lunes, 31 de agosto de 2009

¿Los pilotos son testigos perfectos?

Eso parece pensar Manuel Carballal, que ha publicado un artículo sobre el tema en la revista Más Allá nº 246, titulado: Pilotos los testigos perfectos. El ufólogo comienza el citado reportaje con un avistamiento producido en los cielos de Grecia el 11 de octubre del 2007. Desde un avión (vuelo 266), que venía de Londres y se dirigía a Atenas, vieron hacia la derecha un supuesto OVNI. La alarma creada fue tal que despegaron dos F-16 para identificar al misterioso objeto, cosa que al parecer no consiguieron. El estudioso gallego escribe: “Se trata del último encuentro entre pilotos y un Objeto No Identificado que vulnera impunemente el espacio aéreo de un país europeo.”


El texto anterior parece dar a entender que los pilotos se toparon con una nave voladora extraña y cercana. Mejor habría quedado, creo, escribiendo que los pilotos vieron algo que no supieron identificar. Sin embargo, el incidente fue, probablemente, una confusión con el planeta Venus que esa madrugada era visible hacia el Este, precisamente hacia la derecha del avión. De todas formas, la información que dispongo del caso es tan escueta que no tengo la certeza de que el citado astro haya intervenido en todas las fases del avistamiento.

Continua citando varios casos como el del piloto Thomas Mantell (7-1-1948, primer mártir de la ufología mundial) y lo considera como testigo de un incidente OVNI destacado pero, como ya es sabido, Mantell murió intentando alcanzar (sin oxigeno) un globo Skyhook soltado el día anterior en la base militar de Camp Ripley (Minnesota).


Pero ahora viene lo más interesante. En la entradilla del reportaje de Más Allá se escribe: “Tras recopilar durante años más de 1.500 casos OVNI protagonizados por profesionales aeronáuticos, nuestro colaborador resume los mejores incidentes de este tipo que se han producido en el espacio aéreo español...” (El resaltado es mío).

El ufólogo expone en su artículo, resumidos, siete avistamientos efectuados por pilotos civiles y militares. Incidentes que en su mayoría ya están explicados desde hace tiempo y que el susodicho parece ignorar.

Caso 1: Ocurrido el día 4 de noviembre de 1968 y protagonizado por el comandante Juan Ignacio Lorenzo Torres. Se trató de una confusión con el planeta Venus, que durante el avistamiento estaba próximo a su ocaso. Ver por ejemplo, “Venus tráfico no identificado” CdU nº 18, 2ª Época, 1995, pág. 76-82, de Manuel Borraz. El expediente desclasificado del incidente puede leerse aquí. Hay que añadir un detalle revelador: “Su tripulación, también entrevistada por el autor de este informe, no comparte la descripción del incidente(Más Allá). (El resaltado es mío).

Caso 2: Sobre el pantano de Yesa (Navarra), 11 de marzo de 1979. Un “ovni” de 4 kilómetros de diámetro que nadie vio desde tierra. Confusión con un altocumulus lenticularis. Más información aquí.

Caso 4: 26 de septiembre de 1976 (datación errónea, tendría que ser 19-9-1976). Confusión con un bólido. Caso explicado por Manuel Borraz en: “OVNIS: HISTORIAS INCREÍBLES CON EXPLICACIONES CREÍBLES”, Stendek 2000, febrero 1997, pág. 123-138.



Caso 5: 11 de noviembre de 1980. Probable confusión con un bólido. En este incidente resulta patente como el paso del tiempo va modelando el testimonio adaptándolo al mito OVNI. En el año 1980 se describe el OVNI como una gran pompa de jabón verde. En 1991 aparece un nuevo elemento: Dentro de la pompa se observa la sombra de una cabeza. Y en entrevista personal del ufólogo (no se indica fecha) Esfera verde mate. Se observó la silueta de un humanoide.

Sobre confusiones con meteoros ver el trabajo de Manuel Borraz: “Meteoros con ventanillas” CdU nº 9-10, 2ª Época, septiembre-diciembre 1990, pág. 15-24.

Caso 6: 17 de septiembre de 1968. El informe desclasificado del incidente puede leerse aquí. En él se llega a la conclusión de que pudo tratarse de un rayo globular. En mi opinión, la descripción del fenómeno apunta también hacia la observación de un bólido.

Luego hace alusión a un par de casos. Uno de ellos es el de un avión que volaba entre Lanzarote y Tenerife el 22 de junio de 1976 (caso fechado el 22-7-76 en el artículo de Más Allá) día del famoso “caso Galdar” que fue provocado por el lanzamiento de un misil Poseidón.

Como se ha visto en los ejemplos anteriores, los pilotos, como todo el mundo, en ocasiones también se equivocan y pueden llegar a no identificar correctamente algunos estímulos luminosos llamativos, sucumbiendo al influjo de los OVNI.

3 comentarios:

kêfàs dijo...

Bueno, si se tratare (o tratase) de la época medieval los testigos verían ángeles o a la virgen de turno ..

En cuanto a lo de "testigos perfectos", podemos coger como ejemplo un accidente entre dos coches en cualquier esquina; si hay 8 testigos al menos aparecen cuatro versiones diferentes, ¡Y se trata de coches y sólo de declarar si uno cruzó antes o después, la luz del semáforo y poco más!

salu2

Ricardo Campo Pérez dijo...

Y yo que pensaba que los pilotos eran absolutamente infalibles..., que incluso su memoria era aún más exacta que una fotografía. ¡De qué cosas se entera uno!

Julio dijo...

¿pero cómo se van a confundir con Venus, hombre? ...lo que pasa es que el OVNI les tapaba Venus, y por eso no lo vieron...