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viernes, 1 de mayo de 2020

Maravillas en el cielo (3): Montserrat, año 880

Esta historia medieval está incluida en Wonders in the Sky como un fenómeno aéreo no identificado y es el caso nº 63, ocurrido en Montserrat-Santa Cueva (Barcelona, España), alrededor del 25 de abril del año 880. Una luz mágica. A continuación, el relato tomado del citado libro.


La fuente que utilizaron Jacques Vallee y Chris Aubeck es una interpretación ufológica de una leyenda religiosa que narra el milagroso hallazgo, por parte de unos pastorcillos, de una talla de la Virgen en una cueva de la montaña de Montserrat. Seguidamente, una captura parcial de otra referencia del mismo autor: Josep Guijarro (2013), Apariciones marianas y OVNIS ¿Las dos caras de un mismo fenómeno?


En esta otra referencia: Francisco Renedo Carrandi (2019), Apariciones marianas y OVNIS, se puede ver otro ejemplo de las conclusiones a las que puede llevar la interpretación ufológica si se ignoran olímpicamente los estudios realizados por los historiadores.

Según las investigaciones históricas sobre este tema, sabemos que en el año 888 ya hay constancia escrita de la existencia de varias ermitas en el macizo de Montserrat, reconquistado por Wifredo el Velloso a los musulmanes. Éste hizo donación de las mismas al monasterio de Ripoll, que había fundado ocho años antes.

En 1023, el famoso obispo Oliba abad de dicho monasterio entró en litigio con el cenobio montserratino de Santa Cecilia, creado en el año 945, que se había apropiado de dichas ermitas o capillas. Una vez ganado el pleito y, presumiblemente, para evitar futuros problemas, dispuso que monjes procedentes de Ripoll se establecieran en una de ellas, la iglesia de Santa María. Los recién llegados se encargaron de edificar una iglesia nueva y habilitar el lugar como monasterio, pero todo indica que la imagen de la Virgen, la talla románica que todavía hoy se venera, se introdujo posteriormente, a finales del siglo XII.

La incorporación de la imagen al altar en esa época no está confirmada documentalmente pero sí comienza a haber constancia, cada vez más frecuente, de ofrendas de lámparas y cirios votivos por curaciones y favores obtenidos por invocación de Sta. María de Montserrat. A mediados del siglo XIII, tras décadas de crecimiento tanto devocional como patrimonial, puede decirse que el monasterio-santuario ya estaba consolidado.

Por consiguiente, contrariamente a lo que cuenta la tradición asentada después a lo largo de los siglos, no es cierto que la imagen fuera encontrada en tiempos de Wifredo el Velloso y que su culto diera origen, primero, a la primitiva iglesia y, después, al monasterio-santuario benedictino.

Junto a la leyenda del hallazgo de la imagen hay que considerar la no menos famosa historia del ermitaño fray Garí, una leyenda anterior que pretendía justificar la fundación del monasterio. Algunas de las primeras fuentes de estas leyendas no se conservan (sólo se conocen indirectamente, como el retablo que había estado situado en un claustro para información de los peregrinos, citado a menudo) o nos han llegado incompletas (como el Llibre Vermell). Aunque la cronología de las primeras fuentes es aún motivo de controversia (ver, por ejemplo, este enlace) lo que puede afirmarse es que no hay referencias anteriores al siglo XIII.

El siguiente trabajo: Alarcón Román, Concepción (2007). Clasificación y fuentes de la leyenda de Montserrat. Ilu. Revista de ciencias de las religiones, nº 12, pp. 5-28, resume así la cuestión de las leyendas de Montserrat:
La leyenda de Garí fue elaborada en el medievo por los benedictinos y proviene de dos fuentes conocidas: el eremita tentado y la historia del hombre salvaje. En ella se aúnan legados de origen oriental y europeo. El hallazgo de la imagen se suma más tarde a esta narración, lo que pone de manifiesto cómo se van hilvanando las leyendas, su proceso de elaboración: 1º una leyenda de fundación del monasterio santuario como la de Garí. En 2º lugar una leyenda de origen de culto a una imagen. La leyenda mariana de Montserrat forma parte de la cultura devocional dedicada a ciertos santos y a san Miguel, así como también al culto a las imágenes.
La misma autora sugiere que la narración del hallazgo de la imagen de Montserrat, donde unas luces y unas melodías llevan a los pastores hasta la cueva de la imagen, podría haber estado inspirada en parte en la historia de la "inventio" de las reliquias de Santiago.

En cualquier caso, podemos concluir que la interpretación ufológica del hallazgo legendario de la imagen no tiene ningún fundamento fáctico. Se basa en los detalles de una tradición popular que no refleja la realidad sino que tiene su origen en una leyenda propalada interesadamente por monjes medievales. En definitiva, es una interpretación absurda de hechos falsos.

La caracterización de la imagen como talla románica de finales del siglo XII obliga a calificar de pseudohistoria tanto la supuesta procedencia de Jerusalén de la imagen, como su presunta ocultación en una cueva de Montserrat para que no cayera en manos de los invasores musulmanes, como se ha sugerido en ocasiones.

Por otro lado, un estudio técnico de las características de la talla de madera realizado en el año 2001 demostró que la imagen era originalmente de tez clara. Las elucubraciones esotéricas que la relacionaban con las llamadas “vírgenes negras” no tienen ningún fundamento.

Algunas referencias adicionales de interés:

Ribas i Calaf, Benet (1990). História de Montserrat (888-1258). Publicacions de l'Abadia de Montserrat (Barcelona). (Edición moderna de la obra del s. XVIII. Ver la Introducción de Francesc Xavier Altés i Aguiló.)

Varios autores (1995). Nigra sum: iconografia de Santa Maria de Montserrat. Publicacions de l'Abadia de Montserrat (Barcelona).

Varios autores (2003). La imatge de la Mare de Déu de Montserrat. Biblioteca Abat Oliba, vol. 18. Publicacions de l'Abadia de Montserrat (Barcelona).




lunes, 13 de abril de 2020

El extraordinario encuentro de José C. Higgins, 1947


Hace tiempo, un comentario en mi blog venía a decir que no explicaba los incidentes OVNI más extraños o difíciles como por ejemplo el avistamiento del topógrafo Higgins, ocurrido en Brasil en julio de 1947, justo cuando nacía el mito de los platillos volantes. Pues bueno, en esta entrada me pongo con dicho caso.

Esta historia me fascinó cuando la leí, de crío, en un librito que había en mi casa titulado: Misterio en los aires de Esteban Casals (1966), colección Ardilla nº 23. Más aún, porque en la descripción de la misma se decía que había ocurrido antes de empezar la epidemia de los platillos volantes.


El relato del suceso, publicado en las páginas 31-34, lo reproduzco a continuación.


  
Esta increíble historia la tenía olvidada hasta que hace unos días, el estudioso Luis R. González la sacó a relucir en la lista de distribución Anomalist.

El avistamiento se produjo, como se verá después, el día 23 de julio del año 1947 (no antes de empezar la moda de los platillos volantes, como se señalaba en el libro), al noroeste de Pitanga (no Pitanda), Brasil y se sugería que los seres podrían provenir del planeta Urano. Los hechos ocurrieron casi un mes después de la observación de Kenneth Arnold (24 de junio de 1947) y sería uno de los primeros relatos contemporáneos del aterrizaje de un platillo volante y sus tripulantes.

La fascinante historia de los extraterrestres de Pitanga se publicó por primera vez en el periódico brasileño Diario da Tarde, de Curitiba, el 5 de agosto de 1947, página 6.



El incidente fue redescubierto, siete años más tarde, por la revista brasileña O Cruzeiro, el 11 de noviembre de 1954, en un articulo de Joao Martins: SÈRES DO ESPAÇO DESCEM À TERRA, basado en la noticia de prensa del Diario da Tarde de 1947. Referencia enviada a Anomalist por el estudioso brasileño Márcio Parussini.

 

A partir de la publicación del artículo de Martins, el suceso se popularizó en el mundillo ufológico y, por ejemplo, una traducción del mismo se publicó en la revista  Flying Saucer Review, (vol 7, nº 6, nov-dic 1961)

Parece ser que, hasta hace unos pocos años, no se había realizado ningún seguimiento para localizar al testigo de este singular suceso. En este blog se habla de un intento de búsqueda de Higgins pero se quedó en agua de borrajas.

En el año 2010, los ufólogos Pablo Villarrubia y Carlos Alberto Machado fueron a la zona del supuesto aterrizaje buscando alguna evidencia del testigo y de los hechos narrados. En este enlace se puede ver el artículo que publicaron en la revista UFO. Por lo visto, entrevistaron a una señora que vivía en la zona donde ocurrió el suceso y les contó: 
Era a história que minha mãe ouviu e nos contou. Aquelas eram pessoas de outro mundo, dizia. Eu e minha irmã sempre tivemos medo disso
En definitiva, tampoco encontraron certeza alguna del paradero del señor Higgins. 

En este otro sitio se dan algunos datos concretos sobre el asunto. Parece que se obtuvieron en el año 2003. He traducido la parte final de la nota.

Volviendo a la fuente original (al Diario da Tarde, del 5 de agosto de 1947), resulta que la misma noticia se repitió, palabra por palabra, en el mismo diario tres días después, el 8 de agosto. Algo que, como mínimo, resulta chocante.

El inicio de esta historia es muy sospechoso. El artículo de prensa publicado en el Diario da Tarde estaba firmado por un seudónimo, un tal Lamartine, y el relato de Higgins procedía de una supuesta carta recibida en dicho periódico. Luis R González ha revisado todo el mes de agosto de 1947, del mencionado diario, y no ha vuelto a ver la firma de Lamartine ni un desmentido de la noticia. Por mi parte, he revisado el mes de septiembre con el mismo resultado.

Además, la supuesta carta terminaba con este esclarecedor texto:
Teria sido realidade? Na verdade, as vezes duvido que isso tenha realmente acontecido, pois bem pode ser que tudo nâo tenha passado de um estranho mas belo sonho.
 Que traducido decía:
¿Fue una realidad? De hecho, a veces dudo que esto realmente haya sucedido, ya que es muy posible que haya sido un sueño extraño pero hermoso.
La conclusión parece obvia. En mi opinión, y según la documentación que he expuesto, probablemente se trató de una INVENCIÓN PERIODÍSTICA, muy habitual en el tema de los OVNI sobre todo en sus orígenes.

Una muestra, por ejemplo, en la recalada de los platillos volantes en nuestro país, en marzo de 1950. En la entrada: Cuando los platillos volantes llegaron a España, relativa a un par de aterrizajes. Por lo visto, la cuestión de las noticias falsas no es nueva.




miércoles, 20 de noviembre de 2019

Aterrizaje OVNI durante maniobras del Ejército de Tierra


V.J. Ballester Olmos & J.C. Victorio Uranga

En marzo de 1990, el primer autor supo del incidente a través de Joan Plana Crivillén, del CEI de Barcelona, quien a su vez había sido informado por Eusebio González, del grupo CICO (Centro investigador de casuística OVNI) de Torrelavega, Cantabria, dos meses antes. El testigo, J.S.O., conoció a un miembro de dicha asociación en un grupo de amigos a quienes les había contado el avistamiento que había protagonizado. A partir de ese momento, González y sus colaboradores realizaron varias entrevistas  para recabar todos los datos de la observación.

En aquel momento, los hechos ocurridos a la 1:30 del 7 de julio de 1986, en Páramo de Masa, Burgos, eran los siguientes, según se habían narrado: un grupo de entre treinta y cuarenta soldados, junto con sus correspondientes mandos, pertenecientes al Ejército de Tierra, con destino en la Capitanía General de Burgos, se encontraba realizando unos ejercicios nocturnos en el campo. Repentinamente observaron, a unos 100 metros de distancia, un objeto de forma lenticular de un tamaño inmenso (unos 300 metros) que se hallaba a baja altura o quizá posado en el suelo.

Alertado por la presencia de los militares, el objeto empezó entonces a elevarse lentamente en vertical y, al tomar altura, fue apareciendo por su parte inferior un gran haz luminoso dirigido al suelo, que tenía forma cónica (o vertical, en otra versión del testigo). El objeto era luminoso blanco y en cada extremo tenía una luz de color rojo (en otra versión indica que las dos luces rojas estaban casi en el centro del objeto). El haz que desprendía era de color blanco neón, continuo, sin variaciones y no efectuó movimientos laterales.

Al parecer, el haz fue visto durante medio minuto y el objeto durante cinco o seis minutos. El objeto desapareció por el horizonte. Como hacía bastante viento, el soldado-testigo informante no está seguro de si se escuchó un sonido similar a un zumbido.

Ante la visión del fenómeno algunos soldados quedaron muy impresionados, otros tuvieron miedo y el resto mostró incredulidad.

Dibujo del objeto y del haz de luz por el testigo.


Reconstrucción de Joan Plana (1990).

Según contó el testigo, un sargento llamado Higueras tomó nota del suceso y posteriormente le enseñó un archivo oficial que contenía informes de acontecimientos similares. Dicho archivo se hallaba en la Sección de Archivos Históricos de la Capitanía General de la Quinta Región Militar Pirenaica Occidental, con sede en Burgos.

Uno de los autores (VJBO) se especializaba entonces en el estudio de los informes OVNI de procedencia militar y había realizado varios trabajos sobre avistamientos de supuestos “aterrizajes” de OVNIS1, por lo que este suceso era doblemente interesante. Primeramente, mandamos formularios específicos al CICO para conseguir más datos del testigo. A la par, el 21 de mayo de 1990 le escribimos directamente a su domicilio familiar en un pueblo de Cantabria. En octubre lo hicimos a su casa de una localidad madrileña. Nunca hubo respuesta, lo que nos causó gran perplejidad habida cuenta que hasta el momento había sido más que parlanchín.

Entretanto, seguíamos nuestra correspondencia con González, del CICO, para ampliar información. Además, solicitamos que interviniera el historiador y veterano ufólogo José Antonio Cezón, quien con las pistas que le facilitamos localizó y entrevistó al joven testigo, entonces Vigilante Jurado en Prosegur prestando sus servicios en el aeropuerto de Barajas. Escribe Cezón2:
Al mencionar la palabra clave…Páramo de Masa…casi inmediatamente me ha dicho que tiene prohibido hablar del tema, por dos razones:1ª Por trabajar en Aviación Civil2ª Por la estabilidad psíquica que se supone a un guarda jurado
El testigo le hizo a Cezón varias manifestaciones: que perteneció a un Cuerpo que nunca hacía marchas y menos nocturnas; que hubo investigación oficial y que a todo el grupo les ordenaron decir que aquella noche habían estado en sus barracones; que tuvo la impresión de que sus jefes ya esperaban la presencia del fenómeno; y que había muchos testigos más, de alguno de los cuales conservaba sus direcciones.

Procedía entonces hacer las comprobaciones de rigor. Plana, con quien durante la década de los noventa el primer autor realizaba investigaciones sobre presuntas observaciones OVNI por personal de los ejércitos3, escribió  al jefe de la Sección de Archivos de la Capitanía General de la Región Militar Pirenaica Occidental. El 21 de noviembre de 1991, el General Fernando Martínez Valín respondía así:
…le comunico que en el Cuartel General no se dispone de archivos relacionados con el tema OVNI, y por ello no es posible atender el resto de las peticiones que efectuaba en la citada carta.
No satisfecho con esta respuesta, Plana se dirigió ahora a la jefatura del Estado Mayor del Ejército de Tierra, en Madrid, de donde obtuvo contestación del Teniente General Ramón Porgueres Hernández, jefe del EM del ET, quien tras acusar recibo de su carta relativa al tema OVNI, añadía:
…sobre el particular le comunico que en la Región Pirenaica Occidental no existe información alguna sobre dicha casuística.
Cartas oficiales a Joan Plana (1991).

Ya hemos escrito antes que una respuesta oficial, debidamente firmada, es un documento administrativo vinculante y si contiene, como en este caso, una respuesta no ambigua, es singularmente cierta. Por ello, si hay que dudar de alguien, sería de las afirmaciones del testigo acerca de haber visto unos supuestos archivos oficiales. En el mejor de los casos, ¿no serían más bien papeles particulares del suboficial antes citado, aficionado a los OVNIS?

Ya bien entrado 1992, proseguíamos nuestra correspondencia con Eusebio González, del CICO, quien ya apuntaba varias contradicciones en el testimonio de su informador.

Este resulta un informe OVNI característico. Alguien cuenta algo extraordinario y no hay más pruebas que su palabra. Puede haber incluso mucha información (muchos detalles) pero que no se pueden comprobar ni, por otra parte, refutar. O sea, un caso de platillo volante aterrizado en Burgos delante de un destacamento militar. Así queda para siempre, formando parte del acervo de casuística que avala la realidad del fenómeno OVNI.

Pero, lo cierto y verdad, es que hay algunos elementos que llaman la atención y crean dudas sobre la veracidad del caso (además de la negativa oficial de los archivos OVNI del ET, cuya existencia se basa en el testimonio del testigo).

La zona del supuesto avistamiento es un verdadero desierto. Con una extensión de más de 160 km2, en 1970 el municipio de Masa tenía apenas 127 habitantes.  Ideal para no haber testigos externos que pudieran corroborar lo sucedido.  Imprecisión, además, en la localización del punto del “encuentro”.

Paraje típico del Páramo de Masa.


De los supuestos numerosos soldados y oficiales que vieron el OVNI cerca del suelo, nadie jamás ha salido a la palestra a confirmar los hechos. Solo se dispone de la versión de J.S.O.

No hay ningún dato del avistamiento (relato, cuestionarios, etc.) que venga directamente del testigo. Toda la información se conoció a través del mencionado grupo CICO. Por alguna razón de peso, halló excusas para no proseguir con ese relato en los años posteriores.

Destinado en la Capitanía General de Burgos, era un destino cuyo personal no realiza maniobras ni marchas nocturnas y menos en un mes de vacaciones.

Hay un dato especialmente crítico, sin embargo, que hemos averiguado ahora y que parece poner en entredicho esta historia. En uno de los cuestionarios se dice que, cuando el testigo observó el OVNI tenía a su espalda a la Luna. A la 1:30 del día 7 de julio de 1986, momento de la supuesta observación, no había Luna. Cuando el citado astro se ocultó, ese día, a las 21:53 horas, todavía no había oscurecido.

Estos datos poco claros y contradictorios nos hicieron pensar en una broma de J.S.O. que se le fue de las manos. En este sentido, recordamos la alternativa planteada en su día por Cezón: “Un testigo bromista que ha jugado a tomarle el pelo al grupo de Cantabria y no quiere reconocerlo”.5 En uno de los libros del primer autor se instaba a reinvestigar los casos no resueltos una vez que transcurrieran muchos años, por las oportunidades que eso conlleva en varios aspectos.6 Eso nos espoleó a “revisitar” este episodio inconcluso.

Y, para ello, nada mejor que ir directos al responsable de todo: J.S.O. Dado que conocíamos su nombre completo, las Páginas Blancas nos dieron su dirección. Y en octubre de 2019 -treinta años después de los sucesos- le escribimos una carta, avanzándoles nuestro propósito de estudiar los hechos narrados en 1990. Pocos días después, recibimos este correo electrónico:
En relación con la misiva que he recibido, solo constatar que como ustedes presuponen, fue un error de juventud por mi parte. Siento mucho las molestias causadas a su grupo, y por mi parte los animo a seguir con su proyecto. Espero sepan perdonar mi temeridad.
Asunto resuelto. Una confesión diáfana. En posterior intercambio de mails, agregó la razón última para ello:
Quizás fue el encajar o no sentirse desplazado lo que me llevó a contar dicha historia, no con intención de reírme de ellos, ni mucho menos, ya que yo también creo que no estamos solos. Pero, ya se sabe, la bola va creciendo y no sabes cómo salir.
¿Podemos aprender algo de este acontecimiento? En nuestra opinión, ello debería hacer reflexionar a más de uno que cree que la encuesta ufológica consiste en tomar nota de lo que la gente le cuenta, sin ponerlo en tela de juicio7-11. No. La verdadera investigación de campo pasa por considerar críticamente los relatos que oímos y establecer, lo más objetivamente posible, las causas que los provocan. Otra cosa sería querer creer. O, peor, necesitar creer.

REFERENCIAS
(1) Vicente-Juan Ballester Olmos y Juan Antonio Fernández Peris, Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS, Plaza & Janes (Barcelona), 1987.
(2) José Antonio Cezón Alonso, comunicación personal a V.J. Ballester Olmos, 9 de septiembre de 1991.
(3) Vicente-Juan Ballester Olmos, “Los archivos OVNI militares son ya de dominio público”, Cuadernos de Ufología (II), Núm. 16-17, 1994, páginas 5-13, https://tinyurl.com/y74k3do4
(4) Vicente-Juan Ballester Olmos, “Morón, sensacionalismo y respuestas oficiales”, septiembre de 2001, http://www.webcitation.org/6mmRSNxXQ
(5) José Antonio Cezón Alonso, comunicación personal a V.J. Ballester Olmos, 17 de febrero de 1992.
(6) Vicente-Juan Ballester Olmos y Miguel Guasp, “Las contraencuestas de casos antiguos”, en Los OVNIS y la Ciencia, Plaza & Janés, 1989, páginas 175-180.
(7) Juan Carlos Victorio Uranga, “¿Qué fue del ovni de Barbate?”, http://misteriosdelaire.blogspot.com/2017/08/que-fue-del-ovni-de-barbate.html
(8) Juan Carlos Victorio Uranga, “Sobre el "platillo volante" visto y fotografiado en Castejón”,
(9) Juan Carlos Victorio Uranga, “Una historia increíble de OVNI gigante”, http://misteriosdelaire.blogspot.com/2013/02/una-historia-increible-de-ovni-gigante.html
(10) Juan Carlos Victorio Uranga, “¿Un robot extraterrestre en Burgos?”,
(11) Juan Carlos Victorio Uranga, “Un agricultor vasco a punto de descifrar el misterio de los "platillos volantes", http://misteriosdelaire.blogspot.com/2006/12/un-agricultor-vasco-punto-de-descifrar.html






miércoles, 13 de marzo de 2019

Las nuevas "evidencias" en el caso Adamski

Hojeando la revista Año Cero de este mes, veo publicado un artículo de Manuel Carballal dando pábulo a las fantasías del contactado estadounidense, de origen polaco, George Adamski, basándose en unas reveladoras fotografías que han salido a la luz y que, por lo visto, es "un asunto que ha agitado los pilares de la ufología internacional".


El citado artículo se puede leer aquí (Págs. 88-93). En él se hace un breve repaso a la vida y obra de Adamski y, entre otras cosas, se da a entender que las fotos de un "platillo volante", obtenidas por unos niños ingleses el 15 de febrero de 1954, en Coniston, corroborarían las del contactado.



A estas alturas, el mencionado ufólogo ya debería saber que las fotos que tomaron los niños son más falsas que una moneda de tres euros. Además, éstos se basaron en las fotografías de Adamski, que se publicaron en Inglaterra cuatro meses antes que las tomadas por los críos, que según los siguientes enlaces, eran muy dados a las bromas, a hacer dobles exposiciones, a las fotos de fantasmas y cosas por el estilo.


Volviendo a las evidencias fotográficas antes mencionadas, hay que señalar que estas "revelaciones" ya estaban circulando por Internet desde hace un par de años. Son unas fotografías tomadas por Adamski, el 20 de noviembre de 1952, al parecer antes de su contacto con el venusino Orthon, que muestro a continuación y están tomadas de la página de Erik Olsen.


Y que el propio contactado desechó en su día, supongo que porque, como se ve en las imágenes, sólo mostraban matojos y pedruscos.

Sin embargo, en el artículo de Año Cero se presentan como evidencias reveladoras un platillo "adamskiano" despegando y un humanoide, que estaban ocultos en dichas fotos, descubiertos ahora por el artista y fotógrafo danés Rene Erik Olsen "al someterlas a modernos procesos de tratamiento de imágenes".

La revista mezcla las imágenes y publica un "platillo" por otro.

Como se puede ver en la página de Erik Olsen, esa no es la nave que estaba oculta en la primera fotografía. Ese "platillo" lo capturó Adamski, según Erik, a través de un telescopio. Es este otro.


La imagen del humanoide descubierto en la segunda foto.


A continuación la serie de fotos, tomada de la página de Olsen, donde estaba oculto el venusino que, según el susodicho, saludaba a Adamski.


Rene Erik Olsen es pintor, fotógrafo y ufólogo creyente en OVNIs de origen extraterrestre. Dice que las fotos y filmaciones de Adamski son genuinas y realiza este tipo de mejoras fotográficas para la Fundación Adamski. Según cuenta en esta entrevista, ha visto numerosos OVNIs.

Las imágenes "descubiertas" por el artista danés, al mejorarlas digitalmente, tienen toda la pinta de una manipulación hecha con Photoshop ya que, por mucho que se aclaren sombras, se contrasten y enfoquen zonas concretas de la imagen, como dice Olsen que ha hecho, de donde no hay no se puede sacar.

A nada que se fije el lector en las dos fotografías iniciales, verá que la zona de desierto, que aparece en las mismas, es muy reducida y próxima a la cámara. Si se coteja la manchita-platillo, ubicada en la parte superior derecha, con el terreno circundante se puede ver que la pretendida nave no es mucho más grande que cualquiera de esos pedruscos que hay por el suelo.

En fin, si se compara también al presunto venusino con las piedras y matojos que hay en su entorno, se advertirá que tiene un tamaño semejante al de un liliputiense. Da la impresión de que Orthon se hubiera comprimido al pasar por un portal espacio-temporal cuántico de esos.

El artículo (última página) del referido ufólogo termina apuntándose a una hipótesis de Paco Máñez que resulta ininteligible: Adamski "pudo ser partícipe de algún tipo de experimento psicológico del ejército para ocultar desarrollos experimentales con el mito extraterrestre, hasta que se les fue de las manos". (?!?!)

Carballal viene a sugerir que eso explicaría por qué "los diseños de  Townsend Brown" son "sorprendentemente idénticos a los platillos de Adamski" , como muestra esta ilustración publicada en su artículo.


Como señala Manuel Borraz:
Esto podría ser "sorprendente" (y sólo hasta cierto punto) si hubiera ilustraciones hechas por Thomas Townsend Brown mostrando naves "adamskianas" antes de que Adamski las popularizara, es decir, antes de 1952. [...] pero en vista de la nota que copio más abajo, escrita por el propio Townsend Brown en 1958, la impresión que da es que el "scout ship" del que habla se parece mucho al de Adamski... porque es precisamente el de Adamski. El título de la nota no puede ser más claro: "An Analysis of the Adamski Photograph in the Light ofRecent Laboratory Findings" (Pág. 103)







domingo, 4 de noviembre de 2018

El espectacular OVNI del Páramo de Masa

El 26 de mayo de 1977, La Gaceta del Norte (pág. 8) publicaba una extensa nota sobre la aparición de un "gigantesco" OVNI en el Páramo de Masa (Burgos). Hacia las dos de la madrugada, de un día que la noticia no determina, cinco vecinos de la localidad de Montorio, que regresaban de una cacería, observaron un fenómeno aéreo de intensa luminosidad que les dejó muy impresionados. A continuación, la noticia del citado periódico. 

El reportero que cubrió la historia fue un afamado ufólogo patrio que concluyó que lo que vieron los testigos esa madrugada era:

A juzgar por las características del ovni, éste pudiera tratarse de uno de los tipos de nave nodriza o portadora, que suelen verse con relativa frecuencia sobre el mundo.

En el programa Más Allá, de TVE, del 4 dediciembre de 1978, emitieron una entrevista con los testigos que puede verse en este enlace. Para el doctor Fernando Jiménez del Oso, presentador del mencionado espacio televisivo, no había dudas:

Como bien decía Juan José Benítez, con toda probabilidad se trataba de una nave portadora. Algo escalofriante. Algo que en mucho sentido rebasa con mucho toda la fantasía de los autores de ciencia-ficción. Una nave gigantesca... (minuto 15:03 del vídeo)

Cuarenta y un años después, el domingo 28 de octubre, Iker Jiménez trajo a su "nave del misterio" el espectacular avistamiento y lo hizo rizando el rizo, para deleite de sus incondicionales seguidores. Entre otras cosas, expuso un dibujo muy creativo del OVNI (ver siguiente imagen), realizado por Jiménez del Oso, supongo que para mostrar lo impactante, gigantesca e inexplicable que era la "super nave" vista en el Páramo de Masa. Incidente, por cierto, que pone la carne de gallina al ufólogo vitoriano al recordarlo, o eso dice.


Ilustración publicada en la contraportada del libro: Televisión Española: Operación OVNI, de J.J. Benítez, 1981. Una representación totalmente ilusoria del fenómeno luminoso observado en el Páramo de Masa.

Una de las novedades más importantes del avistamiento que  presentó el señor Jiménez y sus colegas es, nada menos que, una pretendida perdida de tiempo o "missing time" sufrida, al parecer, por los testigos durante la observación. De hecho, en el programa se emitió una escena donde apareció uno de los testigos relatando el suceso en un aparente estado de "relajación", realizada, por lo visto, por Pablo Villarrubia.

En el programa se dio a entender que podrían hacer una presunta regresión hipnótica a los observadores, supongo que para averiguar qué les ocurrió durante ese pretendido "tiempo perdido". En fin, en mi opinión, sería completamente innecesario hacerla, ya que entre otras cosas (sobre todo por lo que escribo más abajo), y en el mejor de los casos, implantarían probablemente recuerdos falsos a los testigos. Y de paso, podrían seguir exprimiendo el incidente. En este enlace se puede ver la emisión del citado programa de Cuatro.

Volviendo a la observación del Páramo de Masa, entre tanta pesquisa e información que hay sobre el suceso, resulta que falta un dato clave: La fecha (día y mes). Por otra parte, lo de publicar un incidente de este tipo sin fecha, o con la misma incorrecta, suele ser habitual entre los ufólogos citados anteriormente. No vaya a ser, se podría pensar, que alguien descubra la explicación del incidente.

Me ha costado un poco, pero rastreando, principalmente, las siguientes pistas he conseguido fechar el espectacular avistamiento OVNI del Páramo de Masa.

En el vídeo de Más Allá (1978) uno de los testigos dijo que el día siguiente de la observación, la prensa publicó que en Lisboa (Portugal) se había visto un OVNI el mismo día y a la misma hora.

Que la Luna menguante era visible, durante la observación del OVNI, cerca del horizonte, hacia poniente. 

El avistamiento se produjo en una helada madrugada del mes de enero. (Televisión Española: Operación OVNI, noviembre 1981, pág. 108)

Pues bien, después de una búsqueda por las hemerotecas accesibles online he localizado la observación portuguesa. La noticia fue publicada por el Diario de Burgos el jueves, 30 de diciembre de 1976 (Pág. 19). Por lo tanto, con este dato resulta evidente que el avistamiento del Páramo de Masa se produjo en la madrugada del día 29 de diciembre de 1976.


Una Luna "menguante" (más bien creciente) que coincida, hacia las dos de la madrugada, con el horizonte oeste por esos días es, precisamente, el 29 de diciembre de 1976.


La descripción y hora de lo visto en Lisboa concuerda con el OVNI de Páramo de Masa: Fenómeno muy luminoso con estela verdosa-anaranjada y extraordinaria velocidad.

El ufólogo de cabecera de Cuatro dijo en su programa que el caso burgalés era único, potente y se había producido en un lugar mágico. Sin embargo, la realidad es muy tozuda ya que, lo que se vio desde el Páramo de Masa el 29 de diciembre de 1976 fue un espectacular bólido, que también fue visto en el resto de la península ibérica, norte de África y desde un avión en el océano Atlántico. La aparición del singular meteoro se produjo a mucha altura, por lo que fue observado simultáneamente en diferentes lugares, muy alejados entre sí.


El impresionante bólido provocó numerosos avistamientos OVNI en la citada madrugada en una zona muy extensa, como por ejemplo el "aterrizaje" de Arrubal (La Rioja), y sirvió de inspiración para la fraudulenta observación en una instalación militar de Talavera de la Reina (Toledo). A continuación, un dibujo del mismo fenómeno luminoso visto desde Algeciras y publicado por el diario Sol de España, el 7 de enero de 1977.

Para terminar, y como se suele decir, que el lector saque sus propias conclusiones.




lunes, 18 de junio de 2018

Fantasías ufológicas

El Correo de Andalucía publica, en su edición del lunes 18 de junio de este año 2018, un artículo escrito por el ufólogo y misteriólogo sevillano JM García Bautista.
 

He escrito y publicado esta entrada porque me han llamado la atención un par de cosillas de dicha noticia. Una de ellas, el buen comienzo de la reseña:



Pero ha debido ser un lapsus, porque poco a poco el mencionado ufólogo se va decantando por la vía más efectista. O sea,  esa que propugna que: "la realidad no estropee una buena historia", sobre todo cuando escribe:

 
Resulta que las impresionantes fotografías muestran un simple trucaje. El asunto se estudio hace bastantes años y se supo que el joven testigo fotografió la tapa de un cubo de la basura lanzada al aire. La encuesta completa del caso se puede leer en el libro de Vicente-Juan Ballester Olmos: Investigación OVNI, (Barcelona 1984). Una farsa en cuatro actos: Las fotos de Sanlúcar la Mayor,  pp 171-186.

El autor muestra en dicha noticia de prensa otro avistamiento, ocurrido en Osuna (Sevilla) el 22 de diciembre de 1971. Una pareja de abogados que se dirigían de Cádiz a Granada y que fueron perseguidos por un OVNI durante 3 horas. En este caso, la explicación no es tan evidente como en el anterior pero todo apunta a una "persecución" de Sirius, la estrella más brillante del cielo nocturno.

El ufólogo sevillano pone la guinda al artículo fantaseando de esta manera:








miércoles, 2 de agosto de 2017

¿Qué fue del ovni de Barbate?

Se preguntaba el diario ABC de Sevilla, en su edición del 30 de octubre de 2015, refiriéndose a un OVNI supuestamente fotografiado en el año 1985 en la mencionada localidad. Noticia que por lo visto causó toda una conmoción en el país y donde intervino un afamado ufólogo patrio. 


El mencionado periódico concluyó la nota con estas líneas:

Han pasado treinta años de aquella noticia. Ya casi nadie se acuerda de aquel ovni de Barbate que incluso llegó a ser fotografiado y pudo haber convertido a esta localidad gaditana, si la Policía Municipal que lo persiguió le hubiese dado alcance, en nuestro particular «Encuentros en la tercera fase».

Para saber que ocurrió con esa historia, empezaré con la crónica que publicó sobre el asunto el ABC de Sevilla en 1985. El citado diario divulgó, el martes 9 de julio de ese año, la siguiente imagen del OVNI fotografiado en Barbate unas semanas antes.


Y a continuación la nota que sacó sobre el incidente, de la que extraigo algunos retazos.

 
El autor de la foto (por lo visto obtuvo dos pero sólo se publicó la mostrada arriba) fue un joven aficionado a la arqueología que se encontraba realizando excavaciones. El OVNI, que medía 50 metros, sobrevoló el pueblo y se perdió en dirección a África. El experto en OVNIs confirmó al periódico que:

"Se trata de un auténtico ovni, tras los estudios que hemos podido realizar. No hay truco y está absolutamente descartado que se trate de algún artificio militar.
"Tras las correspondientes investigaciones y averiguaciones hemos constatado que sin ninguna duda se trata de uno de los más importantes testimonios recogidos en España."

Además, según informaciones del ufólogo al aludido diario, parece ser que la Policía Municipal de Barbate persiguió al OVNI:

"La persecución de la Policía Municipal se produjo aproximadamente a las dos de la mañana. Cuando la patrulla avistó el ovni, apagaron las luces del coche y el objeto se posó a unos treinta metros por encima del vehículo. El ovni atravesó el pueblo y se perdió en dirección a África."

Pero algo empieza a ir mal en esta historia, ya que el diario se puso en contacto con la Policía Municipal de la referida localidad para recabar información y recibió la siguiente contestación:

"Sin embargo, puestos en comunicación con la Policía Municipal de Barbate, han negado que en las últimas semanas haya surcado los cielos de la localidad ningún objeto volador no identificado." (el subrayado es mío)

Varios estudiosos andaluces realizaron, en su día, una serie de pesquisas sobre este llamativo incidente y descubrieron que la fotografía del "platillo volante", publicada por ABC de Sevilla, no tenía nada que ver con la observación de los policías municipales y que éstos no persiguieron al supuesto OVNI.

Las indagaciones fueron expuestas en un artículo titulado: BARBATE: SUMA Y SIGUE, O LA CREDIBILIDAD DE LA PRENSA, publicado en Cuadernos de Ufología nº 13-14 (1ª época) diciembre de 1985, de José Ruesga Montiel, Ángel Rodríguez Álvarez y Ángel Carretero Olmedo.

Uno de los autores realizó una encuesta directa, el día 25 de mayo de 1985, a los policías municipales de Barbate testigos de un misterioso objeto. Dichos observadores vieron el día 18 de mayo, sobre las 2 de la madrugada, unas luces que tenían una disposición triangular que permanecieron inmóviles durante 40 ó 50 segundos y después de unos desplazamientos lentos se perdieron en dirección a Tánger.

Los firmantes del artículo dicen, entre otras cosas:

No hubo tomas fotográficas pues el hecho se produjo de madrugada, lo que está en total desacuerdo con el aspecto de la foto reproducida por la prensa. Además, los policías niegan tal hecho en la encuesta del 25/5/85.
Las formas que muestran la foto y el dibujo, respectivamente, no tienen posibles conexiones estructurales. No hay coherencia en la posible afirmación de que fueran un mismo objeto.

No existió una persecución por parte de los policías, que se limitaron a observar sin dramatismo. (Pág. 15)

Dibujo realizado por los testigos.


El Correo Catalán, del 23 de mayo de 1985, publicó esta noticia sobre el caso.


Entre el 26 de abril y el 26 de mayo de 1985 se efectuaron los ejercicios "MAES-85" con fuerzas combinadas hispano-marroquíes en aguas del Atlántico y Mediterráneo, entre Cartagena y Casablanca. El objeto podría ser un avión perteneciente a dichos ejercicios, durante una misión nocturna. (Comunicación de J. Plana a V-J Ballester, 7-3-91)

¿Y la fotografía obtenida por el joven arqueólogo aficionado, publicada por ABC de Sevilla, cuándo se tomó? Los autores del citado articulo de CdU no tuvieron que buscar mucho. En sus catálogos localizaron un suceso ocurrido en el verano de 1973 en Aldea de Bolonia, Tarifa (Cádiz) donde, ¡Sorpresa! un joven arqueólogo aficionado tomó dos fotos de un OVNI (sólo se publicó una, como en el caso de 1985) que venía del mar y medía 50 metros.


Localizaron al autor de las fotos de Bolonia y éste entregó las dos copias de las mismas a los investigadores, que expongo a continuación.


Demasiadas coincidencias para admitir dos hechos distintos, más cuando tanto en aquel suceso como en éste, una de las fotos siempre quedó sin publicar. Curiosamente la que presentaba un aspecto distinto del objeto. (Pág. 15)

O sea, que una de las fotografías de Bolonia de 1973 apareció publicada, misteriosamente, en 1985 como un caso nuevo y, además, se mezcló con el avistamiento de los policías municipales de Barbate, convirtiendo dos casos diferentes en un mismo incidente. Como curiosidad, Iker Jiménez y Lorenzo Fernández  divulgaron una de las fotos del joven en la revista Enigmas, año III, nº 6. Por supuesto, como una imagen impresionante.


Pero este surrealista asunto cada vez se embrolló más porque las fotografías tomadas por el arqueólogo aficionado en 1973 en Bolonia, son igualitas que las fotos del "platillo volante" fotografiado en Barra de Tijuca (Brasil) en 1952.


Las dos fotografías de Aldea de Bolonia, 1973.



Las fotografías de Barra de Tijuca, 1952. Enviadas por el estudioso brasileno Claudeir Covo a Ballester Olmos.



Y se sabe, desde hace tiempo, que las fotos brasileñas son más falsas que una moneda de tres euros. Por ejemplo, en este sitio se da cuenta de dicha falsedad. En este otro (sólo he podido localizar la primera parte), el estudio realizado por Claudeir Covo y Paola Lucherini Covo sobre el asunto.

Para rizar el rizo en este embarullado asunto, El Alcazar del día 9 de julio de 1985 publicó la siguiente nota donde convertía tres incidentes distintos en uno.


Una foto tomada supuestamente en Aldea de Bolonia en 1973 pero publicada en 1985, un avistamiento en Barbate el 18 de mayo de 1985 y un presunto aterrizaje en La Mediana (Huelva) el 24 de abril de 1985 (que dejó quemaduras en el suelo y que después de unos análisis del terreno resultó corresponder a un horno de carbón vegetal artesanal) se convirtieron, gracias a la "rigurosidad" informativa, en un único incidente.

Resumiendo: Un joven arqueólogo, que también era aficionado a la fotografía, parece ser que manipuló algunas de las imágenes de Barra de Tijuca de 1952, que son fraudulentas, y las presentó como obtenidas por él en Bolonia, en 1973. Sólo se publicó una, la del OVNI que aparece de perfil. La otra, la del objeto elíptico, apareció publicada 12 años después, en julio de 1985, como si fuera otro incidente. La información periodística se encargó de mezclar dicha imagen con la observación de los policías municipales de Barbate y de ahí surgió, ¿recuerdan? Un autentico ovni... No hay truco... Uno de los más importantes testimonios recogidos en España.

En fin, espero que en el ABC de Sevilla se den por contestados.

Agradezco a Vicente-Juan Ballester Olmos por la documentación y expedientes suministrados para confeccionar esta entrada.