Mostrando entradas con la etiqueta Encuentros cercanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Encuentros cercanos. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de agosto de 2025

Uno de los primeros encuentros cercanos con un "platillo volante"

Revisando la gran oleada española de "platillos volantes", acaecida en la primavera del año 1950, aparece en la misma uno de los primeros incidentes de encuentro cercano con un "platillo volante", justo al inicio de dicha ola. El  suceso ocurrió en Villarta de San Juan (Ciudad Real), el miércoles 22 de marzo de 1950. El caso está recogido, como inexplicado, en  la Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS, (primera edición: marzo 1987, pp. 264-265) de Vicente-Juan Ballester Olmos y Juan Antonio Fernández Peris.

La primera noticia del acontecimiento la publicó el diario Madrid el lunes, 27 de marzo de 1950 (vía Ignacio Cabria). 


El miércoles 29 de marzo, el diario Lanza de Ciudad Real reproduce en parte lo publicado en el periódico madrileño. Un resumen del incidente sería este:

Dos industriales madrileños se dirigían en coche de Madrid a Puertollano para llevar un medicamento al padre de uno de ellos. A las 5:45 horas del día 22 de marzo de 1950, la noche era clara, sin nubes, faltando cuatro o cinco kilómetros para llegar a Villarta de San Juan, de pronto, en dirección contraria, vieron abalanzarse sobre ellos como una gran bola de humo del tamaño de una mesa camilla, dentro de la cual se veía girar algo que brillaba, pero no intensamente, si no con un brillo opaco. Al llegar aquel objeto junto al coche perdieron la visibilidad y encendieron todos los faros: "Pues bien, toda esta iluminación no era bastante para traspasar un palmo aquella especie de densa niebla que se nos echaba encima". Lo sorprendente, para los testigos, fue que al "chocar" contra el parabrisas aquello se deshizo y en un rato no lo volvieron a ver. Poco después, volvieron a verlo a lo lejos y a fantástica velocidad se abalanzó de nuevo contra ellos. Esto ocurrió de quince a veinte veces antes de llegar a Villarta. La experiencia les impresionó de tal forma que se confundieron de ruta, en lugar de ir a Ciudad Real, para luego seguir a Puertollano, tomaron la carretera de Manzanares.

A parte del nerviosismo, los testigos no notaron ningún otro efecto provocado por el misterioso "platillo volante" (todavía no se hablaba de los efectos electromagnéticos inducidos por los ovnis. Sin embargo, en esta oleada ya hay un caso que menciona anomalías en el motor de un coche ante la presencia de un "platillo volante", el 27 de marzo en Albelda, La Rioja). Lo que si advirtieron los testigos al llegar a Villarta fue que el parabrisas estaba muy limpio:

"... que nuestro parabrisas estaba limpio como un jaspe. Repare usted en lo extraordinario que esto resulta. De Madrid a Villarta hay más de cien kilómetros, y, naturalmente, el parabrisas, como el resto del coche, se va manchando con el polvo de la carretera."

La amplia información dada a este caso, junto con otros avistamientos fantásticos publicados en los días anteriores, aumentó el interés de la prensa que continuó propagando las historias que contaba la gente, dando origen a la gran oleada española de 1950.

Las explicaciones de los casos no suelen tener tanta repercusión como los relatos de los avistamientos y en el incidente de Villarta de San Juan fue un periódico local el que informó de una probable aclaración de lo sucedido. El miércoles 5 de abril, el diario Lanza publicó una carta, dirigida al director de dicho diario, del médico de la citada localidad explicando el fenómeno visto por los testigos.

Un extracto de la carta:

...No hace muchas noches y de regreso de Alcazar de San Juan a nuestro pueblo de Villarta, observamos los mismos fenómenos que los señores industriales declarantes, pero no le concedimos nada más que la importancia que tenía la cosa; pues estos viajeros no saben que en el pueblo existe un río llamado Záncara que no está canalizado a su paso por este pueblo y se extiende en una anchura de más de 300 metros donde se estanca el agua en muchos sitios secándose totalmente en verano y algunas noches en este trayecto de carretera existe una niebla que viene en oleadas no dejando ver absolutamente nada ni al más potente faro, aclarándose un momento para en una nueva oleada dejar sin visibilidad la carretera y al asomarse por la ventanilla se observa el cielo estrellado totalmente como también observaron ellos, y nosotros que estamos acostumbrados a ver esto en más de una ocasión, no queremos dejar sentado en la imaginación de estos señores que esto haya sido un platillo volante aunque esté de moda encontrárselo en cualquier sitio...

...El dato de que el parabrisas estuviese limpio al llegar a Villarta es un dato explicable ya que la humedad de la niebla habría quitado el poquito polvo que una carretera general pudiera tener... 

Imagen tomada del visor Sigpac

Una explicación más que razonable. Los testigos, probablemente con mucho sueño, tomaron la densa niebla que se les echó encima en oleadas por un "platillo volante", fenómeno que se puso de moda durante esa primavera de 1950.




miércoles, 13 de noviembre de 2024

Sobre la abducción de Muru Astráin

En el año 2020 se daba a conocer, en la revista Año Cero, una supuesta abducción ocurrida en las cercanías de Pamplona, Navarra. Aquí se puede leer una versión de lo publicado en la citada revista, con fecha 2 de septiembre de 2022, por el investigador Mikel Navarro. El suceso lo protagonizó un matrimonio de Muru Astráin que regresaba del barrio de Iturrama, en Pamplona, después de celebrar el cumpleaños de uno de sus hijos.

El jueves, 24 de octubre de 2024, en DMAX se emitió un capítulo de Extraterrestres: ellos están entre nosotros donde se entrevista a Luis Beroiz sobre el incidente que protagonizaron sus padres hace cuarenta y un años. Aquí se puede ver una parte de dicho programa.

Después de leer y oír el relato de la historia, entiendo que la visión y persecución del ovni es la parte que los testigos recordaban del suceso y lo que supuestamente ocurrió en el interior del mismo fue aflorando con el paso del tiempo a través de sueños y pesadillas. En esta entrada me centraré en esa persecución, que luego se materializó en una abducción.

Según Luis Beroiz, el incidente ocurrió el 13 de noviembre de 1983. El matrimonio, después de cenar en casa de uno de sus hijos, salió del barrio de Iturrama sobre las 23:30 horas (en Año Cero indican sobre las doce de la noche). Al salir de Zizur Mayor, vieron a su izquierda una extraña luna que comenzó a perseguirles.

Si la fecha de la observación es correcta, en la noche del 13 al 14 de noviembre de 1983 la Luna era visible hacia el SO, muy cerca del horizonte (ver carta celeste) y les quedaba a los testigos justo a la izquierda. Su ocaso se produjo a las 1:10 horas.


Consultados los datos meteorológicos de ese día, del Instituto Nacional de Meteorología, indican que: “La nubosidad ha sido abundante en la mitad suroccidental de la Península y variable en el resto. Los vientos han sido flojos de componente sur y las temperaturas suaves.”

A la hora de la observación, la luna tenía una edad de casi nueve días y presentaba la fase e inclinación que se muestra en la siguiente carta celeste. 


En el mapa, tomado de aquí, se señala el punto (saliendo de Zizur Mayor) desde donde los testigos vieron por primera vez la extraña luna, que coincide con la posición de nuestro satélite natural (233º/14º).


 

La extraña luna que vieron los testigos era, efectivamente, la Luna. Al estar cerca del horizonte tiene, aparentemente, un tamaño mucho mayor (ilusión lunar) que cuando está en el cenit y suele ser muy llamativa. Las capas bajas de la atmósfera le dan una coloración anaranjada y la nubosidad variable que había en la zona, una apariencia rara. Además, la inclinación del astro, casi horizontal, también suele producir sorpresa. Todo lo anterior pudo influir en interpretar un objeto lejano (la Luna) como un objeto extraño muy cercano. Como los observadores estaban en movimiento, cayeron en la ilusión de persecución (paralaje de movimiento).

Cuando entraron en el pueblo de Gazólaz, las casas, lógicamente, taparon la visión del astro y lo dejaron de ver. Cuando salieron del mismo, vieron que el ovni les estaba esperando en el cruce de Sagües. 


Como se puede ver en el mapa, desde un poco antes del cruce de Sagües, nuestro satélite natural se mostraba frente a ellos, lo que les dio la impresión a los observadores de que estaba esperándolos. De nuevo comenzó la persecución hasta el cruce de Paternáin, trazando las curvas, etc., igual que el coche (paralaje de movimiento).

Antes de llegar al citado cruce, los testigos ven la extraña luna sobre la carretera que va a Muru Astráin y lo interpretan así: “fuera lo que fuera esa cosa, ya sabía que el coche iba a girar a la izquierda hacia Muru-Astráin. Ahí los estaba esperando un objeto de forma triangular.” (ver mapa). 


La parte de la narración donde el ovni, parado sobre la carretera, bajó una rampa y el matrimonio se introdujo dentro de la nave con coche incluido, no me queda claro si es un recuerdo recuperado con el paso de los años o ya era recordada en el episodio de la persecución.

Cuando el matrimonio se dirigía a Muru Astráin, vieron como la extraña luna desaparecía en dirección a la ermita de Santa Águeda, que les quedaba al suroeste, precisamente por donde estaba la Luna (en el audio de la Sombra de la Luna se dice que desapareció hacia el Cabezón de Etxauri, que está ubicado hacia el oeste).


El incidente tiene bastantes elementos que apuntan a una típica “persecución lunar", muy comunes en la casuística ufológica, pero en este caso, con el paso de los años y sobre la base de sueños y pesadillas, dicha persecución acabó convirtiéndose en una abducción.

Los testigos, por razones obvias, ya no pueden explicar, entre otras cosas, qué hicieron durante esas supuestas horas “perdidas” (según el programa de DMAX, llegaron a casa sobre las cinco de la mañana, según el artículo de Año Cero, hacia las tres) o si el dato es un recuerdo deformado por el paso de los años.

Un caso muy sugerente, pero con el inconveniente de que ha transcurrido mucho tiempo desde que ocurrió hasta que fue conocido por los hijos de los protagonistas (doce años, en 1995) y luego relatado por estos (narración de segunda mano) a los investigadores veinticinco años después, en 2020.



lunes, 29 de enero de 2024

Los ovnis del 12 de agosto de 1975

A finales del pasado año se envió a la lista de distribución Anomalist un enlace a un artículo escrito por Juan Gómez titulado Invasión OVNI en Cantabria, publicado en la revista Año Cero nº 372/308. Como algunos de los avistamientos, concretamente los ocurridos el 12 de agosto de 1975 en Laredo y otras poblaciones cercanas, tienen una más que posible explicación, paso a hacer un repaso de los mismos para a quien pueda interesar.

La Gaceta del Norte, del jueves 14 de agosto de 1975 (Pág. 7), publicó la siguiente nota relativa a la observación de un OVNI en Laredo (Cantabria) en la madrugada del lunes al martes (11 al 12 de agosto). 

Varios vecinos del barrio de San Antonio vieron el ovni sobre la una de la madrugada durante una hora. “Al cabo de ese tiempo, el objeto (?) fue haciéndose más pequeño, hasta desaparecer completamente.”

El sábado 23 de agosto de 1975, La Gaceta del Norte (Pág. 6) publicó un reportaje ampliando la información de dicho caso y dando a conocer otros ocurridos en localidades próximas, como Lejona (Vizcaya) y Cerdigo (Cantabria). Sin embargo, fecha el avistamiento de Laredo en la noche del 12 de agosto y la hora de la observación, hacia las 23:45 horas.

Las casas del barrio de San Antonio, como se puede comprobar en el mapa de abajo, miran hacia el NE y tenían una visión sin obstáculos del horizonte de dicha zona. Además, la noticia publica una fotografía que muestra el barrio y señala con una flecha en qué dirección y altura se veía el ovni.


Mapa de la época (tomado de aquí) mostrando el barrio de San Antonio y alrededores.

Una luz intensa aparentemente inmóvil durante una hora hacia el este y a poca altura, apunta a una confusión con un astro. Precisamente en ese punto del cielo y en las madrugadas de esas fechas se encontraba el planeta Júpiter, con su máximo brillo, a poca altura sobre el horizonte este. El orto del citado planeta se producía la noche del 11 al 12, a las 23:53 horas y la noche del 12 al 13 de agosto, a las 23:49 horas.

Posición del planeta Júpiter, según Stellarium, a las 1:00 horas locales del 12 de agosto de 1975. Acimut y altura sobre el horizonte, 89º/11º.

Por la orografía de la zona, los testigos no empezarían a ver al citado planeta desde las 23:45 horas (hora del avistamiento, según el reportaje de prensa del 23 de agosto) sino algo más tarde. Hay que tener en cuenta el margen de error al recordar una hora después de pasados diez o quince días, que puede llegar hasta la media hora o más.

A continuación, en un mapa de la época más amplio, muestro el azimut de Júpiter a las 1:00 horas del día 12 de agosto de 1975. La coincidencia del azimut del planeta con la flecha señalando la dirección del ovni en la fotografía de La Gaceta del Norte es evidente. También señalo en el plano el punto aproximado desde donde se tomó dicha foto.

 

Por lo visto, el planeta Júpiter estuvo muy ocupado esa noche. Manuel Borraz me ha enviado información sobre un avistamiento ocurrido en las cercanías de París durante la noche del 11 al 12 de agosto de 1975.

En el siguiente enlace se pueden leer los informes redactados por la Gendarmería Nacional. Los datos apuntan al planeta Júpiter como el estímulo que provocó los avistamientos.

Los observadores de Lejona y Cerdigo vieron, según sus relatos, un fenómeno luminoso distinto a lo observado en Laredo. Desde la localidad vizcaína divisaron lo siguiente: “Era como una bola de color rojizo-anaranjado. La vimos pasar a bastante altura […] A los pocos segundos desapareció […] Observamos también una pequeña estela.” La descripción es compatible con la visión de un meteoro. La trayectoria aparente horizontal no descartaría esa explicación, como apunta el testigo.

En Cerdigo (Cantabria) contemplaron: “una masa redonda y que desprendía una intensa luz rojiza […] Dejaba una estela algo grisácea y bastante más ancha y corta que las de los reactores. Pasó rápido y muy alto […] marchaba en silencio total.” Al cabo de diez o quince minutos, volvieron a ver otro fenómeno similar. En este caso, la descripción de lo visto se corresponde también con la observación de un par de meteoros. Lo avistado en estas dos localidades, ¿se trataría de meteoros pertenecientes a la lluvia de las Perseidas, que tenía su máxima actividad esa noche?

El artículo Invasión OVNI en Cantabria viene ilustrado, entre otras, con la imagen de la noticia de prensa de otro caso ocurrido en Laredo el 12 de marzo de 1978. Avistamiento revisado en su día en este blog y que se trató de una confusión con la luna. También menciona los encuentros cercanos de Pontejos, 6 de enero de 1969, y Puente San Miguel, 1 de diciembre de 1977 tratados igualmente en esta bitácora y que se pueden leer aquí, aquí y aquí.

 

 

martes, 24 de enero de 2023

Encuentro cercano con un OVNI en Unciti (Navarra)

En ocasiones, la ufología nos asombra con relatos verdaderamente extraordinarios. El incidente que voy a exponer a continuación creo que puede ser único en el mundo, al menos, yo no recuerdo un caso donde el OVNI haya estado posado en el suelo durante varios días, visto por todos los vecinos del pueblo y, además, con testigos que se acercan para tocarlo. Pues esto ocurrió, según cuentan, aquí cerquita, en un pueblo de Navarra, a unos trece kilómetros, en línea recta, de Pamplona.

El avistamiento lo dio a conocer el periodista Mikel Navarro, en un artículo publicado en la revista Año Cero nº 365 (2020). En este enlace también se puede leer dicho trabajo, en una versión de septiembre de 2022, titulado: Abducción en Navarra. A continuación, una captura del relato del caso: 

En esta entrevista de radio (8 de enero de 2021), Mikel ampliaba la información sobre la historia del OVNI de Unciti (a partir del minuto 14:48): ...un objeto metálico, cilíndrico, que había emergido, era intraterreno, había emergido, según cuentan, de un campo, de un sembrado [...] incluso, algunos de las habitantes recuerdan haberse acercado para tocarlo [...] un caso interesante que fue recogido, en su día, por la prensa... (El resaltado y subrayado es mío).

Mikel insistía:... Me dicen que no había venido del cielo, esto es lo curioso, que había surgido de un campo que había junto a un sembrado...

Como al parecer el sorprendente incidente fue publicado en la prensa, me puse en contacto con Mikel Navarro para pedirle una copia de la noticia. Me contestó que no la tenía, que la pediría a la persona que le enseñó el recorte. Quedamos en que cuando recibiera la reseña me la mandaría.

Mientras tanto, localicé a una persona que conoce las historias ocurridas en Unciti y le pregunté si había oído o conocía a alguien que supiera del extraordinario acontecimiento ocurrido en dicho pueblo. Me contesto lo siguiente:

Mis padres, de Cemboráin, [pueblo cercano a Unciti] nunca me contaron nada y mis primos de allí, tampoco. He mirado en las hemerotecas (Prensa Histórica y Diario de Navarra) y nada.

Si lo que cuenta Beroiz hubiera sucedido, me habría llegado y lo habría investigado.

Después de un tiempo, Mikel Navarro consiguió la noticia de prensa del incidente de Unciti y me la envió. Es esta:

 

El recorte de prensa, publicado el sábado 6 de diciembre de 2003, es una efemérides del supuesto suceso ocurrido en el año 1956 y, sorpresa, ¡la descripción que se hace del mismo, no coincide con el extraordinario relato que nos cuentan más arriba! Además, el 6 de diciembre de 1956 era jueves, no sábado. Esta nota ya la tenía entre mis papeles y el autor de la misma, Pedro Arrese, se equivocó de año, como expongo seguidamente. La efemérides se refiere a un caso ocurrido el día 6 de diciembre de 1967, que por cierto, era miércoles.

La noticia original se publicó en Diario de Navarra, el jueves 7 de diciembre de 1967. En la misma, se relata la visión de un objeto brillando al sol y ubicado en el cielo, a mucha altura, en un día despejado. Fue contemplado durante varias horas, hasta que anocheció, y desde una amplia zona, comprendida entre los valles de Ibargoiti y Unciti. 

Mapa, tomado de aquí, que muestra los lugares de observación, que se encuentran cerca de Pamplona.


El extraño objeto también fue visto desde Soria: Diario de Navarra, 8 de diciembre de 1967. 

 

En el CUCO (catálogo ibérico de observaciones OVNI, gestionado por Juan Pablo González), con fecha 6 de diciembre de 1967, aparecen dos observaciones realizadas desde Huesca y Jaca. Buscando en hemerotecas online he encontrado un caso ocurrido en Huesca. El diario Nueva España, del día 7 de diciembre de 1967, publicó lo siguiente: 

 

Ignacio Cabría me proporcionó la noticia de prensa sobre el caso de Jaca, publicada por el semanario El Pirineo Aragonés, el 27 de diciembre de 1967.

Los objetos observados desde Huesca y Jaca coinciden con lo visto desde las zonas de Monreal, Unciti y Soria. Por lo que, muy probablemente, todos estaban viendo el mismo objeto brillando en las alturas.

Pero... ¿Cuál pudo ser el estímulo que provocó estas observaciones? Las descripciones registradas apuntan claramente a un globo situado a mucha altitud. Probablemente, un globo estratosférico francés lanzado en Aire-sur-l'Adour, Aquitania, departamento de las Landas.

Me resulta fascinante que la observación de un punto brillante en el cielo, ubicado a gran altitud, con el paso de los años pueda transformarse en un encuentro cercano con un OVNI, que estuvo posado en un sembrado varios días y que, incluso, algunos testigos se acercaran para tocarlo.

Y no es un caso aislado. Por aquí hay otro ocurrido en Salamanca, en abril de 1950, que tuve la oportunidad de examinar. En esta ocasión, el avistamiento de un avión en la lejanía se convirtió, 31 años después, en un aterrizaje OVNI a escasos metros de los testigos.



 

viernes, 21 de enero de 2022

Un aterrizaje OVNI del año 1950

El caso que se trata en esta entrada se publicó en la Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS, de Vicente-Juan Ballester Olmos y Juan A. Fernández Peris (marzo 1987), páginas 85 y 86. El incidente ocurrió en la ciudad de Salamanca, el viernes 7 de abril de 1950, en plena oleada de noticias sobre "platillos volantes" en España.

Una breve descripción del fenómeno observado según la citada obra:

Se hallaba posado sobre los raíles, a unos 15 o 20 m de distancia. Su color era «dorado» y despedía destellos de idéntico color. Sobre una base discoidal de unos 4 o 5 m de diámetro poseía un cúpula, de unos 2 m de altura, en la que se apreciaba perfectamente una hilera de ventanillas con cristales. No hacía ningún tipo de ruido.

En cierto momento de la observación se elevó un poco, inclinándose ligeramente y comenzó a ascender a bastante velocidad, situándose a gran altura en unos instantes. Posteriormente se paró y realizó después ciertas evoluciones. Desapareció con rapidez de la vista al tomar su tamaño aparente el diámetro de una estrella.

La referencia es: "Primera mano, IIEE. Espacio Compartido, 14, junio de 1985, 11-12."

El espectacular caso, además de contar, como mínimo, con nueve testigos (cinco adultos y cuatro niños), ocurrió en pleno casco urbano de la ciudad, concretamente en la zona este de la misma. Algo inusual en un aterrizaje ovni, por lo que no estaría de más examinar la fuente del incidente.

La información procede de la revista, citada arriba, del IIEE, concretamente del apartado: Extraña coincidencia, que se puede leer en este enlace*. Según dicho artículo, el 18 de noviembre de 1981, Manuel Herrero de Ceus (que tenía 8 años cuando ocurrió el caso) contó a los miembros del IIEE la historia descrita, en parte, más arriba. Hay una pequeña errata en el relato de la Enciclopedia...: "poseía un cúpula, de unos 2 m de altura". El IIEE se refiere a la altura del aparato: "Calcularon que sus dimensiones serían de unos 4 ó 5 mts. de diámetro por unos dos de alto." Hay que señalar que el citado declarante es uno de los tres hijos del testigo principal, Secundino Herrero Santana.

Resulta que en 1978 contacté epistolarmente con el Sr. Herrero Santana, que me envió información detallada de la observación en un cuestionario y lo que describe en el mismo es completamente diferente a lo que se cuenta en Espacio Compartido.

El informe del IIEE dice: "Iban a dar un paseo, a lo que invitaba el espléndido día que hacia."

Según Secundino Herrero, salió de su domicilio (ubicado en la calle de Pedro Mendoza) hacia las cuatro de la tarde, con su esposa, sus tres hijos y una amiga. Se dirigían hacia la plaza Mayor para presenciar la Procesión del Santo Entierro desde el balcón del Ayuntamiento.

IIEE: "Su padre decidió que se acercarían hasta la línea férrea  que iba a Portugal..."

Sí o sí, tenían que toparse con las vías del ferrocarril de Portugal. La calle de Pedro Mendoza termina justo por donde pasaba la citada línea férrea.

IIEE: "...y llegados al lugar, subieron por un pequeño terraplén que permite acceder a un sendero por el que se llega a la vía. Una vez llegados a ésta, observaron con gran asombro un objeto extraño, que se encontraba posado sobre los raíles y que tenía forma discoidal."

El Sr. Herrero escribe: "Al llegar al final de la calle [Pedro Mendoza] vi sobre el terraplén de la vía del F.C. un matrimonio con un niño que miraban al cielo y daban voces por lo que estaban presenciando. Dejé a mi familia y subí rápidamente el terraplén y aunque ya veía una cosa en el cielo subí para no perderlo de vista." Dicho terraplén estaba elevado unos tres metros y medio sobre el nivel de la calle.

Secundino Herrero ya observó, desde la citada calle, un punto luminoso lejano en el cielo. Después, desde las vías del ferrocarril, vio sobre el horizonte un artefacto metálico con forma ovoide que se dirigía desde el Alto del Rollo hacia el Noviciado de Jesuitas (del E hacia el SW). Se desplazaba en línea recta suavemente, era plateado mate, a veces brillante, y tenía destellos intermitentes azulados. No apreció sonido por la distancia, el objeto se perdió entre la bruma reinante. La observación duró alrededor de cinco minutos.

En Espacio Compartido se dice: "Quedaron muy impresionados por lo que vieron, iniciando el camino de regreso a casa.  Al girarse se encontraron a un matrimonio con un niño, que también había estado contemplando el objeto."

Como tenían previsto, los observadores se dirigieron al Ayuntamiento. El matrimonio con el niño ya estaba en el terraplén de la línea férrea y fueron las voces que daban lo que alertó al testigo.

El IIEE explica que como hubo otros testigos: "...entre ellos otro concejal del Ayuntamiento, amigo del Sr. Herrera, [sic] por fin se decidió en comentar los hechos en el periódico 'El Adelanto'."

Cuando el Sr. Herrero y su familia llegaron al Ayuntamiento, en el Salón de Sesiones se encontraba su profesor de Geografía con el que comentó lo que había observado. Se encontraba también D. Luciano Sánchez Fraile, que intervino en la conversación y como era el director de El Adelanto, al día siguiente publicó la noticia en el periódico, muy a pesar del testigo que nunca deseó que transcendiera. La nota publicada por El Adelanto, el 8 de abril de 1950, es la siguiente: 


Plano realizado por el testigo (Secundino Herrero) señalando los puntos desde donde realizó  la observación:

 

Los apuntes anteriores pasados a un mapa del Salamanca actual. La línea férrea a Portugal salía de la estación y pasaba por la que ahora es la Avenida de Portugal. Dicha línea despareció en el año 1956. 


Imagen de la época, tomada de aquí, donde aparecen el puente de hierro, sobre el Paseo de la Estación, y el terraplén de la línea portuguesa, ya desmantelada, que daría paso a la Avenida de Portugal.

Secundino Herrero me indicó que a pesar de haber transcurrido 28 años había intentado dar los datos con la mayor exactitud posible pero no descartaba posibles errores como la altura, distancia y tamaño del objeto.

La tarde de los hechos era soleada y con viento suave. El Sol se encontraba hacia el SW, a unos 38º de altura sobre el horizonte. O sea, estaba a la derecha de los testigos y del "misterioso" objeto. La descripción del fenómeno: un punto luminoso lejano desplazándose lentamente en línea recta, visto durante unos cinco minutos, reflejando la luz solar, etc., apunta a un avión moviéndose por el horizonte salmantino. Normalmente, este hecho pasaría desapercibido pero estando como estaban en plena euforia de "platillos volantes", la gente estaría más pendiente del cielo para divisar al fenómeno de moda en esas fechas.

Resulta curioso que la observación de un objeto que volaba en la lejanía se haya convertido, treinta y un años después, en un aterrizaje típico de la mitología OVNI.

¿Manuel Herrero contó la historia distorsionada a los encuestadores del IIEE? ¿Fue una interpretación desafortunada del IIEE? ¿Influyó en el relato la edad de Manuel (ocho años en 1950) y el tiempo transcurrido hasta que le encuestó el IIEE en 1981?


*Pdf enviado por Vicente.Juan Ballester Olmos 

 

viernes, 18 de junio de 2021

Sobre el humanoide que se coló en una instalación militar

El pasado día 13 de mayo, DMAX emitió el documental "Ovnis y militares", de la serie Extraterrestres: están entre nosotros, presentado por el periodista Lorenzo Fernández Bueno. En el mismo, se expuso un incidente espectacular ocurrido en el interior de una base militar española.

Según el reportaje, un OVNI fue visto sobre el Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 4 (EVA 4), ubicado en Roses (Girona), en la noche del 25 de marzo de 1971. Cuando desapareció, un humanoide (al parecer, relacionado con el OVNI) penetró en la instalación militar y fue repelido a tiros por dos soldados de guardia. El extraterrestre, en su huida, reventó la primera verja metálica que delimitaba la base. A falta de un enlace a dicho programa, pongo este video tomado de Twitter.

Jesús Jofre Milá, testigo principal, relatando el incidente en DMAX

En la publicidad mediática que se hizo de la serie unos días antes de su emisión se señaló, entre otras cosas:

El escritor, periodista y divulgador Lorenzo Fernández Bueno regresa a DMAX para liderar esta nueva investigación que permita hallar las pruebas definitivas para esclarecer la verdad sobre la presencia de OVNIS y de supuesta vida extraterrestre mucho más cerca de lo que podemos imaginar. [...] Desde una perspectiva rigurosa y aportando datos, ‘Extraterrestres, ellos están entre nosotros’ ofrece una información documentada y contextualizada de estos sucesos, y es la serie más completa que jamás se ha realizado sobre la historia de los OVNIs en España (El Confidencial, 7 de abril de 2021). (El resaltado es mío)

Como la historia me llamó la atención, me puse a buscar información sobre la misma y resulta que hay documentación relevante que se soslayó en la emisión de DMAX.

Por ejemplo, la trayectoria vital de Jesús Jofre a partir del incidente de 1971 (contactismo, Nueva Era, etc.). En este enlace se puede ver su curriculum. Además, ha publicado un libro relatando la historia ocurrida en el recinto militar y su posterior andadura mística. La primera versión se titula: CONTACTO OVNI mi experiencia personal y en el año 2014 una segunda versión, ampliada, titulada Contacto con Sharhim: Un ser de quinta dimensión. En los enlaces se puede acceder al prologo, introducción y principio del libro.

 

Otra información, en mi opinión importante, que por lo visto también se les olvidó mencionar a los autores del documental es que, esta historia ya se publicó hace cuarenta y nueve años. Concretamente en la revista Algo, nº 193, de enero de 1972. Antonio Ribera, en Los doce triángulos de la muerte, pp. 119-123 (1976), también cita el caso basándose en el artículo de Algo.

Gracias a Vicente-Juan Ballester Olmos dispongo de toda la información del incidente que tiene en sus archivos. Además del mencionado reportaje de Algo, hay, entre otros datos, un informe del IIEE y otro del CEI (investigaciones de primera mano realizadas en abril de 1971 y en 1979). Gracias también a Manuel Borraz por facilitarme un trabajo sobre el suceso que desconocía. Se trata de un artículo de Emma P. Rodríguez, El cas de l’humanoide del Puig Peni demarç de 1971, publicado en Nous Papers d'Ovnis, nº 5 (diciembre 2018), CEI, pp. 32-68.

El trabajo de Emma P. Rodríguez es crítico, muy completo y resulta esclarecedor.  Aparte de difundir dicho artículo, poco más puedo añadir sobre el caso. De todas formas, intentaré exponer la información relevante que hay sobre el mismo para mostrar si los hechos relatados son tan extraordinarios como se contaron en la emisión televisiva.

Versión actual de Jesús Jofre

Empezaré con un resumen del suceso tal y como lo cuenta actualmente Jofre en sus libros y entrevistas. En la noche del 25 de marzo de 1971, un OVNI es visto sobre la base militar (observado por Jofre, Alberto y Lalo). Cuando "la nave" desapareció, Jofre vio un resplandor verde tras las casetas de microondas. 

 
El OVNI sobre el EVA 4 (Jofre, 2014) 

Se acercó con Alberto, que llevaba al perro Fiero sujeto con una correa (por lo visto, Lalo se fue al cuerpo de guardia para ver si se había detectado algo en el radar). Un extraño parloteo invadió la mente de Jesús y a continuación, oyeron un ruido como de alguien que se acercaba a ellos. La oscuridad era total y no se veía nada a cinco o seis metros. Al fin, pudieron distinguir una figura humana muy alta, de 2,20 metros, que se les echaba encima.

(Jofre, 2014) 

Cuando estaba a unos pasos de los testigos le dieron el alto y como no hizo caso, le "cosieron" a tiros con un cetme y una pistola. El humanoide dio media vuelta y salió huyendo. Se escuchó un golpe fuerte contra la valla metálica y luego silencio. Al inspeccionar la cerca encontraron que faltaba un trozo, como si alguien la hubiese reventado al chocar contra ella, y los bordes estaban negros, parecían como chamuscados. 

El humanoide dentro de la base militar (Jofre, 2014)

Mientras explicaban lo sucedido a sus compañeros, Lalo les advirtió de que el OVNI había aparecido de nuevo. Todos vieron como "la nave" descendía a gran velocidad hacia el mar dejando una breve estela. Lalo, que estaba en una posición más avanzada, vio como la bola de luz se estrelló contra el mar como un gran flash, que le cegó.

El radar no detectó la presencia del OVNI. Por lo visto, nadie les creyó pero en la noche del 27 de marzo, un OVNI similar al de la noche del 25 apareció estático en el cielo durante tanto tiempo que toda la guarnición pudo observarlo. En la noche del 29, el OVNI volvió a aparecer.

Miguel Pedrero publicó un artículo sobre el caso: Ovnis y 'extraterrestres' en una base militar española, soldados disparan contra un humanoide, en la revista Año Cero, nº 229, agosto 2009. 

Cuenta la misma historia y pone nombre a dos testigos: Anselmo P. y Luis Solá. Termina el artículo señalando que los ovnis regresaron a la base en 1991, concretamente en la madrugada del 13 de septiembre. El informe fue desclasificado por el MOA en 1996 y se puede leer aquí. Parece que el estímulo de la observación fue un proyector de luz de alguna discoteca de la ciudad. Al final incluye un texto, en un recuadro, que no tiene desperdicio: 

En este video, Iker Jiménez y Miguel Pedrero entrevistan a Jesús Jofre (año 2009) donde el relato del susodicho es idéntico. 

 

La versión en Algo

A continuación, la narración que hizo el testigo principal hace cuarenta y nueve años. En la revista Algo, nº 193, enero de 1972, se publicó un articulo titulado: Observaciones desde una base de radar, firmado por un tal Ficher. De la lectura de dicha reseña se deduce que Ficher era el seudónimo de  Jesús Jofre. 

 

En esta primera versión del testigo aparecen discrepancias significativas con el relato que hace actualmente. He subrayado las más relevantes en color verde. Por ejemplo, el perro se llama Narvik en lugar de Fiero y el destello que cegó a uno de los soldados, se produjo antes del tiroteo: 

Pedrero, en el vídeo enlazado más arriba (minuto 14:32) y en Año Cero, cuenta la visión del flash de la siguiente manera: "un objeto de grandes dimensiones, oscuro, que impactó contra el mar, contra la bahía de Rosas y generó una explosión luminosa enorme". Y dice que ocurrió al mismo tiempo, o después, que los disparos.

Jofre, en su libro, narra el incidente de esta forma, ubicándolo después del tiroteo: 

Siguiendo con el relato publicado en Algo, Ficher siente "como si el ambiente estuviese cargado de electricidad". En la versión actual es "ese extraño parloteo volvió a invadir mi mente". Y ahora viene lo más interesante, lo del humanoide:

Asimismo, no menciona nada sobre la verja metálica reventada. Termina el artículo refiriendo una serie de observaciones OVNI ocurridas en la base a lo largo del año 1971.

Versión del IIEE

Ficher señala que dos miembros del CEI de Barcelona acudieron a investigar atraídos por los rumores. Eran Ramón Navia y Alberto Vallés. Por lo visto, no entregaron el informe correspondiente a la asociación citada y poco después se marcharon de la misma fundando el IIEE. Doce años después publicaron un articulo en Espacio Compartido, 9, febrero 1983: Qué sucedió en Rosas...?

Apuntan que los acontecimientos ocurrieron el mes anterior a su visita. Por lo que resulta que la encuesta la realizaron en abril de 1971. No dan nombres ni fechas. Resumo los hechos recogidos por los dos ufólogos. A las 00:10 horas de un día indeterminado, los soldados estaban viendo la televisión y uno de ellos salió al exterior. Al rato, entró a la carrera en el barracón dando aviso de que fuera había un OVNI. Después, cuando el objeto luminoso desapareció:

Al mismo tiempo, se produjo una gran excitación en los perros y tuvieron que avisar al encargado de los mismos para que los calmase. Luego se dieron cuenta de que la puerta de la perrera miraba en la dirección donde se produjo el destello. "Durante esa noche, no se produjo ningún otro acontecimiento, pero se mantuvo una alerta especial, por si fueran reiterativos." (el resaltado es mío).

En noches sucesivas se repitieron las observaciones de extrañas luces que evolucionaban muy cerca de las instalaciones y que fueron confirmadas por oficiales y soldados de guardia durante esas fechas. Pero lo más destacable es lo que le ocurrió a un soldado en una de esas noches. 

Al día siguiente se efectúo una rastreo para esclarecer el extraño suceso. Examinaron la verja metálica por si algún animal estuvo merodeando por la zona  pero no encontraron ninguna huella ni rastros en la valla. Los perros se mostraron alterados después del tiroteo. No se hizo ninguna declaración oficial.

Versión del CEI

En 1979, Antonio Gudel y Diego Fuentes (del CEI) entrevistaron a uno de los testigos, Pedro Claret Llardó. El informe que realizaron está fechado el 13 de marzo. A continuación, un resumen de los acontecimientos según esta versión.

Hacia las dos de la mañana, Claret es despertado por el teléfono y le dicen que llame al sargento de guardia que en la cima del monte Pení sucedía algo anormal. Cuando subieron, el cabo de la Policía Aérea les explicó que habían visto un extraño objeto sobre los radares. Miraron hacia arriba y todavía pudieron verlo. Era un cuerpo que brillaba muchísimo.

Claret refiere el asunto de los disparos por el testimonio del propio afectado, el Policía Aéreo de guardia esa noche Anselmo Pi, y por el resto de componentes de la guardia:

A la mañana siguiente se revisó minuciosamente la zona y no encontraron ninguna señal o huellas de la misteriosa presencia ni de ningún animal. Se dieron cuenta, después de los hechos, que los perros ladraban de forma desacostumbrada y lo relacionaron con el incidente. El Sr. Claret declara que no hubo ninguna encuesta oficial.

Elementos discordantes que saltan a la vista

Resulta que el testigo principal no fue Jesús Jofre. Los testigos, entre los que se encontraban Jofre, Solá y Pí, explicaron a los encuestadores del IIEE y del CEI que fue Anselmo Pí el que realizó los disparos y, además, que estaba sólo.

IIEE y CEI (1971 y 1979) coinciden en que fue Pi el que vio el bulto después de salir de la garita a investigar un ruido extraño y no porque Jofre viera una luz verde, dato que el susodicho tampoco menciona en el artículo de Algo.

Según el IIEE, el flash que cegó a Solá ocurrió en una noche diferente a la de los disparos.

En la versión de Jofre en Algo y en las del IIEE y CEI se indica que no se encontró ninguna evidencia o huellas del supuesto bulto. Sin embargo, en la versión actual se dice que falta medio metro de valla, dato relevante que resulta incomprensible que no lo recojan las fuentes iniciales.

Según la versión actual, Anselmo Pi a la vez que disparaba su fusil  sujetaba al perro con la correa (que tiraría de la misma para ir a por el presunto intruso). Asunto complicado sólo con dos manos y en un momento de gran tensión emocional.

Conclusión

En las primeras versiones no se habla de humanoide. La descripción de Ficher en Algo es: "creí ver un bulto". En el informes del IIEE, Pi "tuvo la impresión de que había alguien o algo en las cercanías, al girarse observó un cuerpo oscuro de talla superior a la de un hombre normal". En el informe del CEI, Pi "tuvo la 'sensación' de una presencia física en la zona, viendo como un cuerpo oscuro de dimensiones superiores a las de un hombre [...] Aunque debido al estado anímico del centinela, y la precipitación de los acontecimientos no puede asegurarse objetivamente tales hechos...".

Es a partir del año 2009 cuando aparece en el relato un humanoide de más de dos metros de altura, embellecido con detalles como un cinturón con un emblema triangular luminoso. Además, el extraterrestre está dibujado a contraluz (ver boceto más arriba). Si la noche era de total oscuridad ¿como es posible que la figura estuviera a contraluz?

Por otra parte, en el trabajo de Emma P. Rodríguez, enlazado al principio, se señala: "Pero es que además, sabemos por soldados presentes en la base que la historia del humanoide es una adición moderna al relato de los hechos." 

De este enlace están tomados los dos comentarios que pongo a continuación. El número 12 corresponde a un militar profesional que prestó servicio en el EVA 4 en el momento de los acontecimientos.

  

Sin humanoide, esta historia se queda únicamente con una serie de observaciones de objetos luminosos en el cielo de un interés relativo ya que, la mayoría podrían ser confusiones con astros y meteoros. Precisamente, por esas fechas estaba en el cielo el planeta Júpiter, muy llamativo por estar cerca de su oposición (23 de mayo). Salía por  el ESE sobre las 0:10 horas.

Según el relato publicado en Algo, el OVNI que se vio a las 12:30 de la noche del 25 de marzo estaba "a la altura por donde aparece Marte". Si se interpreta como "en la dirección por donde aparece Marte", el planeta Júpiter estaba justo en esa dirección a la hora citada, con una coloración anaranjada por estar cerca del horizonte. Aunque Ficher menciona a Marte y conocía por dónde salía, parece ser que no estaba al tanto de la presencia nocturna de Júpiter.

La repetición de los avistamientos del OVNI durante varias noches, al parecer por la misma zona del cielo y con la misma apariencia, coinciden con las apariciones nocturnas de dicho planeta, que sería visible o no según la condiciones atmosféricas reinantes.

En el documental de DMAX, los ufólogos insistieron en que el incidente sigue sin desclasificarse y, por lo tanto, hay ocultamiento de lo hechos para no dar explicaciones de los mismos.

Vicente-Juan Ballester Olmos escribió, en el año 1989, al responsable del EVA 4 preguntando por la veracidad de los hechos. No recibió respuesta. En 1991 consultó al jefe de Seguridad de Vuelo del CGEA y custodio de los expedientes clasificados. No había ningún expediente con fecha 25 de marzo de 1971 en el EVA 4. En 1993, en plena desclasificación, escribió al jefe del MOA facilitando una relación de casos ovni presuntamente acaecidos en instalaciones militares. En dos ocasiones, el MOA solicito un rastreo de la información y del EVA 4 no hubo respuesta.

Los informes del IIEE y del CEI ya dicen que no se realizó ninguna encuesta oficial. Creo que lo más razonable es pensar que si no hay expediente desclasificado sobre el incidente es porque no hubo investigación alguna.