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miércoles, 25 de mayo de 2016

Sobre el OVNI estrellado en Cando

La observación de un fenómeno luminoso en Galicia, hacia las ocho y cuarto de la mañana del día 18 de enero de 1994, que supuestamente se estrelló en la sierra de Outes, sigue fascinando todavía a muchos ufólogos y periodistas del misterio. 

Por ejemplo, para Miguel Pedrero es uno de los 20 mejores expedientes X españoles (Expediente 2, OVNIs estrellados en Galicia: Materia Reservada, Págs. 35-46). En el programa de radio La Rosa de los Vientos, del 27 de octubre del 2013, Bruno Cardeñosa decía sobre este incidente:

Un caso extraordinario. Uno de los sucesos, dentro del mundo del misterio, más fascinantes que hayan ocurrido en nuestro país.

El día 19 de enero de 1994, la prensa local se hizo eco de las observaciones y la búsqueda del lugar de caída de un hipotético meteorito.

El Correo Gallego del 19 de enero de 1994

El astrónomo J.A. Docobo de la Universidad de Santiago de Compostela se interesó por el incidente y, en colaboración con otros investigadores, comenzó un amplio estudio del suceso. A los tres meses de los avistamientos se descubrió un "cráter" en Cando de Arriba (Sierra de Outes) que estaba a un kilómetro del punto de impacto previsto en los cálculos de los investigadores.


"crater" de Cando 1994
Foto facilitada por Vicente-Juan Ballester Olmos

En 1995, J.A. Docobo y su equipo publicaron: El objeto luminoso del 18-1-1994 y el suceso de Cando (Outes) donde concluyeron que el fenómeno luminoso observado en Galicia en la citada fecha no era un meteorito, ni un bólido usual, ni chatarra espacial y que podría estar relacionado con el "cráter" aparecido en Cando. No descartaban que lo observado se tratase de un ingenio civil o militar.

El objeto luminoso del 18-1-94 y el suceso de Cando 

En 1998 publicaron Investigation of a bright flying object over northwest Spain, 1994 January 18 en la revista Meteoritics & Planetary Science 33, 57-64.

Estas conclusiones fueron aprovechadas por algunos ufólogos para hablar y escribir, largo y tendido, sobre OVNIs estrellados en Galicia, el Roswell español, experimentos militares secretos, etc.

Todo parece indicar que el "cráter" de Cando (que en realidad no era un cráter) no tuvo ninguna relación con el fenómeno luminoso observado el día 18 de enero. Para empezar, no se encontraron restos de meteorito, de OVNI o de un ingenio militar. Además, se desconocía la fecha exacta de la aparición de la cicatriz e incluso había discrepancias en la hora (según unos, ocurrió durante la noche y según otros, sobre las 16:30 horas). Cuando se produjo el "cráter" llovía y había tormenta. Sin embargo, durante las observaciones del bólido estaba despejado. Por otra parte, los radares militares de la zona no detectaron nada extraño durante la mañana de los avistamientos.

En un informe de la Guardia Civil fechado el 10 de noviembre de 1995, se menciona una entrevista a un individuo llamado José Manuel:

Que unos días después de la festividad de Reyes un vecino suyo oyó sobre las 16,30 horas un fuerte ruido coincidiendo con una fuerte tormenta de lluvia y relámpagos, no dándole mayor importancia; al día siguiente ese mismo vecino al pasar por el lugar se percató de la presencia del supuesto "cráter" y se lo comunicó. En opinión del informante la porción de tierra desbastada (28 x 10) fue debido a los efectos de la lluvia, por la posible formación de una bolsa de agua en el subsuelo dando lugar al hundimiento de la capa de superficie, significando al respecto que en los bordes no existían restos de tierra característicos de un impacto [...] La relación del citado ruido con el meteorito fue establecida como posibilidad por una joven residente en la zona que se lo comentó a un amigo y éste a su vez se lo transmitió al profesor DOCOBO de la Universidad de Santiago, a los tres meses de la ocurrencia... (vía Ballester Olmos)

El mes de enero de 1994 fue especialmente lluvioso en Galicia y el 18 fue el primer día que amaneció despejado. (Datos pluviométricos publicados en el trabajo de Docobo et al)

En la actualidad, J.A. Docobo considera que probablemente se trato de una curiosa coincidencia en el tiempo de dos fenómenos independientes. Sobre el origen del "cráter" dice, que entre todas las hipótesis planteadas la que más peso tiene es la de un explosivo corrimiento de tierra por un embolsamiento de agua que fue ganando presión. Un suceso insólito hasta ese momento en Galicia. Lo que si le queda claro es que no tuvo un origen astronómico ni militar. (Comunicaciones personales a Manuel Borraz, 2009, y Vicente-Juan Ballester Olmos, 2010)

Sobre las observaciones del objeto aéreo brillante, los relatos de los testigos gallegos son similares a las narraciones de otros avistamientos de bólidos. Entonces, ¿qué tenía de extraño dicho fenómeno luminoso? Los investigadores descartaron en su informe que lo observado fuese un meteoro porque según sus cálculos, basados en testimonios, la velocidad de la bola brillante era muy lenta y la altura de vuelo demasiado baja. 


recorrido bólido calculado por los investigadores

Trayectoria del fenómeno luminoso calculada por los investigadores. Los lugares de observación están señalados en el mapa con una equis. (J.A. Docobo et al, 1995). Hay que señalar una cuestión muy relevante que habría dado más precisión a la reconstrucción de la orbita del fenómeno luminoso: Observaciones al oeste de la citada trayectoria. A pesar de que los investigadores estuvieron buscándolas, no encontraron ninguna.

Como señala Manuel Borraz en su trabajo, El enigma del meteoro imposible: las observaciones del 18 de enero de 1994 y el "cráter" de Cando, no puede descartarse que el fenómeno se produjera más lejos, sobre el Atlántico y no sobre Galicia, desplazándose más alto y más rápido:

No sería pues descabellado contemplar la posibilidad de que se hubiera tratado realmente de un bólido, siendo erróneas las estimaciones debido a limitaciones en los datos observacionales de partida. En pocas palabras: no creo que pueda descartarse sin más que el fenómeno se encontrara más lejos (es decir, sobre el Atlántico, no sobre tierras gallegas), más alto y desplazándose a mayor velocidad de lo que indicaba la reconstrucción... En definitiva, la pregunta que queda en el aire es: ¿se habría tratado de un simple meteoro a pesar de todo?

Todo apunta a que habría sido un simple bólido, eso sí muy llamativo, y de un atípico corrimiento de tierra. Ambos fenómenos coincidentes en el tiempo pero independientes, sin relación. Pero por lo visto, parece que seguirá siendo un tema muy sugestivo y misterioso para algunos.





domingo, 16 de agosto de 2015

Otra historieta de la ufología patria más surrealista

Mirando en el blog oficial del ufólogo Marcelino Requejo, autor del libro: OVNIs Alto secreto, concretamente los casos OVNI más recientes que ha publicado en el mismo, me he quedado patidifuso al ver la inclusión de un avistamiento titulado: OVNI dejando una estela chemtrail en Morales de Toro Zamora 2/12/2012. 

Marcelino Requejo

Se trata de una grabación con la cámara acoplada a un telescopio y el resultado pueden verlo aquí.

Grabación OVNI en Morales de Toro, Zamora

Como se aprecia, la "evidencia" es acongojante o, más bien, de risa. Uno de sus lectores le da un toque de atención por poner un simple video de una estela de avión desenfocada pero eso no parece arredrar al ufólogo que le contesta que tiene una apreciación diferente del vídeo y que: simplemente es para que cada uno saque sus propias conclusiones.

En fin, es lo que hay en el mundillo de la ufología patria más crédula. Otras muestras de "investigación" del citado ufólogo pueden verlas aquí y aquí.

Hay otros ufólogos que no se quedan a la zaga en eso de ver ovnis hasta en la sopa pero no llegan al surrealismo del caso anterior. Por ejemplo, los ufólogos Miguel Pedrero y Fran Contreras ya intentaron colar, a los entusiastas de los ovnis, parhelios por OVNIs.

Bruno Cardeñosa, misiles, globos y aves por impresionantes OVNIs. Iker Jiménez, entre otras cosas, bólidos y la Luna por increíbles naves desconocidas. Y así podría seguir un buen rato.

Por lo visto, tendremos que seguir esperando, o soportando, este tipo de evidencias que para algunos son suficientes para seguir creyendo en los OVNI.





lunes, 24 de marzo de 2014

El OVNI de Pusilibro

Otra historia que Bruno Cardeñosa incluye en su libro, Autopista del Misterio que versa según el citado ufólogo sobre la búsqueda de los sucesos más inexplicables, aconteció en la ciudad de Huesca donde un fotógrafo aficionado consiguió, en noviembre de 1977, unas fotos de lo que se dio en llamar la nave portadora del Pusilibro. 

Después de revisar la prensa oscense, concretamente el diario Nueva España, desde agosto a diciembre del año 1977 parece ser que todo el asunto de las apariciones del OVNI comenzó a primeros de septiembre del citado año. 

Nueva España, 18 septiembre 1977, pág. 16

El periódico mencionado anteriormente comenzó a publicar diariamente, a partir del día 18 de septiembre, sendos reportajes sobre la cuestión que avivaron la imaginación popular. La historia del OVNI tomó tal cariz que se convirtió en una especie de sugestión colectiva. Además de que varios grupos ufológicos estaban acampados en las inmediaciones del monte Pusilibro para estudiar el fenómeno, se produjeron peregrinaciones, excursiones, alertas, etc. a los pueblos y montes cercanos a Huesca con el fin de ver y dar caza a la escurridiza "nave portadora". Por lo visto, la difusión de las apariciones tuvo alcance nacional y mundial, ya que TVE, radio y prensa nacionales, un equipo de la televisión mejicana, etc. se interesaron por el tema y se presentaron en la zona.

Nueva España, 27 de septiembre de 1977,. pág.3

También hay que señalar que los estudiosos ubicados en la zona de las apariciones descubrieron una nueva línea ortoténica que pasaba (no sé si en la actualidad la susodicha seguirá vigente) por Zaragoza y Huesca. Incluso hubo algún que otro mensaje de los extraterrestres. Pero sin embargo, a tenor de lo publicado en la prensa oscense, hubo más bien mucho ruido y pocas nueces, ya que los relatos de las observaciones de la "nave portadora" fueron contados, escuetos e imprecisos.

Nueva España, 20 de septiembre 1977, pág. 16

La culminación de toda esta historia, en un ambiente de euforia ufológica, se produjo el día 10 de noviembre cuando el diario Nueva España (pág. 1 y 11) publicó unas fotografías espectaculares del OVNI de Pusilibro. Fueron obtenidas el día 2 de noviembre, hacia la una de la madrugada, desde un piso de la mismísima ciudad de Huesca, sin necesidad de salir al monte y pasar varias horas de espera y frío.


Cardeñosa escribe en la página 83 sobre las fotografías:
A fin de cuentas, se trataba de una de las series fotográficas más nítida y espectacular jamás obtenida.
A pesar de las serias contradicciones e inconsistencias que tienen estas fotografías, las cuales expongo en esta entrada, al citado ufólogo no se le han encendido las alarmas e incluye el incidente en su libro como otro caso inexplicable.

Otras incongruencias que he encontrado al revisar el caso. El fotógrafo (el que al parecer hizo las fotos, R.R.L.) se encontraba fotografiando la Luna cuando observó el OVNI:

Entre que cambié de "pose" a 1/30 o 1/60 de velocidad y que centré la luz... (La Gran oleada, JJ Benítez, pág. 113)

Para fotografiar a la Luna con un teleobjetivo no se utiliza el modo "pose" (Bulb o obturador abierto todo el tiempo que se quiera) entre otras cosas, porque nuestro satélite refleja mucha luz y saldría quemado y movido. Lo habitual suele ser usar una velocidad de 1/125, F:8 y un ISO 100 para obtener una imagen clara y nítida de la Luna.

La observación del ovni por parte de R.R. duró entre tres y cuatro segundos, más o menos. (pág. 114)
Ese escaso margen de tiempo, por muy rápido que sea el fotógrafo, no da para mover el trípode, encuadrar, enfocar y disparar cuatro veces.

Por lo visto, Benítez sometió los negativos a diversos análisis que le hicieron concluir lo siguiente:

...los análisis de laboratorio, que han arrojado -con toda claridad- un resultado totalmente positivo. Los negativos son genuinos, no han sido manipulados y corresponden a un objeto que fue fotografiado realmente. (pág. 114)

No hay duda de que las fotografías son autenticas y lo que se ve en ellas fue realmente fotografiado, pero no es una nave nodriza. Sin ir muy lejos, he utilizado una técnica, sencilla y rápida, para obtener varias fotografías similares a las del OVNI de Pusilibro. Las imágenes, que incluyo a continuación también son autenticas y lo que muestran se ha fotografiado realmente.

 
Volviendo al inicio de esta historia, la descripción del OVNI que apareció, en contadas ocasiones, durante los meses de septiembre y octubre por los montes de Huesca, entre la una y las dos de la madrugada, es a grandes rasgos esta: Una luz del tamaño de una estrella (en algunos casos la describen como alargada) con una coloración rojizo-anaranjada que aparecía por el Este o Sureste y después de un cierto tiempo desaparecía.
 
La información divulgada en la prensa es muy esquemática y no deja hacer una evaluación precisa. De todas formas, y después de echar un vistazo al cielo de aquellos meses, el famoso OVNI podría ser Júpiter, Marte o Aldebarán (estos dos últimos rojizo-anaranjados) visibles a poca altura sobre el horizonte Este durante las horas y períodos indicados anteriormente.


Carta celeste correspondiente al día 20 de septiembre de 1977 a las 2:30 horas locales.

En fin, un incidente con unas fotografías que tienen serias contradicciones e incoherencias, que apuntan directamente a fraudulentas, etc. Unos avistamientos triviales en un escenario de euforia ufológica colectiva donde hubo más ruido que otra cosa. Todo esto no despierta las sospechas de algunos ufólogos que siguen empeñados en presentarlo como algo espectacular e inexplicable.

 

martes, 11 de marzo de 2014

El OVNI que persiguió a el Pastelero

Otro de los casos más inexplicables que relata el ufólogo Bruno Cardeñosa en su último libro, Autopista del Misterio (noviembre 2013), es el que publica en el capítulo titulado: El OVNI me esperaba, pp 232-235. El incidente ocurrió en la década dorada de la ufología patria, concretamente el día 2 de febrero de 1977. 

El testigo, pastelero de profesión, tuvo la experiencia hacia las 21:45 ó 22:00 horas locales del mencionado día, cuando transitaba en coche desde Uncastillo a Ejea de los Caballeros (Zaragoza):

Como todos los días, su objetivo, tras la jornada laboral, era tomar el coche y salvar los quince kilómetros (Sic) que separan Uncastillo de Ejea, (Pág. 233)

Para ser exactos, la separación de las dos poblaciones mencionadas anteriormente es de 36.6 kilómetros y en coche el trayecto dura unos 35 minutos. Cuando el testigo inició su rutinario viaje, apareció el OVNI:

Recordaba que, nada más salir, en cuanto dejó atrás Uncastillo. apareció aquello. Y aquello era como un cono de luz, como la luz de una lámpara de butano, con dos tubos de luz roja que salían de la parte inferior de aquello. Parecía esperarlo en la misma salida del pueblo. Al principio era una luz, pero la luz se acercó y se puso a la derecha del coche. No hacía nada de ruido. (Pág. 233)

Según la información ofrecida por el citado ufólogo, el supuesto OVNI se acercó a pocos metros del testigo y estaba situado cerca del suelo, por lo tanto se trató de un típico "encuentro cercano". Además, el misterioso artefacto persiguió al observador durante buena parte del recorrido:

Tenía el tamaño de una furgoneta... Calculo que se quedó a unos quince o veinte metros del coche, hacia la derecha, y que en ningún momento estuvo a más de tres o cuatro metros de altura. Siempre a su lado, como escoltándolo. "Si yo aumentaba la velocidad, aquello hacía lo mismo. Si aminoraba, también." (Pág. 234)

Llegando a la localidad de Layana, el OVNI desapareció. Al salir del citado pueblo, la luz no identificada le estaba esperando de nuevo y la persecución prosiguió hasta llegar a Sádaba donde, nuevamente, se esfumó. Al salir de esta población, el OVNI ya no estaba, se había evaporado.

A pesar de que la información ofrecida sobre este caso no es profusa, no ha sido complicado descubrir la explicación. Los datos apuntan claramente a una confusión con el planeta Venus. La citada noche, el brillante astro estaba en el cielo, hacia el Oeste, y cerca del horizonte. Concretamente, a las 21:45 horas tenía una altura de 6º y un azimut de 266º.


Aspecto que tenía el cielo mirando hacia el Oeste desde Uncastillo. El testigo, al salir de ésta localidad y tomar la carretera que lleva a Sádaba, se topó de frente con el planeta Venus. Su extraordinario brillo y poca altura le llamó la atención. Lo que ocurrió después es lo típico en los "encuentros cercanos" vistos y explicados en esta bitácora: El observador cree estar ante un fenómeno luminoso desconocido, se producen apreciaciones erróneas de tamaños y distancias, ilusiones de persecución, el OVNI se esfuma (tapado por las casas) al entrar, el testigo, en un pueblo, etc. La desaparición definitiva del "misterioso objeto" a la salida de Sádaba fue debida al ocaso del brillante planeta, que se produjo hacia las 22:20 horas locales.


En la foto satélite puede verse el acimut que tenía Venus a las horas indicadas. El astro estaba ubicado a la derecha del observador y, aparentemente, cerca del suelo coincidiendo con la ubicación del pretendido OVNI.

Como queda patente en esta y otras entradas anteriores, la reina de los OVNIs sigue, treinta y siete años después de ocurridos los hechos, jugando malas pasadas a algunos ufólogos.

En fin, otro suceso inexplicable para Bruno Cardeñosa que sí tiene explicación.



miércoles, 12 de febrero de 2014

El incidente que sigue impresionando a algunos ufólogos

En la noche del 12 de julio de 1983, entre las 22:15 y las 22:30 horas locales  fue observado desde España, Francia y Portugal un llamativo fenómeno luminoso. Después de treinta años, el conocido ufólogo patrio Bruno Cardeñosa sigue manteniendo que lo que se vio fue un OVNI. O sea:

Nuestros cielos están siendo visitados por desconocidos y portentosos objetos no identificados que son investigados en el máximo secreto por nuestras autoridades, que pretenden ocultar la verdad a los ciudadanos. (Los archivos secretos del Ejercito del Aire, 1998, pág. 268)

En el citado libro, Cardeñosa dedica un capitulo al incidente: Un enigma de alto secreto, pp 173-189. En su nuevo libro (Autopista del misterio, septiembre 2013), donde: muestra algunos de los casos más extraordinarios que se ha encontrado a lo largo de su trayectoria (contraportada del libro), vuelve a incluir el incidente concluyendo: Hoy seguimos sin saber qué ocurrió. Pág. 116. (El resaltado es mío)

Sin embargo, la prensa española ya publicó, a los pocos días, la explicación del intrigante suceso. Según investigaciones del GEPAN (Grupo de Estudios de Fenómenos Aeroespaciales No Identificados), se trató del lanzamiento de un misil balístico francés, el M4, por el submarino Le Gymnote desde la costa de Bretaña hacia las Azores.

 

Nota publicada por Inforespace, nº 96, mayo 1998. Incluye dibujos de lo observado por algunos astrónomos aficionados franceses. En España fue observado desde multitud de lugares. Por ejemplo, uno de los casos más conocido es el de Vinaroz (informe de la policía municipal que provocó una investigación oficial del Ejercito del Aire). El fenómeno también fue visto desde diferentes puntos de Barcelona, Tarragona, Valencia, Castellón, Extremadura, Toledo, La Rioja, etc. El misil fue visto, además, por varios aviones comerciales y militares.

Sobre la explicación del misil, el señor Cardeñosa escribe:

En su ansia de explicar lo inexplicable, algunos estudiosos sugirieron que se trataba de los restos de un misil lanzado por el ejercito francés desde la costa de Bretaña a las Azores.

Y el susodicho, en su afán de no explicar lo explicable, esgrime las siguientes razones para negar la evidente explicación:

Si tal explicación hubiera sido válida, el proyectil habría sobrevolado parte del Cantábrico en dirección suroeste dejando miles de testigos en el norte de España. Sin embargo, todos los testimonios procedían de mucho más al sur. (Autopista del misterio, pág. 114)

El punto más cercano a la península por el cual hubiera pasado sería Galicia (allí no se registró ni una sola observación: la mayoría procedían del Levante, zona mucho más alejada del misil que el noroeste). (Los archivos secretos del Ejercito del Aire, pág. 178-179)

Sin irnos muy lejos, volvamos al testimonio del artista francés. Describió el objeto procedente del Mediterráneo, al igual que declararon el resto de testigos, y no del Cantábrico.  (pág. 179)
Otros datos que invalidan la explicación del misil, según Cardeñosa, son las espirales que realizó el objeto luminoso (...que no realiza un misil, que lleva trayectoria lineal...)  y los horarios, misil/avistamientos,  no coincidentes:

Además, cuando se comparó el horario de vuelo del presunto misil y el horario en el que los testigos dijeron haberlo visto, hay una diferencia de una hora entre uno y otro. Por ejemplo, tanto en Sevilla como en Lisboa vieron el objeto una hora después de que el presunto misil concluyera su misión. (Autopista del misterio, pág. 114)

Parece ser que el ufólogo gallego no ha profundizado mucho en sus argumentos porque si lo hubiera hecho habría descubierto que el día 12 de julio de 1983 había una borrasca cerca de Galicia que provocó cierta nubosidad por el Noroeste peninsular, dificultando la observación del misil en esa zona. Ver imagen del Meteosat.


Además, si se examinan los testimonios veremos que la mayoría de los observadores vieron el objeto en dirección Noroeste y desplazándose de derecha a izquierda. En Francia, los diversos testimonios indican que vieron el fenómeno luminoso hacia el Oeste. Prácticamente, la totalidad de las descripciones coinciden con la ubicación y trayectoria del misil. En el mapa puede verse la visual del fenómeno (cuando el dato es conocido) de algunos avistamientos.

Los casos no coincidentes con la dirección del misil pueden ser debidos a errores de orientación o de transcripción de dicho dato. Suele ser típico cuando hay miles de testimonios.

Sobre las espirales que realizó el fenómeno luminoso, los observadores interpretaron erróneamente que la estela mostraba la trayectoria real del misil. Por lo general, dicha trayectoria, cuando no hay problemas, suele ser parabólica. Las irregularidades de la estela fueron debidas a los vientos cambiantes reinantes en las distintas altitudes que la deformaron gradualmente. La siguiente fotografía muestra la estela dejada en el cielo por un misil lanzado en Rusia.


En cuanto a la discrepancia de horarios, en la siguiente reseña periodística (ABC de Sevilla, 21 de julio de 1983) se indica que el fenómeno luminoso fue visto, en Sevilla y Portugal, entre las diez y las once de la noche, no una hora después de que concluyera la misión del misil. Éste fue lanzado sobre las 22:15 horas locales, por lo tanto, teniendo en cuenta la duración de la prueba y los inevitables desfases horarios de los testigos,  la observación del misil está dentro de esa franja horaria y coincide con las horas de los avistamientos.


Reseña, publicada por el diario Lanza el 21 de julio de 1983, mostrando observaciones en Portugal.


A continuación, la imagen del fenómeno luminoso que obtuvo el periodista José Luis del Campo desde la ventanilla de un avión (Fotografía cedida por Vicente-Juan Ballester Olmos). En ella se muestra fielmente como fue el fenómeno observado por miles de personas y a la gran distancia que se desarrolló. La fotografía evidencia claramente que se trata de un misil, y como puede apreciarse, es similar a la imagen obtenida de la prueba rusa.


En fin, resulta sorprendente que, después de treinta años y con la información que hay sobre el incidente, algunos ufólogos, con muchas horas de investigación de campo a sus espaldas, sigan insistiendo que una prueba balística francesa, observada por miles de testigos desde lugares muy distantes, es un caso OVNI extraordinario e inexplicable.

El despiste oficial resultó, también, patente ya que tres meses después aún no tenían claro que había ocurrido cuando la prensa, a los pocos días, ya había publicado la solución. 





martes, 5 de febrero de 2013

Una historia increíble de OVNI gigante

Me he tropezado por casualidad con un incidente OVNI que a primera vista es espectacular y extraordinario. Según el estudioso que la narra, es uno de los episodios más impactantes de la ufología patria. La historia la contó el ufólogo Bruno Cardeñosa en uno de sus expedientes del misterio de La Rosa de los Vientos, programa de radio de Onda Cero. El tituló: El increíble caso de un OVNI de 3 kms. El suceso, siempre según el susodicho, comenzó a las 2:30 horas del 30 de noviembre de 1996, cuando desde la Estación de Vigilancia Aérea nº 1, radar militar del Ejercito del Aire en El Frasno (Zaragoza), se detectaron tres ecos no identificados sobre la vertical de Jaca (Huesca).

Hay que señalar que toda la información sobre este incidente procede de una fuente anónima. Así lo indica el citado estudioso en su expediente radiofónico:
Días después de los hechos, una de las personas que se encontraba aquella noche haciendo guardia en la sala de control nos filtró lo ocurrido. Sólo de ese modo es posible reconstruir lo ocurrido allí...
Según el señor Cardeñosa, el expediente del caso sigue siendo secreto y las autoridades militares niegan todo conocimiento pero sin embargo:
 ...los investigadores han podido tener acceso a la información, de la que sin duda es uno de los más importantes episodios jamás ocurridos.
(El subrayado es mío)

El ufólogo cuenta que los tres ecos no identificados parecían formar un triangulo descomunal: más de tres kilómetros de lado a lado. Además, continúa relatando:
...el mismo eco aparece captado por el Escuadrón de Vigilancia Operativa de Villatobas en Toledo. A la vez, ambas señales son procesadas de forma inmediata por el Mando Aéreo de Combate, situado en la Base Aérea de Torrejón...
Ante esta preocupante situación se decidió un scramble para interceptar al intruso. A las 2:45 horas despegaron dos F-18 de la Base Aérea de Zaragoza que se dirigieron hacia el OVNI a más de 1000 Km/h:
...lo que ocurre a partir de ese momento es casi propio de una película de ciencia-ficción...
Cuando los pilotos divisaron las tres esferas luminosas, éstas se pusieron en movimiento dirigiéndose hacia los aviones militares. La luces, como si fueran inmateriales, parecieron atravesar a los F-18 a gran velocidad, colocándose en la cola de éstos. A continuación, se alejaron velozmente (a 6500 km/h) hacia el País Vasco, inmovilizándose sobre Bilbao.

Los cazas se dirigieron hacia la citada ciudad y al acercarse a los OVNIs, éstos aceleraron velozmente hacia Jaca, inmovilizándose de nuevo. Las idas y venidas, Jaca-Bilbao Bilbao-Jaca, se repitieron durante tres veces. Los F-18 agotaron el combustible y regresaron a la base.

Mientras dos cazas de Torrejón se preparaban para despegar y proseguir la persecución de los OVNIs, los ecos no identificados desaparecieron de la pantalla de radar.

Cardeñosa concluye su relato radiofónico así:
Sin lugar a dudas, se trató de un episodio casi único. Un informe fascinante.
Indudablemente, un incidente sorprendente y fantástico, de ser cierto, claro.

Antes de contar esta historia en la radio, el citado ufólogo publicó, en mayo de 1997, un artículo sobre el incidente en la revista Año/Cero (año VIII/nº 05-0897-82), titulado: Un OVNI gigantesco pone en jaque a la defensa aérea española.



Leyendo el citado artículo, se pueden encontrar algunos datos que difieren con el relato efectuado en la radio. Por ejemplo: Las idas y venidas del OVNI entre Jaca-Bilbao y Bilbao-Jaca, el autor escribe en la revista que fueron cinco. En la radio dice que se repitieron tres veces.



El Sr. Cardeñosa también relata este incidente en su libro: Los archivos secretos del Ejercito del Aire, (noviembre 1998, pp. 203/206). En la citada obra, de nuevo, hay algunas variaciones de la historia:
...las pantallas de los radares [...] detectan la presencia de tres conos no identificados desplazándose en formación.
Luego escribe:
Según aquellos datos, el OVNI se encontraba estático sobre Jaca (Huesca). El tamaño del conjunto podría superar los 4 kilómetros.
Más adelante señala que:
Los objetos se habían desmaterializado poco antes del probable impacto y volvieron a surgir a la cola de los cazas.
(El resaltado es mío)

Según el ufólogo, desde las estaciones de radar se enviaron teletipos a la JUJEM informando del incidente (en realidad, la Junta de Jefes de Estado Mayor no es un organismo con sede a la que mandar nada sino la reunión de los jefes de EM de los ejércitos). También, los pilotos de los F-18 realizaron informes que se mandaron al Ministerio de Defensa.

Todo lo relatado por el citado estudioso es tan fantástico e increíble que, como bien dice, parece sacado de una película.

En un artículo de Joan Plana Crivillén, especialista en casuística OVNI con intervención de organismos oficiales españoles, se puede leer un primer adelanto a la solución de tan asombroso incidente. En OVNIS fantasmas: los que nunca existieron, se concluye:
En definitiva, los hechos publicados jamás ocurrieron. (p. 48)
Se sabe por fuentes documentadas de primera mano a las que hemos tenido acceso, que el 13 de marzo de 1997, Bruno Cardeñosa mandó un fax a la oficina de relaciones públicas del Ejército del Aire preguntando sobre supuestas investigaciones oficiales de un avistamiento ocurrido a finales de noviembre de 1996 con detección de radar y scramble subsiguiente; en el fax, primero pregunta si se desclasificarán dichos informes cuando la investigación concluya y luego solicita entrevistarse con el jefe del EVA-1. Pide se le responda al número de fax de la revista Año/Cero. Ese fax fue correspondido con una carta fechada el 19 de marzo donde se le dice que el EA no formula declaraciones y que su misión se limita a la desclasificación de todos los expedientes que se han instruido por haber intervenido el personal o material de este Ejército. Con respecto a su deseo de entrevista, no se estima oportuno por ser una unidad que tiene asignadas funciones estrictamente técnicas.

El 10 de abril, el redactor jefe de Año/Cero envía un fax  a la oficina de relaciones públicas del EA después de sostener una conversación con el oficial a cargo. En el escrito, con el propósito de contrastar la información que Bruno Cardeñosa publicaría en la citada revista en el número de mayo, se describe un supuesto avistamiento el 30/11/1996 en Jaca (Huesca) con participación de 2 cazas de la base de Zaragoza en misión de interceptación de un eco de radar presuntamente detectado desde los EVA 1 y 2. Según la narración, los pilotos habrían observado tres potentes focos luminosos que formaban un triángulo perfecto de 4 Km. de tamaño.

Lo siguiente procede de correspondencia interna del EA. Dicho fax se remite al Mando Aéreo de Combate (MACOM), desde donde se envía el 21 de abril al Grupo Central de Mando y Control (GRUCEMAC), para que informe. GRUCEMAC es la unidad central de coordinación de los EVAS y el centro neurálgico de la defensa aérea española. Si existe alguna información, allí consta.  El 28 de abril, con la firma del coronel jefe, un oficio del GRUCEMAC dirigido al general jefe del MACOM señala: 
…se comunica que el pasado 30 de noviembre de 1996, no se ordenó por parte de esta Unidad ningún SCRAMBLE desde la B.A. de Zaragoza. Por otra parte, tampoco consta en los libros de Control ninguna anotación sobre fenómenos extraños observados por ningún EVA del Sistema de Defensa Aérea.

El 8 de mayo el general jefe del MACOM escribe al jefe del Estado Mayor del Aire (JEMA) dando cuenta de la información facilitada por el GRUCEMAC. Y añade: 

Como quiera que durante el tiempo que ha durado la consulta para emitir el presente informe se ha publicado el artículo al que hacía referencia…y que el mismo es un cúmulo de imaginación novelesca…
El informe al JEMA niega y califica de falsedades todas y cada una de las afirmaciones señaladas en el artículo.

RP del EA responde al fax de Año/Cero:
El Ejército del Aire ha realizado un estudio para comprobar los hechos ya mencionados...
Informa la falta de scrambles ese día y la inexistencia de anotaciones sobre ovnis en los libros de control. Y termina comunicando: 
La información publicada en el último número de su revista, no se corresponde con ningún dato que obre en poder del Ejército del Aire.
Evidentemente, el asombroso incidente es una invención de principio a fin. Una muestra más de desinformación ufológica y de utilizar una metodología donde se da por buena cualquier historia que te cuenten por fantástica e increíble que sea.

En fin, un sorprendente  y extraordinario caso OVNI irreal.

viernes, 25 de mayo de 2012

OVNI invisible sobre Benidorm

Como todo buen ufólogo sabe, en ocasiones, los OVNIs suelen sobrevolar nuestro entorno en el modo invisible al ojo humano, pero sin embargo, las cámaras fotográficas los detectan indefectiblemente. Para Bruno Cardeñosa, la siguiente imagen es un ejemplo de lo comentado anteriormente.


La fotografía está tomada de aquí (donde pueden leer más detalles del caso) y la obtuvo una buena amiga suya en agosto de 1989, en la mencionada ciudad alicantina. Dicha imagen la publicó en: El Misterio OVNI, enero 2007, pp 340-343. J.J. Benítez también divulgó la citada foto en: Mis ovnis favoritos, mayo 2001, pp 104-105. Este último autor ubica la toma en agosto de 1981 y para él, también se trata de un OVNI invisible.

Cardeñosa dice sobre la foto:
La imagen es elocuente. Nadie lo vio, sólo la máquina fotográfica, gracias a la especial sensibilidad del negativo, captó la presencia del artefacto.

La sensibilidad utilizada para la toma del pretendido OVNI, era, al parecer, de 400 ASA. Se trata de una sensibilidad rápida y suele utilizarse para fotografiar en condiciones de poca luz o para congelar el movimiento. Básicamente, la sensibilidad de una película fotográfica es la velocidad con  que su emulsión fotosensible reacciona a la luz que le entra por el objetivo. Si el supuesto OVNI quedó registrado en el negativo, eso quiere decir que el susodicho estaba en el cielo realmente, no era invisible. Que nadie lo viera es otra cuestión.  Resulta obvio que la sensibilidad de una fotografía normal, sea de 400 o de 1600 ASA, no sirve para fotografiar objetos supuestamente invisibles.

Más adelante continúa:

Cuando reveló el rollo fotográfico, sobre el mismo peñón aparecía un disco volante, una especie de "sombrero chato" de aspecto metálico. Ella había mirado al peñón antes de sacar la foto; no vio nada, ni entonces ni cuando afinó su vista por el mirador (sic) de la cámara. Sencillamente, allí no había -aparentemente- nada, pero la fotografía captó ese objeto que podría tener unos 10 metros de diámetro. De haber sido visible, la fotógrafa lo hubiera visto, y si no ella, alguna de las miles y miles de personas que se encontraban en las playas de Benidorm. Sencillamente, a la vista humana, el OVNI era invisible.

Cardeñosa no explica por qué el pretendido OVNI era de aspecto metálico. Tampoco dice cómo ha obtenido el tamaño (10 metros) del mismo. Según como se mire, el objeto podría medir 10 ó 200 metros de largo. Pero seguramente, no llega al metro, porque el extraño artefacto volador tiene todas las características de un pajarovni.

Cuando se obtienen ese tipo de fotos y nadie a visto ningún objeto extraño en el cielo en el momento de la toma, por lo general, esos OVNIs invisibles suelen ser producidos por reflejos, insectos, pájaros, etc. En esta ocasión, el pretendido OVNI es, probablemente, una gaviota.

En la siguiente imagen, puede verse un objeto volador parecido al de Benidorm. Se trata de otra gaviota reflejando los rayos del Sol.



Cardeñosa hace la siguiente reflexión sobre la película fotográfica, el ojo humano y el espectro electromagnético:

Es importante señalar que la película fotográfica detenta una sensibilidad mayor que la del ojo humano. Si nosotros vemos un espectro de lo visible que, para entendernos, abarca el 80%  de la gama lumínica, el carrete fotográfico común capta un 90% de dicho espectro. Si además dicho carrete es de "alta sensibilidad" -por ejemplo carretes de 400 ASA, cuando los comunes son de 100 ASA- o de infrarrojos, captará el 95% y por tanto inmortalizará cosas que a simple vista no podemos ver porque "vibran" a un nivel superior al perceptible por el ojo humano.

A pesar de lo que dice Cardeñosa, el ojo humano es mucho más sensible a la luz que la película fotográfica común. Un ejemplo, muy conocido, es el uso del flash. En ciertas condiciones de luz (interiores, crepúsculo, etc.) que vemos sin dificultad, se necesitará disparar el flash para que en el negativo quede registrada la escena convenientemente iluminada.

Sobre el comentario de la gama lumínica y demás, dejo al lector que juzgue por si mismo.

  Espectro electromagnético tomado de este sitio.

El ufólogo gallego finaliza el caso con este comentario:

A fin de cuentas, el objeto de Benidorm estaba ahí, dentro de nuestro mundo tridimensional, pero invisible a nuestros ojos, aunque no ante las cámaras.

Efectivamente, el supuesto OVNI (la gaviota)  estaba en el escenario de la toma fotográfica. Lo que sucede es que, cuando se retratan paisajes costeros, casi nadie se fija si una gaviota pasa por el encuadre en el momento de disparar la cámara.

miércoles, 28 de abril de 2010

La primera oleada OVNI en España

Bruno Cardeñosa disertó, en uno de sus Expedientes del misterio que suele contar en el programa de radio La Rosa de los Vientos de Onda Cero, sobre la primera oleada OVNI acaecida sobre España. En dicha exposición, el citado ufólogo omite una serie de detalles, que resolverían algunos aspectos misteriosos de lo que relata, supongo que por desconocimiento.

Para empezar, la mencionada oleada no fue de OVNIs, fue de “platillos volantes”. El acrónimo OVNI se inventó algunos años más tarde. La moda de los “platillos volantes”, como se decía entonces, vino de los Estados Unidos. Allí se produjo el nacimiento del mito, el día 24 de junio de 1947. Esto último unido a una serie de artículos, difundidos por los medios de comunicación a finales de 1949 y principios de 1950, provocaron la ola española de “platillos volantes” durante los meses de marzo/mayo de 1950.

Cardeñosa comenta que en dicha oleada se registraron algo más de cien avistamientos. Realmente se produjeron muchas más observaciones. Como dato curioso, en mis ficheros figuran casi trescientos casos todos ellos pertenecientes a la primavera de 1950.

El ufólogo continua diciendo que el mejor caso de la oleada fue el ocurrido en la isla de Mallorca a finales de marzo, donde el fotógrafo Enrique Hausmann consiguió la primera fotografía de un “platillo volante” en España.

La imagen del “platillo volante”, a primera vista, ya resulta reveladora. Tiene toda la apariencia de un molinete de fuegos artificiales o de los “Rodelles” de fuego de Sant Bartomeu. Vamos, que sin duda se trató de un burdo fraude. Hay que tener en cuenta que buena parte de los casos de dicha oleada fueron bromas, ya que el tema de los “platillos volantes”, por lo general, era tomado a guasa en aquellos años. Además, el fotógrafo Enrique Hausmann era alemán y la foto se publicó a finales de marzo, unos días antes del día de los inocentes que en el mundo anglosajón se celebra el 1 de abril.

Cardeñosa sigue con su exposición y, dando un triple salto mortal, se pone a hablar de George Adamski. Este sujeto fue un conocido contactado que, según decía él, tuvo entrevistas personales con habitantes del planeta Venus. Además, los venusianos le dieron alguna que otra vuelta, en “platillo volante”, por el sistema solar. En el blog de Luis Ruiz Noguez puede leerse, detalladamente, la vida y obra de este personaje (Adamsky 1, 2, 3, 4, 5, 6 y final)

A pesar de que todas estas historias del señor Adamski eran simples patrañas, el citado ufólogo da a entender que algo podría haber de verdad, ya que el célebre contactado fue enterrado en el cementerio de Arlington:

“…sea como fuere, lo cierto es que los restos mortales de Adamski reposan hoy en el cementerio de Arlington, en Washington, con todos los honores junto a infinidad de héroes de la guerra norteamericana. Pero él no lo fue. Entonces, ¿por qué está ahí enterrado? Se permiten todo tipo de sospechas…”

Esta misma historia ya la contaba J.J. Benítez en algunos de sus libros. Incluso, publicaba la fotografía de la tumba de Adamski. Pero la realidad es mucho más prosaica. El cementerio de Arlington es militar y todos los veteranos de guerra de los Estados Unidos tienen derecho a ser enterrados en él. Si se mira la fotografía de la losa, que Benítez publicó en Mis Ovnis favoritos (pág. 373), se puede leer en ella que Adamski sirvió en el ejercito de los Estados Unidos durante la primera Guerra Mundial.

Si las ideas preconcebidas distorsionan de tal forma cosas tan sencillas de explicar, no quiero ni imaginar lo que puede pasar con casos algo más complejos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

La noche de la invasión OVNI imaginaria

Por un casual, he tropezado con un blog donde se publica un audio que glosa sobre un conocido caso OVNI. La citada grabación corresponde a un programa de radio, La Rosa de los vientos (Onda Cero), del año 2006 donde el ufólogo Bruno Cardeñosa, en sus Expedientes del misterio, disertó sobre el avistamiento OVNI de Sada (A Coruña), ocurrido el día 5 de diciembre de 1989.

Después de oír la susodicha grabación y ver algunos sitios donde se cita el caso, resulta palpable que se desconoce lo que realmente se vio en el cielo y se detectó en el radar esa tarde-noche y repitiendo una y otra vez la misma historia (la aparición de un OVNI que es detectado en el radar), parece más inexplicable.


Según el citado autor, la publicación de la noticia en la prensa (?): “...dio pie a la elaboración de uno de los expedientes oficiales más complejos y sorprendentes que existen sobre este tema en los archivos oficiales del Ejercito del Aire”
El expediente del MOA puede verse aquí y sobre el punto anterior dice: “El expediente se abrió a raíz de la existencia de un informe emitido por el A.J.O. (Anti-Jamming operator) de servicio en la sala S.A.S. del EVA 10.”

El asombroso OVNI se reduce a una brillante luz blanca, que iba descendiendo lentamente, y que comenzó a ser vista al atardecer del mencionado día por el horizonte sur-oeste. Haciendo una sencilla consulta puede comprobarse que el planeta Venus era visible, al atardecer del 5 de diciembre de 1989, precisamente por el sur-oeste, a poca altura y dirigiéndose hacia su ocaso, que se produjo hacia las 21:05 horas locales. Vamos, que el OVNI era claramente Venus por mucho que se insista en lo contrario. Otro ufólogo gallego también cayó en la misma ilusión al estar convencido de que el citado planeta no era visible durante la observación del supuesto OVNI. Finalizando dicho avistamiento, comenzaron a detectarse una serie de ecos de radar anómalos.

Cardeñosa continua con su exposición y dice: “...es decir, el expediente oficial reconoce que el ovni permaneció sobre los cielos españoles por espacio de más de quince horas...”


Dato incorrecto, durante ese tiempo lo que se mantuvo fue un eco no identificado en la pantalla del radar, no el OVNI. El ufólogo ha mezclado la observación visual del supuesto OVNI y los ecos anómalos. El OVNI (Venus) fue contemplado desde el atardecer hasta aproximadamente las 20:00 horas, cuando los obstáculos del horizonte empezaron a molestar su observación. A continuación, comenzaron a detectarse ecos anómalos, desde las 20:00 horas hasta las 9:30 horas del día siguiente, sin observación visual de ningún objeto. Ecos que fueron relacionados automáticamente con el presunto OVNI.

Y concluye su expediente del misterio de la siguiente manera: “Un no identificado interfirió en las comunicaciones entre varios aviones, vuelo y tierra, durante las quince horas que permaneció en los cielos españoles.”
El final de la observación de Venus coincidió con el comienzo de detenciones de ecos de radar anómalos, interferencias y embrollo radio entre Santiago, Madrid ACC y Nécora que no fueron provocados por un OVNI, ya que, visualmente no se observó objeto alguno. “El blitz se mantuvo en la RHI (radar de altura) hasta las 09,30 horas del día 6 de los corrientes, sin que se observara ningún tipo de variaciones”. (expediente MOA)

Agradezco desde aquí a Manuel Borraz el envío del informe, que realizó en su día sobre esta observación. A continuación transcribo la parte final de dicho documento:

“Las claves del caso:

Como se ha documentado anteriormente, los avistamientos desde el municipio de Sada pueden explicarse perfectamente como observaciones de Venus. No hay constancia de que fuera detectado por radar ningún eco extraño mientras tuvieron lugar dichos avistamientos, antes al contrario (a las 20h00' no había sido registrado por Defensa ningún blanco no identificado). El primer "posible contacto" fue detectado tras ponerse en conocimiento del EVA-10 las coordenadas del presunto OVNI avistado desde Sada, para orientar el rastreo. Tenemos aquí la que probablemente sea la clave principal del caso: la búsqueda de un blanco que debía encontrarse necesariamente en la zona ya que había sido observado desde tierra.

Otra de las claves podría ser la existencia, por causas meteorológicas (aspecto a profundizar), de unas condiciones particulares de propagación radioeléctrica, que podrían haber favorecido la aparición de falsos blancos en el radar del EVA-10. Como indicio de ello, el "fallo de frecuencias" en el sector noroeste consignado por el controlador de Labacolla, es decir la existencia de problemas en las comunicaciones aeroterrestres en la región noroccidental. Hay constancia del problema desde las 20h47', lo cual no implica que no estuviera presente anteriormente. Es posible que se agudizara hacia esa hora, motivando la activación del código de emergencia de uno de los aviones y de una baliza de SOS, cuyo origen está todavía por aclarar. Ese hipotético empeoramiento de las condiciones de propagación hacia las 20h47' podría haber sido también la causa de la intensificación del eco anómalo detectado desde el EVA-10, mencionada en las anotaciones del controlador.
Otras posibles claves del incidente podrían escapársenos por completo. La información sobre el caso contiene lagunas importantes. Así por ejemplo, ignoramos si consiguió esclarecerse la procedencia de la baliza de SOS, cuya posición llegó a ser determinada con bastante precisión por satélite. Tampoco tenemos información de cómo fue valorado el incidente en medios militares. Quién sabe qué papel pudo haber jugado la eventual inexperiencia del operador (u operadores) de servicio en el radar del EVA-10 aquella noche o la hipotética existencia de problemas técnicos en los equipos.
En resumen, desde el punto de vista de las detecciones por radar, el caso sigue abierto. De entrada, hay que considerar muy seriamente la posibilidad de ecos de tipo meteorológico o falsos blancos debidos a condiciones de propagación anómalas. A juzgar por los datos conocidos, es improbable que se tratara de un problema de interferencias (salvo quizá en el caso de contramedidas -“guerra electrónica”-) y aún lo es más la hipótesis de alguna inusual avería de la estación como origen de los presuntos ecos.
En todo caso, no hay que perder de vista el condicionamiento previo de los operadores del radar militar tras conocer el avistamiento desde Sada, que pudo hacer que consignaran blancos que en otras circunstancias habrían pasado razonablemente por alto.”



Dos fenómenos independientes (confusión con Venus y ecos anómalos), que han tenido una coincidencia mínima en el tiempo, siguen deslumbrado de tal forma a algunos, que creen estar ante uno de los expedientes OVNI desclasificados más extraordinario.

Por otra parte, este caso refleja la forma de investigar los avistamientos OVNI de algunos autores. Da la sensación de que las pesquisas que realizan están orientadas a mantener inexplicados los casos para continuar llamándolos, in eternun, OVNIs.