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martes, 27 de septiembre de 2022

Maravillas en el cielo (10): Buendía, 5 de marzo de 1555


En el caso 193 de Wonders in the Sky se cuenta la aparición, en el cielo de la citada población conquense, de un fenómeno aéreo no identificado con forma de cruz. 


Resumen del caso

El documento original donde se relata esta historia se encuentra en el Archivo Diocesano de Cuenca, sección Inquisición, legajo 202, expediente 2292, s/nº (no consultado).

Según las trascripciones de las diversas fuentes examinadas, al atardecer del 5 de marzo de 1555 (durante la Cuaresma), numerosos testigos observaron en Buendía una luz muy brillante en forma de cruz en el cielo. Al principio era muy delgada, pero luego fue creciendo hasta hacerse tan grande o más que la cruz del Calvario (cruz de madera colocada en el camino de Villalba del Rey, a medio kilómetro del pueblo, por los Cofrades del Cabildo de la Santa Vera Cruz). Quedó suspendida durante más de media hora (según William A. Christian Jr. "a lo largo de una hora"). Parece ser que la cruz luminosa fue desplazándose, poco a poco, hacia la ermita de San Sebastián, desapareciendo tras una nube.

El fenómeno fue contemplado desde varias zonas. Algunas mujeres mientras rezaban en el crucero. Otras desde la puerta del Sol, mirando hacia el Calvario. También desde una fuente. Algunos hombres, viniendo del campo, lo divisaron desde la puerta Calzada en dirección al camino de Villalba y la ermita de San Sebastián. Otros, viniendo de la Sierra, lo observaron al otro lado de la villa, hacia la cruz del Calvario (Palomino 2007). 

Fueron recogidos los testimonios de diecinueve personas, la mayoría mujeres: "Diecinueve de ellos describieron lo que habían visto a los notarios públicos delegados por la cofradía de la Vera Cruz y su testimonio fue enviado a Cuenca." (Christian Jr., 1991, pp 225-226).

En el siguiente mapa (de 1943) tomado de aquí, hemos señalado los lugares donde estaban ubicados algunos de los testigos según los datos que dan dicha información. No sabemos con exactitud la localización de la ermita de San Sebastián. El santuario no existe actualmente y no ha quedado ningún vestigio físico del mismo, y parece que tampoco documental. Entendemos que podría estar en el paraje denominado en la actualidad como San Sebastián.

 

El pueblo, de 900 vecinos (Christian Jr., 1991), estaba protegido por una muralla de piedra y mampostería, construida en el siglo XV por el Conde de Buendía, Don Pedro de Acuña Albornoz. Tenía cinco puertas de acceso a la villa.

El embalse de Buendía fue inaugurado en el año 1958. El río Mayor y zonas adyacentes quedaron inundadas.


La Inquisición interviene en el caso

Los inquisidores, escasamente preocupados por el suceso, no pidieron hasta el mes de mayo de 1557 la intervención de un especialista en teología para estudiarlo, el doctor Herrera, que "advierte que no hay que atribuir el hecho a un milagro, ya que puede responder a causas naturales"(Sarrión, 2001, Pág.112).

"vista la información y que los dichos de los testigos convienen en que vieron imagen de cruz aunque discrepan en el color y lugar y otras particularidades, porque unos dicen que les paresció blanca, otros colorada; y unos dicen que la vieron sobre la cruz del calvario, otros que en el cielo. Paresce, salvo mejor juicio, que la información bastará para creer que se vio figura de cruz (...) y debe ser ocasión a los christianos para que en ellos crezca cada día más la devoción de la sancta cruz y para que den gracias a Dios porque con imagen de cruz quiso mostrar cuánto le es acepta la devoción de la sancta cruz y la memoria de su pasión. Mas no será bastante, a mi ver, para que se tenga, indubitablemente, por obra de milagro. Y esto no tanto por la calidad de los testigos, que cuasi todos son mujeres, ni por alguna discrepancia en sus dichos, como porque semejante figura pudo ser de causas naturales, conforme a lo que Aristóteles dice en el libro de los meteoros de las inflamaciones que se hacen en la suprema región del aire según la diversidad de las exhalaciones cálidas y secas (...). Asimismo, porque en buena teología no se sufre poner milagro sino donde no se puede negar con razón."

Vallée y Aubeck comentan: "Incluimos este caso por su interés como fenómeno aéreo no identificado, aunque no se debe ignorar el significado religioso del caso."

Si en la época ya sospechaban que no había nada "sobrenatural" no hay necesidad de buscar explicaciones extraordinarias en nuestros días.


Relación de posibles explicaciones

Revisando los fenómenos naturales con luminosidad propia más conocidos, resulta que ninguno sería compatible con lo observado en Buendía, especialmente por lo que se refiere a la forma y, en algunos casos, la duración:

La cruz fue observada al atardecer, en el cielo oriental. Hasta donde sabemos, no hay ningún testimonio de observadores situados al este de la cruz del Calvario que pudieran haber confirmado que el fenómeno se encontraba realmente sobre dicha cruz. Por tanto, no está demostrado que se tratara de un fenómeno local. 

En el momento en que el sol se ocultó por el horizonte, el astro se encontraba prácticamente al oeste mientras la luna era visible al este, a 28º de elevación, ascendiendo y desplazándose hacia el sur. El satélite alcanzó la fase de luna llena apenas tres días después, el 8 de marzo.


A continuación se reseñan algunos fenómenos relacionados con la luz solar, observables hacia el este, que podrían proponerse como explicación de la cruz, indicando los principales inconvenientes en cada caso:


Análogamente, abajo se mencionan fenómenos involucrando la luz de la luna, que se encontraba justamente en la parte del cielo donde se veía la cruz:

 

(Téngase en cuenta que, aunque las fotos ilustrativas aquí incluidas son nocturnas, la cruz se observó al atardecer.)


Este blog ya ha tratado una observación histórica de una cruz centrada en la luna que se vio en Villaviciosa de Odón (Madrid) en 1851. En esa ocasión, la cruz estaba formada por un tramo de círculo paraselénico, un pilar lunar superior y otro inferior. No obstante, no está claro que la cruz de Buendía tuviera la misma explicación, ya que, a juzgar por las informaciones consultadas, los testigos no mencionaron la luna, algo incomprensible si hubiera sido visible justo en el centro de la cruz. 

En este blog también se ha mencionado la observación desde Chamberí, en (o hacia) la misma fecha que el suceso de Villaviciosa, de "una pequeña nube iluminada con los colores del arco iris, cuya figura se aproximaba mucho a la de una cruz", situada a la izquierda de la luna. En este caso, la descripción coincidía con la de un paraselene. Tampoco está claro que esta explicación pueda aplicarse a la cruz “bien fecha e perfeccionada” de Buendía (aunque la omisión de la luna en los testimonios podría deberse a que estuviera oculta por nubes bajas que, sin embargo, dejaran ver el paraselene y parte del halo de 22º, ambos separados del satélite).


Conclusión

Después de examinar los detalles del caso y las distintas hipótesis explicativas, es razonable concluir que la cruz observada en Buendía consistió en uno de los siguientes fenómenos o una combinación de ellos:

   - nubes iluminadas por el sol y la luna;

   - fenómenos ópticos tipo halo o pilar, causados por cristales de hielo en suspensión.

El desconocimiento del horario exacto de la observación y la situación precisa de la cruz (dirección, elevación angular) impide llegar a una conclusión definitiva. En todo caso, la hipótesis de una formación de nubes con aspecto de cruz, realzada por la iluminación solar/lunar, parece provisionalmente la explicación más verosímil. 

En definitiva, un inesperado fenómeno natural que sobrevino en tiempo de Cuaresma fue interpretado como un hecho milagroso por los habitantes de Buendía, suscitando una reacción tanto de maravilla como de temor a un próximo fin del mundo.


Referencias

Christian, William A. (1991). Religiosidad local en la España de Felipe II. Editorial Nerea (Madrid).

Palomino Palomino, Teresa (2007). Buendía: su historia, personajes, usos y costumbres. Diputación de Cuenca (Cuenca).

Sarrión Mora, Adelina (2001). La religiosidad de la mujer en Castilla durante la época pretridentina. Carlos V y la quiebra del humanismo político en Europa (1530-1558), vol. 4. Sociedad Estatal para la Conmemoración de los Centenarios de Felipe II y Carlos V (Madrid).

Cordente Martínez, Heliodoro (1985). Testimonio de una visión Ovni en forma de cruz. Karma 7, nº 153 (agosto 1985), pp. 27-29.


Manuel Borraz y Juan Carlos Victorio




jueves, 23 de diciembre de 2010

Ampliación del caso de Villaviciosa de Odón (1851)

Según las crónicas ufológicas, en la citada población madrileña se produjo uno de los primeros avistamientos de OVNIs en España. El suceso ocurrió en la noche del 16 de mayo de 1851 y en esta bitácora se trató sobre el mismo, en junio de 2007, explicándolo como un fenómeno óptico bien conocido.


Fotografía de un halo lunar tomada de este sitio.

Vuelvo sobre el asunto por un hecho que no suele ser habitual en un relato tan antiguo. Buscando otra cosa en la prensa del mencionado año, he encontrado una breve información que hace referencia a otros observadores que vieron el mismo fenómeno (y probablemente, la misma noche) percibido en Villaviciosa de Odón.




Esta nota fue publicada en El Áncora, de Barcelona, el día 31 de mayo de 1851 (pág. 10). La misma noticia fue divulgada por la prensa madrileña unos días antes. Por ejemplo, y entre otros, en El Observador del 26 de mayo, La Esperanza del 24 de mayo y El Clamor público del 25 de mayo.

Mi sorpresa fue considerable al encontrar otros testigos independientes de un incidente tan añejo. Por lo tanto, dejo constancia del hallazgo por si fuera de interés para algún lector.

domingo, 3 de junio de 2007

Otro "ovni" avistado en el siglo XIX

Después de publicar la entrada sobre el bólido del 14 de febrero de 1826, observado en Campo de Criptana (Ciudad Real), Martí Flò (presidente del C.E.I.) envió a la lista de correo amigosdecdu un mensaje con una serie de enlaces donde se cita la observación manchega. Curiosamente, en dichos sitios también se alude al caso de Villaviciosa de Odón (Madrid), ocurrido el día 16 de mayo de 1851, como otra de las primeras observaciones ovni en España.


Ilustración tomada de este sitio

Iker Jiménez también lo incluye, en su libro Encuentros..., como un avistamiento ovni:

“...En unos minutos, la cruz desapareció como si se disolviera en la noche. El incidente fue comentado años después en diversos tratados históricos, debido al gran número de testigos que vieron las evoluciones del ovni y la curiosidad que suscitó.” (Pág. 337) el resaltado es mío.

En estas narraciones, se omite un dato fundamental y relevante para entender este acontecimiento: ¡Que la Luna estaba detrás de la cruz y dentro del círculo luminoso!

La crónica de la época (legajo nº 12 de alguna colección de manuscritos no especificados) del Conde de Clonard, se publicó en la revista Contactos Extraterrestres (versión española), nº 5, p. 193, y dice lo siguiente:

“Este fenómeno que representaba una cruz con su peana perfectamente recortada sin ninguna rebaba, de color blanco abrillantado, se descubría sobre un cielo completamente limpio y estrellado y la luna estaba colocada detrás, en el centro del crucero de los palos y circuía a cierta distancia este fenómeno una órbita luminosa con los colores del arco iris.
Este fenómeno fue contemplado no sólo por toda la población de Villaviciosa de Odón sino además por las personas siguientes:
(Sigue una docena de nombres)” El resaltado es mío.

En los diversos relatos del caso, vistos al principio, se dice que la manifestación luminosa duró unos minutos e incluso, en algunos, se habla de evoluciones del ovni. Datos inexistentes en el documento original, por cierto. Como verán a continuación, el fenómeno se mantuvo en el horizonte de la localidad madrileña ¡durante una hora!

En el referido legajo nº 12, con la crónica del avistamiento viene una ilustración y con ésta un texto que dice:

“Fenómeno visible aparecido en el orizonte [sic] de Villaviciosa de Odon el 16 de mayo de 1851 desde las nueve á las diez de la noche en el segundo día del plenilunio hallandose la atmósfera completamente despejada.” El resaltado es mío.

La observación de Villaviciosa de Odón, también es mencionada en un volumen del C.E.I.: Fenómenos celestes en el pasado. Siglos VIII al XIX. Barcelona, abril 1995. Y en el artículo de Manuel Borraz: Insólitos Fenómenos Celestes del pasado. CdU nº 1, pp. 4-10.

Por curiosidad, he mirado el cielo de esa noche (16 de mayo de 1851) con varios programas astronómicos y a las 21:00 horas locales, la Luna era visible a poca altura sobre el horizonte ESE. El orto de nuestro satélite se produjo hacia las 20:27 horas y la fase llena (plenilunio), ocurrió el día 15 a las 7:50 horas.


El cielo, mirando hacia el horizonte ESE, a las 21:00 horas del 16 de mayo de 1851

En el legajo del Conde de Clonard, no se narra la aparición de un ovni. Más bien, se describe la visión de un halo lunar de 22º de radio. La ilustración, incluida en el susodicho documento, no sería una reproducción exacta del fenómeno y estaría, probablemente, influida por las creencias religiosas de la época.

A continuación pueden ver un dibujo, más realista, de un halo lunar observado, en un viaje en globo de Paris a Arcachón, en marzo de 1875.



Manuel Borraz, metódico y certero como siempre, señala lo siguiente sobre esta cuestión (comunicación personal, 20-5-2007):

“La cruz estaría formada, muy probablemente, por un fragmento de círculo parhélico (trazo horizontal) y un pilar de luz (vertical), enmarcados por un halo de 22º (radio angular).

La ilustración no debería tomarse como una copia fiel del fenómeno. Si se trató de un halo lunar:
- las proporciones estarían falseadas;
- la posición de la Luna, descentrada;
- el orden de los colores en el anillo (halo principal) estaría invertido; - la figura estaría, presumiblemente, completada, pues no podría verse el halo de 22º entero, dada la escasa elevación de la Luna sobre el horizonte (4º-13º, durante la observación).
- los trazos luminosos no estarían tan nítidamente definidos.
Etc.”

Otra ilustración de un halo lunar, ésta, también, mucho más realista que la de Villaviciosa de Odón. Es una acuarela reproducida en blanco y negro en el libro "The nature of light and colour in the open air" de M. Minnaert (Dover, New York, 1954), lámina IX(b). (Cortesía de Manuel Borraz Aymerich)


Para finalizar, en este sitio pueden encontrar más información, y muy pormenorizada, sobre este fenómeno atmosférico.