miércoles, 25 de enero de 2006

Una persecución alucinante

La Gaceta del Norte, del día 17 de junio de 1975, informaba de una “escalofriante aventura” que tuvo un joven agricultor con un ovni por tierras de Burgos y que duró una hora y media. El suceso tuvo lugar el 2 de enero de 1975, a las 2:00 de la madrugada, en la carretera de Lerma al cruce de Tejada. Carlos Izquierdo, de 27 años de edad, que venía de Lerma, se dirigía a su domicilio, en el pueblo de Solarana, en un R-6.

Cuando me encontraba a un kilómetro, aproximadamente, de la localidad de Revilla Cabriada observé un resplandor rojizo por el lado izquierdo, justo por encima de las casas. Por un momento creí que se trataba de algún incendio...

¿Cómo era la luz? ¿Tenía alguna forma peculiar? (pregunta el periodista)

Sí, me pareció una especie de ‘media luna’. Pero su color era rojizo y el resplandor cubría una amplia zona.”

A la pregunta de si podía tratarse de la Luna, Carlos Izquierdo responde:

No, por Dios... La Luna –que yo sepa- no se dedica a perseguir automóviles.”

Como le digo, al entrar en Revilla Cabriada perdí de vista el fenómeno. Pero al salir del pueblo y cuando había recorrido un kilómetro en dirección a Solarana, volví a observar aquella luz... Estaba situada a mi lado izquierdo y a unos 300 metros de la carretera. Pero lo más sorprendente era que ’ aquello’ se movía en la misma dirección que el coche.

¿A qué altura se encontraba del suelo?

Era difícil precisar. Pero, a juzgar por la altura a que pasó sobre las choperas que se alinean paralelamente a la carretera, a unos 200 ó 400 metros. Iba realmente baja.”

El agricultor detuvo el coche en tres o cuatro ocasiones y el ovni hizo lo mismo, permaneciendo quieto en el cielo hasta que Carlos Izquierdo se ponía en marcha.

Decidí continuar hacia Solarana y, una vez más, cuando arranqué, el ovni echó a andar, siempre por mi lado izquierdo y conservando la misma altura y distancia a la carretera.”

El observador llegó a Solarana y como tenía curiosidad siguió carretera adelante.Quería saber de qué se trataba...” Pasó los pueblos de Nebreda y Cebrecos (con el ovni siguiéndole). Al llegar al cruce de Tejada dio media vuelta y se detuvo.

Allí, al ver que aquel artefacto seguía mis movimientos, sentí un sudor frío y comencé a temblar de miedo. Lo reconozco... Así que paré nuevamente y apagué las luces.”

Carlos Izquierdo estuvo contemplando el ovni, que permanecía inmóvil y silencioso, varios minutos hasta que empezó a aproximarse lentamente. Sintió pánico, se metió en el coche y salió disparado hacia Solarana.

“Tardé pocos minutos en llegar a Nebreda. Allí me refugié entre las casas. Apagué las luces y esperé. El objeto había desaparecido de mi vista. Cuando recobré el aliento caminé sigilosamente hacia unas eras cercanas y comprobé que se había situado sobre la torre del pueblo, a unos 100 metros de la misma. Permanecía inmóvil y luminosísimo.”

El perseguido observador se metió de nuevo en el coche y continuó el regreso a Solarana a toda velocidad. El misterioso objeto comenzó de nuevo a seguirle hasta la entrada del pueblo.

El ovni interrumpió la persecución y se colocó frente a Solarana, como a unos 100 metros de las eras e inmóvil. Y allí siguió durante un buen rato.”

Carlos avisó a su primo Edelmiro Pozo y los dos montaron en el R-6 saliendo a la carretera.

“Aquello comenzó a moverse en cuanto nosotros aparecimos en la carretera. Y nos siguió hasta Nebreda, siempre guardando la misma distancia: unos 300 metros por nuestra derecha. Pero ya no hubo más persecuciones. El ovni quedó fijo sobre la población de Nebreda hasta las 3:30 de la madrugada.

¿Desapareció?

No. Quedó allí. Nosotros –a la vista de que seguía fijo sobre el pueblo- decidimos regresar a Solarana.”

También lo vieron en Castrillo

El día anterior, varios vecinos de Castrillo de Solarana vieron igualmente un ovni de forma y color similar al que persiguió a Carlos Izquierdo.

Sí, a muchos del pueblo nos llamó la atención aquella ‘‘luz’’ que permaneció fija sobre las bodegas del pueblo. Nosotros estamos acostumbrados a ver las estrellas y ‘‘aquello’’, desde luego, no podía ser una de ellas. ¡Estaba a pocos metros del suelo! Y era mucho más grande.”


La Gaceta del Norte, 17-6-1975


La extraña luz fue vista durante dos noches hacia el SO. La segunda vez estaba más bajo. Era muy brillante, de color blanco y la observación duró unos quince minutos.

En una próxima entrada seguiré con el caso.

2 comentarios:

Scott A. Edwards dijo...
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Anónimo dijo...

Pues que es muy creible,mas en aquellos años,ademas que lo vieron varias personas,quizas nos estudien coo nosotros tratamos de estudiar otros planetas, claro salvando la diferencia que ellos tienen tecnologia mucho mas avanzada.Porque ignorar este hecho?,para mi es muy veraz,gracias y adelante con otros que capteis.Orlando.