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miércoles, 15 de abril de 2026

Cuando los marcianos intentaron comunicarse con una localidad de Albacete

Corría el mes de enero de 1950 y la prensa española publicaba noticias sorprendentes sobre el planeta Marte, sus supuestos habitantes, los marcianos, y sobre extrañas luminosidades vistas en los cielos de la península. El día 16 de enero salía una noticia con un titular extraordinario y unas declaraciones del militar norteamericano Donald E. Keyhoe, donde aseguraba que se habían identificado tres tipos de aparatos extraterrenos lanzados desde Marte. La nota terminaba diciendo que: “La revista True estudia detenidamente esta cuestión y que desde hace ciento quince años la tierra es objeto de profundos estudios dirigidos fuera de nuestro planeta”.

El día 15, los vecinos de Viella, en el Valle de Arán (Lérida), vieron en pleno día y durante cuarenta minutos, una estrella de gran luminosidad a corta distancia del Sol. 

Hoja del Lunes de Madrid, 16 de enero de 1950

El día 25, hacia las nueve de la noche, desde varias poblaciones de la provincia de Ávila fue visto, durante media hora, un sorprendente meteoro luminoso en el cielo, hacia el noroeste. 

Diario de Ávila, 26 de enero de 1950


Según el Observatorio Municipal de Osaka (Japón), el día 16 de enero se produjo una gigantesca explosión en el planeta Marte. 

Pueblo, 30 de enero de 1950

En este ambiente mediático, algunos vecinos de Almansa (Albacete) manifestaron haber contemplado durante dos noches, los días 28 y 29 de enero, unas ráfagas fosforescentes que atravesaban el firmamento de la localidad de norte a sur. Al mismo tiempo, algunos receptores de radio captaban, durante el fenómeno, palabras extrañas e incomprensibles. Todo parecía indicar que ¡Los marcianos querían comunicarse con los almanseños! 

Diario de Ávila, 31 de enero de 1950


El día 17 de febrero de 1950, se publicó una nota de la Agencia Cifra donde se recogían las declaraciones del Padre Puig, autor de varias obras relacionadas con el planeta Marte, y de don Federico Armenter, presidente de la Sociedad Astronómica de España. En relación a los fenómenos luminosos en Almansa, Puig decía: “que no se pueden tomar en serio” y el señor Armenter añadía: “que pueden ser erupciones volcánicas o reflejos de alguna nube”. Además, señalaban que: “la vuelta a la actualidad de Marte es consecuencia de su aproximación a la tierra en estos días, circunstancia que se da cada dos años” (la oposición de Marte se produjo el día 23 de marzo). 


Pero resulta que un periodista del diario Pueblo se puso a investigar el asunto y habló por teléfono con la centralita de la localidad, la Comisaría de Vigilancia, el Ayuntamiento y con varios vecinos almanseños. Y solo éstos últimos parecían estar convencidos de la existencia de las señales de Marte.

Pueblo, 31 de enero de 1950


El periodista insistió y se puso en contacto con el secretario del Ayuntamiento. El funcionario le dijo que en el Casino de la localidad se comentaron lo de las extrañas luminosidades vistas en las afueras del pueblo y uno de los contertulios se lo contó al corresponsal de la Agencia Cifra, presente también en el citado centro, y éste se tomó en serio lo que le narraban. Además, el secretario le explicó al reportero de Pueblo: “Y la verdad de lo sucedido es que alrededor de la una de la madrugada pasaban unos camiones por un altozano de las afueras del pueblo, con unos faros potentísimos, que al girar hacia un lado y otro proyectaban su luminosidad hacia el cielo, y originaba ciertas trombas de luz fosforescente, pues los conductores algo chuscos, hacían vibrar los potentes focos. Y es todo lo que ha pasado aquí.”

 

Pueblo, 1 de febrero de 1950

 

Toda esta fantástica información, entre otras, publicada en la prensa española en enero y febrero de 1950, preparó el camino para la llegada de los “platillos volantes” a nuestro país. A mediados del mes de marzo comenzó una gran oleada de noticias de prensa sobre las extraordinarias naves, procedentes supuestamente del planeta Marte, y terminó en el mes de mayo. Durante el resto del citado año solo se publicaron algunas observaciones aisladas.

 

 

 

martes, 12 de agosto de 2025

Uno de los primeros encuentros cercanos con un "platillo volante"

Revisando la gran oleada española de "platillos volantes", acaecida en la primavera del año 1950, aparece en la misma uno de los primeros incidentes de encuentro cercano con un "platillo volante", justo al inicio de dicha ola. El  suceso ocurrió en Villarta de San Juan (Ciudad Real), el miércoles 22 de marzo de 1950. El caso está recogido, como inexplicado, en  la Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS, (primera edición: marzo 1987, pp. 264-265) de Vicente-Juan Ballester Olmos y Juan Antonio Fernández Peris.

La primera noticia del acontecimiento la publicó el diario Madrid el lunes, 27 de marzo de 1950 (vía Ignacio Cabria). 


El miércoles 29 de marzo, el diario Lanza de Ciudad Real reproduce en parte lo publicado en el periódico madrileño. Un resumen del incidente sería este:

Dos industriales madrileños se dirigían en coche de Madrid a Puertollano para llevar un medicamento al padre de uno de ellos. A las 5:45 horas del día 22 de marzo de 1950, la noche era clara, sin nubes, faltando cuatro o cinco kilómetros para llegar a Villarta de San Juan, de pronto, en dirección contraria, vieron abalanzarse sobre ellos como una gran bola de humo del tamaño de una mesa camilla, dentro de la cual se veía girar algo que brillaba, pero no intensamente, si no con un brillo opaco. Al llegar aquel objeto junto al coche perdieron la visibilidad y encendieron todos los faros: "Pues bien, toda esta iluminación no era bastante para traspasar un palmo aquella especie de densa niebla que se nos echaba encima". Lo sorprendente, para los testigos, fue que al "chocar" contra el parabrisas aquello se deshizo y en un rato no lo volvieron a ver. Poco después, volvieron a verlo a lo lejos y a fantástica velocidad se abalanzó de nuevo contra ellos. Esto ocurrió de quince a veinte veces antes de llegar a Villarta. La experiencia les impresionó de tal forma que se confundieron de ruta, en lugar de ir a Ciudad Real, para luego seguir a Puertollano, tomaron la carretera de Manzanares.

A parte del nerviosismo, los testigos no notaron ningún otro efecto provocado por el misterioso "platillo volante" (todavía no se hablaba de los efectos electromagnéticos inducidos por los ovnis. Sin embargo, en esta oleada ya hay un caso que menciona anomalías en el motor de un coche ante la presencia de un "platillo volante", el 27 de marzo en Albelda, La Rioja). Lo que si advirtieron los testigos al llegar a Villarta fue que el parabrisas estaba muy limpio:

"... que nuestro parabrisas estaba limpio como un jaspe. Repare usted en lo extraordinario que esto resulta. De Madrid a Villarta hay más de cien kilómetros, y, naturalmente, el parabrisas, como el resto del coche, se va manchando con el polvo de la carretera."

La amplia información dada a este caso, junto con otros avistamientos fantásticos publicados en los días anteriores, aumentó el interés de la prensa que continuó propagando las historias que contaba la gente, dando origen a la gran oleada española de 1950.

Las explicaciones de los casos no suelen tener tanta repercusión como los relatos de los avistamientos y en el incidente de Villarta de San Juan fue un periódico local el que informó de una probable aclaración de lo sucedido. El miércoles 5 de abril, el diario Lanza publicó una carta, dirigida al director de dicho diario, del médico de la citada localidad explicando el fenómeno visto por los testigos.

Un extracto de la carta:

...No hace muchas noches y de regreso de Alcazar de San Juan a nuestro pueblo de Villarta, observamos los mismos fenómenos que los señores industriales declarantes, pero no le concedimos nada más que la importancia que tenía la cosa; pues estos viajeros no saben que en el pueblo existe un río llamado Záncara que no está canalizado a su paso por este pueblo y se extiende en una anchura de más de 300 metros donde se estanca el agua en muchos sitios secándose totalmente en verano y algunas noches en este trayecto de carretera existe una niebla que viene en oleadas no dejando ver absolutamente nada ni al más potente faro, aclarándose un momento para en una nueva oleada dejar sin visibilidad la carretera y al asomarse por la ventanilla se observa el cielo estrellado totalmente como también observaron ellos, y nosotros que estamos acostumbrados a ver esto en más de una ocasión, no queremos dejar sentado en la imaginación de estos señores que esto haya sido un platillo volante aunque esté de moda encontrárselo en cualquier sitio...

...El dato de que el parabrisas estuviese limpio al llegar a Villarta es un dato explicable ya que la humedad de la niebla habría quitado el poquito polvo que una carretera general pudiera tener... 

Imagen tomada del visor Sigpac

Una explicación más que razonable. Los testigos, probablemente con mucho sueño, tomaron la densa niebla que se les echó encima en oleadas por un "platillo volante", fenómeno que se puso de moda durante esa primavera de 1950.




martes, 24 de enero de 2023

Encuentro cercano con un OVNI en Unciti (Navarra)

En ocasiones, la ufología nos asombra con relatos verdaderamente extraordinarios. El incidente que voy a exponer a continuación creo que puede ser único en el mundo, al menos, yo no recuerdo un caso donde el OVNI haya estado posado en el suelo durante varios días, visto por todos los vecinos del pueblo y, además, con testigos que se acercan para tocarlo. Pues esto ocurrió, según cuentan, aquí cerquita, en un pueblo de Navarra, a unos trece kilómetros, en línea recta, de Pamplona.

El avistamiento lo dio a conocer el periodista Mikel Navarro, en un artículo publicado en la revista Año Cero nº 365 (2020). En este enlace también se puede leer dicho trabajo, en una versión de septiembre de 2022, titulado: Abducción en Navarra. A continuación, una captura del relato del caso: 

En esta entrevista de radio (8 de enero de 2021), Mikel ampliaba la información sobre la historia del OVNI de Unciti (a partir del minuto 14:48): ...un objeto metálico, cilíndrico, que había emergido, era intraterreno, había emergido, según cuentan, de un campo, de un sembrado [...] incluso, algunos de las habitantes recuerdan haberse acercado para tocarlo [...] un caso interesante que fue recogido, en su día, por la prensa... (El resaltado y subrayado es mío).

Mikel insistía:... Me dicen que no había venido del cielo, esto es lo curioso, que había surgido de un campo que había junto a un sembrado...

Como al parecer el sorprendente incidente fue publicado en la prensa, me puse en contacto con Mikel Navarro para pedirle una copia de la noticia. Me contestó que no la tenía, que la pediría a la persona que le enseñó el recorte. Quedamos en que cuando recibiera la reseña me la mandaría.

Mientras tanto, localicé a una persona que conoce las historias ocurridas en Unciti y le pregunté si había oído o conocía a alguien que supiera del extraordinario acontecimiento ocurrido en dicho pueblo. Me contesto lo siguiente:

Mis padres, de Cemboráin, [pueblo cercano a Unciti] nunca me contaron nada y mis primos de allí, tampoco. He mirado en las hemerotecas (Prensa Histórica y Diario de Navarra) y nada.

Si lo que cuenta Beroiz hubiera sucedido, me habría llegado y lo habría investigado.

Después de un tiempo, Mikel Navarro consiguió la noticia de prensa del incidente de Unciti y me la envió. Es esta:

 

El recorte de prensa, publicado el sábado 6 de diciembre de 2003, es una efemérides del supuesto suceso ocurrido en el año 1956 y, sorpresa, ¡la descripción que se hace del mismo, no coincide con el extraordinario relato que nos cuentan más arriba! Además, el 6 de diciembre de 1956 era jueves, no sábado. Esta nota ya la tenía entre mis papeles y el autor de la misma, Pedro Arrese, se equivocó de año, como expongo seguidamente. La efemérides se refiere a un caso ocurrido el día 6 de diciembre de 1967, que por cierto, era miércoles.

La noticia original se publicó en Diario de Navarra, el jueves 7 de diciembre de 1967. En la misma, se relata la visión de un objeto brillando al sol y ubicado en el cielo, a mucha altura, en un día despejado. Fue contemplado durante varias horas, hasta que anocheció, y desde una amplia zona, comprendida entre los valles de Ibargoiti y Unciti. 

Mapa, tomado de aquí, que muestra los lugares de observación, que se encuentran cerca de Pamplona.


El extraño objeto también fue visto desde Soria: Diario de Navarra, 8 de diciembre de 1967. 

 

En el CUCO (catálogo ibérico de observaciones OVNI, gestionado por Juan Pablo González), con fecha 6 de diciembre de 1967, aparecen dos observaciones realizadas desde Huesca y Jaca. Buscando en hemerotecas online he encontrado un caso ocurrido en Huesca. El diario Nueva España, del día 7 de diciembre de 1967, publicó lo siguiente: 

 

Ignacio Cabría me proporcionó la noticia de prensa sobre el caso de Jaca, publicada por el semanario El Pirineo Aragonés, el 27 de diciembre de 1967.

Los objetos observados desde Huesca y Jaca coinciden con lo visto desde las zonas de Monreal, Unciti y Soria. Por lo que, muy probablemente, todos estaban viendo el mismo objeto brillando en las alturas.

Pero... ¿Cuál pudo ser el estímulo que provocó estas observaciones? Las descripciones registradas apuntan claramente a un globo situado a mucha altitud. Probablemente, un globo estratosférico francés lanzado en Aire-sur-l'Adour, Aquitania, departamento de las Landas.

Me resulta fascinante que la observación de un punto brillante en el cielo, ubicado a gran altitud, con el paso de los años pueda transformarse en un encuentro cercano con un OVNI, que estuvo posado en un sembrado varios días y que, incluso, algunos testigos se acercaran para tocarlo.

Y no es un caso aislado. Por aquí hay otro ocurrido en Salamanca, en abril de 1950, que tuve la oportunidad de examinar. En esta ocasión, el avistamiento de un avión en la lejanía se convirtió, 31 años después, en un aterrizaje OVNI a escasos metros de los testigos.



 

viernes, 21 de enero de 2022

Un aterrizaje OVNI del año 1950

El caso que se trata en esta entrada se publicó en la Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS, de Vicente-Juan Ballester Olmos y Juan A. Fernández Peris (marzo 1987), páginas 85 y 86. El incidente ocurrió en la ciudad de Salamanca, el viernes 7 de abril de 1950, en plena oleada de noticias sobre "platillos volantes" en España.

Una breve descripción del fenómeno observado según la citada obra:

Se hallaba posado sobre los raíles, a unos 15 o 20 m de distancia. Su color era «dorado» y despedía destellos de idéntico color. Sobre una base discoidal de unos 4 o 5 m de diámetro poseía un cúpula, de unos 2 m de altura, en la que se apreciaba perfectamente una hilera de ventanillas con cristales. No hacía ningún tipo de ruido.

En cierto momento de la observación se elevó un poco, inclinándose ligeramente y comenzó a ascender a bastante velocidad, situándose a gran altura en unos instantes. Posteriormente se paró y realizó después ciertas evoluciones. Desapareció con rapidez de la vista al tomar su tamaño aparente el diámetro de una estrella.

La referencia es: "Primera mano, IIEE. Espacio Compartido, 14, junio de 1985, 11-12."

El espectacular caso, además de contar, como mínimo, con nueve testigos (cinco adultos y cuatro niños), ocurrió en pleno casco urbano de la ciudad, concretamente en la zona este de la misma. Algo inusual en un aterrizaje ovni, por lo que no estaría de más examinar la fuente del incidente.

La información procede de la revista, citada arriba, del IIEE, concretamente del apartado: Extraña coincidencia, que se puede leer en este enlace*. Según dicho artículo, el 18 de noviembre de 1981, Manuel Herrero de Ceus (que tenía 8 años cuando ocurrió el caso) contó a los miembros del IIEE la historia descrita, en parte, más arriba. Hay una pequeña errata en el relato de la Enciclopedia...: "poseía un cúpula, de unos 2 m de altura". El IIEE se refiere a la altura del aparato: "Calcularon que sus dimensiones serían de unos 4 ó 5 mts. de diámetro por unos dos de alto." Hay que señalar que el citado declarante es uno de los tres hijos del testigo principal, Secundino Herrero Santana.

Resulta que en 1978 contacté epistolarmente con el Sr. Herrero Santana, que me envió información detallada de la observación en un cuestionario y lo que describe en el mismo es completamente diferente a lo que se cuenta en Espacio Compartido.

El informe del IIEE dice: "Iban a dar un paseo, a lo que invitaba el espléndido día que hacia."

Según Secundino Herrero, salió de su domicilio (ubicado en la calle de Pedro Mendoza) hacia las cuatro de la tarde, con su esposa, sus tres hijos y una amiga. Se dirigían hacia la plaza Mayor para presenciar la Procesión del Santo Entierro desde el balcón del Ayuntamiento.

IIEE: "Su padre decidió que se acercarían hasta la línea férrea  que iba a Portugal..."

Sí o sí, tenían que toparse con las vías del ferrocarril de Portugal. La calle de Pedro Mendoza termina justo por donde pasaba la citada línea férrea.

IIEE: "...y llegados al lugar, subieron por un pequeño terraplén que permite acceder a un sendero por el que se llega a la vía. Una vez llegados a ésta, observaron con gran asombro un objeto extraño, que se encontraba posado sobre los raíles y que tenía forma discoidal."

El Sr. Herrero escribe: "Al llegar al final de la calle [Pedro Mendoza] vi sobre el terraplén de la vía del F.C. un matrimonio con un niño que miraban al cielo y daban voces por lo que estaban presenciando. Dejé a mi familia y subí rápidamente el terraplén y aunque ya veía una cosa en el cielo subí para no perderlo de vista." Dicho terraplén estaba elevado unos tres metros y medio sobre el nivel de la calle.

Secundino Herrero ya observó, desde la citada calle, un punto luminoso lejano en el cielo. Después, desde las vías del ferrocarril, vio sobre el horizonte un artefacto metálico con forma ovoide que se dirigía desde el Alto del Rollo hacia el Noviciado de Jesuitas (del E hacia el SW). Se desplazaba en línea recta suavemente, era plateado mate, a veces brillante, y tenía destellos intermitentes azulados. No apreció sonido por la distancia, el objeto se perdió entre la bruma reinante. La observación duró alrededor de cinco minutos.

En Espacio Compartido se dice: "Quedaron muy impresionados por lo que vieron, iniciando el camino de regreso a casa.  Al girarse se encontraron a un matrimonio con un niño, que también había estado contemplando el objeto."

Como tenían previsto, los observadores se dirigieron al Ayuntamiento. El matrimonio con el niño ya estaba en el terraplén de la línea férrea y fueron las voces que daban lo que alertó al testigo.

El IIEE explica que como hubo otros testigos: "...entre ellos otro concejal del Ayuntamiento, amigo del Sr. Herrera, [sic] por fin se decidió en comentar los hechos en el periódico 'El Adelanto'."

Cuando el Sr. Herrero y su familia llegaron al Ayuntamiento, en el Salón de Sesiones se encontraba su profesor de Geografía con el que comentó lo que había observado. Se encontraba también D. Luciano Sánchez Fraile, que intervino en la conversación y como era el director de El Adelanto, al día siguiente publicó la noticia en el periódico, muy a pesar del testigo que nunca deseó que transcendiera. La nota publicada por El Adelanto, el 8 de abril de 1950, es la siguiente: 


Plano realizado por el testigo (Secundino Herrero) señalando los puntos desde donde realizó  la observación:

 

Los apuntes anteriores pasados a un mapa del Salamanca actual. La línea férrea a Portugal salía de la estación y pasaba por la que ahora es la Avenida de Portugal. Dicha línea despareció en el año 1956. 


Imagen de la época, tomada de aquí, donde aparecen el puente de hierro, sobre el Paseo de la Estación, y el terraplén de la línea portuguesa, ya desmantelada, que daría paso a la Avenida de Portugal.

Secundino Herrero me indicó que a pesar de haber transcurrido 28 años había intentado dar los datos con la mayor exactitud posible pero no descartaba posibles errores como la altura, distancia y tamaño del objeto.

La tarde de los hechos era soleada y con viento suave. El Sol se encontraba hacia el SW, a unos 38º de altura sobre el horizonte. O sea, estaba a la derecha de los testigos y del "misterioso" objeto. La descripción del fenómeno: un punto luminoso lejano desplazándose lentamente en línea recta, visto durante unos cinco minutos, reflejando la luz solar, etc., apunta a un avión moviéndose por el horizonte salmantino. Normalmente, este hecho pasaría desapercibido pero estando como estaban en plena euforia de "platillos volantes", la gente estaría más pendiente del cielo para divisar al fenómeno de moda en esas fechas.

Resulta curioso que la observación de un objeto que volaba en la lejanía se haya convertido, treinta y un años después, en un aterrizaje típico de la mitología OVNI.

¿Manuel Herrero contó la historia distorsionada a los encuestadores del IIEE? ¿Fue una interpretación desafortunada del IIEE? ¿Influyó en el relato la edad de Manuel (ocho años en 1950) y el tiempo transcurrido hasta que le encuestó el IIEE en 1981?


*Pdf enviado por Vicente.Juan Ballester Olmos 

 

miércoles, 13 de marzo de 2019

Las nuevas "evidencias" en el caso Adamski

Hojeando la revista Año Cero de este mes, veo publicado un artículo de Manuel Carballal dando pábulo a las fantasías del contactado estadounidense, de origen polaco, George Adamski, basándose en unas reveladoras fotografías que han salido a la luz y que, por lo visto, es "un asunto que ha agitado los pilares de la ufología internacional".


El citado artículo se puede leer aquí (Págs. 88-93). En él se hace un breve repaso a la vida y obra de Adamski y, entre otras cosas, se da a entender que las fotos de un "platillo volante", obtenidas por unos niños ingleses el 15 de febrero de 1954, en Coniston, corroborarían las del contactado.



A estas alturas, el mencionado ufólogo ya debería saber que las fotos que tomaron los niños son más falsas que una moneda de tres euros. Además, éstos se basaron en las fotografías de Adamski, que se publicaron en Inglaterra cuatro meses antes que las tomadas por los críos, que según los siguientes enlaces, eran muy dados a las bromas, a hacer dobles exposiciones, a las fotos de fantasmas y cosas por el estilo.


Volviendo a las evidencias fotográficas antes mencionadas, hay que señalar que estas "revelaciones" ya estaban circulando por Internet desde hace un par de años. Son unas fotografías tomadas por Adamski, el 20 de noviembre de 1952, al parecer antes de su contacto con el venusino Orthon, que muestro a continuación y están tomadas de la página de Erik Olsen.


Y que el propio contactado desechó en su día, supongo que porque, como se ve en las imágenes, sólo mostraban matojos y pedruscos.

Sin embargo, en el artículo de Año Cero se presentan como evidencias reveladoras un platillo "adamskiano" despegando y un humanoide, que estaban ocultos en dichas fotos, descubiertos ahora por el artista y fotógrafo danés Rene Erik Olsen "al someterlas a modernos procesos de tratamiento de imágenes".

La revista mezcla las imágenes y publica un "platillo" por otro.

Como se puede ver en la página de Erik Olsen, esa no es la nave que estaba oculta en la primera fotografía. Ese "platillo" lo capturó Adamski, según Erik, a través de un telescopio. Es este otro.


La imagen del humanoide descubierto en la segunda foto.


A continuación la serie de fotos, tomada de la página de Olsen, donde estaba oculto el venusino que, según el susodicho, saludaba a Adamski.


Rene Erik Olsen es pintor, fotógrafo y ufólogo creyente en OVNIs de origen extraterrestre. Dice que las fotos y filmaciones de Adamski son genuinas y realiza este tipo de mejoras fotográficas para la Fundación Adamski. Según cuenta en esta entrevista, ha visto numerosos OVNIs.

Las imágenes "descubiertas" por el artista danés, al mejorarlas digitalmente, tienen toda la pinta de una manipulación hecha con Photoshop ya que, por mucho que se aclaren sombras, se contrasten y enfoquen zonas concretas de la imagen, como dice Olsen que ha hecho, de donde no hay no se puede sacar.

A nada que se fije el lector en las dos fotografías iniciales, verá que la zona de desierto, que aparece en las mismas, es muy reducida y próxima a la cámara. Si se coteja la manchita-platillo, ubicada en la parte superior derecha, con el terreno circundante se puede ver que la pretendida nave no es mucho más grande que cualquiera de esos pedruscos que hay por el suelo.

En fin, si se compara también al presunto venusino con las piedras y matojos que hay en su entorno, se advertirá que tiene un tamaño semejante al de un liliputiense. Da la impresión de que Orthon se hubiera comprimido al pasar por un portal espacio-temporal cuántico de esos.

El artículo (última página) del referido ufólogo termina apuntándose a una hipótesis de Paco Máñez que resulta ininteligible: Adamski "pudo ser partícipe de algún tipo de experimento psicológico del ejército para ocultar desarrollos experimentales con el mito extraterrestre, hasta que se les fue de las manos". (?!?!)

Carballal viene a sugerir que eso explicaría por qué "los diseños de  Townsend Brown" son "sorprendentemente idénticos a los platillos de Adamski" , como muestra esta ilustración publicada en su artículo.


Como señala Manuel Borraz:
Esto podría ser "sorprendente" (y sólo hasta cierto punto) si hubiera ilustraciones hechas por Thomas Townsend Brown mostrando naves "adamskianas" antes de que Adamski las popularizara, es decir, antes de 1952. [...] pero en vista de la nota que copio más abajo, escrita por el propio Townsend Brown en 1958, la impresión que da es que el "scout ship" del que habla se parece mucho al de Adamski... porque es precisamente el de Adamski. El título de la nota no puede ser más claro: "An Analysis of the Adamski Photograph in the Light ofRecent Laboratory Findings" (Pág. 103)







martes, 17 de abril de 2018

El "platillo volante" de Órdenes (A Coruña)

Este incidente gallego es uno de los clásicos de la ufología española. Ocurrió en la noche del 1 de noviembre de 1954 entre Santiago de Compostela y A Coruña, ocho kilómetros antes de llegar a Órdenes, en el kilómetro 42. Está considerado como un encuentro cercano o aterrizaje sin explicación y aparece divulgado, por ejemplo, en El gran enigma de los platillos volantes (1966, p. 265-266), de Antonio Ribera. En OVNIS: El fenómeno aterrizaje (1978, p. 38-42 y 293), de V-J Ballester Olmos y en la Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIs (1987, p. 164), de V-J Ballester Olmos y Juan A. Fernández Peris. El 6 de noviembre de 1954, el diario coruñés La Voz de Galicia publicó un amplio artículo sobre el caso. 

Ballester Olmos me envió, hace un tiempo, toda la documentación que tenía en sus archivos sobre dicha observación para analizarla y en la presente entrada expongo lo que, en mi opinión, probablemente observó el testigo.

Don Gonzalo Rubinos Ramos, en el momento de la visión se encontraba sólo ya que, el coche que conducía había sufrido una avería y estaba esperando a que vendrían a remolcarlo. O sea, que estuvo haciendo tiempo en el lugar de la aparición, llamado "la curva del obispo", desde las 7:20 de la tarde hasta las 12:30 de la noche, hora a la que llegaron a recogerle. La observación del "platillo volante" la hizo hacia las 22:40 horas.


Foto aérea de 1956 de la citada curva. Fuente: Fototeca digital.

En resumen, a la hora mencionada Rubinos vio elevarse de pronto una fuerte luminosidad plateada, como una bola de fuego, a unos 400 metros de distancia que desapareció en el cielo. Lo compara con fuegos artificiales pero con una luz mucho más potente. Dice que oyó como una explosión o como el ruido que emiten los cohetes al lanzarlos al aire.

Resulta que el Señor Rubinos era amigo del ufólogo gallego Oscar Rey Brea y éste pudo recabar información de lo acontecido al testigo. El citado ufólogo, en un informe enviado a Ballester Olmos en 1971, comentaba entre otras cosas las incoherencias y divagaciones en el relato del testigo



Parece que Rubinos se resistía a dibujar lo que observo porque, por lo visto, le costaba concretar la forma del objeto. Al final, el ufólogo consiguió un dibujo del fenómeno presenciado por el observador, que no era otra cosa que una simple bola de fuego.

 

Sobre las divagaciones y elementos imaginativos aportados al incidente, que exponía Oscar Rey Brea, hay uno que resalta claramente y aparece en la noticia publicada por La Voz de Galicia. Se trata del bosquejo de la zona de observación donde el dibujo del "platillo volante", que aparece en el mismo, está bastante embellecido (representa el típico "platillo volante" del imaginario de la época) y no se corresponde con lo visto y plasmado por el señor Rubinos.



Otra cuestión importante es que, durante las horas que Rubinos permaneció en el lugar, no vio aterrizar ningún "platillo volante" u otra cosa extraña. Lo que pone en duda que algo insólito despegara cerca del testigo.  Probablemente, Rubinos observó la aparición de un bólido muy brillante (la descripción, brevedad, etc. apunta en esa dirección) que por un efecto de perspectiva creó la ilusión de elevación. La supuesta proximidad del fenómeno luminoso pudo ser un error de apreciación, típico en las observaciones, del personal inexperto, de estos espectaculares meteoros. Un caso similar se produjo en Arrubal (La Rioja) el 31 de diciembre de 1976. Bólido que, por cierto, fue observado en muchos puntos de la península.

¿Y el sonido que escuchó el observador? Normalmente, los bólidos suelen ir acompañados de silbidos o estallidos.

Otro punto que apoya esta explicación es que el fenómeno también fue visto, sobre la misma hora, en otros dos puntos de la geografía gallega. La información de las dos observaciones es muy escueta pero por la hora y la descripción parecen referirse al mismo fenómeno visto por el señor Rubinos. Una observación se produjo en Becerreá (Lugo) hacia las 22:45 horas. La Noche, 3 de noviembre de 1954.



El otro avistamiento se produjo sobre las 23:00 horas, donde se vio cruzar por encima del faro de Mera (A Coruña) un objeto rojo-amarillo (Oscar R. Brea).

Las discrepancias horarias suelen ser habituales cuando se recogen los testimonios de observaciones visuales, casi siempre hay un margen de error, a veces considerable.






miércoles, 2 de agosto de 2017

¿Qué fue del ovni de Barbate?

Se preguntaba el diario ABC de Sevilla, en su edición del 30 de octubre de 2015, refiriéndose a un OVNI supuestamente fotografiado en el año 1985 en la mencionada localidad. Noticia que por lo visto causó toda una conmoción en el país y donde intervino un afamado ufólogo patrio. 


El mencionado periódico concluyó la nota con estas líneas:

Han pasado treinta años de aquella noticia. Ya casi nadie se acuerda de aquel ovni de Barbate que incluso llegó a ser fotografiado y pudo haber convertido a esta localidad gaditana, si la Policía Municipal que lo persiguió le hubiese dado alcance, en nuestro particular «Encuentros en la tercera fase».

Para saber que ocurrió con esa historia, empezaré con la crónica que publicó sobre el asunto el ABC de Sevilla en 1985. El citado diario divulgó, el martes 9 de julio de ese año, la siguiente imagen del OVNI fotografiado en Barbate unas semanas antes.


Y a continuación la nota que sacó sobre el incidente, de la que extraigo algunos retazos.

 
El autor de la foto (por lo visto obtuvo dos pero sólo se publicó la mostrada arriba) fue un joven aficionado a la arqueología que se encontraba realizando excavaciones. El OVNI, que medía 50 metros, sobrevoló el pueblo y se perdió en dirección a África. El experto en OVNIs confirmó al periódico que:

"Se trata de un auténtico ovni, tras los estudios que hemos podido realizar. No hay truco y está absolutamente descartado que se trate de algún artificio militar.
"Tras las correspondientes investigaciones y averiguaciones hemos constatado que sin ninguna duda se trata de uno de los más importantes testimonios recogidos en España."

Además, según informaciones del ufólogo al aludido diario, parece ser que la Policía Municipal de Barbate persiguió al OVNI:

"La persecución de la Policía Municipal se produjo aproximadamente a las dos de la mañana. Cuando la patrulla avistó el ovni, apagaron las luces del coche y el objeto se posó a unos treinta metros por encima del vehículo. El ovni atravesó el pueblo y se perdió en dirección a África."

Pero algo empieza a ir mal en esta historia, ya que el diario se puso en contacto con la Policía Municipal de la referida localidad para recabar información y recibió la siguiente contestación:

"Sin embargo, puestos en comunicación con la Policía Municipal de Barbate, han negado que en las últimas semanas haya surcado los cielos de la localidad ningún objeto volador no identificado." (el subrayado es mío)

Varios estudiosos andaluces realizaron, en su día, una serie de pesquisas sobre este llamativo incidente y descubrieron que la fotografía del "platillo volante", publicada por ABC de Sevilla, no tenía nada que ver con la observación de los policías municipales y que éstos no persiguieron al supuesto OVNI.

Las indagaciones fueron expuestas en un artículo titulado: BARBATE: SUMA Y SIGUE, O LA CREDIBILIDAD DE LA PRENSA, publicado en Cuadernos de Ufología nº 13-14 (1ª época) diciembre de 1985, de José Ruesga Montiel, Ángel Rodríguez Álvarez y Ángel Carretero Olmedo.

Uno de los autores realizó una encuesta directa, el día 25 de mayo de 1985, a los policías municipales de Barbate testigos de un misterioso objeto. Dichos observadores vieron el día 18 de mayo, sobre las 2 de la madrugada, unas luces que tenían una disposición triangular que permanecieron inmóviles durante 40 ó 50 segundos y después de unos desplazamientos lentos se perdieron en dirección a Tánger.

Los firmantes del artículo dicen, entre otras cosas:

No hubo tomas fotográficas pues el hecho se produjo de madrugada, lo que está en total desacuerdo con el aspecto de la foto reproducida por la prensa. Además, los policías niegan tal hecho en la encuesta del 25/5/85.
Las formas que muestran la foto y el dibujo, respectivamente, no tienen posibles conexiones estructurales. No hay coherencia en la posible afirmación de que fueran un mismo objeto.

No existió una persecución por parte de los policías, que se limitaron a observar sin dramatismo. (Pág. 15)

Dibujo realizado por los testigos.


El Correo Catalán, del 23 de mayo de 1985, publicó esta noticia sobre el caso.


Entre el 26 de abril y el 26 de mayo de 1985 se efectuaron los ejercicios "MAES-85" con fuerzas combinadas hispano-marroquíes en aguas del Atlántico y Mediterráneo, entre Cartagena y Casablanca. El objeto podría ser un avión perteneciente a dichos ejercicios, durante una misión nocturna. (Comunicación de J. Plana a V-J Ballester, 7-3-91)

¿Y la fotografía obtenida por el joven arqueólogo aficionado, publicada por ABC de Sevilla, cuándo se tomó? Los autores del citado articulo de CdU no tuvieron que buscar mucho. En sus catálogos localizaron un suceso ocurrido en el verano de 1973 en Aldea de Bolonia, Tarifa (Cádiz) donde, ¡Sorpresa! un joven arqueólogo aficionado tomó dos fotos de un OVNI (sólo se publicó una, como en el caso de 1985) que venía del mar y medía 50 metros.


Localizaron al autor de las fotos de Bolonia y éste entregó las dos copias de las mismas a los investigadores, que expongo a continuación.


Demasiadas coincidencias para admitir dos hechos distintos, más cuando tanto en aquel suceso como en éste, una de las fotos siempre quedó sin publicar. Curiosamente la que presentaba un aspecto distinto del objeto. (Pág. 15)

O sea, que una de las fotografías de Bolonia de 1973 apareció publicada, misteriosamente, en 1985 como un caso nuevo y, además, se mezcló con el avistamiento de los policías municipales de Barbate, convirtiendo dos casos diferentes en un mismo incidente. Como curiosidad, Iker Jiménez y Lorenzo Fernández  divulgaron una de las fotos del joven en la revista Enigmas, año III, nº 6. Por supuesto, como una imagen impresionante.


Pero este surrealista asunto cada vez se embrolló más porque las fotografías tomadas por el arqueólogo aficionado en 1973 en Bolonia, son igualitas que las fotos del "platillo volante" fotografiado en Barra de Tijuca (Brasil) en 1952.


Las dos fotografías de Aldea de Bolonia, 1973.



Las fotografías de Barra de Tijuca, 1952. Enviadas por el estudioso brasileno Claudeir Covo a Ballester Olmos.



Y se sabe, desde hace tiempo, que las fotos brasileñas son más falsas que una moneda de tres euros. Por ejemplo, en este sitio se da cuenta de dicha falsedad. En este otro (sólo he podido localizar la primera parte), el estudio realizado por Claudeir Covo y Paola Lucherini Covo sobre el asunto.

Para rizar el rizo en este embarullado asunto, El Alcazar del día 9 de julio de 1985 publicó la siguiente nota donde convertía tres incidentes distintos en uno.


Una foto tomada supuestamente en Aldea de Bolonia en 1973 pero publicada en 1985, un avistamiento en Barbate el 18 de mayo de 1985 y un presunto aterrizaje en La Mediana (Huelva) el 24 de abril de 1985 (que dejó quemaduras en el suelo y que después de unos análisis del terreno resultó corresponder a un horno de carbón vegetal artesanal) se convirtieron, gracias a la "rigurosidad" informativa, en un único incidente.

Resumiendo: Un joven arqueólogo, que también era aficionado a la fotografía, parece ser que manipuló algunas de las imágenes de Barra de Tijuca de 1952, que son fraudulentas, y las presentó como obtenidas por él en Bolonia, en 1973. Sólo se publicó una, la del OVNI que aparece de perfil. La otra, la del objeto elíptico, apareció publicada 12 años después, en julio de 1985, como si fuera otro incidente. La información periodística se encargó de mezclar dicha imagen con la observación de los policías municipales de Barbate y de ahí surgió, ¿recuerdan? Un autentico ovni... No hay truco... Uno de los más importantes testimonios recogidos en España.

En fin, espero que en el ABC de Sevilla se den por contestados.

Agradezco a Vicente-Juan Ballester Olmos por la documentación y expedientes suministrados para confeccionar esta entrada.