domingo, 4 de noviembre de 2018

El espectacular OVNI del Páramo de Masa

El 26 de mayo de 1977, La Gaceta del Norte publicaba una extensa nota sobre la aparición de un "gigantesco" OVNI en el Páramo de Masa (Burgos). Hacia las dos de la madrugada, de un día que la noticia no determina, cinco vecinos de la localidad de Montorio, que  regresaban de una cacería, observaron un fenómeno aéreo de intensa luminosidad que les dejó muy impresionados. A continuación, la noticia del citado periódico. 

El reportero que cubrió la historia fue un afamado ufólogo patrio que concluyó que lo que vieron los testigos esa madrugada era:

A juzgar por las características del ovni, éste pudiera tratarse de uno de los tipos de nave nodriza o portadora, que suelen verse con relativa frecuencia sobre el mundo.

En el programa Más Allá, de TVE, del 4 dediciembre de 1978, emitieron una entrevista con los testigos que puede verse en este enlace. Para el doctor Fernando Jiménez del Oso, presentador del mencionado espacio televisivo, no había dudas:

Como bien decía Juan José Benítez, con toda probabilidad se trataba de una nave portadora. Algo escalofriante. Algo que en mucho sentido rebasa con mucho toda la fantasía de los autores de ciencia-ficción. Una nave gigantesca... (minuto 15:03 del vídeo)

Cuarenta y un años después, el domingo 28 de octubre, Iker Jiménez trajó a su "nave del misterio" el espectacular avistamiento y lo hizo rizando el rizo, para deleite de sus incondicionales seguidores. Entre otras cosas, expuso un dibujo muy creativo del OVNI (ver siguiente imagen), realizado por Jiménez del Oso, supongo que para mostrar lo impactante, gigantesca e inexplicable que era la "super nave" vista en el Páramo de Masa. Incidente, por cierto, que pone la carne de gallina al ufólogo vitoriano al recordarlo, o eso dice.


Ilustración publicada en la contraportada del libro: Televisión Española: Operación OVNI, de J.J. Benítez, 1981. Una representación totalmente ilusoria del fenómeno luminoso observado en el Páramo de Masa.

Una de las novedades más importantes del avistamiento que  presentó el señor Jiménez y sus colegas es, nada menos que, una pretendida perdida de tiempo o "missing time" sufrida, al parecer, por los testigos durante la observación. De hecho, en el programa se emitió una escena donde apareció uno de los testigos relatando el suceso en un aparente estado de "relajación", realizada, por lo visto, por Pablo Villarrubia.

En el programa se dio a entender que podrían hacer una presunta regresión hipnótica a los observadores, supongo que para averiguar qué les ocurrió durante ese pretendido "tiempo perdido". En fin, en mi opinión, sería completamente innecesario hacerla ya que, entre otras cosas (sobre todo por lo que escribo más abajo) y en el mejor de los casos implantarían, probablemente, recuerdos falsos a los testigos. Y de paso, podrían seguir exprimiendo el incidente. En este enlace se puede ver la emisión del citado programa de Cuatro.

Volviendo a la observación del Páramo de Masa, entre tanta pesquisa e información que hay sobre el suceso, resulta que falta un dato clave: La fecha (día y mes). Por otra parte, lo de publicar un incidente de este tipo sin fecha, o con la misma incorrecta, suele ser habitual entre los ufólogos citados anteriormente. No vaya a ser, se podría pensar, que alguien descubra la explicación del incidente.

Me ha costado un poco pero rastreando, principalmente, las siguientes pistas he conseguido fechar el espectacular avistamiento OVNI del Páramo de Masa.

En el vídeo de Más Allá (1978) uno de los testigos dijo que el día siguiente de la observación, la prensa publicó que en Lisboa (Portugal) se había visto un OVNI el mismo día y a la misma hora.

Que la Luna menguante era visible, durante la observación del OVNI, cerca del horizonte, hacia poniente. 

El avistamiento se produjo en una helada madrugada del mes de enero. (Televisión Española: Operación OVNI, noviembre 1981, pág. 108)

Pues bien, después de una búsqueda por las hemerotecas accesibles online he localizado la observación portuguesa. La noticia fue publicada por el Diario de Burgos el jueves, 30 de diciembre de 1976 (Pág. 19). Por lo tanto, con este dato resulta evidente que el avistamiento del Páramo de Masa se produjo en la madrugada del día 29 de diciembre de 1976.


Una Luna "menguante" (más bien creciente) que coincida, hacia las dos de la madrugada, con el horizonte oeste por esos días es, precisamente, el 29 de diciembre de 1976.


La descripción y hora de lo visto en Lisboa concuerda con el OVNI de Páramo de Masa: Fenómeno muy luminoso con estela verdosa-anaranjada y extraordinaria velocidad.

El ufólogo de cabecera de Cuatro dijo en su programa que el caso burgalés era único, potente y se había producido en un lugar mágico. Sin embargo, la realidad es muy tozuda ya que, lo que se vio desde el Páramo de Masa el 29 de diciembre de 1976 fue un espectacular bólido, que también fue visto en el resto de la península ibérica, norte de África y desde un avión en el océano Atlántico. La aparición del singular meteoro se produjo a mucha altura, por lo que fue observado simultáneamente en diferentes lugares, muy alejados entre sí.


El impresionante bólido provocó numerosos avistamientos OVNI en la citada madrugada en una zona muy extensa, como por ejemplo el "aterrizaje" de Arrubal (La Rioja), y sirvió de inspiración para la fraudulenta observación en una instalación militar de Talavera de la Reina (Toledo). A continuación, un dibujo del mismo fenómeno luminoso visto desde Algeciras y publicado por el diario Sol de España, el 7 de enero de 1977.

Para terminar, y como se suele decir, que el lector saque sus propias conclusiones.




lunes, 18 de junio de 2018

Fantasías ufológicas

El Correo de Andalucía publica, en su edición del lunes 18 de junio de este año 2018, un artículo escrito por el ufólogo y misteriólogo sevillano JM García Bautista.
 

He escrito y publicado esta entrada porque me han llamado la atención un par de cosillas de dicha noticia. Una de ellas, el buen comienzo de la reseña:



Pero ha debido ser un lapsus, porque poco a poco el mencionado ufólogo se va decantando por la vía más efectista. O sea,  esa que propugna que: "la realidad no estropee una buena historia", sobre todo cuando escribe:

 
Resulta que las impresionantes fotografías muestran un simple trucaje. El asunto se estudio hace bastantes años y se supo que el joven testigo fotografió la tapa de un cubo de la basura lanzada al aire. La encuesta completa del caso se puede leer en el libro de Vicente-Juan Ballester Olmos: Investigación OVNI, (Barcelona 1984). Una farsa en cuatro actos: Las fotos de Sanlúcar la Mayor,  pp 171-186.

El autor muestra en dicha noticia de prensa otro avistamiento, ocurrido en Osuna (Sevilla) el 22 de diciembre de 1971. Una pareja de abogados que se dirigían de Cádiz a Granada y que fueron perseguidos por un OVNI durante 3 horas. En este caso, la explicación no es tan evidente como en el anterior pero todo apunta a una "persecución" de Sirius, la estrella más brillante del cielo nocturno.

El ufólogo sevillano pone la guinda al artículo fantaseando de esta manera:








martes, 17 de abril de 2018

El "platillo volante" de Órdenes (A Coruña)

Este incidente gallego es uno de los clásicos de la ufología española. Ocurrió en la noche del 1 de noviembre de 1954 entre Santiago de Compostela y A Coruña, ocho kilómetros antes de llegar a Órdenes, en el kilómetro 42. Está considerado como un encuentro cercano o aterrizaje sin explicación y aparece divulgado, por ejemplo, en El gran enigma de los platillos volantes (1966, p. 265-266), de Antonio Ribera. En OVNIS: El fenómeno aterrizaje (1978, p. 38-42 y 293), de V-J Ballester Olmos y en la Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIs (1987, p. 164), de V-J Ballester Olmos y Juan A. Fernández Peris. El 6 de noviembre de 1954, el diario coruñés La Voz de Galicia publicó un amplio artículo sobre el caso. 

Ballester Olmos me envió, hace un tiempo, toda la documentación que tenía en sus archivos sobre dicha observación para analizarla y en la presente entrada expongo lo que, en mi opinión, probablemente observó el testigo.

Don Gonzalo Rubinos Ramos, en el momento de la visión se encontraba sólo ya que, el coche que conducía había sufrido una avería y estaba esperando a que vendrían a remolcarlo. O sea, que estuvo haciendo tiempo en el lugar de la aparición, llamado "la curva del obispo", desde las 7:20 de la tarde hasta las 12:30 de la noche, hora a la que llegaron a recogerle. La observación del "platillo volante" la hizo hacia las 22:40 horas.


Foto aérea de 1956 de la citada curva. Fuente: Fototeca digital.

En resumen, a la hora mencionada Rubinos vio elevarse de pronto una fuerte luminosidad plateada, como una bola de fuego, a unos 400 metros de distancia que desapareció en el cielo. Lo compara con fuegos artificiales pero con una luz mucho más potente. Dice que oyó como una explosión o como el ruido que emiten los cohetes al lanzarlos al aire.

Resulta que el Señor Rubinos era amigo del ufólogo gallego Oscar Rey Brea y éste pudo recabar información de lo acontecido al testigo. El citado ufólogo, en un informe enviado a Ballester Olmos en 1971, comentaba entre otras cosas las incoherencias y divagaciones en el relato del testigo



Parece que Rubinos se resistía a dibujar lo que observo porque, por lo visto, le costaba concretar la forma del objeto. Al final, el ufólogo consiguió un dibujo del fenómeno presenciado por el observador, que no era otra cosa que una simple bola de fuego.

 

Sobre las divagaciones y elementos imaginativos aportados al incidente, que exponía Oscar Rey Brea, hay uno que resalta claramente y aparece en la noticia publicada por La Voz de Galicia. Se trata del bosquejo de la zona de observación donde el dibujo del "platillo volante", que aparece en el mismo, está bastante embellecido (representa el típico "platillo volante" del imaginario de la época) y no se corresponde con lo visto y plasmado por el señor Rubinos.



Otra cuestión importante es que, durante las horas que Rubinos permaneció en el lugar, no vio aterrizar ningún "platillo volante" u otra cosa extraña. Lo que pone en duda que algo insólito despegara cerca del testigo.  Probablemente, Rubinos observó la aparición de un bólido muy brillante (la descripción, brevedad, etc. apunta en esa dirección) que por un efecto de perspectiva creó la ilusión de elevación. La supuesta proximidad del fenómeno luminoso pudo ser un error de apreciación, típico en las observaciones, del personal inexperto, de estos espectaculares meteoros. Un caso similar se produjo en Arrubal (La Rioja) el 31 de diciembre de 1976. Bólido que, por cierto, fue observado en muchos puntos de la península.

¿Y el sonido que escuchó el observador? Normalmente, los bólidos suelen ir acompañados de silbidos o estallidos.

Otro punto que apoya esta explicación es que el fenómeno también fue visto, sobre la misma hora, en otros dos puntos de la geografía gallega. La información de las dos observaciones es muy escueta pero por la hora y la descripción parecen referirse al mismo fenómeno visto por el señor Rubinos. Una observación se produjo en Becerreá (Lugo) hacia las 22:45 horas. La Noche, 3 de noviembre de 1954.



El otro avistamiento se produjo sobre las 23:00 horas, donde se vio cruzar por encima del faro de Mera (A Coruña) un objeto rojo-amarillo (Oscar R. Brea).

Las discrepancias horarias suelen ser habituales cuando se recogen los testimonios de observaciones visuales, casi siempre hay un margen de error, a veces considerable.






domingo, 4 de febrero de 2018

Los OVNIs en las islas Canarias

Acaba de publicarse un libro sobre las apariciones de "platillos volantes" y objetos volantes no identificados en las islas afortunadas. Se titula: El fenómeno OVNI en Canarias, desde el siglo XVIII hasta 1980, (LeCanarien ediciones, 2017) de Ricardo Campo Pérez.
 

Su autor expone en el mismo, de forma exhaustiva, toda la casuística que ha podido recoger de diversas fuentes y acaecida desde el siglo XVIII hasta el año 1980. A través de las 697 páginas que tiene el libro, va desmenuzando cada caso, aportando todos los datos disponibles, y llegando en numerosas ocasiones a conclusiones que no dejan lugar a dudas.

En la contraportada se puede leer, entre otras cosas:

El rumor popular sostiene que las islas Canarias han sido un lugar "mágico" y propicio para las apariciones de ovnis. ¿Qué hay de cierto en ello? ¿Hay "bases submarinas" cerca de Lanzarote o en Tenerife? ¿Cuántos se han observado en las islas y cómo fueron?

En este enlace, un artículo de Ricardo Campo sobre su trabajo.

Los interesados pueden adquirirlo aquí.