos una vez que transcurrieran muchos años, por las oportunidades que eso conlleva en varios aspectos.6 Eso nos espoleó a “revisitar” este episodio inconcluso.

Y, para ello, nada mejor que ir directos al responsable de todo: J.S.O. Dado que conocíamos su nombre completo, las Páginas Blancas nos dieron su dirección. Y en octubre de 2019 -treinta años después de los sucesos- le escribimos una carta, avanzándoles nuestro propósito de estudiar los hechos narrados en 1990. Pocos días después, recibimos este correo electrónico:
En relación con la misiva que he recibido, solo constatar que como ustedes presuponen, fue un error de juventud por mi parte. Siento mucho las molestias causadas a su grupo, y por mi parte los animo a seguir con su proyecto. Espero sepan perdonar mi temeridad.
Asunto resuelto. Una confesión diáfana. En posterior intercambio de mails, agregó la razón última para ello:
Quizás fue el encajar o no sentirse desplazado lo que me llevó a contar dicha historia, no con intención de reírme de ellos, ni mucho menos, ya que yo también creo que no estamos solos. Pero, ya se sabe, la bola va creciendo y no sabes cómo salir.
¿Podemos aprender algo de este acontecimiento? En nuestra opinión, ello debería hacer reflexionar a más de uno que cree que la encuesta ufológica consiste en tomar nota de lo que la gente le cuenta, sin ponerlo en tela de juicio7-11. No. La verdadera investigación de campo pasa por considerar críticamente los relatos que oímos y establecer, lo más objetivamente posible, las causas que los provocan. Otra cosa sería querer creer. O, peor, necesitar creer.

REFERENCIAS
(1) Vicente-Juan Ballester Olmos y Juan Antonio Fernández Peris, Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS, Plaza & Janes (Barcelona), 1987.
(2) José Antonio Cezón Alonso, comunicación personal a V.J. Ballester Olmos, 9 de septiembre de 1991.
(3) Vicente-Juan Ballester Olmos, “Los archivos OVNI militares son ya de dominio público”, Cuadernos de Ufología (II), Núm. 16-17, 1994, páginas 5-13, https://tinyurl.com/y74k3do4
(4) Vicente-Juan Ballester Olmos, “Morón, sensacionalismo y respuestas oficiales”, septiembre de 2001, http://www.webcitation.org/6mmRSNxXQ
(5) José Antonio Cezón Alonso, comunicación personal a V.J. Ballester Olmos, 17 de febrero de 1992.
(6) Vicente-Juan Ballester Olmos y Miguel Guasp, “Las contraencuestas de casos antiguos”, en Los OVNIS y la Ciencia, Plaza & Janés, 1989, páginas 175-180.
(7) Juan Carlos Victorio Uranga, “¿Qué fue del ovni de Barbate?”, http://misteriosdelaire.blogspot.com/2017/08/que-fue-del-ovni-de-barbate.html
(8) Juan Carlos Victorio Uranga, “Sobre el "platillo volante" visto y fotografiado en Castejón”,
(9) Juan Carlos Victorio Uranga, “Una historia increíble de OVNI gigante”, http://misteriosdelaire.blogspot.com/2013/02/una-historia-increible-de-ovni-gigante.html
(10) Juan Carlos Victorio Uranga, “¿Un robot extraterrestre en Burgos?”,
(11) Juan Carlos Victorio Uranga, “Un agricultor vasco a punto de descifrar el misterio de los "platillos volantes", http://misteriosdelaire.blogspot.com/2006/12/un-agricultor-vasco-punto-de-descifrar.html






miércoles, 13 de marzo de 2019

Las nuevas "evidencias" en el caso Adamski

Hojeando la revista Año Cero de este mes, veo publicado un artículo de Manuel Carballal dando pábulo a las fantasías del contactado estadounidense, de origen polaco, George Adamski, basándose en unas reveladoras fotografías que han salido a la luz y que, por lo visto, es "un asunto que ha agitado los pilares de la ufología internacional".


El citado artículo se puede leer aquí (Págs. 88-93). En él se hace un breve repaso a la vida y obra de Adamski y, entre otras cosas, se da a entender que las fotos de un "platillo volante", obtenidas por unos niños ingleses el 15 de febrero de 1954, en Coniston, corroborarían las del contactado.



A estas alturas, el mencionado ufólogo ya debería saber que las fotos que tomaron los niños son más falsas que una moneda de tres euros. Además, éstos se basaron en las fotografías de Adamski, que se publicaron en Inglaterra cuatro meses antes que las tomadas por los críos, que según los siguientes enlaces, eran muy dados a las bromas, a hacer dobles exposiciones, a las fotos de fantasmas y cosas por el estilo.


Volviendo a las evidencias fotográficas antes mencionadas, hay que señalar que estas "revelaciones" ya estaban circulando por Internet desde hace un par de años. Son unas fotografías tomadas por Adamski, el 20 de noviembre de 1952, al parecer antes de su contacto con el venusino Orthon, que muestro a continuación y están tomadas de la página de Erik Olsen.


Y que el propio contactado desechó en su día, supongo que porque, como se ve en las imágenes, sólo mostraban matojos y pedruscos.

Sin embargo, en el artículo de Año Cero se presentan como evidencias reveladoras un platillo "adamskiano" despegando y un humanoide, que estaban ocultos en dichas fotos, descubiertos ahora por el artista y fotógrafo danés Rene Erik Olsen "al someterlas a modernos procesos de tratamiento de imágenes".

La revista mezcla las imágenes y publica un "platillo" por otro.

Como se puede ver en la página de Erik Olsen, esa no es la nave que estaba oculta en la primera fotografía. Ese "platillo" lo capturó Adamski, según Erik, a través de un telescopio. Es este otro.


La imagen del humanoide descubierto en la segunda foto.


A continuación la serie de fotos, tomada de la página de Olsen, donde estaba oculto el venusino que, según el susodicho, saludaba a Adamski.


Rene Erik Olsen es pintor, fotógrafo y ufólogo creyente en OVNIs de origen extraterrestre. Dice que las fotos y filmaciones de Adamski son genuinas y realiza este tipo de mejoras fotográficas para la Fundación Adamski. Según cuenta en esta entrevista, ha visto numerosos OVNIs.

Las imágenes "descubiertas" por el artista danés, al mejorarlas digitalmente, tienen toda la pinta de una manipulación hecha con Photoshop ya que, por mucho que se aclaren sombras, se contrasten y enfoquen zonas concretas de la imagen, como dice Olsen que ha hecho, de donde no hay no se puede sacar.

A nada que se fije el lector en las dos fotografías iniciales, verá que la zona de desierto, que aparece en las mismas, es muy reducida y próxima a la cámara. Si se coteja la manchita-platillo, ubicada en la parte superior derecha, con el terreno circundante se puede ver que la pretendida nave no es mucho más grande que cualquiera de esos pedruscos que hay por el suelo.

En fin, si se compara también al presunto venusino con las piedras y matojos que hay en su entorno, se advertirá que tiene un tamaño semejante al de un liliputiense. Da la impresión de que Orthon se hubiera comprimido al pasar por un portal espacio-temporal cuántico de esos.

El artículo (última página) del referido ufólogo termina apuntándose a una hipótesis de Paco Máñez que resulta ininteligible: Adamski "pudo ser partícipe de algún tipo de experimento psicológico del ejército para ocultar desarrollos experimentales con el mito extraterrestre, hasta que se les fue de las manos". (?!?!)

Carballal viene a sugerir que eso explicaría por qué "los diseños de  Townsend Brown" son "sorprendentemente idénticos a los platillos de Adamski" , como muestra esta ilustración publicada en su artículo.


Como señala Manuel Borraz:
Esto podría ser "sorprendente" (y sólo hasta cierto punto) si hubiera ilustraciones hechas por Thomas Townsend Brown mostrando naves "adamskianas" antes de que Adamski las popularizara, es decir, antes de 1952. [...] pero en vista de la nota que copio más abajo, escrita por el propio Townsend Brown en 1958, la impresión que da es que el "scout ship" del que habla se parece mucho al de Adamski... porque es precisamente el de Adamski. El título de la nota no puede ser más claro: "An Analysis of the Adamski Photograph in the Light ofRecent Laboratory Findings" (Pág. 103)







domingo, 4 de noviembre de 2018

El espectacular OVNI del Páramo de Masa

El 26 de mayo de 1977, La Gaceta del Norte (pág. 8) publicaba una extensa nota sobre la aparición de un "gigantesco" OVNI en el Páramo de Masa (Burgos). Hacia las dos de la madrugada, de un día que la noticia no determina, cinco vecinos de la localidad de Montorio, que regresaban de una cacería, observaron un fenómeno aéreo de intensa luminosidad que les dejó muy impresionados. A continuación, la noticia del citado periódico. 

El reportero que cubrió la historia fue un afamado ufólogo patrio que concluyó que lo que vieron los testigos esa madrugada era:

A juzgar por las características del ovni, éste pudiera tratarse de uno de los tipos de nave nodriza o portadora, que suelen verse con relativa frecuencia sobre el mundo.

En el programa Más Allá, de TVE, del 4 dediciembre de 1978, emitieron una entrevista con los testigos que puede verse en este enlace. Para el doctor Fernando Jiménez del Oso, presentador del mencionado espacio televisivo, no había dudas:

Como bien decía Juan José Benítez, con toda probabilidad se trataba de una nave portadora. Algo escalofriante. Algo que en mucho sentido rebasa con mucho toda la fantasía de los autores de ciencia-ficción. Una nave gigantesca... (minuto 15:03 del vídeo)

Cuarenta y un años después, el domingo 28 de octubre, Iker Jiménez trajo a su "nave del misterio" el espectacular avistamiento y lo hizo rizando el rizo, para deleite de sus incondicionales seguidores. Entre otras cosas, expuso un dibujo muy creativo del OVNI (ver siguiente imagen), realizado por Jiménez del Oso, supongo que para mostrar lo impactante, gigantesca e inexplicable que era la "super nave" vista en el Páramo de Masa. Incidente, por cierto, que pone la carne de gallina al ufólogo vitoriano al recordarlo, o eso dice.


Ilustración publicada en la contraportada del libro: Televisión Española: Operación OVNI, de J.J. Benítez, 1981. Una representación totalmente ilusoria del fenómeno luminoso observado en el Páramo de Masa.

Una de las novedades más importantes del avistamiento que  presentó el señor Jiménez y sus colegas es, nada menos que, una pretendida perdida de tiempo o "missing time" sufrida, al parecer, por los testigos durante la observación. De hecho, en el programa se emitió una escena donde apareció uno de los testigos relatando el suceso en un aparente estado de "relajación", realizada, por lo visto, por Pablo Villarrubia.

En el programa se dio a entender que podrían hacer una presunta regresión hipnótica a los observadores, supongo que para averiguar qué les ocurrió durante ese pretendido "tiempo perdido". En fin, en mi opinión, sería completamente innecesario hacerla, ya que entre otras cosas (sobre todo por lo que escribo más abajo), y en el mejor de los casos, implantarían probablemente recuerdos falsos a los testigos. Y de paso, podrían seguir exprimiendo el incidente. En este enlace se puede ver la emisión del citado programa de Cuatro.

Volviendo a la observación del Páramo de Masa, entre tanta pesquisa e información que hay sobre el suceso, resulta que falta un dato clave: La fecha (día y mes). Por otra parte, lo de publicar un incidente de este tipo sin fecha, o con la misma incorrecta, suele ser habitual entre los ufólogos citados anteriormente. No vaya a ser, se podría pensar, que alguien descubra la explicación del incidente.

Me ha costado un poco, pero rastreando, principalmente, las siguientes pistas he conseguido fechar el espectacular avistamiento OVNI del Páramo de Masa.

En el vídeo de Más Allá (1978) uno de los testigos dijo que el día siguiente de la observación, la prensa publicó que en Lisboa (Portugal) se había visto un OVNI el mismo día y a la misma hora.

Que la Luna menguante era visible, durante la observación del OVNI, cerca del horizonte, hacia poniente. 

El avistamiento se produjo en una helada madrugada del mes de enero. (Televisión Española: Operación OVNI, noviembre 1981, pág. 108)

Pues bien, después de una búsqueda por las hemerotecas accesibles online he localizado la observación portuguesa. La noticia fue publicada por el Diario de Burgos el jueves, 30 de diciembre de 1976 (Pág. 19). Por lo tanto, con este dato resulta evidente que el avistamiento del Páramo de Masa se produjo en la madrugada del día 29 de diciembre de 1976.


Una Luna "menguante" (más bien creciente) que coincida, hacia las dos de la madrugada, con el horizonte oeste por esos días es, precisamente, el 29 de diciembre de 1976.


La descripción y hora de lo visto en Lisboa concuerda con el OVNI de Páramo de Masa: Fenómeno muy luminoso con estela verdosa-anaranjada y extraordinaria velocidad.

El ufólogo de cabecera de Cuatro dijo en su programa que el caso burgalés era único, potente y se había producido en un lugar mágico. Sin embargo, la realidad es muy tozuda ya que, lo que se vio desde el Páramo de Masa el 29 de diciembre de 1976 fue un espectacular bólido, que también fue visto en el resto de la península ibérica, norte de África y desde un avión en el océano Atlántico. La aparición del singular meteoro se produjo a mucha altura, por lo que fue observado simultáneamente en diferentes lugares, muy alejados entre sí.


El impresionante bólido provocó numerosos avistamientos OVNI en la citada madrugada en una zona muy extensa, como por ejemplo el "aterrizaje" de Arrubal (La Rioja), y sirvió de inspiración para la fraudulenta observación en una instalación militar de Talavera de la Reina (Toledo). A continuación, un dibujo del mismo fenómeno luminoso visto desde Algeciras y publicado por el diario Sol de España, el 7 de enero de 1977.

Para terminar, y como se suele decir, que el lector saque sus propias conclusiones.